{"id":14091,"date":"2017-10-10T08:40:25","date_gmt":"2017-10-10T11:40:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14091"},"modified":"2017-10-10T08:40:25","modified_gmt":"2017-10-10T11:40:25","slug":"la-actitud-de-aceptacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14091","title":{"rendered":"La actitud de aceptaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em> \u201cLa aceptaci\u00f3n es hacer las paces con la realidad\u201d.<br \/>\nRafael Vidac<\/em><\/p>\n<p>Ninguno de nosotros se cre\u00f3 a s\u00ed mismo. Desembocamos en esta tierra no por decisi\u00f3n propia y nos encontramos con un mar de deseos y necesidades que surgen de nuestro interior, y con un mundo exterior conformado de determinada manera y que no siempre responde a nuestros requerimientos.<br \/>\nAnte esta situaci\u00f3n, nuestra libertad nos permite opciones: reconocer la realidad y establecer un buen v\u00ednculo con ella, indignarnos y acusarla, encerrarnos y \u201ccortar relaciones\u201d o desconocerla y actuar \u201ccomo si ella no existiera\u201d o elaborar mecanismos mentales de autojustificaci\u00f3n.<br \/>\nLlamamos aceptaci\u00f3n al simple reconocimiento de la realidad objetiva tal cual es. Si me encuentro en una situaci\u00f3n dif\u00edcil, la aceptaci\u00f3n no significa resignaci\u00f3n (que supone no tratar de actuar para cambiarla) ni desconocer que me hace sufrir ni buscar argumentos para convencerme de que \u201cla situaci\u00f3n es buena\u201d, sino simplemente admitir su realidad y no tratar de deformar su percepci\u00f3n con negaciones, evasiones, pretextos o cualquiera de las formas que tenemos los seres humanos de \u201cresistencias a la verdad\u201d.<br \/>\nF\u00e1cil y espont\u00e1neamente tenemos una enfermiza \u201cirritabilidad\u201d ante toda norma que coarte nuestra libertad y en forma autom\u00e1tica brota desde dentro de nosotros una reacci\u00f3n de no-aceptaci\u00f3n, y con frecuencia recurrimos al mecanismo m\u00e1s primitivo que el psiquismo humano posee para su defensa: la negaci\u00f3n de la realidad. Claro est\u00e1 que luego sufrimos las consecuencias, que en algunos casos hacen de la vida una real \u201cmentira existencial\u201d.<br \/>\nLo m\u00e1s importante aqu\u00ed es comprender que la aceptaci\u00f3n es una actitud que nos \u201creconcilia\u201d con el mundo y nos pacifica interiormente, y que es la base de toda salud psicol\u00f3gica.<br \/>\nAl mismo tiempo, hay que reconocer que son m\u00faltiples los recursos que enmascaran la no-aceptaci\u00f3n y nos impiden descubrirla; y que el camino de la aceptaci\u00f3n, por su parte, no es f\u00e1cil y demanda un cuidado permanente. En cualquiera de nosotros, una simple mirada introspectiva nos permitir\u00e1 el hallazgo, en nuestra propia experiencia cotidiana, de numerosos episodios de velados enga\u00f1os y mentiras, y de \u00edntima \u201cinsubordinaci\u00f3n\u201d y \u201cresistencia\u201d a la realidad.<br \/>\nComo ya mencionamos, la aceptaci\u00f3n no es resignaci\u00f3n. La primera es admitir c\u00f3mo son las cosas (tener \u201cla mirada limpia de la verdad\u201d) pero tambi\u00e9n buscar mejorarlas; la segunda, propia de la depresi\u00f3n, es no actuar cuando la soluci\u00f3n o la curaci\u00f3n es posible.<br \/>\nLa ansiedad y la depresi\u00f3n son los fen\u00f3menos m\u00e1s difundidos de nuestro tiempo y en la ra\u00edz de las mismas est\u00e1 la no-aceptaci\u00f3n. La actitud que aqu\u00ed propiciamos significar\u00eda un inigualable b\u00e1lsamo para la sociedad.