{"id":14695,"date":"2018-07-10T20:00:37","date_gmt":"2018-07-10T23:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14695"},"modified":"2018-07-24T20:13:00","modified_gmt":"2018-07-24T23:13:00","slug":"a-proposito-del-te-deum","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14695","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito del Te Deum"},"content":{"rendered":"<p>El pasado 25 de mayo, con motivo de la conmemoraci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n de Mayo, se celebr\u00f3 el tradicional <em>Te Deum<\/em> en la catedral metropolitana. Lo presidi\u00f3 el cardenal primado de la Argentina y arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli. La pr\u00e9dica del celebrante y alguna <em>gaffe<\/em> del Presidente, fueron motivo de intenso tr\u00e1fico en las redes sociales. Unos, acusando al Cardenal de amonestar al Presidente. Otros, mof\u00e1ndose o quej\u00e1ndose de la inhabilidad de Mauricio Macri con lo lit\u00fargico.<br \/>\nEsta celebraci\u00f3n, que se encuentra ya en los albores de nuestra patria, ha sido motivo de debate y conflicto. Baste recordar al gobierno kirchnerista y su desencuentro con el entonces cardenal Jorge Bergoglio, con el traslado del acto a otras di\u00f3cesis menos cr\u00edticas (como la de Tucum\u00e1n o Mercedes-Luj\u00e1n), a fin de no recibir admoniciones por parte del celebrante.<br \/>\nComo ilustra Roberto Di Stefano en su texto <em>El p\u00falpito y la plaza<\/em>, a los pocos d\u00edas de la Revoluci\u00f3n de Mayo, la catedral fue testigo de una celebraci\u00f3n para dar gracias por los acontecimientos de la hora. Refiere el autor que el can\u00f3nigo Zavaleta \u201cdirigi\u00f3 a los presentes una \u2018exhortaci\u00f3n cristiana\u2019 orientada a despejar posibles dudas acerca de la legitimidad del cambio pol\u00edtico acaecido y a exhortar a la obediencia a las nuevas autoridades\u201d. Los miembros de la Junta ocuparon aquellos lugares reservados para el virrey, y la Iglesia colonial (o una parte de ella, pues el obispo Lu\u00e9 no demostraba tanta simpat\u00eda por los revolucionarios) colaboraba con las nuevas autoridades.<br \/>\nEl contexto de entonces se presentaba bien distinto del actual. La Iglesia era tributaria de un modelo de gesti\u00f3n impuesto por el Imperio espa\u00f1ol, donde Roma y el Papa poco pod\u00edan opinar. Los patriotas ve\u00edan a los prelados y a la estructura eclesi\u00e1stica como una parte de la gesti\u00f3n p\u00fablica. La organizaci\u00f3n de gobierno como la conocemos actualmente, donde obispos y sacerdotes se comunican libremente con el pont\u00edfice y trabajan de manera coordinada con las autoridades estatales, poco tiene que ver con lo que ocurr\u00eda en los tiempos de la Revoluci\u00f3n. La Iglesia en ese entonces era local y las autoridades eclesi\u00e1sticas estaban acostumbradas a depender del poder p\u00fablico en mucho de lo que hac\u00edan. De hecho, los obispos eran nombrados por el soberano. T\u00e9cnicamente, eran \u201cpresentados\u201d por el rey al Papa, pero no hay registro de que en m\u00e1s de 300 a\u00f1os (desde el descubrimiento de Am\u00e9rica) un pont\u00edfice haya rechazado una propuesta del monarca.<br \/>\nLa Revoluci\u00f3n, entonces, tom\u00f3 a la Iglesia y a sus miembros como un canal de consolidaci\u00f3n de fundamental magnitud. Refiere Tulio Halper\u00edn Donghi que \u201cel nuevo gobierno busc\u00f3 emplear a la iglesia como poco espont\u00e1nea intermediaria: la obligaci\u00f3n de predicar desde el p\u00falpito sobre el cambio pol\u00edtico y sus bendiciones fue impuesta a todos los p\u00e1rrocos, en medio de un clima de intimidaci\u00f3n creciente hacia los eclesi\u00e1sticos desafectos al nuevo orden\u201d (v\u00e9ase Revoluci\u00f3n y Guerra).<br \/>\nLa ceremonia del <em>Te Deum<\/em> se inscribi\u00f3 en esa l\u00f3gica. La pr\u00e9dica de quienes presid\u00edan, en general, estaba condicionada por una situaci\u00f3n pol\u00edtica compleja, en donde las autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles se encontraban entrelazadas de manera confusa. Las tradiciones regalistas de Espa\u00f1a, internalizadas por los prelados y sacerdotes de la \u00e9poca, fueron aprovechadas por los patriotas para consolidar la Revoluci\u00f3n. Elevar plegarias a Dios, dando gracias por ella y la posterior independencia, parec\u00eda el camino natural en esa coyuntura.<br \/>\nDesde entonces el <em>Te Deum<\/em> constituye, indudablemente, un encuentro de fuerte impronta cat\u00f3lica, para agradecer al Se\u00f1or por la patria. <em>Te Deum<\/em> viene del lat\u00edn \u201cA ti, Dios\u201d, y son las dos primeras palabras que dan nombre a un antiguo himno cristiano que se remonta al siglo IV de nuestra era. La costumbre de celebrar el <em>Te Deum<\/em> est\u00e1 presente en toda Am\u00e9rica hisp\u00e1nica y otros pa\u00edses lo celebran de manera diversa, como en Per\u00fa o Chile. De modo an\u00e1logo, en los Estados Unidos, el tercer jueves de noviembre se estableci\u00f3 como \u201cD\u00eda de Acci\u00f3n de Gracias\u201d bajo la Presidencia de George Washington, para dar gracias por los signos de \u201cDios Todopoderoso\u201d sobre ese pa\u00eds. En todos los casos, las celebraciones rescatan el valor del agradecimiento a la trascendencia, con la mirada puesta m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente humano.