{"id":14517,"date":"2018-03-26T11:15:04","date_gmt":"2018-03-26T14:15:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14517"},"modified":"2018-03-26T11:15:04","modified_gmt":"2018-03-26T14:15:04","slug":"eduardo-stupia-deberiamos-pensar-una-academia-de-arte-con-inclusion-critica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14517","title":{"rendered":"Eduardo Stup\u00eda: \u201cDeber\u00edamos pensar una academia de arte con inclusi\u00f3n cr\u00edtica\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Eduardo Stup\u00eda comenz\u00f3 su carrera en los \u201970 como dibujante, \u201ccon una especie de imaginario entre fant\u00e1stico y surreal, con detalles y referencias peque\u00f1\u00edsimas a las que el espectador ten\u00eda que acercarse mucho\u201d, explica en su estimulante taller de la calle Medrano.<br \/>\nEn los \u201980, sin otra necesidad que probar un cambio m\u00e1s bien pedag\u00f3gico que estil\u00edstico, decidi\u00f3 aprender pintura china. Hasta ese momento dibujaba con rotring, plum\u00edn y papeles chicos, era fan\u00e1tico de la l\u00ednea n\u00edtida y pura, y lo sorprendieron las posibilidades de la barra de tinta china en nuevas superficies: \u201cFue como una revoluci\u00f3n perceptiva porque dej\u00e9 lo concentrado por algo m\u00e1s voluble, transitivo, sensible y de alg\u00fan modo incontrolable\u201d, describe. Por otro lado, empez\u00f3 a dibujar con pincel su propia gram\u00e1tica y las filigranas se tornaron m\u00e1s difusas, con menos certezas para el ojo y para el artista tambi\u00e9n. En los \u201890 pas\u00f3 de la tinta al esmalte sint\u00e9tico y los soportes adquirieron dimensiones m\u00e1s grandes; de repente se encontraba en el campo pict\u00f3rico. En la d\u00e9cada del 2000 conoci\u00f3 a su galerista actual, Jorge Mara, que en 2008 se traslad\u00f3 a un espacio mayor y le propuso una muestra extendida que signific\u00f3 un cambio de paradigma: \u201cVolv\u00ed a los materiales secos de Bellas Artes: carbonilla, grafito, l\u00e1piz y pasteles blanco y negro. Organizamos una muestra con soportes arm\u00f3nicos con tama\u00f1os peculiares, como 1,40 x 1,80, 1 x 1, 1,50 x 1,50\u201d, cuenta, mientras sus m\u00e1s recientes dibujos se despliegan en los pisos de pinotea y las generosas paredes de un ambiente al que accede por amplias escaleras de m\u00e1rmol en una casona centenaria un tanto ajetreada por el paso del tiempo, los climas rotundos y el abandono de un casero fiel que sin embargo le dijo adi\u00f3s despu\u00e9s de ganar uno de esos pocos millonarios premios que pueden alcanzarse cuando se apuesta fuerte.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/stup\u00eda-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-14520\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/stup\u00eda-2.jpg\" alt=\"\" width=\"372\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/stup\u00eda-2.jpg 610w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/stup\u00eda-2-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 372px) 100vw, 372px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfLa novedad en su obra de las \u00faltimas d\u00e9cadas tuvo que ver con la propuesta concreta de trabajar en funci\u00f3n de un nuevo espacio de exhibici\u00f3n?<\/strong><br \/>\n-En ese momento para m\u00ed fue muy sorpresivo pero hoy es natural que el artista se proyecte en el espacio. Hay una especie de disponibilidad donde el espacio y el formato se entrecruzan, y en mis obras no son proporciones exc\u00e9ntricas sino arm\u00f3nicas en s\u00ed mismas. Lo interesante es la conciencia de que pueden pensarse las dos cosas: la obra y el espacio donde se va a exhibir.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAdvierte una columna vertebral en ese recorrido?<\/strong><br \/>\nM\u00e1s o menos. Intento estar bastante alerta, ver muestras ac\u00e1 y en el exterior, enterarme incluso de ciertas cosas que no me gustan nada y soy bastante cr\u00edtico de algunas manifestaciones con poca sustancia en muchos sentidos. Por otro lado, pese a la gran ausencia de una academia de arte eficaz contempor\u00e1neamente hablando, mi formaci\u00f3n tradicional de Bellas Artes es la base a partir de la cual trabajo; no puedo invertir la pir\u00e1mide, ser\u00eda muy forzado para m\u00ed adherirme a la plataforma que me propone el momento. En cierto sentido todav\u00eda soy un pintor de caballete, un artista bidimensional tradicional. No lo digo como un cobijo sino como una definici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs una cuesti\u00f3n \u00e9tica?