<\/p>\n<p><strong>La aceptaci\u00f3n de uno mismo <\/strong><\/p>\n<p>Dentro de la presente tem\u00e1tica, la aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo ocupa un lugar privilegiado. Y al respecto, Romano Guardini nos ha legado unas p\u00e1ginas perdurables: estas reflexiones tratar\u00e1n de seguir su l\u00ednea de pensamiento.<br \/>\nLa comprensi\u00f3n de uno mismo es una cuesti\u00f3n muy compleja porque, por un lado, en todo acto mental me presupongo yo (no puedo pensar sin m\u00ed) pero al mismo tiempo \u201cyo\u201d soy un misterio para m\u00ed. La existencia de mi Yo me ha sido dada, no es algo generado por m\u00ed, y como alguien, persona \u00fanica e irrepetible.<br \/>\nNo puedo ser otro que yo; y soy una persona determinada: nacida en este tiempo, en este lugar, con este entorno. Y adem\u00e1s, \u201csoy as\u00ed\u201d, con una serie de condiciones definidas y poco modificables.<br \/>\nPero no s\u00f3lo eso, y aqu\u00ed estriba lo esencial de nuestro tema: \u201cdebo querer ser el que soy, querer ser yo realmente y s\u00f3lo yo\u201d.<br \/>\nLo importante es que querer serlo; \u201caceptarme\u201d es la base existencial que me permite una vida mentalmente sana. Pero, sin embargo, a veces puedo experimentar resistencias a la aceptaci\u00f3n de tener que ser yo; puedo desear querer ser otro, con otras cualidades, y tener que renunciar de veras a no haber nacido con otra condici\u00f3n f\u00edsica, intelectual o social puede hacerme guardar resentimiento; o no perdonarme de no haber previsto cierta situaci\u00f3n\u2026 Pero es as\u00ed: no querer ser quien soy y como soy, no aceptarlo es rebelarme contra una \u201cverdad existencial\u201d y arruinarme la vida.<br \/>\nEs propio de toda condici\u00f3n humana buscar su desarrollo, perfeccionarse y mejorar, pero \u201ccrecer como ser humano no significa querer salirse de uno mismo\u201d. Y, por otro lado, si he cometido algo incorrecto, la aceptaci\u00f3n de uno mismo se\u00f1ala no caer en la negaci\u00f3n soberbia, ni en el autocastigo de la angustia, sino en ser capaz de arrepentirme simple y sinceramente.<br \/>\nPodemos afirmar con fundamento que en la ra\u00edz de la mayor\u00eda de los males actuales est\u00e1 la rebeld\u00eda hacia la realidad y la intolerancia hacia la limitaci\u00f3n humana y el misterio. Por eso \u201ces bueno volver siempre a tomar nueva conciencia de esa \u2018Carta Magna\u2019 del existir, el principio y fin de toda sabidur\u00eda: la renuncia a la soberbia, la fidelidad a lo real, la limpieza y decisi\u00f3n de ser uno mismo y por lo tanto la ra\u00edz del car\u00e1cter. La valent\u00eda que se sit\u00faa ante la existencia y precisamente as\u00ed se alegra de esa existencia\u201d1.<\/p>\n<p>El fundamento de la aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo, para el creyente, es la fe, y para el no creyente, es el misterio de la vida. Su plenitud es llegar al agradecimiento.<\/p>\n<p><em>El autor es Lic. en Psicolog\u00eda<\/em><\/p>\n<p>(1) R. Guardini, <em>La aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo<\/em>, p\u00e1g. 27 (Edic. Lumen \u2013 M\u00e9xico \u2013 Bs. As. 2016)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa aceptaci\u00f3n es hacer las paces con la realidad\u201d. Rafael Vidac Ninguno de nosotros se cre\u00f3 a s\u00ed mismo. 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