{"id":14563,"date":"2018-03-11T09:26:52","date_gmt":"2018-03-11T12:26:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14563"},"modified":"2018-04-11T09:35:21","modified_gmt":"2018-04-11T12:35:21","slug":"kim-jong-un-o-la-provocacion-permanente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14563","title":{"rendered":"Kim Jong-un o la provocaci\u00f3n permanente"},"content":{"rendered":"<p><em>Como labios y dientes.<\/em><br \/>\n<em> Mao Ts\u00e9-tung [sobre la relaci\u00f3n con Corea del Norte]<\/em><\/p>\n<p>Cuesta aceptarlo, pero la simple y cruda evidencia es que la humanidad vino a quedar a merced de un delirante, due\u00f1o de un pa\u00eds que da l\u00e1stima, mientras amenaza al planeta con nada menos que un holocausto nuclear. A los 34 a\u00f1os, Kim Jong-un, heredero de un r\u00e9gimen de terror, podr\u00eda pulsar un bot\u00f3n y borrar del mapa a Se\u00fal, la cercana capital de su rival del Sur, una megal\u00f3polis de 25 millones de habitantes, m\u00e1s que toda la poblaci\u00f3n de Corea del Norte. En situaciones como \u00e9sta, cuando se juega en el l\u00edmite, los m\u00e1rgenes de maniobra son m\u00ednimos. El peque\u00f1o dictador podr\u00e1 ser irrelevante y hasta despreciable, pero los <em>grandes<\/em> del mundo no pueden o no quieren contenerlo.<br \/>\nLa crisis convoca a actores de peso, en primer lugar China, principal socio y aliado de Pyongyang. Mientras Kim provoca y Trump amenaza con <em>fuego y furia<\/em>, si algo no parece buscar Beijing es involucrarse en un conflicto, y mucho menos armado, y menos a\u00fan con los Estados Unidos, y todav\u00eda menos a causa de un pa\u00eds marginal. China avanza como potencia mundial mientras Corea del Norte se est\u00e1 convirtiendo en un socio complicado, por no decir molesto. La actual escalada de Kim podr\u00eda desmadrarse y China toma prudente distancia. Ya ven\u00eda haci\u00e9ndolo: lo que fue \u201calianza de sangre\u201d es hoy \u201cacuerdo estrat\u00e9gico\u201d. China procura contener al <em>chubby<\/em> (<em>gordito<\/em>, en ingl\u00e9s coloquial) coreano, pero no al precio de comprometer su status internacional. Juega sus cartas cuando p\u00fablicamente condena los m\u00e1s audaces ensayos misil\u00edsticos de Kim y al mismo tiempo transmite al mundo un mensaje que podr\u00eda leerse como \u201cCalma, nosotros tenemos el control\u201d.<br \/>\nPocos lugares en el mundo muestran como la peque\u00f1a pen\u00ednsula de Corea (7% de la superficie argentina) el correlato entre geograf\u00eda y pol\u00edtica internacional. Por el norte limita con China; est\u00e1 a un paso de Vladivostok, clave del oriente ruso \u2013ciudad arrebatada por Rusia a China en 1860\u2013 y a unos 150 kil\u00f3metros de Jap\u00f3n. Al sur se ubica Okinawa, la estrat\u00e9gica isla de Jap\u00f3n, con importante guarnici\u00f3n norteamericana. No lejos Taiw\u00e1n, sobre el Mar de la China Meridional, donde hoy chocan Vietnam con China por jurisdicciones mar\u00edtimas. Algo m\u00e1s al sur, Filipinas, y al sudeste la isla de Guam, ya marcada como posible blanco norcoreano. M\u00e1s distante, 5.000 kil\u00f3metros hacia el norte, despunta Alaska, extremo oriental de los Estados Unidos. El rango de alcance de alguno de los misiles bal\u00edsticos con los que juega y alardea Kim m\u00e1s que duplica esta \u00faltima distancia.