{"id":14038,"date":"2017-10-05T10:23:04","date_gmt":"2017-10-05T13:23:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14038"},"modified":"2017-10-05T10:23:04","modified_gmt":"2017-10-05T13:23:04","slug":"la-dimension-mitica-de-los-70-en-la-argentina-de-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14038","title":{"rendered":"La dimensi\u00f3n m\u00edtica de los \u201870 en la Argentina de hoy"},"content":{"rendered":"<p>Una de las ideas m\u00e1s interesantes (y controvertidas) del genial historiador de las religiones Mircea Eliade es que la estructura religiosa del mito es consustancial al hombre. Es decir, no se trata de una estructura observable exclusivamente en hombres que se reconocen abiertamente como religiosos, sino en todos los hombres y, como tal, en aquellos que incluso se manifiestan como ateos, lo que va a variar en estos \u00faltimos es el objeto de su creencia.<br \/>\nLo interesante de su m\u00e9todo, es que para llegar a esta conclusi\u00f3n, Eliade, poco y nada se basa en las grandes religiones (Judeocristianismo e Islam), sino que lo hace sobre la base de la cultura aborigen de distintas partes del mundo, principalmente \u00c1frica, Ocean\u00eda, Am\u00e9rica del Norte y (de nuestro pa\u00eds) los abor\u00edgenes fueguinos, como \u00e9l los llama.<br \/>\nPara explicarlo muy sucintamente, en el mito, el hombre reconoce sus or\u00edgenes (desde su causa hasta su finalidad), en hechos ocurridos en un tiempo inmemorial, al que no se puede cuestionar y ante el que s\u00f3lo cabe rendirse. El mito es actualizado mediante celebraciones, que tienen lugar fundamentalmente en la pubertad, las que convierten al hombre en un \u201chombre nuevo\u201d y le permiten completar el paso a la adultez. Insistimos, la estructura m\u00edtica es posible observarla en el hombre moderno que, hasta puede reconocerse ateo, con una variaci\u00f3n de su objeto.<br \/>\nEn nuestro pa\u00eds, desde hace ya varios a\u00f1os, resulta muy dif\u00edcil en algunos casos tener una conversaci\u00f3n sobre lo ocurrido en los a\u00f1os \u00b470 sin ser \u201c<em>anatemizado<\/em>\u201d cuando se manifiesta una posici\u00f3n divergente con la opini\u00f3n mayoritaria. Todo lo relativo a ello pareciera estar presentado con la fuerza persuasiva e incontrovertible del mito, en algunos casos (sorprendentemente) hasta reconocido de manera expresa.<br \/>\nReplicando la estructura m\u00edtica de Eliade, el mito, de la creaci\u00f3n en este caso, se corresponder\u00eda a nuestra sociedad, nuestra democracia que habr\u00eda visto su luz in illo tempore, cuando j\u00f3venes rom\u00e1nticos enfrentaron a seres monstruosos que le dieron muerte pero cuya tarea logr\u00f3 a la postre, luego de que su sangre fuera derramada, ser reivindicada.<br \/>\nSi alguien cuestiona que no todos los j\u00f3venes eran rom\u00e1nticos y no todos los seres eran monstruosos inmediatamente ser\u00e1 \u201canatemizado\u201d.<br \/>\nExpliqu\u00e9monos, no todos fueron rom\u00e1nticos ya que, por ejemplo, Montoneros o el ERP (por tomar s\u00f3lo las dos organizaciones m\u00e1s emblem\u00e1ticas de aquel tiempo), eran aut\u00e9nticas organizaciones criminales. Sin embargo, no es posible escuchar afirmaciones de este tipo hoy en d\u00eda, o quien la formula inmediatamente corre el riesgo de ser anatemizado. O no todos a quienes enfrentaron eran monstruosos, ya que durante mucho tiempo enfrentaron gobiernos constitucionales de su mismo cu\u00f1o pol\u00edtico. La respuesta a esta afirmaci\u00f3n muy probablemente \u201csea anatema\u201d, los seres a quienes enfrentaban eran monstruosos, fin de la discusi\u00f3n.<br \/>\nPero a\u00fan hay otros conceptos m\u00e1s llamativos que se encuentran en esta esfera m\u00edtica, por ejemplo la cantidad de desaparecidos in illo tempore. As\u00ed, no es posible controvertir el n\u00famero de 30.000 (sin por eso pretender justificar, sino traer precisi\u00f3n), por m\u00e1s que matem\u00e1ticamente ello no puede ser fundado. Aqu\u00ed, incluso, la esfera m\u00edtica se asume de modo expreso ya que algunos de quienes sostienen que es imposible discutir sobre ello se han preocupado por sostener expl\u00edcitamente que se trata de un n\u00famero \u201cque recae en el orden de lo simb\u00f3lico\u201d (puede verse distintas declaraciones period\u00edsticas en este sentido). Y, m\u00e1s sorprendente a\u00fan en este sentido, es la sanci\u00f3n de una ley en la Provincia de Buenos Aires, que expresamente sostiene esta cifra. El Estado se convierte aqu\u00ed en la estructura fundamental sobre la que sostener y persuadir la creencia m\u00edtica.<br \/>\nParadigm\u00e1tico, en este sentido, result\u00f3 tambi\u00e9n el a\u00f1o pasado, cuando la presidenta de la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo fue citada a declarar en una causa de corrupci\u00f3n y expres\u00f3 que ella no concurrir\u00eda (los dioses crean las leyes, no se someten a ellas). Incluso, ante esta manifestaci\u00f3n se organiz\u00f3 una marcha en apoyo a ella y repudio por su citaci\u00f3n a declarar. Los ejemplos pueden seguir.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 es muy dif\u00edcil plantear una discusi\u00f3n sobre todo estos aspectos en la Argentina hoy?<br \/>\nPuede haber m\u00faltiples respuestas, pero una explicaci\u00f3n posible es ver que todas estas cuestiones han sido colocadas en la dimensi\u00f3n de lo m\u00edtico. Lo que ocurre en este plano es presentado como indiscutible, afecta los or\u00edgenes constitutivos de nuestro ser, nuestra propia identidad. Y la \u201cindiscusi\u00f3n\u201d no se da ya porque se trate de cuestiones irracionales, sino supra-racionales. Nadie puede pretender discutir estas cuestiones que, por su propia naturaleza, son colocadas fuera de cualquier \u00e1mbito de discusi\u00f3n. Si alguien lo hace, inmediatamente ser\u00e1 descalificado con todo tipo de improperios, ya que est\u00e1 faltando el respeto a sus or\u00edgenes.<br \/>\nLo que resulta reprochable de ubicar las cosas en este plano, m\u00edtico (cuando no se encuentran all\u00ed), es que al pretender discutir sobre cualquier aspecto emparentado, el concepto de verdad se vuelve irrelevante, a veces de manera accidental y otras de manera deliberada. Si esto \u00faltimo ocurre, resultar\u00eda m\u00e1s claro que se asuma de modo expreso salvo que, como sofistas, nos respondieran con la pregunta \u00bfqu\u00e9 es la verdad?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las ideas m\u00e1s interesantes (y controvertidas) del genial historiador de las religiones Mircea Eliade es que la estructura religiosa del mito es consustancial&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[965],"tags":[2205,1220,1485,211,1380,284],"class_list":["post-14038","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion-2","tag-erp","tag-montoneros","tag-opinion","tag-politica","tag-setenta","tag-violencia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Eq","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14038"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14038\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14041,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14038\/revisions\/14041"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}