{"id":14691,"date":"2018-07-10T19:49:37","date_gmt":"2018-07-10T22:49:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14691"},"modified":"2018-07-24T20:14:17","modified_gmt":"2018-07-24T23:14:17","slug":"guillermo-roux-todo-lo-que-florece-aun-en-la-desolacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14691","title":{"rendered":"Guillermo Roux. Todo lo que florece aun en la desolaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\u201cCreo que el sentido del dibujo va bien con humildad, honestidad, \u00bfqu\u00e9 les parece? Verdad. En fin, como ven, puede funcionar todo aquello que florece aun en la desolaci\u00f3n\u201d, escribi\u00f3 Guillermo Roux en la nota de pu\u00f1o y letra con la que acompa\u00f1\u00f3 el dibujo especial para CRITERIO, obra mantiene el estilo del \u201cDiario Gr\u00e1fico\u201d, dibujos realizados con birome en sus cuadernos personales que se exhibieron hasta junio en el Museo Nacional de Bellas Artes y, paralelamente, en la Casa Central de la Cultura Popular Villa 21-24.<\/p>\n<p><strong>Una extensa internaci\u00f3n en 2015 fue el punto de partida para esta enorme serie de 1500 dibujos que forman parte de su \u201cDiario Gr\u00e1fico\u201d. \u00bfSiente una nueva vitalidad en esta etapa de la vida? <\/strong><\/p>\n<p>No imagin\u00e9 que uno pod\u00eda cambiar tanto a los 88 a\u00f1os. Pero me di cuenta de una cosa: empez\u00f3 a aparecerme con plenitud la idea de la vejez. Uno nunca se anima a decir que hay -una- vejez hasta que algo le dice a uno que existe, y entonces, cuando se toma conciencia de que en concreto el espejo devuelve la vejez, o algunos actos de la vida le indican a uno qu\u00e9 es la vejez, ocurre que esa mentira de que los viejos no son apasionados se transforma. Uno se da cuenta de que tiene las mismas pasiones, o mayores todav\u00eda, que en la adolescencia, pero est\u00e1n en un cuerpo o en circunstancias donde, peor que en la adolescencia, tiene que callar. Pareciera que hay un estigma sobre la vejez: el viejo no ama, no quiere, no tiene pasiones ni deseos. Pero los viejos desean exactamente igual, tienen las mismas pasiones que los j\u00f3venes, y a veces m\u00e1s, solamente que sufren mucho m\u00e1s porque son viejos. Eso me llev\u00f3 a un cambio de mentalidad: las energ\u00edas disminuyen, pero no desaparecen, se transforman.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSinti\u00f3 un cambio en la perspectiva de la vida?<\/strong><br \/>\nEmpec\u00e9 a pensar al rev\u00e9s: cuando el ni\u00f1o nace, no sabe qu\u00e9 es una nube, un \u00e1rbol, los seres humanos\u2026 Frente a ese interrogante, tiene que recorrer un camino que no conoce. Para empezar, la luz. Tiene que ser un susto, una llamada de atenci\u00f3n, quiz\u00e1s una primera pregunta, \u00bfqu\u00e9 es esto? Pero resulta que cuando recorre el camino, comienza la adolescencia, y ah\u00ed tiene otro susto, porque experimenta sentimientos que no puede clasificar, siente pulsiones que asustan a los otros y a \u00e9l m\u00e1s que a nadie, y para saber de qu\u00e9 se trata tiene que seguir recorriendo el camino. Y cuando sabe lo que es, pasa a la juventud, y tiene el susto del paso del tiempo. Es decir que solamente tomamos conciencia cuando en ese camino vamos conociendo nuevos paisajes, otros paisajes, otros mundos. Despu\u00e9s est\u00e1 la madurez, luego la vejez, y despu\u00e9s la muerte, y despu\u00e9s, y despu\u00e9s, y despu\u00e9s\u2026 \u00bfcu\u00e1ntos paisajes m\u00e1s habr\u00e1 que no conocemos y que a lo mejor tendremos que abrir los ojos porque la luz nos encandila?