{"id":14439,"date":"2018-01-07T10:25:24","date_gmt":"2018-01-07T13:25:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14439"},"modified":"2018-01-07T10:25:24","modified_gmt":"2018-01-07T13:25:24","slug":"necesitamos-construir-un-consenso-mundial-basado-en-la-fraternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14439","title":{"rendered":"\u201cNecesitamos construir un consenso mundial basado en la fraternidad\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em>Entrevista a Omar Al Kaddour sobre el di\u00e1logo interreligioso en la era del papa Francisco y los desaf\u00edos que debemos enfrentar a nivel global para que la fraternidad universal pueda concretarse.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es tu trabajo actual en el campo del di\u00e1logo interreligioso?<\/strong><br \/>\nSoy director de libertad y diversidad religiosa de la Secretar\u00eda de Culto del Ministerio de Rela-ciones Exteriores y Culto de la Argentina. Es un espacio que se cre\u00f3 con el objetivo de integrar dentro de la estructura del Gobierno un \u00e1rea espec\u00edfica que refleje el valor nacional de la buena convivencia interreligiosa que vivimos en nuestro pa\u00eds. Que este logro sea eterno \u2013como dice el Himno, \u201cSean eternos los laureles que supimos conseguir\u201d\u2013 depender\u00e1 de cada generaci\u00f3n de argentinos, llamados a revalidar este mandato que vivimos como pueblo desde la fundaci\u00f3n misma de la Naci\u00f3n, consagrado en nuestra Constituci\u00f3n y encarnado por tantos hombres y mujeres a lo largo de la historia. Es un gran desaf\u00edo. De alguna forma vamos contra la corriente. El mundo est\u00e1 cambiando en la direcci\u00f3n de un secularismo intolerante. Quiera Dios emerjan liderazgos pol\u00edticos que junto a otros l\u00edderes sociales y religiosos logren un consenso y renue-ven la esperanza de tantos que, como nosotros, sue\u00f1an con un mundo mejor, y que viven su fe con todo su coraz\u00f3n, su inteligencia y su libertad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu historia personal est\u00e1 marcada por el di\u00e1logo interreligioso?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed lo quiso Dios. Mi historia es un tanto particular: soy hijo de inmigrantes, mis padres nacieron en Siria. Mi padre es musulm\u00e1n sunnita y mi madre cristiana cat\u00f3lica de rito oriental. Tuve el don de descubrir y elegir la fe en mi juventud. Soy cristiano cat\u00f3lico por opci\u00f3n. Creo que esa experiencia vital es el aporte que puedo hacer a este trabajo de promover el di\u00e1logo interreligioso. El testimonio de mi vida en la que \u2013con toda humildad\u2013 no hay m\u00e9rito propio, sino que fue Dios quien condujo de manera muy particular la historia de nuestro encuentro; su delicadeza y su pedagog\u00eda fueron y siguen siendo asombrosos. Nada es igual luego de conocer la figura de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>Retomando lo que dec\u00eda al principio, \u00bfpuede decirse que en la Argentina hay una tradici\u00f3n de di\u00e1logo interreligioso?<\/strong><br \/>\nLa Argentina tiene una larga tradici\u00f3n de convivencia interreligiosa, libertad de cultos y diversidad religiosa desde el origen mismo de la Naci\u00f3n. Cuando los constituyentes redactaron la Constituci\u00f3n, fueron muy celosos y cuidadosos de este valor. Los \u201cpadres fundadores\u201d de la Patria lo imaginaron y acordaron no s\u00f3lo para ellos sino para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino, de ayer, hoy y siempre. Su misi\u00f3n fue la de aprobar una Constituci\u00f3n amplia, abierta y generosa. De las Actas de la Convenci\u00f3n Constituyente se desprende que el tema religioso fue el m\u00e1s debatido. En ese momento, la necesidad era integrar y homogeneizar la poblaci\u00f3n para que se formara el \u201cser nacional\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se contin\u00faa actualmente con esa tradici\u00f3n?