{"id":14051,"date":"2017-10-05T10:41:45","date_gmt":"2017-10-05T13:41:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14051"},"modified":"2017-10-05T10:41:45","modified_gmt":"2017-10-05T13:41:45","slug":"la-reforma-de-lutero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14051","title":{"rendered":"La \u201creforma\u201d de Lutero"},"content":{"rendered":"<p><em>En un art\u00edculo publicado en CRITERIO en agosto de 2016, titulado \u201cLa rebeli\u00f3n de Lutero\u201d, el autor considera que en 1517 no hubo una rebeli\u00f3n contra la Iglesia sino una \u201cdenuncia\u201d prof\u00e9tica contra los abusos. Ahora analiza el tema del \u201canuncio\u201d, es decir, el contenido de la reforma luterana.<\/em><\/p>\n<p>Para captar el mensaje de Lutero no es suficiente el estudio hist\u00f3rico de lo ocurrido en el siglo XVI. Es imprescindible observar el desarrollo posterior del movimiento luterano, que no ha sido rectil\u00edneo. En el cuarto centenario de la Reforma, en 1917, durante la Primera Guerra Mundial, Lutero fue presentado como el h\u00e9roe nacional alem\u00e1n, mientras que hoy, en el quinto centenario, es visto como un profundo creyente. La concepci\u00f3n de los luteranos actuales se inspira en las intuiciones geniales del reformador, pero toma distancia en algunos puntos. Rechazan vivamente sus expresiones contra los jud\u00edos, as\u00ed como la persecuci\u00f3n que desat\u00f3 contra los anabaptistas, tambi\u00e9n separados de Roma. Lo novedoso de la actual conmemoraci\u00f3n es que ha sido preparada en forma conjunta, como se manifiesta en la reflexi\u00f3n de la comisi\u00f3n cat\u00f3lico-luterana, publicada con el t\u00edtulo \u201cDel conflicto a la comuni\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El punto principal de la separaci\u00f3n, para Lutero, se encontraba en el tema de la \u201cjustificaci\u00f3n por la fe\u201d, mientras que para los cat\u00f3licos pasaba por la obediencia al Papa. Ahora bien, en 1999 se firm\u00f3 una declaraci\u00f3n conjunta que pone de manifiesto la unidad lograda, con \u00e9nfasis de cada parte en algunos aspectos, reconociendo que ciertos puntos deben continuar investig\u00e1ndose. Pensemos en temas como el purgatorio o las indulgencias, donde no s\u00f3lo debemos intentar \u201cconvencer\u201d a los protestantes sino ante todo a nosotros mismos. La mayor\u00eda de los cat\u00f3licos se pregunta por el sentido real de estas afirmaciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCuestiones obsoletas?<\/strong><\/p>\n<p>El tema de la justificaci\u00f3n por la fe no parece ser de inter\u00e9s en la actualidad, como tampoco el de la predestinaci\u00f3n, planteado por Calvino, reformador franc\u00e9s. Sin embargo, encontramos en la afirmaci\u00f3n de Lutero un mensaje fundamental para los cristianos de hoy y tambi\u00e9n para todos los hombres: debemos actuar en base a la fe, a la convicci\u00f3n de que somos hijos de Dios y en consecuencia hermanos. Esta conciencia nos lleva a la solidaridad con todos, en particular con los m\u00e1s necesitados. Y la fe, siendo una convicci\u00f3n personal, es ante todo un regalo de Dios, quien nos atrae en forma invisible. Nuestra fe en la Verdad y en el Amor, presente en el coraz\u00f3n de todo ser humano, nace de la seducci\u00f3n que ejercen sobre nosotros ambos valores. Que los no cristianos reciben tambi\u00e9n ese don no era una verdad tan obvia en el siglo XVI, ni para los luteranos ni para los cat\u00f3licos. Hemos madurado juntos y as\u00ed debemos continuar, como hemos madurado juntos en afecto por el pueblo jud\u00edo.<\/p>\n<p>La reforma de la Iglesia no comenz\u00f3 con Lutero ni termin\u00f3 con \u00e9l. Nuevas Iglesias continuaron surgiendo en estos siglos. Desde hace cien a\u00f1os el pentecostalismo y otros movimientos carism\u00e1ticos se han extendido significativamente por el mundo y presentan nuevas l\u00edneas que tornan obsoletas muchas de las antiguas controversias. Se constituyen movimientos que cruzan las fronteras confesionales, tan n\u00edtidas en tiempos de Lutero. Esto abre nuevas oportunidades y plantea nuevos desaf\u00edos. Son frecuentes hoy las asambleas de carism\u00e1ticos integradas por cat\u00f3licos y pentecostales. El cardenal Bergoglio particip\u00f3 de algunas de ellas en el Luna Park.