{"id":14015,"date":"2017-10-03T17:55:59","date_gmt":"2017-10-03T20:55:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14015"},"modified":"2017-10-03T17:55:59","modified_gmt":"2017-10-03T20:55:59","slug":"otra-inteligencia-para-evitar-las-guerras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14015","title":{"rendered":"Otra inteligencia para evitar las guerras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEl hombre debe elegir una de las dos v\u00edas:<\/em><br \/>\n<em> hacia arriba o hacia abajo. Pero por la bestia<\/em><br \/>\n<em> que existe en \u00e9l, opta con m\u00e1s frecuencia por<\/em><br \/>\n<em> la v\u00eda descendente, especialmente cuando<\/em><br \/>\n<em> \u00e9sta le es presentada bajo un bello atav\u00edo.<\/em><br \/>\n<em> El hombre capitula con frecuencia cuando<\/em><br \/>\n<em> el pecado se le presenta ataviado como<\/em><br \/>\n<em> una virtud\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Gandhi<\/em><\/p>\n<p>La violencia es inseparable de la condici\u00f3n humana. Atraviesa las relaciones personales, laborales y las de los pa\u00edses. Frente a ella, Jes\u00fas marc\u00f3 una ruptura con toda la historia anterior: ofrecer la otra mejilla, amar al enemigo, volver la espada a la vaina. El serm\u00f3n de la monta\u00f1a llama \u201cbienaventurados\u201d a los mansos y humildes. Jes\u00fas asumi\u00f3 esa actitud, dej\u00e1ndose conducir cual cordero al matadero, renunciando a bajar de la cruz para confusi\u00f3n de sus enemigos. Por ello, desde la perspectiva cristiana, el martirio es la virtud suprema; y la violencia, principio de todo pecado.<br \/>\nSi la violencia no procede de la naturaleza del hombre sino del pecado, cabe esperar que sea atenuada. El realismo preserva sobre la ilusi\u00f3n de su eliminaci\u00f3n total, pues una radical supresi\u00f3n de la violencia supondr\u00eda la desaparici\u00f3n del pecado. El Reino germina en medio de la ciza\u00f1a, sin desfallecimiento pero sin ilusiones. La victoria sobre la violencia no consiste en su erradicaci\u00f3n total, sino en la preferencia de una actitud no-violenta sobre el recrudecimiento de ella. La humildad y el perd\u00f3n son manifestaciones del ser manso, revelan una conquista violenta: es heroico presentar la otra mejilla, perdonar al enemigo, dominar la agresividad. As\u00ed, la \u00fanica violencia que puede consentirse es la que nos inferirnos para subordinar las pasiones y el pecado. Se trata de amar violentamente, de ser violentamente no-violentos, \u201cla violencia de los mansos\u201d que proclamaba Chesterton.<br \/>\nTal actitud no es debilidad pasiva o desconocimiento de la realidad. Aun cuando el obrar cristiano pareciese ineficaz a los ojos del mundo, Dios utiliza sus caminos para canalizar la eficacia del bien. No es tampoco un comportamiento altruista o una suma de buenos sentimientos. Para el cristiano es mucho m\u00e1s: lo religioso constituye la esencia de su ser, su estructura \u00edntima, su mayor fundamento; no es un aditamento. El orden profano, fundado en el poder y la ley del tali\u00f3n o la fuerza, es diferente al orden divino. Jes\u00fas decepcion\u00f3 y decepciona al proponer caminos que no tienen que ver con la fuerza. As\u00ed venci\u00f3 a la muerte. No hay raz\u00f3n para sentirse d\u00e9bil por actuar de acuerdo a la vida de Jes\u00fas. El orden de la creaci\u00f3n va en ese sentido, aunque el mundo diga lo contrario. No podemos oponernos a la realidad creada por Dios. Gandhi lo expresaba: \u201cUn hombre tiene que ser la realizaci\u00f3n de Dios, en cada minuto de las veinticuatro horas, en un constante dominio\u201d.<\/p>\n<p><strong>Caminos eficaces, no utop\u00edas<\/strong><br \/>\nGandhi no era monje sino un hombre de la pol\u00edtica. Estudi\u00f3 Derecho en Londres y fue a Sud\u00e1frica a mejorar la condici\u00f3n de los inmigrantes hind\u00faes, desde su credo de resistencia pac\u00edfica; por sus marchas de protesta era frecuentemente encarcelado. Regres\u00f3 a la India para liderar la independencia de su pa\u00eds, con una condici\u00f3n: sin violencia y con tolerancia religiosa. Cuando sus compatriotas musulmanes e hind\u00faes hac\u00edan actos violentos contra la autoridad brit\u00e1nica, \u00e9l ayunaba hasta que cesaba la hostilidad. La independencia lograda en 1947 no fue una victoria militar sino un triunfo pac\u00edfico sin ruptura de relaciones con los hermanos ingleses, como los consideraba Gandhi. Einstein lleg\u00f3 a decir del Mahatma: \u201cA las generaciones venideras les costar\u00e1 creer que un ser de carne y hueso como \u00e9se, existi\u00f3 en este mundo\u201d.