{"id":14330,"date":"2017-12-11T10:11:51","date_gmt":"2017-12-11T13:11:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14330"},"modified":"2017-12-11T10:11:51","modified_gmt":"2017-12-11T13:11:51","slug":"dos-valiosos-testimonios-del-festival-de-cine-de-mar-del-plata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14330","title":{"rendered":"Dos valiosos testimonios del Festival de Cine de Mar del Plata"},"content":{"rendered":"<p><em>Di\u00e1logos con el cineasta y activista chino Ai Weiwei (present\u00f3 su pel\u00edcula<em> Marea humana<\/em>) y con Claude Lelouch, uno de los esperados invitados para las Charlas con Maestros del Festival. <\/em><\/p>\n<p>Son dos voces de jerarqu\u00eda en el panorama mundial y sus presencias han tenido infinitas resonancias en la Argentina en las \u00faltimas semanas. Del cineasta y activista chino Ai Weiwei puede verse en PROA una interesante y nutrida exposici\u00f3n, y en los cines argentinos, <em>Marea humana<\/em>, la pel\u00edcula con la cual denuncia el circuito del flujo migratorio global cada vez m\u00e1s preso de tragedias colectivas. El otro es uno de los directores m\u00e1s afamados de la historia del cine franc\u00e9s, con dos pel\u00edculas de alto impacto \u2013tambi\u00e9n en la Argentina\u2013 como <em>Un hombre y una mujer<\/em>, y <em>Los unos y los otros<\/em>. Claude Lelouch visit\u00f3 la \u00faltima edici\u00f3n del Festival de Cine de Mar del Plata. Junto a la tragedia retratada por Weiwei se suceden im\u00e1genes de gran esplendor visual, pero Marea humana no busca conmover sino reflexionar sobre algunas constantes de nuestro tiempo: \u201cEl a\u00f1o pasado la mayor\u00eda de mis exhibiciones tuvieron que ver con el tema de los refugiados. Y en el futuro habr\u00e1 m\u00e1s, porque mis trabajos se vinculan con la condici\u00f3n humana y la libertad de expresi\u00f3n\u201d, dice al record\u00e1rsele <em>Law of the Journey<\/em>, una patera de 70 metros y 258 figuras inflables exhibida este a\u00f1o en el Veletr\u017en\u00ed pal\u00e1c de Praga. Algo sorprende en el film de Weiwei y es su mirada directa que roza la tragedia, pero nunca se convierte en melodrama y evita con sutileza los golpes bajos. Los ojos rasgados no ocultan su mirada profunda al momento de responder, de manera pausada y reflexiva. No importa que a pocos metros una decena de periodistas brasile\u00f1os de los medios m\u00e1s importantes lo est\u00e9n esperando. Weiwei maneja el tiempo de las respuestas y crea un halo privado que no permite interrupciones. \u201cCuando empiezo a trabajar no s\u00e9 cu\u00e1ndo voy a parar y hasta d\u00f3nde voy a llegar. Siempre tengo un equipo para documentarlo todo porque a veces necesitamos pruebas, por ejemplo, contra la polic\u00eda, en una oportunidad en que vinieron a golpearme. Hay fotos y filmaciones de lo sucedido. Tambi\u00e9n hacemos muchas entrevistas porque soy como un periodista; he hecho cientos y cientos de reportajes, los sub\u00ed a internet y han generado amplias discusiones\u201d.<\/p>\n<p>Previo a su Masterclass en la ciudad donde 52 a\u00f1os atr\u00e1s recibi\u00f3 su primer premio internacional como Mejor Director por <em>Una chica y los fusiles<\/em>, dialogamos con Claude Lelouch, quien reconoce un mapa de las artes distinto al del realizador chino: \u201cLa lista es impresionante e infinita porque cada vez que ve\u00eda una pel\u00edcula me enamoraba m\u00e1s del cine. Mi primer deslumbramiento fue Chaplin, luego los westerns y las comedias musicales norteamericanas. Despu\u00e9s Cassavetes y Woody Allen, y todo el cine franc\u00e9s, que amo profundamente, y considero hoy en d\u00eda el mejor cine del mundo. Es una lista que no puedo definir porque cada vez que veo una buena pel\u00edcula influye mi manera de filmar\u201d.