{"id":14279,"date":"2017-12-10T09:17:29","date_gmt":"2017-12-10T12:17:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14279"},"modified":"2017-12-10T10:21:35","modified_gmt":"2017-12-10T13:21:35","slug":"ideologias-y-un-cambio-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14279","title":{"rendered":"Ideolog\u00edas y un cambio posible"},"content":{"rendered":"<p><em>Entrevista a Ricardo Espinoza Lolas, doctor en Filosof\u00eda y catedr\u00e1tico en la Universidad Cat\u00f3lica de Valpara\u00edso, quien se dedica a estudiar nuevas l\u00f3gicas que permitan repensar la sociedad m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo, partiendo de la necesidad de que el yo deje lugar para el nosotros. <\/em><\/p>\n<p><strong>-Podr\u00edamos decir, sin caer en exageraciones, que el rumbo del mundo en estos tiempos ha superado la capacidad de los intelectuales o fil\u00f3sofos que intentan comprenderlo. Los m\u00e1s l\u00facidos alcanzan s\u00f3lo a poder plantear los conflictos y sus consecuencias, cuando no tambi\u00e9n las cat\u00e1strofes, pero pierden vigor a la hora de proponer alternativas y posibilidades viables. Sin embargo sus libros dan la clara impresi\u00f3n de que no est\u00e1 dispuesto a resignarse a vivir en un mundo sin alternativas. \u00bfCu\u00e1les son las l\u00edneas principales de su lectura del mundo y las opciones que considera plausibles?<\/strong><br \/>\n-Lo que expreso en mis \u00faltimos libros* es la ideolog\u00eda en sus m\u00faltiples manifestaciones. C\u00f3mo ella nos subjetiva en la cotidianidad, c\u00f3mo se construye hist\u00f3ricamente y c\u00f3mo podemos construir otra m\u00e1s cercana a la ciudadan\u00eda actual. Se trata del m\u00e9todo mismo que me posibilita mostrar desde dentro de la ideolog\u00eda todo lo que ella expresa y, luego, se\u00f1alar un diagn\u00f3stico del planeta en la actualidad y desde all\u00ed visibilizar un proceso revolucionario a la altura de los tiempos. Por ejemplo, como muy bien lo ve Lenin en sus Cuestiones Filos\u00f3ficas, no se puede entender realmente El Capital de Marx sin haber le\u00eddo la Ciencia de la L\u00f3gica de Hegel. Y esto es totalmente cierto, por eso no se entiende del todo la obra de Marx. Incluso a\u00f1adir\u00eda que no se entiende c\u00f3mo acontece la Revoluci\u00f3n de octubre de 1917 de Lenin sin haber le\u00eddo la obra magistral de Hegel. Mi libro Hegel y las nuevas l\u00f3gicas del mundo y del Estado quiere ser una nueva versi\u00f3n, actual, de la Ciencia de la l\u00f3gica; un libro que en su teor\u00eda indique posibles caminos a seguir, desde pol\u00edticos a est\u00e9ticos, pasando por transformaciones revolucionarias que permitan ver al hombre de este siglo, el mundo en el que est\u00e1 siendo, y de all\u00ed tomar decisiones. Mi segundo libro, El Ocaso del Yo y el Nacimiento del NosOtros, plantea la operatividad del primero; esto es, la visi\u00f3n de este mundo en el que somos y c\u00f3mo lo podemos transformar. Si la Ciencia de la l\u00f3gica de Hegel le permite a Marx ver las l\u00f3gicas del capital y denunciarlas, y a Lenin advertir c\u00f3mo se le arrebata el poder al zar de Rusia por medio de un proceso revolucionario, mi Hegel y las nuevas l\u00f3gicas del mundo y del Estado puede permitir ver el actual capitalismo militarizado y chapuza planetario y a la vez transformar la subjetividad del hombre contempor\u00e1neo.<br \/>\n<strong>-Eso supone intuir un posible cambio de la situaci\u00f3n actual del capitalismo. De ser as\u00ed, \u00bfen qu\u00e9 radica esa posibilidad y en qu\u00e9 consistir\u00eda tal cambio?