<\/p>\n<p><strong>No saber lo que nos espera\u2026<\/strong><br \/>\nDe ah\u00ed viene la sensaci\u00f3n de angustia que se transforma en rebeli\u00f3n, en agresi\u00f3n, pero que en realidad no es m\u00e1s que la desesperaci\u00f3n de no conocer. Yo nunca me hab\u00eda ca\u00eddo, nunca hab\u00eda subido a una ambulancia, son realidades por las que no hab\u00eda transitando antes. Sin embargo son situaciones que podemos aceptar como una bendici\u00f3n porque nos sirven para continuar con nuevos paisajes. De lo contario nos hundimos en la desgracia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 cree que no hablamos de la vejez?<\/strong><\/p>\n<p>No pronunciamos las palabras ni expresamos los deseos, las frustraciones. Pero nos estamos privando de una cosa maravillosa: la vida nos est\u00e1 dando un tiempo extraordinario, porque el tiempo de la vejez finalmente es el tiempo de cosas posibles e imposibles; hay otras cosas nuevas, recuerdos que se han transformado, que se han convertido en cuentos, hay un tesoro interno que es una nueva forma de vida. Es decir que la vejez es una nueva forma de vida que no conoc\u00edamos, es parte de la vida.<\/p>\n<p><strong>Esta idea de que las circunstancias y el paso de los a\u00f1os nos descubren que tenemos un cuerpo, \u00bfcobra a\u00fan m\u00e1s sentido para un artista como usted, que tiene particular atenci\u00f3n al cuerpo?<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, pero es distinto. Uno reconoce el cuerpo seg\u00fan los deseos. Son los deseos lo que llevan al cuerpo hacia el conocimiento. Cuando tenemos 80 a\u00f1os, nos miramos al espejo y ya tenemos hombros que no nos gustan, es otro cuerpo, es diferente, corresponde a esta etapa del camino. En cada arruga hay un secreto de vida acumulado, y nos empe\u00f1amos en borrarlo con cirug\u00eda est\u00e9tica para parecer lo que en realidad no somos. La vida se va transformando en una ficci\u00f3n, hasta que una enfermedad nos hace ver que no lo era. A m\u00ed me gusta escribirlo, m\u00e1s all\u00e1 de los prejuicios de si est\u00e1 bien o mal, cosa que no me importa nada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los recuerdos, sus paisajes, que m\u00e1s lo marcaron en su infancia?<\/strong><br \/>\nViv\u00edamos en una casa en la calle San Eduardo, que hoy es Aranguren, en el barrio de Flores, el jard\u00edn del pa\u00eds, perfume a la noche, las chicas lind\u00edsimas de mitad de cuadra que ten\u00edan un hermoso jard\u00edn con rosales, pero donde nosotros, los m\u00e1s atorrantes, no ten\u00edamos entrada\u2026 Hab\u00eda una perfumer\u00eda que tej\u00eda un cerco con claveles y era la \u00e9poca de los zaguanes, de las noches de verano con los vecinos en pijama en la vereda en las sillas de mimbre, comiendo s\u00e1ndwiches. De los m\u00e9dicos que ven\u00edan a casa en su autito cuando se lo llamaba para una urgencia. Otro mundo casi indescriptible. Quien lo describe muy bien es Baldomero Fern\u00e1ndez Moreno.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY su familia?<\/strong><br \/>\nMi padre dibujaba en todas partes. Viv\u00edamos de sus dibujos en la contratapa de historietas en La Raz\u00f3n, el diario de la tarde, el m\u00e1s vendido de esos a\u00f1os. Y tambi\u00e9n trabajaba para Atl\u00e1ntida, donde estaban Carlos Fontanarrosa y Ricardo Lorenzo Borocot\u00f3. Yo dorm\u00eda donde mi padre dibujaba y \u00e9l dibujaba toda la noche. Yo en la escuela me preguntaba c\u00f3mo habr\u00eda terminado el trabajo. Y empec\u00e9 con la necesidad de decirle \u201cYo te ayudo, yo te ayudo\u201d. Y \u00e9l me indicaba \u201cPon\u00e9 negro ac\u00e1, traz\u00e1 con la regla unas l\u00edneas all\u00e1\u201d. De a poco eso se fue transformando en una necesidad. Es decir que el artista como artista no lo concibo, yo soy en realidad un trabajador. Si soy artista o no, no importa nada. Yo lo que creo es que hay un tablero, un papel en blanco y hay que dibujar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY los recuerdos de juventud?