{"id":14602,"date":"2018-05-10T17:25:57","date_gmt":"2018-05-10T20:25:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14602"},"modified":"2018-05-22T17:45:11","modified_gmt":"2018-05-22T20:45:11","slug":"la-gratitud-es-fruto-de-reconocer-al-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14602","title":{"rendered":"La gratitud es fruto de reconocer al otro"},"content":{"rendered":"<p>Podr\u00edamos imaginar que, de repente, todo aquello que existe y conocemos (nuestro cuerpo, nuestra familia, el amanecer, nuestros amigos, nuestro perro, el mundo todo\u2026) dejara de ser, pero no en clave de un morir, sino en clave de una suerte de apag\u00f3n por causa de un repentino deseo divino de desactivar este universo que habitamos.<br \/>\nImaginar esa posibilidad nos pondr\u00eda en la conciencia de que la existencia no ocurre por \u201cobligaci\u00f3n\u201d, siguiendo una ley o un mandato por nosotros conocido, sino que depende, para ser, de algo misterioso que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nuestro conocimiento.<br \/>\nDe hecho, hay arbitrariedad en el existir del mundo (no tanto en lo que ocurre a partir de ese existir), por lo que, mal que nos pese, podr\u00eda tambi\u00e9n haber arbitrariedad en la decisi\u00f3n de su final.<br \/>\nEn esa l\u00ednea, los hombres primeros, all\u00e1 lejos en la historia, desped\u00edan al sol en el ocaso pidi\u00e9ndole que, por favor, volviese. No se recostaban en la idea de que hab\u00eda una ley c\u00f3smica que indicaba que, s\u00ed o s\u00ed, y tras la rotaci\u00f3n del caso, el sol ser\u00eda reencontrado en el amanecer. No, la idea era que el sol aparec\u00eda cada ma\u00f1ana porque ese d\u00eda (cada d\u00eda) hab\u00eda decidido retornar, no porque as\u00ed lo indicaran las leyes del cosmos. Volv\u00eda porque as\u00ed lo quer\u00eda. Por eso aquellos antepasados realizaban diversas ceremonias e intentaban encontrar la clave para seducir a ese sol con la intenci\u00f3n de que regresara. As\u00ed le rend\u00edan pleites\u00eda, lo alababan, le ofrec\u00edan sacrificios\u2026 porque sab\u00edan que de \u00e9l depend\u00eda que el universo no se apagara.<br \/>\nLa llegada del amanecer hac\u00eda cesar la angustia: el sol hab\u00eda decidido su retorno y eso, sin dudas, se agradec\u00eda.<br \/>\nEs en este punto que aparece la gratitud en el paisaje, la que surge cuando se entiende que aquello que es, no tendr\u00eda necesariamente que ser. Se recibe un don gratuito, no los efectos de una ley que obliga a que las cosas sucedan. En la gratitud aparece siempre el otro: algo o alguien que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos. El que da todo por descontado no siente tener nada que agradecer.<br \/>\nLa virtud de agradecer es fruto de reconocernos en un v\u00ednculo y no entender el mundo como una extensi\u00f3n de nosotros mismos. Es un saludable registro de que no somos due\u00f1os del mundo y sus leyes, m\u00e1s all\u00e1 de lo mucho que podamos conocer de ellas. El hombre se vinculaba con el sol que se ocultaba y, quiz\u00e1s, volver\u00eda. O se vincula con Dios, ese Otro que acompa\u00f1a y ofrece vida, y lo hace por razones que habitan el misterio.<br \/>\nSomos agradecidos solamente cuando hemos tallado nuestro narcisismo para darle el lugar adecuado. All\u00ed es que decimos \u201cgracias\u201d: cuando recibimos la luz que viene de m\u00e1s all\u00e1 de la frontera de lo que somos. Esa luz es lo que llamamos amor. Cuando la aceptamos como existente, solamente en ese momento, empezamos a entender algo de la naturaleza amorosa de nuestro origen y se abre un nuevo camino para ahondar en lo que realmente somos.<br \/>\nSe les indica a los chicos que digan \u201cgracias\u201d cuando reciben algo. Porque, convengamos, los chicos suelen creer que lo que reciben es fruto de que son los reyes del mundo, no fruto del amor de un otro, los padres, por ejemplo, que se esfuerzan por ofrecerles lo necesario para crecer. \u201cDec\u00ed gracias\u201d, se le indica al chiquito que agarra el regalo sin registrar su origen, abriendo el paquete con frenes\u00ed. \u201cDec\u00ed gracias primero\u201d, y el chico detiene su ansiedad, mira al otro (ese que le dio el regalo) y lo reconoce como tal al decir, aunque sea en autom\u00e1tico, \u201cgracias\u201d. Expresar esa palabra lo ayuda a entender su lugar y evita esa soledad abismal que tiene aquel que se cree Dios, sin serlo.