<br \/>\nA m\u00e1s de 200 a\u00f1os de la fragua de la Argentina como Estado independiente, el <em>Te Deum<\/em> contin\u00faa celebr\u00e1ndose en un formato que poco tiene de distinto del que protagoniz\u00f3 el can\u00f3nigo Zavaleta bajo la mirada inc\u00f3moda del obispo Lu\u00e9. El presidente se traslada con sus ministros y secretarios a la catedral metropolitana (en general caminando como parte de la tradici\u00f3n), y participa de una ceremonia cat\u00f3lica, en donde el celebrante predica a partir de un texto evang\u00e9lico (\u00bfes necesaria la homil\u00eda?). Resulta casi inevitable que los medios y dem\u00e1s actores sociales hagan la ex\u00e9gesis de lo que dijo, quiso decir o no dijo el oficiante respecto de la coyuntura pol\u00edtica actual; y es preciso reconocer que la escena de un obispo, mitrado y con b\u00e1culo en mano, que desde la altura del p\u00falpito predica, sin eludir la sensible problem\u00e1tica social, ante unas autoridades civiles mudas y reverentes, como alumnos ante el examinador, constituye un espect\u00e1culo curioso, que no puede dejar de alimentar todo tipo de especulaciones.<br \/>\nPor otra parte, tambi\u00e9n corresponde decir que en general, en nuestro pa\u00eds se ha diluido el sentido de la p\u00fablica acci\u00f3n de gracias a Dios, \u201cfuente de toda raz\u00f3n y justicia\u201d, como reza el pre\u00e1mbulo de nuestra Constituci\u00f3n, para transformarse en una reflexi\u00f3n sobre la realidad social y econ\u00f3mica, que el prelado celebrante aprovecha para dar al presidente alg\u00fan tipo de \u201cconsejo\u201d o advertencia, sobre las distintas situaciones por las que atraviesa la Rep\u00fablica.<br \/>\nDa la impresi\u00f3n de que la realidad argentina a veces parece caminar por dos carriles paralelos. Por una parte, y muy especialmente desde 1983, la ciudadan\u00eda va encamin\u00e1ndose hacia una visi\u00f3n de la sociedad plural y de respeto por las ideas de los dem\u00e1s. El concepto de \u201cnaci\u00f3n cat\u00f3lica\u201d, es decir, de un pa\u00eds donde el \u201cser nacional\u201d est\u00e1 identificado con el catolicismo, que tanta y tan problem\u00e1tica incidencia tuvo en el siglo XX, dio paso a una visi\u00f3n social en donde la autonom\u00eda personal es lo que mejor se adec\u00faa a las libertades constitucionales que nos rigen. Por otra parte, algunas expresiones y celebraciones lit\u00fargicas parecen haber quedado ancladas en una Argentina que \u2013para bien o para mal\u2013 ha evolucionado en algo distinto.<br \/>\nIglesia y Estado no tienen la relaci\u00f3n de hace dos centurias. La primera se ha independizado del Estado (aunque a\u00fan queda alguna r\u00e9mora que deber\u00eda solucionarse), y el segundo ha entendido la necesidad de relacionarse desde la cooperaci\u00f3n y el respeto, tanto con la Iglesia cat\u00f3lica como con las dem\u00e1s confesiones y expresiones religiosas.<br \/>\nQuiz\u00e1 sea el momento de pensar, como miembros de la Iglesia, en alternativas superadoras al <em>Te Deum<\/em>. Nadie discute la importancia de expresar, con la presencia de las m\u00e1s altas magistraturas del Estado, un signo claro de gratitud a la trascendencia. Es algo que resulta necesario y enriquecedor para la vida p\u00fablica de toda sociedad. No obstante, el agradecimiento puede hacerse de diversas maneras e involucrando a otras denominaciones cristianas y otras religiones, dando lugar a nuevas voces que integran nuestra sociedad. Un ejemplo reciente que puede servir de modelo es la convocatoria por parte de la Conferencia episcopal argentina a la oraci\u00f3n interreligiosa por la vida, que tuvo lugar el 7 de junio pasado, con la participaci\u00f3n de representantes de las comunidades ortodoxas y evang\u00e9licas, del juda\u00edsmo, del Islam, de los mormones, de los pueblos originarios y de las religiones africanistas.<br \/>\nEsto en modo alguno significa una renuncia o mengua del rol de la Iglesia cat\u00f3lica en nuestra sociedad. Por el contrario, se trata de \u00ababrir sus ventanas\u00bb para dar nuevas alternativas de expresi\u00f3n en un mundo plural.<br \/>\nLas celebraciones que tuvieron un lugar destacado en la Revoluci\u00f3n y en sus a\u00f1os posteriores, pueden noser ya significativas en la actualidad, e incluso fomentar confusiones, suspicacias y malentendidos. Adaptarlas puede ser un nuevo paso hacia una relaci\u00f3n m\u00e1s madura e independiente con el poder pol\u00edtico, en beneficio de la Iglesia y del pa\u00eds en su conjunto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 25 de mayo, con motivo de la conmemoraci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n de Mayo, se celebr\u00f3 el tradicional Te Deum en la catedral metropolitana&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[80,1123,1903,2258,2425],"class_list":["post-14695","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-bergoglio","tag-editorial","tag-macri","tag-poli","tag-te-deum"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-3P1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14695","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14695"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14695\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14698,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14695\/revisions\/14698"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14695"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14695"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14695"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}