<br \/>\nEn 1977 entrevist\u00e9 a Lanza del Vasto en la revista <em>Papiro<\/em> que yo dirig\u00eda. Sol\u00eda venir a la Argentina por su amistad con Victoria Ocampo y Adolfo Fern\u00e1ndez de Obieta, hijo de Macedonio Fern\u00e1ndez y propulsor de la no-violencia. Arist\u00f3crata europeo, Lanza del Vasto me relat\u00f3 c\u00f3mo en los a\u00f1os \u201830 se convirti\u00f3 a la religi\u00f3n cat\u00f3lica y escogi\u00f3 la pobreza; lavaba platos en Par\u00eds, barr\u00eda, daba lecciones de lat\u00edn y dibujaba retratos. A trav\u00e9s del libro de Romain Rolland conoci\u00f3 a Gandhi \u201ccomo alguien lejano, una figura bella de otro pa\u00eds\u201d. Fue a verlo a la India y se inspir\u00f3 para crear en Francia, con su esposa Chanterelle, la Comunidad del Arca, que reuni\u00f3 a personas de profesiones y credos diferentes, deseosos de vivir diariamente la no-violencia.<br \/>\nEn su libro <em>La Iglesia frente a la guerra<\/em>, Lanza del Vasto relata sus viajes a Roma en tiempos del Concilio Vaticano II, para pedir a los obispos del mundo que desterraran toda guerra, ya que \u00e9sta contradice el Evangelio y el mandamiento \u201cNo matar\u00e1s\u201d. En el primer viaje (1963) ayun\u00f3 40 d\u00edas por la salud de Juan XXIII, que falleci\u00f3 poco despu\u00e9s; el Vaticano le entreg\u00f3 la enc\u00edclica papal <em>Pacem in Terris,<\/em> entonces aun no difundida, que condenaba las guerras. En los otros viajes (1965) fue recibido por Paulo VI, obispos y te\u00f3logos que incorporaron sus recomendaciones. As\u00ed, el Concilio declar\u00f3: \u201cDebemos dedicar nuestras energ\u00edas para que la guerra sea absolutamente prohibida\u201d (<em>Gaudium et Spes<\/em>).<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo defendernos si la patria es atacada? Lanza del Vasto dice: \u201cLa no-violencia no consiste en no hacer nada ante el malvado, sino que no opongamos a su maldad nuestra maldad, ni a sus golpes nuestros golpes. No es abandonar la defensa, sino renunciar a ofender bajo el pretexto de defender, renunciar a duplicar el mal que genera una cadena del mal, cuyo \u00faltimo eslab\u00f3n es la muerte. \u00bfC\u00f3mo detengo al malvado? La lucha, que no debo eludir, buscar\u00e1 no vencer sino convencer. Debo lograr, con amor, el movimiento del coraz\u00f3n que se llama conversi\u00f3n. Debo llevar a mi adversario a la raz\u00f3n, a iluminar su conciencia, a convertirlo. Las armas del que combate por la justicia, deben ser distintas de las de los injustos. Con qu\u00e9 l\u00f3gica puedo considerar bueno hacer lo mismo. C\u00f3mo llamar bien al mal devuelto. El mayor agravio que infligir\u00eda a mi adversario al cobrarle ojo por ojo, ser\u00eda impedirle reconocer su agravio. Hay que obtener justicia, por la fuerza de la justicia misma. Esto permite trabajar en el coraz\u00f3n del injusto\u201d.<br \/>\nEn la sociedad actual llama la atenci\u00f3n que los pa\u00edses todav\u00eda no empleen otra inteligencia \u2013social, psicol\u00f3gica, diplom\u00e1tica, de resoluci\u00f3n de conflictos\u2013 que la de las armas. La humanidad no se vale de la medicina ni de los medios de comunicaci\u00f3n o transporte de hace dos mil a\u00f1os, pero ante los conflictos aplica la vieja ley del tali\u00f3n, sin profundizar en el ser humano que da\u00f1a.<br \/>\nEn 1982 entrevist\u00e9 a Pierre Parodi, sucesor de Lanza del Vasto, en el marco de la guerra de Malvinas. \u00c9l dec\u00eda que los caminos de la Comunidad del Arca no eran ut\u00f3picos. Gandhi logr\u00f3 sin armas la independencia de la India; Marruecos recuper\u00f3 el Sahara espa\u00f1ol tras una manifestaci\u00f3n pac\u00edfica de 200 mil personas, con esta consigna: \u201cSi encuentras un soldado espa\u00f1ol, lo saludas y compartes el pan con \u00e9l; el espa\u00f1ol es un pueblo civilizado y no tirar\u00e1 sobre hombres desarmados\u201d. Parodi concluy\u00f3 as\u00ed: \u201cLa gran dificultad radica en el hecho de que se ha educado, durante siglos, en el esp\u00edritu de violencia que trae consigo el temor, el miedo y, por lo tanto, la defensa, los alambres, los cercos que nos separan, las fronteras\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl hombre debe elegir una de las dos v\u00edas: hacia arriba o hacia abajo. 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