<\/strong><br \/>\nNuestra misi\u00f3n es mantener la integraci\u00f3n y promover la contribuci\u00f3n; recrear espacios de cooperaci\u00f3n interreligiosa. El di\u00e1logo y el encuentro interreligioso son los cimientos del edificio de la fraternidad. La fecundidad de ese encuentro nos edifica como seres humanos, despierta los anhelos m\u00e1s nobles, sin dudas nos hace mejores. Los pa\u00edses con mayor y mejor nivel de convivencia interreligiosa tienen m\u00e1s herramientas para evitar conflictos o resolverlos de mejor manera. Hoy, veo con mucha preocupaci\u00f3n c\u00f3mo se instrumentan las concepciones ideol\u00f3gicas y las religiones; c\u00f3mo se potencian generando un combustible que inflama y carga de conflictividad al mundo entero. Pasamos de las guerras de ideolog\u00edas y dominaci\u00f3n a enfrentamientos donde se instrumentaliza el factor religioso para alimentar el conflicto. Nacionalismos cruzados por la variable religiosa generan extremos irreconciliables, totalmente polarizados y radicalizados y que \u2013como minor\u00edas que son\u2013 hacen mucho ruido y aparentan estar ganando la batalla.<\/p>\n<p><strong>El cardenal Jean-Louis Touran defini\u00f3 como \u201c\u00fanico\u201d al modelo argentino de di\u00e1logo interreligioso. \u00bfQu\u00e9 lugar ocup\u00f3 el cardenal Jorge Bergoglio en esta tradici\u00f3n de di\u00e1logo y cooperaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nLa fe libera, mejor dicho, la fe en Cristo es liberadora. Entiendo que esa libertad es la que opera sobre la identidad; la identidad que imprime el car\u00e1cter del cristiano, la que da \u00e1nimo, valor, como las mujeres que fueron al sepulcro y al ver que hab\u00eda resucitado, corrieron a compartirlo; o como Pablo, que pas\u00f3 en cuesti\u00f3n de pocos d\u00edas de ser perseguidor de cristianos a uno de los m\u00e1s fervorosos seguidores de Jes\u00fas. S\u00f3lo una gran liberaci\u00f3n puede explicarlo. Qu\u00e9 asombrosa la conversi\u00f3n de Pablo; tenemos que rezar para que muchos perseguidores de cristianos de hoy conviertan su coraz\u00f3n. Y como no podemos callar lo que hemos visto y o\u00eddo, esto explica lo que vivi\u00f3 (y vive) Bergoglio: una enorme libertad que es convicci\u00f3n cuando opera sobre el coraz\u00f3n: \u201cLibertad para amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y perdonan-do a los que nos ofenden, aborreciendo el odio construyendo la paz\u201d. Desde que empec\u00e9 a conocerlo como Arzobispo de Buenos Aires, desde su primer Te Deum, me atrajo porque es mu-cho m\u00e1s que un l\u00edder espiritual, porque vive plenamente la convicci\u00f3n del encuentro con Jes\u00fas. El cardenal, abrazado por esta experiencia abarcadora de Jes\u00fas, con mucha humildad nos ense\u00f1\u00f3 el camino; por eso es nuestra referencia para el di\u00e1logo interreligioso. \u00c9l iba al encuentro, buscaba, convocaba y acompa\u00f1aba; iba a las sinagogas, las mezquitas y templos para rezar con los dem\u00e1s, para adorar a Dios, cada uno seg\u00fan su fe; hombres en di\u00e1logo con Dios, tan simple como eso. Celebraba junto a sus amigos las fiestas religiosas, y compart\u00eda con ellos alegr\u00edas y tristezas, reflexiones y meditaciones, escrib\u00edan juntos. Hicieron huella y esa huella es mensaje. Siempre percib\u00ed en Bergoglio que la misi\u00f3n es ayudar a los hombres a encontrar a Dios, y eso