<\/p>\n<p>Consultado sobre si su v\u00ednculo con Mikhail Kalat\u00f3zov, el director de Pasaron las grullas, fue importante en su formaci\u00f3n, afirm\u00f3: \u201c\u00c9l me dej\u00f3 hacer un making-of de esa jornada de rodaje. Observando trabajar a Kalatozov decid\u00ed ser director de cine; hasta ese momento s\u00f3lo pensaba en ser cameraman de actualidad. Ese d\u00eda me pregunt\u00e9: \u2018\u00bfQui\u00e9n es el actor principal? \u00bfLa c\u00e1mara o el protagonista?\u2019, y decid\u00ed que fuera la c\u00e1mara. Entend\u00ed que hab\u00eda una relaci\u00f3n secreta e importante entre el actor y la c\u00e1mara, y en ese v\u00ednculo iba a trabajar el resto de mi vida. Gracias a esa pel\u00edcula, en plena guerra de Argelia ingres\u00e9 al famoso departamento de cine del Ej\u00e9rcito; esa fue mi escuela y donde aprend\u00ed el oficio\u201d.<\/p>\n<p><strong>Pero usted dijo tambi\u00e9n que cualquier persona puede ser director por el s\u00f3lo hecho de mirar\u2026<\/strong><\/p>\n<p>El cine es un arte natural: nuestros ojos son las mejores c\u00e1maras del mundo, nuestras orejas son los mejores micr\u00f3fonos y la memoria la mejor montajista. Todos filman en todo momento, la cuesti\u00f3n es encontrar qui\u00e9n filma mejor que otro. La pantalla grande est\u00e1 reservada a quien filma mejor, pero hoy en d\u00eda con el m\u00f3vil todo ha cambiado; mi pr\u00f3xima pel\u00edcula la filmar\u00e9 con el celular. Es magn\u00edfico lo que pasa hoy, es un gran momento para el cine. El problema del cine es como el de un restaurant: no est\u00e1 mal pero no es excelente, porque la exigencia hoy es mucho m\u00e1s alta.<\/p>\n<p><strong>En el \u201968, cuando se dio el conflicto de la Cinemateca Francesa por la remoci\u00f3n de Henri Langlois, usted tuvo un rol decisivo junto a ciertos referentes de la Nouvelle Vague y Cahiers du Cin\u00e9ma.<\/strong><\/p>\n<p>Quer\u00eda y admiraba a Langlois, y lo defend\u00ed, pero no a la Nouvelle Vague. Yo era muy amigo de Truffaut y Godard, pero el \u00e9xito de Un hombre y una mujer los irrit\u00f3. La Palma de Oro, el Oscar, el Golden Globe fue demasiado para ellos. Soy un hombre positivo y la cr\u00edtica es negativa por naturaleza. Los cr\u00edticos quieren a los hombres que pretenden cambiar el mundo; mis personajes quieren disfrutar del mundo y de la vida, aman el presente y son personajes simples. Los cr\u00edticos aman a personajes que no quieren a la vida. Prefiero al p\u00fablico por sobre los cr\u00edticos. Con buenas cr\u00edticas no hubiera hecho 47 pel\u00edculas; con el p\u00fablico s\u00ed pude.<\/p>\n<p><strong>El amor y la mujer est\u00e1n muy presentes en su cine. \u00bfPor qu\u00e9 es tan importante el rol femenino en la construcci\u00f3n de sus historias?<\/strong><\/p>\n<p>El amor es lo que da sentido a la existencia, es el \u00fanico momento en el cual los hombres son sinceros y generosos. Todo el resto es demagogia, s\u00f3lo el amor y la amistad valen. El t\u00f3pico m\u00e1s importante de la humanidad es el amor y merece que consagre mi trabajo a ese tema. El problema del amor es que es ef\u00edmero. Pero el \u00fanico momento en el que la gente es feliz es cuando est\u00e1n enamorados. Al principio el amor y el sexo se llevan bien y todo es formidable, pero r\u00e1pidamente el sexo se vuelve celoso del amor porque \u00e9ste puede hacer abstracci\u00f3n del sexo. Y ah\u00ed se hace interesante el tema, porque todo lo que hacemos es para que nos quieran.<\/p>\n<p><strong>Otro elemento es la representaci\u00f3n, el cine dentro del cine, el music-hall, el cabaret. \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 todo el espect\u00e1culo representado en su cine?