<\/strong><br \/>\nSin ninguna duda, porque de alg\u00fan modo uno reconoce cu\u00e1l es el propio campo y no es tan d\u00factil como para permitirse cualquier transformaci\u00f3n seg\u00fan sople el viento. Es cierto que en los \u201870 y los \u201880 sent\u00edamos una especie de encono contra las proposiciones de Jorge Glusberg, que fue como un primer curador, un operador cultural que armaba muestras, recortes y nomenclaturas, porque nos parec\u00eda demasiado liberal e internacionalista. Pero en la actualidad se da una fenom\u00e9nica muy del momento, y se empieza a trabajar con referencias contempor\u00e1neas porque no se tiene tiempo ni ganas de hacer otro tipo de indagaciones. Todo el mundo quiere ser artista hoy.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs el propio concepto de artes pl\u00e1sticas lo que est\u00e1 en crisis?<\/strong><br \/>\nLa plasticidad es un t\u00e9rmino acad\u00e9mico rioplatense y espa\u00f1ol. El arte contempor\u00e1neo super\u00f3 las disciplinas tradicionales, que implicaban moldear la plasticidad del material y de la forma. No podr\u00eda decir que un objetualista industrial hoy hace artes pl\u00e1sticas, ni ac\u00e1 ni el mundo: Jeff Koons, Richard Serra y Marta Minuj\u00edn son artistas visuales, que exceden lo pl\u00e1stico. Mi formaci\u00f3n ten\u00eda m\u00e1s que ver con dejar cosas afuera; en cierto sentido la academia es restrictiva, pero productivamente restrictiva: exclusi\u00f3n cr\u00edtica. Hoy deber\u00edamos pensar en una academia inclusiva, pero con una inclusi\u00f3n cr\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo cambi\u00f3 el rol de las galer\u00edas y los museos?<\/strong><br \/>\nCreo que la aceleraci\u00f3n del fen\u00f3meno del arte fue exponencial, sin tiempo de procesar lo que pas\u00f3 en los \u00faltimos 10 o 15 a\u00f1os. Por ejemplo, la disputa de legitimaci\u00f3n est\u00e1 en manos de actores que no exist\u00edan. En los \u201870 te legitimaba un galerista, que no eran m\u00e1s de una veintena en Buenos Aires, y un cr\u00edtico, que posiblemente fuera director de un museo. Exponer era excepcional; te presentabas a los premios nacional y municipal y a los de museos privados y p\u00fablicos. Ir a una bienal era inimaginable. Ten\u00edamos cr\u00edticos influyentes como Julio Payr\u00f3, Jorge L\u00f3pez Anaya; o Jorge Romero Brest y H\u00e9ctor Cartier, que eran te\u00f3ricos del arte moderno. M\u00e1s all\u00e1 de la capacidad individual, es dif\u00edcil que un cr\u00edtico hoy tenga tanta influencia; ese lugar ahora lo ocupan los curadores o directores de museos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCoincide con la afirmaci\u00f3n de que estamos en una etapa de explosi\u00f3n del arte?<\/strong><br \/>\nAc\u00e1 siempre tenemos el problema de la supervivencia, la lucha por \u201cel mango\u201d. El galerista est\u00e1 a mitad de camino entre el trabajo conceptual y lo prosaico de no tener que cerrar. Las ideas que se pueden motorizar por mayor presencia argentina a nivel internacional son bienvenidas, pero despu\u00e9s est\u00e1 la vida real, donde los stand en las ferias son muy caros. En Arteba cuestan 10 mil d\u00f3lares; en Miami, si aceptan tu galer\u00eda, el valor es de 40 a 80 mil d\u00f3lares, y lo mismo pasa en Arco o en Art Basel. Nuestro pa\u00eds es un territorio muy f\u00e9rtil, con una productividad extraordinaria, pero eso se tiene que inscribir en un mundo productivo, y no s\u00f3lo en el mundo sublime de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se inserta en ese universo el espectador?<\/strong><br \/>\nEl arte contempor\u00e1neo adquiri\u00f3 una proyecci\u00f3n que se separ\u00f3 del espectador no s\u00f3lo en los contenidos sino tambi\u00e9n en los formatos. La gente se pregunta: \u00bfesto es arte? Es un planteo moralista pero tambi\u00e9n conceptual porque el espectador medio, que es apocal\u00edptico por naturaleza, no puede ser integrado. Un d\u00eda llegan las 200 bicicletas colgadas de Weiwei y se convierte en legible porque est\u00e1 la interpretaci\u00f3n, pero el espectador no sabe c\u00f3mo es el lenguaje po\u00e9tico de esa obra. Para m\u00ed ese es el dilema del arte contempor\u00e1neo: a qu\u00e9 espectador se dirige, o si se dirige a alguno. A veces pienso que es un arte end\u00f3geno.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSer\u00e1 por una cuesti\u00f3n de lo figurativo?