<br \/>\nLas virtudes tienen su raz\u00f3n de ser en que son eficaces para la vida. No se trata de imposiciones arbitrarias aplicadas con af\u00e1n de domesticaci\u00f3n, sino que son elementos b\u00e1sicamente \u00fatiles para la plenitud vital y, por tal raz\u00f3n, perderlas genera muchos problemas.<br \/>\nLa gratitud es, en ese sentido, una virtud que ayuda a encontrar nuestras propias coordenadas y a no creernos lo que no somos. Es sabido que Narciso cay\u00f3 en el pozo de agua enamorado de su propia imagen. No ten\u00eda, el pobre, un otro (Dios, persona, la vida misma\u2026) que lo despertara de su trance y a quien decirle gracias. Crey\u00e9ndose principio y fin de todo, se ahog\u00f3 de s\u00ed mismo, y se malogr\u00f3.<br \/>\nPor otro lado, un problema serio de empobrecimiento vital, muy percibido en estos tiempos, lo tienen aquellos que ven en el derecho la \u00fanica fuente de las cosas. Recibir algo porque es nuestro derecho (y obligaci\u00f3n ajena) es importante, pero si eso que recibimos es fruto del amor, lo es m\u00e1s. Obviamente no hablamos en contra de los derechos, pero entendemos que hay cosas, las m\u00e1s lindas quiz\u00e1s, que surgen no porque tengamos derecho a ellas, sino porque, justamente, no lo tenemos y ocurren igual. Cuando todo lo tenemos porque tenemos derecho, aseguramos quiz\u00e1s una sobrevida, pero algo se pierde en el camino.<br \/>\nEjemplo de lo anterior es lo que pasa con los hijos de padres eficaces, correctos, que cumplen los mandatos y respetan los derechos de sus hijos, pero no disfrutan su paternidad porque la ven solamente desde el plano de la obligaci\u00f3n y el deber. Los hijos de esos padres no sienten ser fuente de gozo para sus progenitores y por eso no agradecen. Tampoco ese tipo de padres agradece tener esos hijos, a los que tienden a sentir como una carga. Los problemas que eso genera se ven, y mucho, en los consultorios de psicoterapia.<br \/>\nLo dec\u00eda un taxista sabio en medio del tr\u00e1fico porte\u00f1o: \u201cTodos nos quejamos de la vida, pero nadie se quiere bajar de ella\u2026 por algo ser\u00e1\u201d. Ese \u201calgo\u201d ser\u00e1 lo que merece gratitud. Y no es una idea, una letra embalsamada, sino que es fuerza vital en estado puro, la que le otorga valor a la existencia. Inclusive aquellos que ponen en duda la val\u00eda de la vida, cuando aparece la posibilidad de \u201cbajarse\u201d, dejan las dudas de lado y se aferran a eso que han recibido, pero que nunca han agradecido.<br \/>\nEn la actualidad muchas veces actuamos como acreedores, quej\u00e1ndonos de algo que debi\u00e9ramos tener seg\u00fan lo que creemos merecer o, por el contrario, vivimos como deudores que no pueden gozar de la existencia por causa de los males que nos habitan. En ese contexto, convengamos, dif\u00edcil es sentir gratitud.<br \/>\nTampoco es f\u00e1cil sentir gratitud cuando se considera que la realidad es fruto de un proceso desangelado, casi industrial, en el que descansa en autom\u00e1tico el mundo del que participamos. Abolida la maravilla, se diluye el decir gracias. Y si no damos gracias, la desolaci\u00f3n ser\u00e1 nuestro destino, siendo la soberbia nuestra \u00fanica compa\u00f1\u00eda, el ego\u00edsmo nuestra \u00fanica fuente y nuestra propia imagen en el espejo la \u00fanica que nos dar\u00e1 alguna respuesta, una respuesta que nos ahogar\u00e1 como a Narciso en la fuente de agua, en la que encontr\u00f3, de manera tr\u00e1gica, la verdad de su condici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Podr\u00edamos imaginar que, de repente, todo aquello que existe y conocemos (nuestro cuerpo, nuestra familia, el amanecer, nuestros amigos, nuestro perro, el mundo todo\u2026) dejara&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,5],"tags":[2408,2409,100,758,745],"class_list":["post-14602","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-gratitud","tag-narcisismo","tag-psicologia","tag-sociedad","tag-virtud"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3Nw","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14602"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14605,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14602\/revisions\/14605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}