{"id":14435,"date":"2018-01-07T10:18:03","date_gmt":"2018-01-07T13:18:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14435"},"modified":"2018-01-07T10:18:03","modified_gmt":"2018-01-07T13:18:03","slug":"la-entronizacion-de-la-sospecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14435","title":{"rendered":"La entronizaci\u00f3n de la sospecha"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Es imposible ir por la vida sin confiar en nadie.<\/em><br \/>\n<em> Graham Greene<\/em><\/p>\n<p>Algo en lo que al parecer todos los argentinos estamos de acuerdo es que hoy no podemos estar de acuerdo en casi nada. Toda afirmaci\u00f3n es rebatida de antemano, toda intenci\u00f3n es sospechada, toda situaci\u00f3n recibe una interpretaci\u00f3n que la desnaturaliza.<br \/>\nEs cierto que en la historia de la humanidad los consensos no han sido f\u00e1ciles. Pero nuestro desacuerdo actual, por su extensi\u00f3n y virulencia, tiene algo de in\u00e9dito. Padecemos una crisis grave de desconfianza y de sospecha generalizada. La confianza est\u00e1 desacreditada y \u201cno tiene buena prensa\u201d, a mucha gente descre\u00edda, resentida o dolida le parece algo propio de un idealismo ingenuo y su suerte qued\u00f3 hist\u00f3ricamente sellada luego del inolvidable \u201cNo los defraudar\u00e9\u201d.<br \/>\nPero es un hecho que \u201csin confianza no se puede vivir\u201d. Est\u00e1 en la base de todo di\u00e1logo, acuerdo, pacto o negociaci\u00f3n, y sin ella, dentro de cualquier \u00e1mbito (conyugal, familiar, laboral o de otra \u00edndole) la atm\u00f3sfera afectiva se vuelve t\u00f3xica y la vida se hace insostenible.<br \/>\nLa sistem\u00e1tica deslegitimaci\u00f3n del otro hace imposible la convivencia democr\u00e1tica. De modo que, en un proyecto de reconstrucci\u00f3n nacional o restauraci\u00f3n comunitaria, la recuperaci\u00f3n de la confianza resulta el factor imprescindible.<\/p>\n<p><strong>LA CONFIANZA B\u00c1SICA<\/strong><\/p>\n<p>Los expertos en psicolog\u00eda evolutiva se\u00f1alan que el afecto y el cuidado que el ni\u00f1o recibe desde su nacimiento van generando en \u00e9l una vivencia gratificante de seguridad emocional y de sentirse protegido; su entorno se le torna confiable y lo lleva a abrirse al mundo con inter\u00e9s y satisfacci\u00f3n. A esta vivencia se la llama \u201cconfianza b\u00e1sica\u201d y es el fundamento decisivo sobre el que se apoya la futura salud mental y el adecuado desarrollo de la personalidad.<br \/>\nPero hay casos en que las primeras experiencias infantiles son de abandono, de carencia afectiva o de situaciones traum\u00e1ticas, frente a las cuales el psiquismo humano no puede sino reaccionar a trav\u00e9s de una actitud defensiva de cautela y recelo ante un mundo que se le presenta como hostil (actitud que los psic\u00f3logos llaman \u201cansiedad paranoide\u201d).<br \/>\nDe modo que los nuevos factores que podr\u00edan favorecer una mirada m\u00e1s positiva no llegan a contrarrestar aquellas experiencias negativas y el car\u00e1cter de la personalidad se estructura sobre una \u201cdesconfianza b\u00e1sica\u201d de encierro y de negativismo hacia los otros.<br \/>\nY como es habitual que las personas proyecten inconscientemente en la esfera social y pol\u00edtica los conflictos irresueltos de su vida personal, algunos se vuelven peleadores, hipercr\u00edticos o resentidos. Por ejemplo: un conflicto con la figura paterna se transfiere en una sistem\u00e1tica oposici\u00f3n a la autoridad y deviene en un individuo rebelde sin causa o en un insatisfecho inaguantable.<br \/>\nDe modo que la crisis de confianza pol\u00edtica y social de nuestra sociedad es el resultado de experiencias hist\u00f3ricas, pero tambi\u00e9n de los resentimientos, prejuicios y hostilidad que cada uno de nosotros, en mayor o menos medida, tenemos.<\/p>\n<p><strong>CAPITAL SOCIAL<\/strong><\/p>\n<p>Una ola de investigaciones de los \u00faltimos a\u00f1os ha instalado al \u201ccapital social\u201d en el centro del debate sobre el desarrollo de los pa\u00edses. All\u00ed entienden al capital social como el conjunto de normas, redes y v\u00ednculos que permite en una sociedad actuar juntos con mayor eficiencia para el logro de los objetivos compartidos. Y entre los factores fundamentales que configuran el capital social se menciona invariablemente la confianza.<br \/>\nAs\u00ed lo se\u00f1ala, en un estudio pionero, Robert Putnam (1994), que enfatiza la importancia del \u201cgrado de confianza existente entre los actores sociales\u201d, y sus hallazgos muestran que \u201ca menor capital social mayor nivel de depresi\u00f3n\u201d. A su vez, La Porta, L\u00f3pez de Silanes, Shleifer y Vishny (1997) encontraron una significativa correlaci\u00f3n entre el grado de confianza de una sociedad y factores como la eficiencia judicial, ausencia de corrupci\u00f3n, cumplimiento en el pago de impuestos, etc\u00e9tera. Kawachi, Kennedy y Lochner (1997) hallaron que \u201ccuanto menor es el grado de confianza entre los ciudadanos, mayor es la tasa de mortalidad promedio\u201d, es decir que la desconfianza genera que se perciba al mundo como un lugar donde tal vez no valga la pena vivir.<br \/>\nLos estudios de la soci\u00f3loga Marita Carballo muestran que en nuestro medio la confianza hacia instituciones y personas fuera del c\u00edrculo \u00edntimo se ubica en un nivel por debajo del standard mundial. En especial, los argentinos desconf\u00edan de los desconocidos y de las instituciones del sistema pol\u00edtico (Congreso, partidos, sindicatos, Justicia), que no superan el 20% de credibilidad. Ocho de cada diez desconf\u00edan del pr\u00f3jimo: \u201cSe debe estar muy atento cuando uno trata con los otros\u201d. Y la autora concluye: \u201cEn la Argentina, los niveles de confianza son preocupantemente bajos\u201d, afirmaci\u00f3n que, viniendo de una acreditada especialista, merece una seria consideraci\u00f3n.<br \/>\nPodemos decir con certeza que todos los conflictos humanos son conflictos de comunicaci\u00f3n o se resuelven a trav\u00e9s de la comunicaci\u00f3n. Y que la expresi\u00f3n m\u00e1s clara de una buena comunicaci\u00f3n es el di\u00e1logo. Pero, para el di\u00e1logo, la confianza es condici\u00f3n imprescindible. En consecuencia, sin un cierto nivel de confianza hacia los otros, no hay comunidad posible.<br \/>\nEn la literatura religiosa encontramos: \u201cBienaventurados los que trabajan por la paz\u201d (Mateo 5,9). Esta frase no deber\u00eda faltar en ning\u00fan libro de autoayuda, relajaci\u00f3n, meditaci\u00f3n o mental fitness\u2026 y en ning\u00fan manual de formaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es imposible ir por la vida sin confiar en nadie. 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