{"id":14411,"date":"2018-01-07T09:31:16","date_gmt":"2018-01-07T12:31:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14411"},"modified":"2018-01-07T09:31:16","modified_gmt":"2018-01-07T12:31:16","slug":"un-libro-pequeno-y-admirable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14411","title":{"rendered":"Un libro peque\u00f1o y admirable"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de <em>Confabulaciones<\/em>, de John Berger (Buenos Aires, 2017, Interzona)<\/p>\n<p>\u201cHe escrito durante casi ochenta a\u00f1os. Primero fueron cartas, luego poemas y discursos, m\u00e1s adelante escrib\u00ed cuentos, art\u00edculos y libros, ahora escribo notas\u201d, revela el artista pl\u00e1stico y escritor ingl\u00e9s John Berger (1926-2017). En efecto, esta obra \u2013admirablemente editada como si fuera un cuaderno de apuntes\u2013 contiene variadas reflexiones, recuerdos, dibujos y fotograf\u00edas que forman parte de su historia y de su perenne asombro ante la realidad.<br \/>\nAfirma que la tarea del escritor es una actividad vital que lo ayud\u00f3 personalmente a comprender el mundo y avanzar en la existencia. Y que la escritura \u201ces apenas una parte de algo m\u00e1s profundo y m\u00e1s amplio: nuestra relaci\u00f3n con el lenguaje en cuanto tal\u201d. Para Berger la traducci\u00f3n, por ejemplo, \u201cimplica estudiar las palabras en una p\u00e1gina y luego volcarlas a otro idioma en una nueva p\u00e1gina\u201d para recrear el equivalente de la \u201cvoz\u201d del texto original. Propone llegar a lo que \u201csubyace debajo de las palabras del texto original antes que hayan sido escritas\u201d; algo que define como \u201cpre-verbal\u201d. La palabra que conocen los poetas dista de la de los predicadores, \u201ca quienes s\u00f3lo les gusta su propia voz\u201d.<br \/>\nLa lengua \u2013afirma Beger\u2013 no puede reducirse a diccionarios ni a listados de frases, porque \u201cun idioma hablado es una criatura viviente, con un cuerpo, cuya fisonom\u00eda es verbal y cuyas funciones viscerales son ling\u00fc\u00edsticas. Y el territorio de esta criatura es tanto lo inarticulado como lo articulado\u201d.<br \/>\nEn <em>Puerca tierra<\/em> (primera parte de la trilog\u00eda <em>De sus fatigas<\/em>), al describir la muerte de la vaca que el chico lleva al matadero, observa: \u201cEsto recuerda al \u00faltimo hachazo antes de la ca\u00edda de un \u00e1rbol, pues a partir de este momento, la vaca deja de ser un animal y se transforma en carne, al igual que el \u00e1rbol se transforma en madera\u201d. Por su marcada sensibilidad social y pol\u00edtica no falta en este libro un homenaje \u00edntimo a Rosa Luxemburgo (\u201cSueles aparecer en una p\u00e1gina que estoy leyendo y a veces en una que intento escribir; vienes con un movimiento de cabeza, y una sonrisa\u201d), a los polacos de Solidaridad, a los ni\u00f1os bolivianos, a los migrantes en Lampedusa y a los palestinos de Gaza. Al mismo tiempo recuerda a su amigo Sven que, al escuchar a Bach, cre\u00eda en la Providencia; lo elogia porque considerada \u201cuna p\u00e9rdida de tiempo hablar de sus dificultades\u201d, y fue un hombre que \u201cvivi\u00f3 sin resentimientos\u201d.<br \/>\nMenciona a Picasso, que pint\u00f3 <em>Mujeres de Argelia<\/em> para \u201cdejar en claro su apoyo al pueblo argelino en su lucha y en su guerra, que hab\u00eda empezado el a\u00f1o anterior, contra el colonialismo franc\u00e9s\u201d.<br \/>\nSe refiere con emoci\u00f3n a la orfandad de Albert Camus al recordar el libro<em> El primer hombre<\/em>; al humor perdurable de Chaplin; a la bell\u00edsima Anunciaci\u00f3n de Antonello da Messina (\u201cAcaba de escuchar el anuncio de que habr\u00e1 de dar nacimiento al hijo de Dios. Tiene los ojos bien abiertos pero mira hacia dentro\u201d); a la bailaora y core\u00f3grafa flamenca Sara Baras, cuya foto tomada por el espa\u00f1ol Tato Olivas reproduce, para agregar que \u201cla bailarina y el lirio (dibujado por Berger) son como hermanos gemelos excepto que una es una mujer y el otro una planta\u201d. Su amor por la naturaleza, la ecolog\u00eda y las plantas que cuidaba su mujer estaban presentes en Rond\u00f3 para Beverly. Las flores fueron lo m\u00e1s recurrente en sus pinturas de los \u00faltimos a\u00f1os.<br \/>\nConfabulaciones es un peque\u00f1o libro y adem\u00e1s un amigable y atractivo objeto, que merece ser le\u00eddo con entusiasmo, admirar sus ilustraciones y entrar en el universo fraternal y po\u00e9tico de John Berger.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de Confabulaciones, de John Berger (Buenos Aires, 2017, Interzona) \u201cHe escrito durante casi ochenta a\u00f1os. Primero fueron cartas, luego poemas y discursos, m\u00e1s adelante&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[535,2349,1462,31],"class_list":["post-14411","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-berger","tag-confabulaciones","tag-cultura","tag-libros"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Kr","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14411","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14411"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14411\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14414,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14411\/revisions\/14414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14411"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14411"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14411"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}