se puede tambi\u00e9n fraternalmente con personas que profesan otra religi\u00f3n. \u00bfAcaso los hombres podemos condicionar a Dios? Por otro lado, quien tiene convicci\u00f3n de su fe, quien ha sido liberado por Dios, no tiene por qu\u00e9 temer el encuentro. Y si alguien descubre o experi-menta el llamado de Dios a un cambio en su fe, esa es la forma de obrar de Dios. No hay que temerle a Dios, la fe es din\u00e1mica, tenemos que estar abiertos a la acci\u00f3n de Dios en nuestras vidas y a c\u00f3mo el mismo Dios la va modelando. Bergoglio es heredero de toda esa historia na-cional de libertad y diversidad religiosa, fue el mejor exponente. Creo que la historia lo va a re-conocer, como ya lo est\u00e1 reconociendo la humanidad. Son m\u00e1s que evidentes los esfuerzos de Francisco para torcer el rumbo del secularismo intolerante al que se encamina la sociedad. Con clarividencia prof\u00e9tica y kerigm\u00e1tica, clama y ora por una sociedad m\u00e1s justa, m\u00e1s fraterna y en paz, evitando caer en posturas ideol\u00f3gicas. Y en ese clamor y oraci\u00f3n nos convoca a todos los hombres de buena voluntad a sumarnos, a acompa\u00f1arlo en su mensaje y hacer realidad este apasionante desaf\u00edo de la cultura del encuentro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo describir\u00eda los desaf\u00edos actuales del di\u00e1logo interreligioso?<\/strong><br \/>\nTiene dos aspectos, la denuncia y anuncio: debemos denunciar la realidad observada y debemos anunciar la realidad esperada, a d\u00f3nde nos lleva nuestra esperanza. Quiero compartir una reflexi\u00f3n: los valores que inspiraron la Revoluci\u00f3n Francesa y la modernidad est\u00e1n en crisis terminal. La ideologizaci\u00f3n de los valores de la libertad e igualdad y el abandono del valor de la fraternidad dejaron al hombre vac\u00edo, incompleto, aislado; y hoy padece, se encuentra solo y necesitado de respuestas y ayuda. La crisis de los refugiados y de los inmigrantes por persecuci\u00f3n religiosa o pol\u00edtica, hambrunas y pobreza, desastres en el medio ambiente, etc\u00e9tera, es alarmante. Seg\u00fan estad\u00edsticas internacionales, hay 245 millones de seres humanos migrantes y 65 millones de refugiados. \u00a1Esta es la denuncia! La p\u00e9rdida de la orientaci\u00f3n humanista o el desencuentro del hombre con el hombre es un signo de los tiempos. Revincularse socialmente es un desaf\u00edo imperante, el desaf\u00edo de este tiempo. El camino es recrear, revitalizar el humanismo cristiano, jud\u00edo, musulm\u00e1n, el humanismo impl\u00edcito en todas las tradiciones religiosas, incluso el humanismo agn\u00f3stico.<\/p>\n<p><strong>Ante este desaf\u00edo, \u00bfcu\u00e1l es la propuesta en el plano del di\u00e1logo y de la cooperaci\u00f3n entre las religiones?<\/strong><br \/>\nDesde las religiones podamos ayudar, con esfuerzo y creatividad, a que nazca una \u201cdoctrina de la fraternidad\u201d. \u00a1Este es el anuncio! El papa Francisco lleva a lo m\u00e1s alto del universo esta bandera de la fraternidad, pero claramente no est\u00e1 solo para lograrlo. Siempre invita a los l\u00edderes religiosos y ellos lo acompa\u00f1an en esa misi\u00f3n. No se trata de inventar nada nuevo sino que es un llamado a vivir de otra manera. El fil\u00f3sofo y pensador musulm\u00e1n europeo Tariq Ramadan que visit\u00f3 la Argentina recientemente dec\u00eda que alrededor del 75% de los europeos se identifica como cristianos, pero s\u00f3lo entre el 5 y el 10% son practicantes. Y por el lado de los musulmanes, seg\u00fan sus estad\u00edsticas, alrededor del 15% es practicante. Por eso la cultura no irradia fraternidad. Debemos decirlo con claridad: la religi\u00f3n es parte de la soluci\u00f3n, no es el problema. La religi\u00f3n es la respuesta para muchos de los males que aquejan al hombre en este tiempo. En este sentido, la propuesta de avanzar en el camino de la fraternidad va m\u00e1s all\u00e1 de la solidaridad. Se trata de poner a la fraternidad como principio regulador del orden social, pol\u00edtico, econ\u00f3mico, cultural. Cuando las l\u00edneas de pensamiento s\u00f3lo hablan de solidaridad, Francisco propone ha-blar m\u00e1s bien de fraternidad, dado que una sociedad fraternal tambi\u00e9n es solidaria, mientras que no siempre es cierto lo contrario. Mientras que la solidaridad es el principio social que permite a los desiguales llegar a ser iguales, la fraternidad permite a los iguales ser personas di-versas. La fraternidad permite a las personas que son iguales en su esencia, dignidad, libertad y en sus derechos fundamentales, participar de formas diferentes en el bien com\u00fan de acuerdo con su capacidad, su plan de vida, su vocaci\u00f3n, su trabajo o su carisma de servicio. De hecho, el protocolo por el cual seremos juzgados por Dios ser\u00e1 el de la hermandad: \u201cLo que hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis\u2026\u201d (Mateo 25,40) o \u201cAma al pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (Marcos 12,31). Por eso, ni la visi\u00f3n del mundo liberal-individualista, en la que todo (o casi todo) es trueque o intercambio de mercanc\u00edas, ni la visi\u00f3n centrada en el Estado en la que todo (o casi todo) es obligaci\u00f3n, son caminos para llevarnos a superar la desigualdad. Se trata de buscar una salida a la alternativa sofocante entre la tesis neoliberal y la neo-estatista. La enc\u00edclica\u00a0<em>Laudato si<\/em> y las exhortaciones apost\u00f3licas <em>Evangelii Gaudium<\/em> y <em>Amoris Laetitia<\/em> son bases program\u00e1ticas para esta doctrina de la fraternidad, junto a toda la pr\u00f3diga Doctrina Social de la Iglesia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los impedimentos en este camino de la fraternidad?<\/strong><br \/>\nLo que es m\u00e1s inquietante es la exclusi\u00f3n y la marginaci\u00f3n de la mayor\u00eda de una participaci\u00f3n m\u00e1s equitativa en la distribuci\u00f3n de los bienes. En este sentido, lo que m\u00e1s hace sufrir a las personas y conduce a la rebeli\u00f3n es el contraste entre la asignaci\u00f3n \u201cte\u00f3rica\u201d de la igualdad de derechos para todos y el desigual e injusto reparto de los bienes fundamentales. Las disparidades \u2013junto con las guerras de dominaci\u00f3n y el cambio clim\u00e1tico\u2013 son las causas de la mayor migraci\u00f3n forzosa de la historia que afecta a m\u00e1s de 65 millones de seres humanos. Pensemos tambi\u00e9n en las nuevas esclavitudes en las formas de trabajo forzado, prostituci\u00f3n, tr\u00e1fico de \u00f3rganos. Es alarmante y sintom\u00e1tico que hoy el cuerpo humano se compre y se venda, como si fuera una mercanc\u00eda. Detr\u00e1s de todo esto hay un motivo bien pedestre: el dinero. El dinero es el \u201cdios visible\u201d como dice Shakespeare en Tim\u00f3n de Atenas. Jes\u00fas lo dice claramente: \u201cNadie puede servir a dos dioses: no pod\u00e9is servir a Dios y al Cesar\u201d (Mateo 6,24). El dinero crea un universo espiritual alternativo, cambia el objeto a las virtudes teologales. Fe, esperanza y cari-dad ya no se ponen en Dios, sino en el dinero. Se opera una siniestra y negativa inversi\u00f3n de todos los valores. \u201cTodo es posible para el que cree\u201d, dice la Escritura (Marcos 9,23); pero el mundo dice: \u201cTodo es posible para quien tiene dinero\u201d. Y, en un cierto nivel, la actualidad pare-ce darle la raz\u00f3n. Detr\u00e1s de cada mal de nuestra sociedad est\u00e1 el dinero o, al menos, est\u00e1 tam-bi\u00e9n el dinero. El dinero es un mero instrumento, no un fin. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es convencernos de esta verdad!<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 consiste la implementaci\u00f3n gradual de reformas?<\/strong><br \/>\nPueblos y gobiernos sabemos que no hay margen para soluciones simples, pero con sincero esp\u00edritu de fraternidad podremos establecer las bases necesarias y s\u00f3lidas para ese salto a una sociedad m\u00e1s justa, fraterna y desarrollada, que permita que cada ciudadano se pueda sentar a la mesa a compartir el pan y realizarse tanto material como espiritualmente. El camino gradual para la implementaci\u00f3n de las reformas econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales necesarias para alcanzar el desarrollo con inclusi\u00f3n es una tarea diaria, exige esfuerzo y compromiso, mucha conciencia del pr\u00f3jimo. Pero el punto de partida de este proceso es uno solo: contemplar al pr\u00f3jimo con plena conciencia del hermano que sufre la exclusi\u00f3n y la pobreza.<\/p>\n<p><strong>Usted se refiri\u00f3 a la necesidad de un nuevo consenso internacional\u2026 \u00bfun consenso por la fraternidad?<\/strong><\/p>\n<p>Estoy convencido de que, as\u00ed como en el siglo XX hubo una Declaraci\u00f3n de los derechos humanos, en el siglo XXI necesitamos una Declaraci\u00f3n de los valores universales que nos lleve a un encuentro eficaz y fecundo de la periferia al centro, de la cultura del encuentro a la cultura de la fraternidad, por un nuevo humanismo y un mejor entendimiento mundial. Creo que la meta de este proceso gradual puede ser un di\u00e1logo a nivel mundial donde se busque un mejor entendimiento global entre Oriente y Occidente, y una justa integraci\u00f3n entre Norte y Sur. Consideran-do que la comprensi\u00f3n y el di\u00e1logo son indispensables para el conocimiento mutuo, y que sin conocimiento mutuo no es posible la amistad, ni la paz, ni la fraternidad mundial, propongo este principio de soluci\u00f3n del problema b\u00e1sico: dialogar y encontrarse para entenderse y consensuar valores perennes, que busquen disminuir los contrastes socioculturales, las ideolog\u00edas y las doctrinas econ\u00f3micas y pol\u00edticas opuestas, y una verdadera integraci\u00f3n social, cultural, econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Es un desaf\u00edo grande, es posible y es ahora. Por todos los que amamos a Dios y al pr\u00f3jimo, por todos los que queremos vivir el mandato de las bienaventuranzas pro-puestas por el Se\u00f1or en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a, seamos bienaventurados los que busquemos la paz, porque seremos llamados hijos de Dios. Nada m\u00e1s y nada menos. \u00a1Dios nos bendiga en esta misi\u00f3n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a Omar Al Kaddour sobre el di\u00e1logo interreligioso en la era del papa Francisco y los desaf\u00edos que debemos enfrentar a nivel global para&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,124],"tags":[2361,101,538,14,1409],"class_list":["post-14439","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-religiones","tag-al-kaddour","tag-dialogo","tag-francisco","tag-iglesia","tag-religiones"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3KT","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14439"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14442,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14439\/revisions\/14442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}