<\/p>\n<p><strong>Impresi\u00f3n del papa Benedicto<\/strong><\/p>\n<p>Benedicto XVI, cuando visit\u00f3 el convento de Erfurt, donde Lutero hab\u00eda vivido como monje, coment\u00f3: \u201cLo que constantemente lo inquiet\u00f3, constituy\u00e9ndose en su pasi\u00f3n m\u00e1s profunda, fue la pregunta sobre Dios: \u00bfC\u00f3mo he de encontrar a un Dios generoso? Esta pregunta le golpe\u00f3 en el coraz\u00f3n. El hecho de que esta pregunta fuera el impulso rector de toda su vida nunca deja de impresionarme. Porque \u00bfqui\u00e9n se preocupa actualmente por este asunto, incluso entre los creyentes? \u00bfQu\u00e9 significa la pregunta sobre Dios en nuestras vidas y en nuestra predicaci\u00f3n?\u201d. Estas palabras del Papa em\u00e9rito nos muestran que, detr\u00e1s de las denuncias de Lutero sobre los abusos en la Iglesia, lat\u00eda la cuesti\u00f3n m\u00e1s profunda sobre la b\u00fasqueda de un Dios generoso. Este es su mensaje m\u00e1s aut\u00e9ntico.<\/p>\n<p>Lutero puso el acento en el sacerdocio de todos los bautizados. Hoy podr\u00edamos extender esa condici\u00f3n a todos los hombres. Por ser hijos de Dios, todos pueden realizar acciones sacerdotales, comenzando por el ofrecimiento de su propia vida, el perd\u00f3n de las ofensas recibidas y el consuelo a los afligidos. Respecto de los bautizados, considera que todos los fieles est\u00e1n llamados a ocuparse de la reforma, que no puede ser tarea de uno solo, como el Papa, o de unos pocos, como los cardenales. Si los concilios manifiestan la responsabilidad de los obispos, los s\u00ednodos, como el iniciado en la ciudad de Buenos Aires, ponen de relieve la responsabilidad de todos los laicos.<\/p>\n<p><strong>La libertad de conciencia<\/strong><\/p>\n<p>Otro aspecto esencial del mensaje de Lutero radica en la convicci\u00f3n de la libertad de conciencia. Poco despu\u00e9s de ser excomulgado, pronunci\u00f3 unas c\u00e9lebres palabras en la Dieta de Worms, ante el emperador Carlos V, retomadas hoy por los luteranos, concluyendo que no es correcto ir en contra de la propia conciencia. No significa esto un desconocimiento de la autoridad sino, como dijo Lutero, \u201cmi conciencia es cautiva de la Palabra de Dios\u201d. El Concilio Vaticano II, en su Declaraci\u00f3n sobre la libertad religiosa, afirma: \u201cLa verdad no se impone de otra manera que por la fuerza de la misma verdad, que penetra suave y a la vez fuertemente en las almas\u201d (n.1). Como vemos, luteranos y cat\u00f3licos aspiramos a un mismo ideal de libertad de conciencia, que puede arrojar luz sobre situaciones especiales, como la de los objetores de conciencia, sea respecto del uso de las armas, de la pr\u00e1ctica del aborto o de otras cuestiones lim\u00edtrofes.<\/p>\n<p>El mensaje de Lutero se orient\u00f3 tambi\u00e9n al estudio de la Biblia. Para los cat\u00f3licos de entonces, la Tradici\u00f3n era tan importante como la Biblia, y esto condujo a pol\u00e9micas interminables. Hoy decimos que no se encuentra una parte de la Revelaci\u00f3n en la Biblia y otra en la Escritura, sino que la Tradici\u00f3n es el contexto para leer e interpretar la Biblia. Hay textos incomprensibles que nos llevan a consultar a los expertos, como al biblista argentino Ariel \u00c1lvarez Vald\u00e9s, quien en un reciente art\u00edculo se preguntaba: \u00bfCon qui\u00e9n se cas\u00f3 Ca\u00edn, el hijo de Ad\u00e1n y Eva? Por otro lado, los luteranos admiten que el Nuevo Testamento se escribi\u00f3 a partir de una Tradici\u00f3n que proven\u00eda de los ap\u00f3stoles, que la lista de esos libros fue establecida por la Tradici\u00f3n y que la autoridad de los antiguos Concilios, en particular los del primer milenio, es indiscutible. Lutero estaba profundamente enraizado en la Tradici\u00f3n patr\u00edstica. Consideraba a san Agust\u00edn como \u201cfidel\u00edsimo int\u00e9rprete\u201d del ap\u00f3stol Pablo. Recibi\u00f3 tambi\u00e9n la influencia m\u00edstica de san Bernardo de Claraval, del siglo XII. El problema que vivimos hoy no es tanto el del fundamento b\u00edblico de nuestras creencias sino el de la aplicaci\u00f3n del texto b\u00edblico a las situaciones conflictivas de hoy, como las que se plantean en el campo de la ecolog\u00eda o de los Derechos Humanos.