<br \/>\nDictador, hijo y nieto de dictadores que vienen manejando el pa\u00eds como feudo personal desde los a\u00f1os \u201840 del siglo pasado (Kim Il-sung gobern\u00f3 entre 1948 y 1994; su hijo, Kim Jong-il, desde 1991 hasta 2011), Kim hace realidad su sue\u00f1o de tener en vilo al mundo. Las sanciones de la ONU no bastan para aplacarlo: ensayos nucleares y misil\u00edsticos recientes incluyen la bomba de hidr\u00f3geno, el arma m\u00e1s destructiva creada por la humanidad. Las condenas suman a los Estados Unidos de Trump, la China de Xi Jin-ping, la Rusia de Putin y otros actores. Kim, a su turno, desaf\u00eda: \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n un pa\u00eds soberano deber\u00eda abstenerse de desarrollar armas nucleares?<br \/>\nNo es un tema menor: el \u201cClub Nuclear\u201d <em>fundacional<\/em> qued\u00f3 integrado por los Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Breta\u00f1a, los cinco miembros con asiento permanente y derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Su cometido primordial y expl\u00edcito: asegurar la no proliferaci\u00f3n nuclear. Aunque fuera de los cinco, hoy disponen de esas armas Pakist\u00e1n, la India, e Israel y el pa\u00eds de Kim. E Ir\u00e1n prosigue con su programa de enriquecimiento de uranio.<br \/>\nEn ese contexto, Corea del Norte no ser\u00eda sino otro pa\u00eds que se suma a una n\u00f3mina que crece. El propio Kim se ocup\u00f3 del tema al declarar que no tiene inconveniente en poner fin a su programa nuclear\u2026 siempre que los Estados Unidos hagan lo propio. El r\u00e9gimen de Pyongyang renunci\u00f3 al Tratado de No Proliferaci\u00f3n en 2003 con el ins\u00f3lito argumento de que la falta de ayuda occidental obligaba al pa\u00eds a poner en marcha un programa nuclear.<br \/>\nPero nadie conf\u00eda en Kim, y tampoco parece f\u00e1cil seguir el pensamiento del vociferante y, por decir lo menos, imprudente Donald Trump. Declara que no quiere una Corea del Norte nuclear, algo llamativo, dado que eso es justamente lo que est\u00e1 ocurriendo, y no precisamente desde ahora. No queda claro qu\u00e9 es lo que realmente puede hacer Washington para resolver la situaci\u00f3n, mientras el mundo espera algo m\u00e1s que una extravagante justa medieval de pulsadores de botones.<br \/>\nCorea del Norte deton\u00f3 su primera bomba at\u00f3mica en 1964 y prob\u00f3 un misil bal\u00edstico en 1966 bajo el mandato de Kim Il-sung. Ensayos avanzados se hicieron hacia 2005 ya con Kim Jong-il. Prosiguieron con Kim Jong-un hasta llegar a ojivas de 100 kilotones y misiles bal\u00edsticos capaces de alcanzar blancos en el Mar del Jap\u00f3n. El misil Hwasong-15, probado en diciembre \u00faltimo, tiene un alcance de 13.000 kil\u00f3metros, suficiente para llegar a cualquier punto de los Estados Unidos. Las pruebas recientes con misiles bal\u00edsticos habr\u00edan sido 80, un n\u00famero que sorprende hasta a quienes est\u00e1n habituados a la aritm\u00e9tica de estas armas (en 2005 fracasaron las \u201cNegociaciones a Seis Bandas\u201d \u2013Corea del Norte, Corea del Sur, China, Rusia, Estados Unidos y Jap\u00f3n\u2013 que buscaban un acuerdo en materia nuclear con Pyongyang, que ese a\u00f1o realiz\u00f3 una detonaci\u00f3n nuclear subterr\u00e1nea del orden de la bomba de Hiroshima).