<\/strong><br \/>\nTuve una vida muy feliz, muy libre y a la vez muy acompa\u00f1ada. A los 16 a\u00f1os trabajaba en la editorial Dante Quinterno, y \u00e9l me ten\u00eda especial aprecio, le gustaba mi entusiasmo. Cuando \u00e9l dibujaba me dec\u00eda \u201cVen\u00ed, pibe, sentate al lado m\u00edo\u201d. Era una vida muy linda porque hab\u00eda gente muy linda tambi\u00e9n. Frecuentaba a un tipo de periodistas que hab\u00edan estudiado filosof\u00eda, literatura, que ten\u00edan conocimientos extraordinarios. Incluso hab\u00eda poetas, como Nal\u00e9 Roxlo. De repente estaban haciendo un chiste de tapa y lo hac\u00edan con alegr\u00eda; ten\u00edan que pagar el alquiler, que es parte de la vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo fueron los a\u00f1os de Bellas Artes?<\/strong><br \/>\nEmpec\u00e9 a los 18 a\u00f1os pero yo me sent\u00eda pr\u00e1cticamente un profesional, hab\u00eda ganado muy buen dinero porque me pagaban bien y adem\u00e1s viv\u00eda con mis padres. Despu\u00e9s de estar todos los d\u00edas con la gente tan ingeniosa del mundo editorial, en la Academia empez\u00f3 la soledad. Ah\u00ed viene una palabra dif\u00edcil, la palabra artista, que yo trato de no usar, porque no es tan simple. Fue una etapa de un conocimiento diferente en el cual yo estaba involucrado de otra manera, ya no estaba el poeta al lado que me estimulaba, era yo conmigo, o el mundo visto por m\u00ed. \u00bfY c\u00f3mo es el mundo visto por m\u00ed? Era un paisaje no recorrido. Hab\u00eda visto \u00e1rboles y lugares, pero con otros, y a lo mejor con ojos de otros, y de repente ten\u00eda que empezar a verlos con mis propios ojos, y no es tan f\u00e1cil. \u00bfC\u00f3mo son para m\u00ed? Esa experiencia de estar solo fue muy dura al principio. Era como algo fatal que ten\u00eda que ocurrir. Pero en realidad fue mucho m\u00e1s rico que eso. Ahorraba en la Caja de Ahorro Postal, que estaba en Congreso, y tuve la tentaci\u00f3n de irme en barco a Europa, para gran alarma de mi familia, especialmente de mi madre, que lloraba todo el tiempo. Europa era como un mito y yo ten\u00eda que ir. La guerra para m\u00ed era un mapa, un dibujo coloreado de fronteras, algo que aparec\u00eda en los diarios, pero de esa visi\u00f3n a la vivencia de d\u00f3nde estuvo esa guerra hay un abismo. Yo ten\u00eda 21 a\u00f1os, quer\u00eda ir al mapa y saqu\u00e9 el boleto en el vapor Salta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfRecuerda el viaje?<\/strong><br \/>\nUna cosa es decir \u201cSali\u00f3 el barco\u201d y otra es ver que el barco sale y estar en el barco, y estar solo en el barco. Me puse en la proa y ve\u00eda el autito de mis padres que se achicaba porque el barco lentamente se alejaba. Hasta ese momento yo me iba de viaje, pero en ese momento me estaba yendo. Buenos Aires termin\u00f3 siendo una l\u00ednea, un resplandor, una aureola rosada y despu\u00e9s, nada. Una oscuridad total y estrellas. Me fui a dormir y al otro d\u00eda amanec\u00ed con un agua que ya no era marr\u00f3n sino gris verdoso, con olas enormes, y me di cuenta de que est\u00e1bamos en el mar.<\/p>\n<p><strong>Y despu\u00e9s, Europa.