{"id":14394,"date":"2018-01-07T09:00:11","date_gmt":"2018-01-07T12:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14394"},"modified":"2018-01-07T09:00:11","modified_gmt":"2018-01-07T12:00:11","slug":"raul-molina-y-la-virgen-de-lujan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14394","title":{"rendered":"Ra\u00fal Molina y la Virgen de Luj\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>Hace 50 a\u00f1os atr\u00e1s, el 31 de octubre de 1967, Ra\u00fal Alejandro Molina pronunciaba en el Aula Magna de la Academia Nacional de la Historia una c\u00e9lebre conferencia que marcar\u00eda un hito en la historiograf\u00eda lujanense. Con este comentario queremos poner de relieve la importancia de esta conferencia, en su cincuentenario. Efectivamente, la narraci\u00f3n de la historia lujanense hab\u00eda entrado en una zona difusa, ligada a ciertas tradiciones y relatos piadosos, que la academia no valoraba y m\u00e1s bien desde\u00f1aba. Y con el mote de \u201cleyenda\u201d, el liberalismo laicista dej\u00f3 arrinconada por d\u00e9cadas la historia de la Virgen de Luj\u00e1n.<br \/>\nLas cosas estaban as\u00ed dadas, hasta que Molina empez\u00f3 su investigaci\u00f3n en orden al Diccionario biogr\u00e1fico antes mencionado. Para sorpresa de \u00e9l mismo y de muchos otros, encontr\u00f3 que aquellos viejos relatos tenidos por legendarios estaban nutridos de personas de carne y hueso, con existencia y actuaci\u00f3n documentada y congruente con las antiguas cr\u00f3nicas lujanenses. Tal es as\u00ed, que el propio Molina concluir\u00e1 ese d\u00eda en la Academia: \u201cCon las noticias que acabamos de dar sobre los acontecimientos y las personas que rodearon el milagro de Luj\u00e1n, hoy ya no se puede afirmar que fue una leyenda\u201d.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es lo que Molina dio a conocer en esa c\u00e9lebre intervenci\u00f3n? Varias cosas. Revis\u00f3 algunas fuentes, como las cr\u00f3nicas del siglo XVIII y la obra monumental de Jorge Mar\u00eda Salvaire (1895), y se enfoc\u00f3 en los datos biogr\u00e1ficos ausentes en esas cr\u00f3nicas. Y aport\u00f3 tambi\u00e9n algunos fundamentos en torno a la fecha y lugar del milagro de la carreta.<br \/>\n1) Individualiz\u00f3 a Pedro de Arruz y Aguilera, quien nos dar\u00e1 en su ancianidad el primer testimonio escrito acerca del origen de la Virgen de Luj\u00e1n;<br \/>\n2) aclar\u00f3 la identidad de Diego de Rosende Trigueros, due\u00f1o de la estancia del milagro y due\u00f1o del Negro Manuel, as\u00ed como de otros miembros de la familia;<br \/>\n3) propuso una fecha del milagro, que resultar\u00e1 tard\u00eda (1648, contra el tradicional 1630);<br \/>\n4) al encontrar en el Archivo General de la Naci\u00f3n una mensura de tierras de 1645, logr\u00f3 identificar con mucha certeza la estancia donde ocurri\u00f3 el milagro de la carreta y donde la imagen de la Virgen qued\u00f3 por varias d\u00e9cadas;<br \/>\n5) perfil\u00f3 tambi\u00e9n la figura de Ana de Matos, quien trasladar\u00e1 la imagen a su actual locaci\u00f3n en 1671.<br \/>\nAl publicarse la conferencia en el Bolet\u00edn de la ANH (1), Molina a\u00f1adi\u00f3 un interesante ap\u00e9ndice, que abunda en m\u00e1s datos: transcribe en paralelo las dos cr\u00f3nicas m\u00e1s antiguas; brinda pormenores de algunas \u201cbiograf\u00edas anudadas a esta historia\u201d, donde afloran contrabandistas, negreros, terratenientes y curas; y transcribe la mensura de 1645, que Molina mismo halla casualmente trabajando en el Archivo General de la Naci\u00f3n.<br \/>\nUna de las cosas m\u00e1s interesantes del aporte de Molina, para quienes nos importa una mirada creyente sobre la historia, son esas biograf\u00edas. La historia lujanense estaba como en penumbras, y Molina ilumina ciertas cosas, como quien enciende un reflector en un escenario a oscuras. Afloran as\u00ed con rigor hist\u00f3rico personajes para nada virtuosos, que hacen posible que la imagen de la Virgen llegue y se quede entre nosotros. Con el barro de la historia humana, Dios hace cosas grandes. O como dir\u00e1 san Pablo: \u201cDonde abund\u00f3 el pecado, sobreabund\u00f3 la gracia\u201d (Rm 5,20).<br \/>\nAunque en algunos detalles la historiograf\u00eda lujanense se sigue puliendo (por ejemplo, Molina no advierte la importancia de fray Antonio Oliver como cronista de peso), es indudable que esta investigaci\u00f3n fue, como dijimos, todo un hito. Es a partir de ah\u00ed que se vuelve a profundizar en las fuentes documentales que le dan solidez a la historia (no legendaria) de la Virgen de Luj\u00e1n. Abierto el surco por Molina, lo seguir\u00e1 Juan Antonio Presas, referente ineludible en estos temas. Por eso Presas tributa su monumental investigaci\u00f3n al propio Molina. Nuevas generaciones de historiadores siguen en esa brecha, con otras herramientas para una cr\u00edtica m\u00e1s compleja, pero siempre abrevando en los viejos maestros.<\/p>\n<p><em>Ra\u00fal Molina (Buenos Aires, 1897-1973) fue abogado e historiador, destac\u00e1ndose como genealogista. Ingres\u00f3 al Instituto Argentino de Ciencias Geneal\u00f3gicas en 1945 y a la Academia Nacional de la Historia en 1949. Su obra m\u00e1s significativa tal vez sea su <\/em>Diccionario Biogr\u00e1fico de Buenos Aires<em> (1580-1720), trabajo archiv\u00edstico de largo aliento, publicado luego de su fallecimiento, en el que Molina ubica unos 10.000 nombres de esa \u00e9poca fundacional y colonial.<\/em><\/p>\n<p>NOTA<br \/>\n1. \u201cLeyenda e historia de la Virgen de Luj\u00e1n\u201d; Bolet\u00edn de la ANH, a\u00f1o XL, p\u00e1g 151-197; Buenos Aires; 1967.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 50 a\u00f1os atr\u00e1s, el 31 de octubre de 1967, Ra\u00fal Alejandro Molina pronunciaba en el Aula Magna de la Academia Nacional de la Historia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[14,1140,2339],"class_list":["post-14394","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-iglesia","tag-lujan","tag-raul-molina"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Ka","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14394"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14397,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14394\/revisions\/14397"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}