{"id":14042,"date":"2017-10-05T10:29:54","date_gmt":"2017-10-05T13:29:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14042"},"modified":"2017-10-05T10:29:54","modified_gmt":"2017-10-05T13:29:54","slug":"el-caballero-de-la-rosa-ayer-y-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14042","title":{"rendered":"El Caballero de la Rosa, ayer y hoy"},"content":{"rendered":"<p><em>Di\u00e1logo entre dos mel\u00f3manos, Norberto Padilla y Pablo De Vita, a prop\u00f3sito de la reciente puesta de <\/em>El Caballero de la Rosa<em> en el Teatro Col\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><strong>Pablo De Vita<\/strong>: Una buena forma de comenzar este di\u00e1logo es conocer el contexto de la obra. <strong>Norberto Padilla<\/strong>: <em>El Caballero de la Rosa<\/em> lleg\u00f3 por primera vez en 1915 cantada en italiano, s\u00f3lo cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de su estreno en Dresde, entonces capital del Reino de Sajonia. Es una de las m\u00e1s bellas e importantes \u00f3peras de Richard Strauss. No es f\u00e1cil decir \u00e9sto cuando est\u00e1n de por medio <em>Salom\u00e9<\/em>, <em>Elektra<\/em>, <em>La mujer sin sombra<\/em> y <em>Arabella<\/em>. Salvo <em>Salom\u00e9<\/em>, sobre la obra de Oscar Wilde, las otras tienen como denominador com\u00fan la colaboraci\u00f3n entre el m\u00fasico alem\u00e1n y el dramaturgo austr\u00edaco Hugo von Hoffmannstahl, que suele compararse con la de Mozart y Lorenzo Da Ponte. Sin pretender constituir una cr\u00edtica social como Las Bodas de Figaro de Beaumarchais, los autores no dejan de deslizarla. El \u201cvon\u201d, part\u00edcula nobiliaria, era una reciente adquisici\u00f3n de la burguesa familia Faninal, suficientemente rica como para casar a la hija con un noble necesitado de dorar blasones sin importar nada m\u00e1s, y que por otra parte no oculta su menosprecio hacia ellos. Viene a mi mente Gianni Schicchi que, como parte de la \u201cgente nuova\u201d, la familia de Buoso Donati que los ha desheredado, resiste que sea convocado a imaginar una soluci\u00f3n.<br \/>\n<strong>PDV<\/strong>: Es una gran obra. Con un Strauss que se aparta de sus labores previas para brindar una \u00f3pera c\u00f3mica con no pocos gui\u00f1os a Mozart. Y es tambi\u00e9n un inteligente fresco de la hegemon\u00eda de las monarqu\u00edas europeas, y singularmente la de los Habsburgo, que al momento del estreno iba en declive ante el paso acelerado de la alta burgues\u00eda, las democracias liberales y el proleg\u00f3meno de la gran guerra que llegar\u00eda poco despu\u00e9s. En eso la puesta me pareci\u00f3 interesante, al vincular la obra a su contexto hist\u00f3rico; luego otras licencias no se ven tan justificadas\u2026<br \/>\n<strong>NP<\/strong>: Tengo reservas con esta puesta, y crecen a medida que avanza la obra. No creo justificado situar la acci\u00f3n en los a\u00f1os previos a la Primera Guerra Mundial, ni el \u00e9nfasis en la vestimenta militar de casi todos los personajes masculinos. Por ejemplo, Ochs es un noble rural. Hasta el caballero no viste \u201cde plata\u201d ni lleva la peluca blanca propia del siglo XVIII, sino un uniforme similar al de los dem\u00e1s, con lo que su ingreso pierde algo de encanto de ese ritual salido de la imaginaci\u00f3n de Hoffmanstahl.<br \/>\n<strong>PDV<\/strong>: Coincido. Progresivamente la puesta se aparta de la propuesta esc\u00e9nica original para ir adentr\u00e1ndose en otro territorio, donde las met\u00e1foras de tipo sexual son m\u00e1s que evidentes. Recordemos que el primer acto transcurre en el dormitorio de la Mariscala, el segundo en la Sala de Visitas de la casa de Faninal \u2013aqu\u00ed la multitud de lacayos es reemplazada por una de soldados\u2013 y, por \u00faltimo, la habitaci\u00f3n de la posada mut\u00f3 a burdel. En lo personal comprendo ciertas reelaboraciones que a veces son m\u00e1s inteligentes en lo visual que en lo conceptual, y aqu\u00ed este Der Rosenkavalier pareciera transitar ese camino.<br \/>\n<strong>NP<\/strong>: Hay una especie de tendencia prostibularia en las recientes puestas, en Buenos Aires al menos. Recuerdo que el estreno de Rusalka de Dvorak, para Buenos Aires L\u00edrica, pas\u00f3 de un cuento buc\u00f3lico a una casa de tolerancia. Ac\u00e1 la posada se convierte en eso, a\u00fan a costa de que el posadero pase a madama, con un tenor (Fernando Chalabe) travestido. Creo que los autores no imaginaron que la Mariscala pisase ese ambiente, ni a Octavian y Sof\u00eda en sus primeras efusiones tendidos en la cama, lo que merece el tan moderno comentario de Herr von Faninal de \u201cAh, s\u00ed, la juventud\u201d. A m\u00ed me gusta mucho el gui\u00f1o que nos hacen los autores como cierre: el paje negro, sirviente de la Mariscala, vuelve a entrar buscando el pa\u00f1uelo olvidado por ella y lo encuentra mientras cae el tel\u00f3n. En esta versi\u00f3n el ni\u00f1o ten\u00eda unos a\u00f1os m\u00e1s, los suficientes para andar con una botella de espumante y hacer como si disparara, mientras el fondo del prost\u00edbulo pasa a mostrarnos un oscuro ambiente de guerra, obviamente la de 1914.