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, el primer puerto fue Lisboa, un resplandor blanco como nunca hab\u00eda visto, porque cambi\u00f3 el cielo, la luz del sol, porque hac\u00eda calor. Otro paisaje. Y ya me encontr\u00e9 en Europa sin la familia, sin Nal\u00e9 Roxlo, solo. Y empec\u00e9 a tener valor. Seguimos hasta G\u00e9nova. Al poco tiempo segu\u00eda solo\u2026 y sin dinero. Otro paisaje.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue la llegada a Roma?<\/strong><br \/>\nRoma me pareci\u00f3 deslumbrante, una fiesta. Unas cornisas grandes, unos edificios con un tipo de ornato que yo hab\u00eda visto en el barrio de la infancia, donde estaban los frentistas italianos, que reproduc\u00edan en chiquito los de Roma, que eran palacios. Era la \u00e9poca de la reconstrucci\u00f3n despu\u00e9s de la guerra de los edificios destruidos. La Via Veneto en la que caminaba pero no pod\u00eda tomar ni un caf\u00e9. El Plan Maschall empez\u00f3 a funcionar y comenzaban las restauraciones de iglesias y edificios, que hab\u00edan sufrido sobre todo el abandono. Hab\u00eda que poner todo en condiciones para que retornara el turismo y tambi\u00e9n un nuevo mundo donde no iba a haber m\u00e1s guerras. Fui a dar con un decorador en la via Flaminia que estaba buscando ayudante. Golpeo la puerta y me atiende el maestro, un hombre de edad. Me mira por detr\u00e1s de los anteojos. \u00abQuiero quedarme en Roma pero no tengo trabajo, ni donde dormir\u00bb. Le mostr\u00e9 todos los dibujos que hab\u00eda hecho durante el viaje. Me dijo que buscara una pieza en una pensi\u00f3n y me llev\u00f3 a comer. Desde ese momento se estableci\u00f3 una relaci\u00f3n padre-hijo muy importante que dur\u00f3 los cuatro a\u00f1os en los que trabaj\u00e9 con \u00e9l. En ese tiempo, con los proyectos para la iglesia de Cork, en Irlanda, que hoy es una catedral. Los franciscanos le hab\u00edan encargado los dise\u00f1os de tama\u00f1o natural de una capilla lateral dedicada a san Antonio, en un estilo bizantino. Fueron cuatro a\u00f1os maravillosos, de recogimiento, como en un convento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY despu\u00e9s?<\/strong><br \/>\nComenzaba el realismo italiano y fui a ver a un gran afichista napolitano, De Zeta, que me dio algunos bocetos para hacer y fui juntando dinero para el pasaje de regreso. No fue una etapa f\u00e1cil, porque fue el descubrimiento de la soledad. Pero fue una \u00e9poca en la que Roma mostraba lo que el mundo estaba por ser, todo parec\u00eda f\u00e1cil, la gente estaba de buen humor.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 la etapa productiva propia, m\u00e1s lograda?<\/strong><br \/>\nFue muy trabajoso. Primero, librarme de la influencia de mi padre, que no fue una tarea f\u00e1cil. Europa contribuy\u00f3 mucho con eso, el viaje en barco tambi\u00e9n. Ya de regreso, me fui a vivir a Jujuy.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue a parar a Jujuy?<\/strong><br \/>\nEstaba ya casado y no ten\u00eda plata. Necesitaba emplearme en alg\u00fan lado, porque yo no sab\u00eda hacer otra cosa que dibujar. Por intermedio de un vecino conoc\u00ed al Ministro de Cultura de Jujuy y le dije si me pod\u00eda postular para un puesto como maestro de dibujo. Me dijo \u201cEn Jujuy necesitamos\u201d. Y en 15 d\u00edas ten\u00eda el nombramiento. Fui a dar al Ingenio Ledesma, donde estaban los ca\u00f1eros. Cuando vi cortar la ca\u00f1a, me empec\u00e9 a dar cuenta lo que era Am\u00e9rica: la gente que se escapaba y le cortaban el brazo con el machete, la tuberculosis, vi muchas cosas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era ense\u00f1ar all\u00ed?