<\/strong><br \/>\nEl espectador consume im\u00e1genes representativas todo el tiempo, es muy mim\u00e9tico, est\u00e1 m\u00e1s entrenado para una imagen de contenido que una abstracta. En medio de un arte que hoy propone aperturas y lenguajes divers\u00edsimos, se da un raro fen\u00f3meno de convivencia autista. La idea de red ampli\u00f3 la visibilidad y, por ende, la productividad. Ahora bien, ese desarrollo adquiri\u00f3 una expansi\u00f3n y una aceleraci\u00f3n no acordes con la capacidad de captaci\u00f3n del espectador. El propio espectador es usuario, est\u00e1 participando de un campo que antes era ajeno en cuanto a la relaci\u00f3n con las im\u00e1genes. No hay concepto, es m\u00e1s bien dise\u00f1o, o comodidad, ponerse una imagen o subirla en Facebook. Y el arte va por otro lado, es una especie de ajenidad. Yo no tengo problema de hablar de mis obras, pero nunca discuto lo que un espectador me dice que ve. No puedo hacer esa lectura porque ser\u00eda un conductista.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo definir\u00edas entonces tu lenguaje?<\/strong><br \/>\nPas\u00e9 de un lenguaje gr\u00e1fico, con iconograf\u00eda detectable, a un lenguaje de iconograf\u00eda pura, con una zona de ilusi\u00f3n \u00f3ptica, donde parece que muestro algo y no es as\u00ed. Y despu\u00e9s el paisaje, que es una idea b\u00e1sica de constituci\u00f3n del cuadro. Pienso en zonas de ingreso\/egreso, perspectivas, atm\u00f3sfera, cielo y tierra, foresta, profundidad de campo, todos elementos que se convierten en un paisaje de signos gr\u00e1ficos.<\/p>\n<p><strong>Como gran espectador de cine, \u00bfqu\u00e9 opina de las pel\u00edculas que analizan el fen\u00f3meno de las artes contempor\u00e1neas, por ejemplo, la reciente <em>The Square<\/em>?<\/strong><br \/>\nComienza poni\u00e9ndose del lado del espectador que dice \u201cEsto es una porquer\u00eda\u201d frente a la obra de arte. Lo primero que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue un director que hace cine contempor\u00e1neo y manifiesta empat\u00eda con el prejuicio de un espectador frente al arte contempor\u00e1neo. Esto evidencia que no hay sinton\u00eda sino desparejidad entre las artes: puede gustarle mucho Kiarostami y aborrecer a un artista igualmente radicalizado pero que se expresa en otro formato. \u00bfQu\u00e9 tipo de espectador tiene en mente? \u00bfO lo est\u00e1 construyendo? Ah\u00ed empieza el borramiento entre las acciones del mundo y las acciones del arte, y la pel\u00edcula se torna m\u00e1s interesante al abandonar la reflexi\u00f3n inicial para dedicarse a la cuesti\u00f3n \u00e9tica y moral. Los que formulan la cr\u00edtica lo hacen desde una concepci\u00f3n decimon\u00f3nica, porque todav\u00eda creen que el problema es saber o no pintar, cuando el problema real es c\u00f3mo se construye un artista. En definitiva me parece que los directores abordan ciertos dilemas sin las herramientas conceptuales que s\u00ed tienen en otros aspectos, como la pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es su imaginario ante el lienzo blanco?<\/strong><br \/>\nEl lienzo no est\u00e1 en blanco porque uno viene muy cargado, el problema es c\u00f3mo vehiculizo ese bagaje en t\u00e9rminos de lenguaje. Podr\u00eda pensar que est\u00e1n cerca las afinidades selectivas acumuladas, modos de trabajo y un mundo de pintores; me encantan los alemanes como Kiefer y Oehlen. Est\u00e1n presentes pero estoy advertido para mantener la distancia en el hacer. Hay resonancias y similitudes, como tambi\u00e9n con los paisajistas rom\u00e1nticos u orientales. Tambi\u00e9n existe una zona mucho m\u00e1s anal\u00f3gica, entre clim\u00e1tica y atmosf\u00e9rica, que puede tener que ver con una pel\u00edcula, un libro o la m\u00fasica que estoy escuchando; una r\u00edtmica que me lleva a un campo peculiar, un imaginario que no es iconogr\u00e1fico sino mixto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Fotos: Fabi\u00e1n Mattiazi<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Stup\u00eda comenz\u00f3 su carrera en los \u201970 como dibujante, \u201ccon una especie de imaginario entre fant\u00e1stico y surreal, con detalles y referencias peque\u00f1\u00edsimas a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[389,75,1462,237,2373,303,2282,623],"class_list":["post-14517","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-academia","tag-crisis","tag-cultura","tag-etica","tag-galerias","tag-museos","tag-pintura","tag-stupia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3M9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14517","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14517"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14517\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14521,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14517\/revisions\/14521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14517"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14517"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14517"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}