<\/strong><br \/>\n-En el propio capitalismo militarizado est\u00e1 emergiendo, renovada y sanamente, una nueva Ideolog\u00eda, a pesar de tanto malestar e indignaci\u00f3n en distintos lugares del planeta. Las ideolog\u00edas no caen del cielo ni son estructuras ontol\u00f3gicas, no son necesarias ni universales, ni existen a priori (como piensan muchos o como nos quieren hacer pensar algunos todos los d\u00edas a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n), sino que surgen como construcciones del tejido socio-hist\u00f3rico material de los pa\u00edses. La ideolog\u00eda es una construcci\u00f3n hist\u00f3rica que luego se naturaliza en cada uno de nosotros y a veces, incluso, la propia ideolog\u00eda ya no se ve porque opera como lo obvio en lo que se vive, se respira y se es. Por tratarse de una construcci\u00f3n, puede mutar, se puede transformar, actualizar, romper, desbrozar, revolucionar. Y es posible que desde ella misma nazca algo nuevo; dicho m\u00edticamente, puede nacer un hijo que quiera eliminar a su padre (como Zeus con Cronos). Ese nuevo hijo ideol\u00f3gico se est\u00e1 gestando en el propio capitalismo global militarizado y chapuza que acontece en estos tiempos. Si prestamos atenci\u00f3n, en distintos lugares del planeta se est\u00e1n dando cambios reales, en la mayor\u00eda de forma silenciosa (y otras veces muy \u201cruidosa\u201d: la Primavera \u00e1rabe, el 15-M madrile\u00f1o, los indignados de todas partes, los de Hessel, los Ping\u00fcinos de Chile, etc.), que permiten albergar esperanzas concretas de que el \u201cdesierto\u201d capitalista que avanza pueda ser detenido y vivificado (es decir, se puede volver a la vida: el capitalismo todo lo aniquila, lo mata y lo seca). Hay aires frescos en tiempos de agobio global. Y en esos precisos aires la bandera que se usa es la del nosotros. A m\u00ed me gusta escribirlo as\u00ed: NosOtros. De esta forma se puede ver que es un nosotros en y por la diferencia y no un nosotros homogeneizador ni totalitario; de ese nosotros ya tenemos bastante a lo largo de la historia y no queremos m\u00e1s. Este NosOtros comparece desde peque\u00f1as formas de organizaci\u00f3n en los barrios de distintas ciudades a nuevos modelos empresariales que nacen de la inteligencia de m\u00faltiples j\u00f3venes, pasando por otras formas de estar los unos con los otros en la sencillez de la diferencia y en la esperanza de que la vida pasa por cada uno y en su toma efectiva de decisiones; es la esperanza la que permite transformar el territorio espacio temporal en el que se vive. Esa peque\u00f1a transformaci\u00f3n es, con el paso del tiempo, una gran transformaci\u00f3n del planeta. Ese \u201caleteo\u201d del NosOtros puede traer consigo un \u201churac\u00e1n\u201d de cambios que den sentido a este hombre de un nuevo siglo.<br \/>\n<strong>-\u00bfEs factible desde las experiencias de nuestros pa\u00edses o, en su caso particular, a Chile, estar preparado para esos cambios?<\/strong><br \/>\n-Nunca se est\u00e1 preparado para ning\u00fan cambio, ni el m\u00e1s m\u00ednimo (familiar, pol\u00edtico, existencial). Luego, por lo mismo, y esa es la paradoja, hoy es necesario m\u00e1s que nunca agenciar el cambio. Por ejemplo en Chile, porque el pa\u00eds ya no da m\u00e1s de s\u00ed con su ideolog\u00eda capitalista que arrastra ya por d\u00e9cadas (y quiz\u00e1 por siglos): totalmente extrapolable a otras latitudes. Es decir, el capitalismo de hacienda chileno es una forma muy a\u00f1eja en su operar, dominar y subjetivar a cada habitante. La hacienda se repite una y otra vez, es una pulsi\u00f3n de repetici\u00f3n que como un fractal puede verse en m\u00faltiples lugares, manifest\u00e1ndose no solamente en la mal llamada clase \u201calta\u201d (que yo llamo \u201cpobres de esp\u00edritu\u201d) sino en todas las esferas sociales. Todos quieren ser patr\u00f3n de fundo y funcionar verticalmente contra el pe\u00f3n, todos quieren ser poderosos en ese mercado hacendal, y para esto emprenden todo tipo de negocios y de