<\/strong><br \/>\nYo no ten\u00eda ni idea. Las formas de racismo de todo tipo, gente que llegaba de Bolivia, Paraguay, Colombia\u2026 para la clase dominante todos eran coyas, y siempre el coya fue tratado como si fuera despreciable. Hay muchas cosas que no se saben. Yo vi cuando en los documentos les pon\u00edan un sello de ind\u00edgenas al ingresar al pa\u00eds. Fui maestro en escuelas en la Quebrada, en las escuelas rancho, los chicos que ven\u00edan sin comer, la vinchuca y la villa. Pero el sueldo de maestro era suficiente para vivir y para pintar en las tardes. Trabaj\u00e9 much\u00edsimo, pero cuando ven\u00eda con esos trabajos a Buenos Aires no quer\u00edan ni verlos. Las galer\u00edas estaban en otra cosa, hab\u00eda empezado el Di Tella. En esa \u00e9poca estaba mucho m\u00e1s presente la influencia francesa, y ac\u00e1 lo italiano era sin\u00f3nimo de acad\u00e9mico. Se hac\u00eda abstracci\u00f3n, porque hacer figuraci\u00f3n era ser comunista, y yo nada que ver. En ese tiempo hice m\u00e1s de 500 trabajos que nunca mostr\u00e9, porque nadie los quiso nunca.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted siempre se sinti\u00f3 figurativo?<\/strong><br \/>\nLo que me atrae es la representaci\u00f3n porque el objeto me conmueve. No concibo la no relaci\u00f3n con las cosas. Me importa que al otro le importe, me importa la relaci\u00f3n sean objetos o personas. De ah\u00ed parto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 artistas pl\u00e1sticos y obras le interesan particularmente?<\/strong><br \/>\n\u201cSin pan y sin trabajo\u201d es un cuadro extraordinario de Ernesto de la C\u00e1rcova, especialmente la mujer que da de mamar al hijo, que est\u00e1 un poco borrada, a la manera de Victorica. Esa ventana donde se ve una huelga fue hecha varias veces, el original era otro y hay un cambio de sentido del cuadro que lo fue dando la \u00e9poca, porque es muy revelador del movimiento social argentino. Tambi\u00e9n \u201cEl despertar de la criada\u201d, de Eduardo S\u00edvori, que est\u00e1 pintado en Par\u00eds. \u201cLa Venus Criolla\u201d de Emilio Centuri\u00f3n es colosal. A Ces\u00e1reo Quir\u00f3s tambi\u00e9n habr\u00eda que mirarlo con m\u00e1s cuidado. En realidad algo que nos hace falta en este momento es un Museo de arte nacional, con la historia del arte de nuestro arte m\u00e1s integral. No tenemos un lugar donde ir a estudiar ese pa\u00eds integral, donde no est\u00e9 dividido por tendencias. Un d\u00eda habr\u00e1 que hacerlo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo lleg\u00f3 el reconocimiento a su trabajo?<\/strong><br \/>\nHasta los 40 a\u00f1os viv\u00ed como en un acto de fe, sin esperar nada. La realidad para m\u00ed era sentarme en la silla, trabajar hasta terminar y a fin de mes cobrar un sueldo. Despu\u00e9s conoc\u00ed a Franca, mi mujer, que hab\u00eda llegado a la Argentina con su familia, que eran jud\u00edos italianos exiliados en la \u00e9poca de Mussolini. Y empez\u00f3 una nueva etapa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo trabaja hoy?<\/strong><br \/>\nNo me puedo dormir si no dibujo algo y as\u00ed nacieron los 1500 dibujos del Diario Gr\u00e1fico, con la birome, que es dom\u00e9stica, maleable, f\u00e1cil, que da negros y claros. Resabios de la ni\u00f1ez porque en esa \u00e9poca el dibujo era el \u201cganap\u00e1n\u201d. De cierta manera me gano el sue\u00f1o cumpliendo con ese dibujo diario sobre lo que me pas\u00f3 en el d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCreo que el sentido del dibujo va bien con humildad, honestidad, \u00bfqu\u00e9 les parece? Verdad. 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