{"id":13974,"date":"2017-09-10T21:25:53","date_gmt":"2017-09-11T00:25:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13974"},"modified":"2017-09-10T21:25:53","modified_gmt":"2017-09-11T00:25:53","slug":"el-bosco-en-pantalla-grande","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=13974","title":{"rendered":"El Bosco en pantalla grande"},"content":{"rendered":"<p><em>Este mes se exhibir\u00e1 en BAMA Cine el documental <\/em>El Bosco, El jard\u00edn de los sue\u00f1os<em>, de Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Linares, donde no s\u00f3lo se disfruta de los detalles de esta maravillosa obra pict\u00f3rica sino que tambi\u00e9n se indaga sobre su influencia con el paso del tiempo. <\/em><\/p>\n<p>En 2016 se cumplieron 500 a\u00f1os de la muerte de El Bosco y, en buena medida, es uno de los pocos datos precisos que rodean a la figura de Hieronymus Bosch. Su obra, sobre la cual existen numerosos interrogantes \u2013se consideran alrededor de 30 pinturas originales, seg\u00fan el juicio de especialistas e historiadores\u2013, sigue deslumbrando por la creaci\u00f3n de un universo de seres fant\u00e1sticos tambi\u00e9n sujeto a m\u00faltiples interpretaciones. Adem\u00e1s, el a\u00f1o pasado el Museo del Prado realiz\u00f3 una muy concurrida exposici\u00f3n en homenaje a uno de los autores dilectos de su colecci\u00f3n permanente. Como se sabe, \u00abEl jard\u00edn de las delicias\u00bb, \u00abExtracci\u00f3n de la piedra de la locura\u00bb, \u00abTr\u00edptico de la adoraci\u00f3n de Los Magos\u00bb y la \u00abMesa de los pecados capitales\u00bb son parte del patrimonio del museo madrile\u00f1o y, puede decirse, son las obras m\u00e1s afamadas del pintor.<br \/>\nBien vale detenerse, aunque sea brevemente, en las postales de ese recuerdo: por un lado se presentaron las ocho pinturas que se conservan en Espa\u00f1a junto a otras procedentes de diferentes ciudades del mundo. Las secciones en las que se hilvan\u00f3 el legado del genial artista estaba integrada por siete partes, con s\u00f3lo la primera situando una intenci\u00f3n cronol\u00f3gica de su vida al presentar la ciudad de &#8216;s-Hertogenbosch. Las restantes agrupaban intenciones e intereses (tales como Infancia y vida p\u00fablica de Cristo, Los santos, Del Para\u00edso al Infierno, El jard\u00edn de las delicias, por ejemplo), para asimismo incluir obras de seguidores o disc\u00edpulos de su taller e incluso verdaderas gemas, tales como trabajos de Adrien van Wesel y el manuscrito del <em>Comentario de la pintura<\/em> de Felipe de Guevara. Por desgracia ese mundo de rico valor art\u00edstico e hist\u00f3rico escapaba al inter\u00e9s de los turistas, quienes s\u00f3lo se agolpaban en derredor de la \u201cobra c\u00e9lebre\u201d del pintor holand\u00e9s. Curiosidades del destino, meses antes estuve en soledad contemplando la maravillosa restauraci\u00f3n de la Adoraci\u00f3n de los magos, que brillaba en el museo sin la fatiga de los curiosos.<\/p>\n<p>Precisamente la labor sobre ese tr\u00edptico es una de las partes fundamentales de <em>El Bosco, el jard\u00edn de los sue\u00f1os<\/em>, el documental de Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Linares que indaga en aspectos centrales de la obra del pintor pero tambi\u00e9n en la fascinaci\u00f3n visual sobre su obra, y en una interpretaci\u00f3n, la de Reinert Falkenburg, por la cual El jard\u00edn de las delicias fue concebido para conversaci\u00f3n de la corte de Nassau. Esa intenci\u00f3n conversatoria y reflexiva es la que intenta rescatar el realizador, contextualizando la obra en el presente. Junto con el detalle visual que recorre sus pliegues (la fotograf\u00eda es plena de hallazgo y permite un insospechado acercamiento a caracter\u00edsticas no f\u00e1ciles de apreciar de manera directa), tambi\u00e9n se ejemplifica la influencia de la obra a\u00fan hoy, convocando a una pl\u00e9yade de variadas figuras para que brinden su visi\u00f3n: desde Salman Rushdie a Laura Restrepo, de Ren\u00e9e Fleming a Miquel Barcel\u00f3, comparten las diversas sensaciones que El Bosco produce en creadores tan ecl\u00e9cticos. Quiz\u00e1s se alargue un poco, quiz\u00e1s no todos los comentarios sean por igual l\u00facidos y fascinantes, pero el documental merece verse habiendo tomado contacto directo con la obra de El Bosco o no, dado que genera de forma lograda la misma fascinaci\u00f3n.<br \/>\nAlgunos datos de la historia de \u00abEl jard\u00edn de las delicias\u00bb merecen se\u00f1alarse, luego de que Enrique III de Nassau fue heredado por su hijo Ren\u00e9 de Ch\u00e2lon y luego por Guillermo de Orange. \u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a Espa\u00f1a? Como propiedad de Jehan Kassembrood fue confiscada por el Duque de Alba en el marco de la Guerra de los ochenta a\u00f1os, quien se la dej\u00f3 a Fernando de Toledo, su hijo natural. All\u00cd la adquiri\u00f3 Felipe II, envi\u00e1ndola al Monasterio de El Escorial en 1593, cuyo inventario de entrega la describe como: \u201cUna pintura en tabla al olio, con dos puertas, de la bariedad (sic) del mundo, cifrada con diversos disparates de Hier\u00f3nimo Bosco, que llaman Del Madro\u00f1o\u201d. All\u00ed permaneci\u00f3 hasta 1939, cuando fue llevada al Museo del Prado para una restauraci\u00f3n. Falkenburg, asimismo narrador del documental El Bosco, el jard\u00edn de los sue\u00f1os, es concluyente sobre el dif\u00edcil car\u00e1cter narrativo que enfrenta el documental: \u00abAl final de la novela, el escritor desvela el misterio. En este caso, el autor no quiere que resuelvas el misterio, quiere que permanezcas en \u00e9l\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este mes se exhibir\u00e1 en BAMA Cine el documental El Bosco, El jard\u00edn de los sue\u00f1os, de Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Linares, donde no s\u00f3lo se&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[700,2176,32,1462,2177,2178],"class_list":["post-13974","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-arte","tag-bosco","tag-cine","tag-cultura","tag-jardin-de-las-delicias","tag-lopez-linares"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Do","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13974","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13974"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13974\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13977,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13974\/revisions\/13977"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}