{"id":14287,"date":"2017-12-10T10:31:16","date_gmt":"2017-12-10T13:31:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14287"},"modified":"2017-12-10T10:31:17","modified_gmt":"2017-12-10T13:31:17","slug":"a-quienes-no-deberia-recibir-el-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14287","title":{"rendered":"\u00bfA qui\u00e9nes no deber\u00eda recibir el papa Francisco?"},"content":{"rendered":"<p>En varias ocasiones hubo gente que vino a preguntarme por qu\u00e9 el Papa recibe en Roma a ciertas figuras p\u00fablicas de nuestro pa\u00eds que en algunos sectores sociales (\u00bfoficialistas?) no gozan de buena prensa, o que incluso est\u00e1n sospechadas de corrupci\u00f3n. O por qu\u00e9 les hace llegar rosarios. O por qu\u00e9 parece siempre tan dispuesto a conversar con quienes hacen un contra juego desde el bando opositor. La lista es larga y su confecci\u00f3n data ya desde el anterior ciclo pol\u00edtico: Cristina Fern\u00e1ndez, Hebe de Bonafini, Guillermo Moreno, Milagro Sala, y ahora tambi\u00e9n los padres de Santiago Maldonado y Alejandra Gils Carb\u00f3.<br \/>\nLo primero que se me ocurre decir es que Jes\u00fas se vincul\u00f3 con mucha y variada clase de gente, entre los cuales hubo santos y pecadores. Entre estos \u00faltimos podr\u00edamos recordar a Zaqueo, al hombre rico, a la mujer ad\u00faltera, a Mar\u00eda Magdalena, al \u201cbuen ladr\u00f3n\u201d, a Judas y tambi\u00e9n a Pedro. Casi todas estas personas no se acercaron a Jes\u00fas porque fueran buenas, sino que en todo caso llegaron a ser buenas porque se acercaron a Jes\u00fas. Jes\u00fas fue \u201cfiel\u201d a estos v\u00ednculos \u201chasta el extremo\u201d (Juan 13,1): hasta \u00faltimo momento busc\u00f3 la redenci\u00f3n de cada uno, invit\u00e1ndolos a recapacitar y convertirse.<br \/>\nDe ah\u00ed que acercarse al Papa no sea garant\u00eda de \u00e9tica personal ni de transparencia administrativa. M\u00e1s a\u00fan, es posible que muchos lo hagan, como en realidad siempre aconteci\u00f3 a lo largo de la historia de la Iglesia, para intentar \u201cblanquear\u201d su imagen o proceder. Esto es t\u00edpico en el modo mundano de actuar: porque \u201clos hijos de este mundo son m\u00e1s astutos en su obrar que los hijos de la luz\u201d (Lucas 16,8). Por esto mismo, si el Papa s\u00f3lo recibiera a quienes se presentasen con carn\u00e9 de santos, tambi\u00e9n actuar\u00eda mundanamente y no ser\u00eda imagen de Jesucristo.<br \/>\nIntuyo que, como Jes\u00fas, de igual modo Francisco intenta ser fiel \u201chasta el extremo\u201d a las personas con las que se ha ido vinculando a lo largo de su vida, no importando el modo o motivo por el que esta relaci\u00f3n haya comenzado, y procura como pastor  rescatar en ellas su original condici\u00f3n de hijos e hijas de Dios. En este sentido, quienes esperen que el Papa \u00fanicamente reciba o se vincule con quienes est\u00e9n en condiciones de probar buena conducta, reputaci\u00f3n y honorabilidad, deber\u00edan m\u00e1s bien remitirse a otro tipo de organizaciones, por ejemplo, la masoner\u00eda.<br \/>\nNo es propio del Papa tener que impugnar socialmente la conducta moral de nadie, a no ser de miembros de la Iglesia en cuanto tales y con justificadas razones para evitar males mayores. La Argentina es una rep\u00fablica con instituciones propias, e investigar, sobreseer, imputar, procesar y en todo caso condenar a un ciudadano es propio de la justicia penal. Para esto no se necesita de ninguna \u201cvenia\u201d ni bendici\u00f3n del exterior. S\u00f3lo la desidia en el correcto funcionamiento de las propias instituciones, o la falta de confianza en ellas, podr\u00eda justificar que se demande alg\u00fan gesto al respecto del obispo de Roma. Para ser m\u00e1s claros: el Papa hace bien, si as\u00ed lo considera, en recibir a un funcionario p\u00fablico de la actual o anterior administraci\u00f3n, y la justicia argentina tambi\u00e9n hace bien en indagar a ese mismo funcionario si est\u00e1 sospechado de corrupci\u00f3n.<br \/>\nPero como te\u00f3logo me atrevo a decir algo m\u00e1s. La m\u00e1s cl\u00e1sica tradici\u00f3n cristiana afirma que no se puede tomar el nombre de Dios en vano, y que si uno realiza actos sacr\u00edlegos o se acerca a las cosas santas sin una debida actitud reverencial (particularmente a la eucarist\u00eda, pero no s\u00f3lo), \u201ccome y bebe su propia condenaci\u00f3n\u201d (1 Corintios 11,29). No es f\u00e1cil discernir los signos de los tiempos, pero algunas cosas \u201cdan que pensar\u201d, sostuvo el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Paul Ricoeur. Mi convicci\u00f3n es que quienes buscan utilizar el mundo religioso, y al cristianismo en particular, con mezquinos fines pol\u00edticos o econ\u00f3micos de inter\u00e9s propio, no acaban bien. La luz de Dios pone de manifiesto la oscuridad que hay en el coraz\u00f3n y comportamiento humano, y entonces la presencia santa adquiere ciertas caracter\u00edsticas escatol\u00f3gicas, manifestando un anticipado juicio de Dios m\u00e1s all\u00e1 de la conciencia expresa que de ello tengan los mismos ministros sagrados implicados.<br \/>\nEn relaci\u00f3n al bien com\u00fan de un pueblo concreto (en nuestro caso, el argentino), el gobierno del Estado (es decir, la autoridad como servicio pol\u00edtico) y el Papa en la Iglesia (entendiendo autoridad como servicio pastoral) son como los dos focos de una elipse que, para seguir siendo tal, nunca deber\u00edan superponerse, mezclarse ni confundirse. Entonces no hay contradicci\u00f3n en afirmar que un pastor deber\u00e1 ser siempre misericordioso con todos, pero particularmente con los pecadores, y un juez, en cambio, administrar justicia a la ciudadan\u00eda. Para poner un ejemplo bien radical, Juan Pablo II visit\u00f3 y perdon\u00f3 en la c\u00e1rcel al hombre que precisamente cumpl\u00eda una condena por haber atentado contra su vida. Hacer llegar un rosario a una persona detenida o recibir cordialmente a quien antes lo injuriara \u00e1cidamente parece menos que esto.<\/p>\n<p><em>El autor es sacerdote y Doctor en Teolog\u00eda.<\/em> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En varias ocasiones hubo gente que vino a preguntarme por qu\u00e9 el Papa recibe en Roma a ciertas figuras p\u00fablicas de nuestro pa\u00eds que en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[965],"tags":[432,538,433,2192,1457,1485],"class_list":["post-14287","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion-2","tag-corrupcion","tag-francisco","tag-gils-carbo","tag-maldonado","tag-milagro-sala","tag-opinion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Ir","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14287"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14290,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14287\/revisions\/14290"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}