<br \/>\nEntre tanto, los actores del grupo nuclear acumulan ojivas activas: se estima que los Estados Unidos y Rusia cuentan con 7.000 cada uno; Francia con 300; China con 250 y Gran Breta\u00f1a con 225. Fuera de los <em>fundadores<\/em>, Pakist\u00e1n figura con 100; la India con 80 e Israel con 500. A Corea del Norte se le atribuyen 20.<br \/>\nCuando ocurri\u00f3 la crisis de los misiles en Cuba (octubre de 1962), la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica manipul\u00f3 la situaci\u00f3n hasta que tropez\u00f3 con un Kennedy inflexible. En ese punto Khruschev tom\u00f3 la decisi\u00f3n, en s\u00ed misma encomiable, de retirar los misiles y abandonar ese cap\u00edtulo de la <em>aventura<\/em> cubana. \u00bfAlguna similitud con el caso de Corea del Norte? China procura tener el control: Beijing celebr\u00f3 la iniciativa de Kim de aproximarse a Corea del Sur con la excusa de presentarse juntos en los Juegos Ol\u00edmpicos de Invierno 2018, un modo de facilitar la distensi\u00f3n.<br \/>\nPero Kim puede creer que est\u00e1 arbitrando una crisis entre ligas mayores y haber mucho desvar\u00edo en esa visi\u00f3n. De all\u00ed la tentaci\u00f3n de explicar al personaje desde su resentimiento hacia Corea del Sur. Y sin duda le sobran motivos para envidiar a los hermanos meridionales: el Producto Bruto Interno de Corea del Sur equivale a 30 veces el de Corea del Norte; el ingreso per c\u00e1pita a 15 veces; las exportaciones a 170; las importaciones a m\u00e1s de 90. Con una grave crisis econ\u00f3mica entre 1995 y 1999 se reportaron hambrunas (no era la primera vez); se lleg\u00f3 a hablar de canibalismo y quienes pod\u00edan escapaban a China para sobrevivir. El colapso oblig\u00f3 al gobierno a pedir ayuda alimentaria a Corea del Sur, algo casi imposible de imaginar.<br \/>\nEl r\u00e9gimen de Pyongyang es de los m\u00e1s aislados y militarizados del mundo. Ni los Estados Unidos, ni Jap\u00f3n ni Corea del Sur, entre muchos otros pa\u00edses, tienen relaciones diplom\u00e1ticas con \u00e9l (1). El gobierno procura mejorar su imagen e ingresar divisas con el turismo, una actividad reciente. Las heridas de la guerra nunca cicatrizaron(2) y las tentativas de unificaci\u00f3n no tuvieron \u00e9xito. Del lado de Corea del Sur hubo gobiernos que se inclinaron por el acercamiento y otros que lo rechazaron. Como es corriente en las crisis internacionales, esta tambi\u00e9n prosigue\u2026 con final abierto.<\/p>\n<p>El autor es profesor de An\u00e1lisis Internacional en la Universidad Austral<\/p>\n<p><em>NOTAS<br \/>\n1. Corea del Norte abri\u00f3 una embajada en Buenos Aires (junio de 1973) y la entonces presidenta Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez viaj\u00f3 a Pyongyang. En junio de 1977 los diplom\u00e1ticos incendiaron la sede y abandonaron el pa\u00eds.<br \/>\n2. Guerra de Corea, 1945, fin de la Segunda Guerra Mundial: la pen\u00ednsula se dividi\u00f3 por el paralelo 38\u00ba N, entre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en el norte y los Estados Unidos en el sur. En 1950, en plena Guerra Fr\u00eda, Corea del Norte atac\u00f3 al Sur, con apoyo militar de China. Tropas de la ONU, en su mayor\u00eda norteamericanas, contraatacaron. La guerra continu\u00f3 hasta 1953 con un saldo de 3.5 millones de muertos. Finaliz\u00f3 con el armisticio de Panmunjon; ambos pa\u00edses siguen t\u00e9cnicamente en guerra.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como labios y dientes. 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