<\/p>\n<p><strong>El di\u00e1logo interreligioso<\/strong><\/p>\n<p>Lutero y los cat\u00f3licos de su tiempo pon\u00edan el \u00e9nfasis en la salvaci\u00f3n por la fe en Jesucristo. Se requiere hoy una nueva reflexi\u00f3n al observar que s\u00f3lo una minor\u00eda de la humanidad es cristiana. La providencia de Dios no puede dejar abandonados a los no cristianos. Las diversas religiones actuales, como el Islam, el Hinduismo, el Budismo, \u00bfconstituyen un camino de salvaci\u00f3n preparado por Dios? Los fundadores de otras religiones, \u00bfdeben ser considerados como profetas, enviados por Dios, o como personas que tomaron iniciativas por decisi\u00f3n propia, cuando no vistos como impostores? Recordemos que el Ecumenismo naci\u00f3, hace m\u00e1s de un siglo, en relaci\u00f3n con los no cristianos. Los misioneros en la India ve\u00edan que el mensaje cristiano no era bien recibido porque cada predicador lo presentaba de un modo diferente. Conven\u00eda entonces constituir una asociaci\u00f3n de Iglesias para acordar los contenidos del anuncio.<\/p>\n<p>Gracias al Vaticano II disponemos hoy de nuevos presupuestos para evaluar a las otras religiones. El Concilio no se pronunci\u00f3 sobre el valor de las religiones en s\u00ed ni sobre sus fundadores, temas que contin\u00faan siendo investigados, sino sobre los creyentes de esas religiones, ponderando su piedad y sus virtudes. Uno podr\u00eda preguntarse si se salvan gracias a esas religiones o a pesar de ellas, simplemente por su bondad personal. Hay ciertas discrepancias entre los te\u00f3logos cat\u00f3licos. Ahora bien, la orientaci\u00f3n de Lutero hacia la fe nos ofrece una base para avanzar en esa l\u00ednea. Su b\u00fasqueda de un Dios generoso y misericordioso sintoniza con la b\u00fasqueda de los musulmanes, que creen en Dios, como el Misericordioso.<\/p>\n<p><strong>Iniciativas ecum\u00e9nicas<\/strong><\/p>\n<p>Son muchas las acciones que podr\u00edan implementarse para avanzar hacia la unidad. En el caso de los matrimonios mixtos entre protestantes y cat\u00f3licos, se podr\u00eda autorizar que el c\u00f3nyuge cat\u00f3lico, al acompa\u00f1ar al no cat\u00f3lico en las celebraciones dominicales, pueda satisfacer as\u00ed con el precepto correspondiente. Otro paso ser\u00eda que, en los casos mencionados, el cat\u00f3lico pueda comulgar en la Santa Cena, sabiendo que no es la misma comuni\u00f3n sacramental de la misa. Pero esa ceremonia no cat\u00f3lica es un rito aut\u00e9ntico y valioso, es un \u201csacramental\u201d en el lenguaje cat\u00f3lico. Como dice el Concilio, en el Decreto sobre Ecumenismo, \u201cmientras [los protestantes] conmemoran en la Santa Cena la muerte y la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, profesan que en la comuni\u00f3n de Cristo se significa la vida, y esperan su glorioso advenimiento\u201d (UR 22). Al comulgar con ellos entonces, estar\u00edamos compartiendo la esperanza de la venida definitiva del Reino, Reino de justicia, de amor y de paz.<\/p>\n<p><em>El autor es\u00a0Profesor em\u00e9rito de la Facultad de Teolog\u00eda de San Miguel.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo publicado en CRITERIO en agosto de 2016, titulado \u201cLa rebeli\u00f3n de Lutero\u201d, el autor considera que en 1517 no hubo una rebeli\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[14,1648,391],"class_list":["post-14051","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-iglesia","tag-lutero","tag-reforma"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3ED","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14051"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14054,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14051\/revisions\/14054"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}