<\/strong><\/p>\n<p>Me interesa todo. Intento comunicar que amo la vida y quiero que la gente tambi\u00e9n la ame porque es extraordinaria. Los intelectuales nos tratan de hacer creer que la vida es triste y no es cierto. Tengo 80 a\u00f1os y no me aburr\u00ed nunca. Obvio que hay problemas, pero vivimos en un mundo maravilloso. Nos hacen creer lo contrario: no estoy de acuerdo con la mayor\u00eda de las teor\u00edas que circulan actualmente, y espero tener fuerzas para hacer tres o cuatro pel\u00edculas m\u00e1s en este sentido.<\/p>\n<p><strong>A partir de su nombre es inevitable recordar las melod\u00edas de sus pel\u00edculas\u2026<\/strong><\/p>\n<p>La m\u00fasica es muy importante, quiz\u00e1s a\u00fan m\u00e1s que el cine, porque es el idioma de Dios y se comunica con nuestra parte irracional, mientras el libro le habla a nuestra inteligencia. Cada uno de nosotros tiene una pelea entre su parte racional y la irracional; la primera nos dice que somos mortales y la segunda, que estaremos ac\u00e1 para siempre. Todas las escuelas del mundo est\u00e1n ac\u00e1 para desarrollar la parte racional y no hay una sola que desarrolle la parte irracional, que para m\u00ed es la m\u00e1s importante.<\/p>\n<p><strong>Usted escribi\u00f3 los guiones de casi todas sus pel\u00edculas pero hizo una \u00fanica adaptaci\u00f3n: <em>Los miserables<\/em> de V\u00edctor Hugo. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Es el libro m\u00e1s importante de mi vida y tuve la audacia de adaptarlo porque V\u00edctor Hugo ya no estaba y me tom\u00e9 todas las libertades. Quer\u00eda contar la historia en el contexto de la Segunda Guerra Mundial porque pienso que esa \u00e9poca fue a\u00fan m\u00e1s miserable que la de la novela. Los miserables son inmortales, siempre est\u00e1n ah\u00ed. Por otro lado, tener un actor que hace dos personajes implica tomar distancia del libro y respetar la obra de V\u00edctor Hugo. Mi inter\u00e9s fue intentar dar a conocer su obra entre quienes nunca la leyeron; ese es el verdadero t\u00f3pico de la pel\u00edcula. Y es m\u00e1s interesante a\u00fan bajo la ocupaci\u00f3n, cuando yo conoc\u00ed a los miserables con mi madre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo sucedi\u00f3?<\/strong><\/p>\n<p>\u00c9ramos buscados por la Gestapo alemana. Una noche, en un tren en Dijon, hubo un control de polic\u00eda y obviamente los papeles de mi madre eran falsos. Cuando el inspector los vio nos detuvo y cuando est\u00e1bamos a punto de bajar del tren, mi madre se sac\u00f3 el reloj y se lo dio; entonces \u00e9l nos dej\u00f3 sentarnos otra vez. Esa noche, en el tren \u2013yo era peque\u00f1o y no sab\u00eda leer ni escribir\u2013, mi madre me cont\u00f3 Los miserables.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQue recuerda sobre su gran cl\u00e1sico <em>Los unos y los otros<\/em>?<\/strong><\/p>\n<p>Fue un \u00e9xito mundial. Es un film sobre mi memoria, sobre la guerra, la m\u00fasica, la generosidad, el amor; es una pel\u00edcula que no teme a los sentimientos porque con esos sentimientos fuertes se construy\u00f3 el mundo. Explica a los unos y los otros la importancia de la generosidad y la honestidad. En un mundo de horrores siempre hay perlas para salvar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Di\u00e1logos con el cineasta y activista chino Ai Weiwei (present\u00f3 su pel\u00edcula Marea humana) y con Claude Lelouch, uno de los esperados invitados para las&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32,2312,1462,2310,2311],"class_list":["post-14330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine","tag-claude-lelouch","tag-cultura","tag-festival-de-cine-de-mar-del-plata","tag-weiwei"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3J8","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14330"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14333,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14330\/revisions\/14333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}