<br \/>\n<strong>PDV<\/strong>: Si, en lo personal tuve ocasi\u00f3n de ver la \u00faltima funci\u00f3n con el elenco internacional, la funci\u00f3n del Abono Nocturno Nuevo. Corresponde destacar a Manuela Uhl como la Mariscala, al gran bajo Kurt Rydl como el Bar\u00f3n Ochs, e incluso al Octavian de Jennifer Holloway, que es un lugar com\u00fan. Pero quiero detenerme en la maravillosa versatilidad y coloratura de Oriana Favaro, que cumpli\u00f3 con creces su parte en un elenco internacional. \u00bfQu\u00e9 opin\u00e1s, Norberto, ya que has visto los dos elencos?<br \/>\n<strong>NP<\/strong>: Fue una pena que el segundo elenco haya tenido una sola representaci\u00f3n. Salvo el excepcional Rydl, reemplazado por el ingl\u00e9s Julian Close (con un <em>physique du role<\/em> inhabitual, alto y flaco), encontr\u00e9 de parejo nivel a ambos elencos. Es de notar que Carla Filipcic Holm fue la primera mariscala argentina, y gan\u00f3 ovaciones. Ni Uhl ni ella ten\u00edan la imponencia esc\u00e9nica y vocal de, por ejemplo, mis dos primeras mariscalas en el Col\u00f3n: nada menos que las admirables Birgit Nilsson y R\u00e9gine Crespin. Pero estaban m\u00e1s cerca de quien es, seg\u00fan el libreto, una mujer de 34 a\u00f1os que tiene de amante a un joven de 17, algo as\u00ed como lo que result\u00f3 la actual pareja presidencial francesa. Guadalupe Barrientos fue \u00f3ptima como Octavian, y debo decir que seguramente se debe a la r\u00e9gie de Carsten que ambas cantantes se movieran como un muchacho, dando credibilidad al personaje. Y tambi\u00e9n Marina Silva fue una muy lograda Sof\u00eda. Menciono a los bar\u00edtonos John Hancock, bien pero una contrataci\u00f3n innecesaria, y H\u00e9ctor Guedes como Faninal, y el tenor italiano cantado por Dar\u00edo Schmunk y Santiago Ballerini, ambos excelentes. Una anotaci\u00f3n nost\u00e1lgica: en 1961 ese breve papel, un aria, estuvo a cargo del gran tenor, fallecido poco despu\u00e9s, Fritz Wunderlich.<br \/>\n<strong>PDV<\/strong>: Para finalizar podemos apuntar otras versiones\u2026<br \/>\n<strong>NP<\/strong>: Tuvimos un director de primera en el podio, Alejo P\u00e9rez, argentino de valiosa carrera en el exterior, desplazado del Teatro Argentino de La Plata en 2012, lo que frustr\u00f3, tras \u201cEl Oro del Rhin\u201d, una Tetralog\u00eda prevista de a una por a\u00f1o. La publicidad del Teatro Col\u00f3n anunciaba que <em>El Caballero de la Rosa<\/em> volv\u00eda \u201cde la mano de Robert Carsten\u201d, expresi\u00f3n del protagonismo de los regisseurs en detrimento de los directores de orquesta y de los cantantes. Es la misma puesta que la del Metropolitan Opera House y el Covent Garden, con el Teatro Regio de Tur\u00edn y el Col\u00f3n como coproductores.<br \/>\n<strong>PDV<\/strong>: Del Covent Garden puede encontrarse en Internet la que el ganador del Oscar John Schlesinger tuvo a su cargo desde una elaboraci\u00f3n de puesta mucho m\u00e1s cl\u00e1sica que la vista en el Col\u00f3n, y con una incre\u00edble Mariscala a cargo de Kiri Te Kanawa, y Barbara Booney en el rol de Sophie. Con esa puesta el Covent Garden celebr\u00f3 los 25 a\u00f1os del debut de Georg Solti en ese teatro que, l\u00f3gicamente, cumpli\u00f3 la direcci\u00f3n orquestal. Luego puede encontrarse otra, m\u00e1s cinematogr\u00e1fica en su presentaci\u00f3n, y acorde, si se quiere, a los films musicales en technicolor de los \u201950, grabada en el Festival de Salzburgo. La producci\u00f3n era inglesa, con el coro y el ballet de la \u00f3pera de Viena, la regie de Rudolf Hartmann y la imponente Orquesta Filarm\u00f3nica de Viena, con el no menos imponente Herbert von Karajan. Paul Czinner la film\u00f3 y produjo, y el elenco no se qued\u00f3 atr\u00e1s: Elisabeth Schwarzkopf como Marschallin; Sena Jurinac como Octavian; Anneliese Rothenberger como Sophie y el Baron Ochs a cargo de Otto Edelmann. Dos hist\u00f3ricas incursiones con las que no quiero decir \u201ctodo tiempo pasado fue mejor\u201d, pero permiten ver analog\u00edas y reapropiaciones a lo largo de los cambios epocales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Di\u00e1logo entre dos mel\u00f3manos, Norberto Padilla y Pablo De Vita, a prop\u00f3sito de la reciente puesta de El Caballero de la Rosa en el Teatro&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1462,2206,2207,1285,857],"class_list":["post-14042","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cultura","tag-el-caballero-de-la-rosa","tag-hoffmanstahl","tag-opera","tag-teatro-colon"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Eu","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14042"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14042\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14045,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14042\/revisions\/14045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}