segregaci\u00f3n. Y as\u00ed su valor de cambio aparentemente se torna en aquello que quieren todos los chilenos: ser reconocidos como exitosos (y esto ya escapa a las fronteras de Chile, se torna un perverso signo de los tiempos). Esa ideolog\u00eda chapuza del chileno se cae cada d\u00eda a pedazos. Y en ello se vislumbran varias interferencias al sistema actual: desde indignaci\u00f3n, rabia total y violencia radical hasta nuevas formas de agenciamiento por medio de ideas que generan alta capacidad de innovaci\u00f3n y mejora real en la calidad de vida de muchos. El cambio acontece y es imparable; y se filtra por todas partes. No se puede detener. Lo que ocurre es que puede causar graves da\u00f1os en el tejido social; pero quiz\u00e1 es inevitable para que acontezca ese nuevo modo de vida en un NosOtros en Chile y en el planeta. Espero que el cambio de cierta forma se canalice; lo lamentable y preocupante es que el lugar del cambio ya no es la universidad y menos la familia (y nunca lo ha sido el trabajo, que siempre es fuente de explotaci\u00f3n permanente).<br \/>\n<strong>-Da la impresi\u00f3n de que, en la medida en que vamos concretando las ideas, las opciones se van reduciendo y volvi\u00e9ndose m\u00e1s dif\u00edciles. A tal punto que, en cierta medida, todo pareciera depender de un cambio en la trama vincular, en aquello que une y nos conforma como comunidad. \u00bfEn qu\u00e9 sentido es posible esperar un cambio de ese tipo?<\/strong><br \/>\n-Entonces, \u00bfd\u00f3nde cambiamos? En Chile y en muchos pa\u00edses la cosa est\u00e1 dif\u00edcil (lo mismo en la Argentina y ni qu\u00e9 decir Espa\u00f1a con el caso catal\u00e1n, Gran Breta\u00f1a con su decisi\u00f3n del brexit, etc.). Yo creo que en la amistad (en los equipos de amigos, y no de amigotes) podemos esperar que emerjan peque\u00f1os cambios y que luego con Otros se generen cambios en redes y a nivel global. \u00bfPor qu\u00e9 en la amistad es posible el cambio? Porque opera como el lugar donde nos podemos trasformar y esto por algo muy simple: en la amistad, el maldito yo emprendedor del sujeto actual puede dar paso a un NosOtros. La amistad poco a poco va derrumbando las paredes inaccesibles del brutal yo narciso contempor\u00e1neo. Uno conversa con el otro en tanto que Otro y no por ning\u00fan tipo de transacci\u00f3n, ni por un bien de consumo o una teor\u00eda del valor, y as\u00ed el espacio existencial del mercado da paso al mundo. A un espacio de un NosOtros que nos permite entre todos y en la diferencia dise\u00f1ar una idea que nos d\u00e9 el norte y el sentido de por d\u00f3nde debemos caminar.<\/p>\n<p><em>*Hegel y las nuevas l\u00f3gicas del mundo y del Estado. \u00bfC\u00f3mo se es revolucionario hoy? (Akal, 2016, con pr\u00f3logo de Slavoj Zizek y ep\u00edlogo de Alberto Toscano) y El Ocaso del Yo y el Nacimiento del NosOtros. Hacia un nuevo paradigma de la Empresa (Librer\u00eda Pascal, 2018, con pr\u00f3logo de Antonio Negri y ep\u00edlogo de Eugenio Garc\u00eda.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a Ricardo Espinoza Lolas, doctor en Filosof\u00eda y catedr\u00e1tico en la Universidad Cat\u00f3lica de Valpara\u00edso, quien se dedica a estudiar nuevas l\u00f3gicas que permitan&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1456,5],"tags":[1672,61,355,2295,758],"class_list":["post-14279","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia","category-sociedad","tag-capitalismo","tag-chile","tag-filosofia","tag-ricardo-espinoza-lolas","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Ij","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14279"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14282,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14279\/revisions\/14282"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}