{"id":14721,"date":"2018-08-02T20:25:23","date_gmt":"2018-08-02T23:25:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14721"},"modified":"2018-10-02T16:45:50","modified_gmt":"2018-10-02T19:45:50","slug":"hermenegildo-sabat-la-libertad-de-opinar-sin-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=14721","title":{"rendered":"Hermenegildo S\u00e1bat. La libertad de opinar sin palabras"},"content":{"rendered":"<p>\u201cYo soy un tipo antiguo y lo que hago es un trabajo en extinci\u00f3n. La pintura, como la entend\u00ed desde el principio, es una forma de expresi\u00f3n abstracta. Dentro de mis limitaciones, hice lo que he podido, pero llega un momento en el que uno se pone exigente con respecto a los juicios sobre uno mismo\u201d, dice Hermenegildo S\u00e1bat, a los 85 a\u00f1os \u2013\u201cMenchi\u201d para los amigos\u2013, en su cub\u00edculo al final de la redacci\u00f3n del diario <em>Clar\u00edn <\/em>en la calle Tacuar\u00ed, donde decenas de recortes de artistas y personajes, titulares ins\u00f3litos y libros en un orden indescifrable, conviven con retratos familiares, pinceles y hojas en blanco.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es la convivencia con este intrincado collage de retratos en su lugar de trabajo?<\/strong><br \/>\nEs la gente que yo quiero y por alguna raz\u00f3n est\u00e1n todos aqu\u00ed. Gardel, Cort\u00e1zar, Armstrong, mi nieto\u2026 Aquella es una foto de Orlando Go\u00f1i, que fue pianista de An\u00edbal Troilo, un tipo que era un genio reventado y muri\u00f3 a los 31 a\u00f1os; no s\u00f3lo est\u00e1 Pity \u00c1lvarez\u2026<br \/>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo es tener las p\u00e1ginas del diario como elemento de expresi\u00f3n?<\/strong><br \/>\nMe ha limitado y me ha fortalecido al mismo tiempo. Tengo una p\u00e9sima relaci\u00f3n con el negocio del arte y por eso me he refugiado en el diario, donde pinto lo que se me da la gana. Creo que la casi totalidad de la gente que se dedica al arte depende de lugares p\u00fablicos o galer\u00edas, y yo embarqu\u00e9 en este otro camino mirando los trabajos de mi abuelo Hermenegildo, de quien llevo el nombre, y que muri\u00f3 antes de que yo naciera.<br \/>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo es el origen de su familia, tan peculiar?<\/strong><br \/>\nYo sab\u00eda que mi abuelo hab\u00eda nacido el 13 de abril de 1874, que es el d\u00eda de san Hermenegildo, y que lo inscribieron en el Registro Civil de Palma de Mallorca. Ese dato siempre me gener\u00f3 la curiosidad. Mi bisabuelo, que se llam\u00f3 Mariano S\u00e1bat y Fargas, lleg\u00f3 a ser teniente coronel del Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, \u00fanico militar de toda la familia. Una vez apareci\u00f3 por Buenos Aires un abogado de Palma y le pregunt\u00e9 si podr\u00eda obtener la partida de nacimiento de mi abuelo. A las dos semanas recib\u00ed un fax que dec\u00eda que \u201cel 14 de abril se present\u00f3 en el Registro Civil de Palma de Mallorca Mariano S\u00e1bat y Fargas, soltero, que apunta a su hijo, cuya madre es Mar\u00eda Concepci\u00f3n Lle\u00f3, que cumple funciones dom\u00e9sticas en la casa del nombrado\u201d.<br \/>\n<strong>Como en las novelas del XIX\u2026<\/strong><br \/>\nMaravilloso. Pero el hecho de inscribirlo al d\u00eda siguiente de su nacimiento significaba que autom\u00e1ticamente estaba reconoci\u00e9ndolo. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 contactos hizo \u00e9l para llegar a Montevideo, pero el hecho es que all\u00ed fue visto leg\u00edtimamente como teniente coronel y maestro de esgrima. Siendo yo joven, estuve una vez en una Escuela de Armas y Servicios del Ej\u00e9rcito uruguayo, cerca de Montevideo, y hab\u00eda una pista de equitaci\u00f3n con el nombre Mariano S\u00e1bat y Fargas, lo cual quiere decir que hab\u00eda sido incorporado al Ej\u00e9rcito de Uruguay. Se cas\u00f3 con la se\u00f1ora Lle\u00f3, enviud\u00f3, y luego se cas\u00f3 con Mar\u00eda Luisa Ercasty, madre de Carlos S\u00e1bat Ercasty, gran poeta, y un tipo maravilloso. Pablo Neruda, que habl\u00f3 muy poco de los dem\u00e1s, le dedic\u00f3 dos p\u00e1ginas de Confieso que he vivido. La casa donde viv\u00eda Carlos en la d\u00e9cada del 1910 reun\u00eda personajes de la cultura, como el peruano Juan Parra del Riego, el autor teatral Ernesto Herrera\u2026 Hay un dato curioso: viv\u00eda en la calle Blanes, frente a un convento, y \u00e9l escrib\u00eda poemas subidos de tono, agarraba una piedra, la envolv\u00eda con los poemas, y la tiraba a la azotea del otro lado de la calle, y dicen que las monjas se peleaban para llegar primero. Despu\u00e9s fue concu\u00f1ado de Julio Herrera y Reissig; Julio estaba casado con Adelina de la Fuente , cuya hermana, Diana, era una enferma terminal; y Carlos se cas\u00f3 con ella para cumplir con su deseo. Luego enviud\u00f3 y contrajo matrimonio con Tula L\u00f3pez Jauregui, madre de su hija Sol, que es prima m\u00eda. Ya siendo grande Sol, Carlos escribi\u00f3 un libro dedicado a Diana, de quien sigui\u00f3 enamorado. Cuando muri\u00f3 Carlos en 1982 fui a Montevideo y lo pas\u00e9 mal. Carlos hab\u00eda donado su biblioteca personal a la Biblioteca Nacional, y quisieron utilizar el marco de la Universidad de Montevideo para despedirlo, pero el gobierno militar no lo permiti\u00f3. As\u00ed es la historia. Mi abuelo, Hermenegildo S\u00e1bat, lleg\u00f3 a ser director de las ense\u00f1anzas industriales en el Uruguay, y muri\u00f3 pobre. Carlos S\u00e1bat Ercasty, poeta, muri\u00f3 pobre. Mi padre, profesor de literatura y que lleg\u00f3 a ser director de ense\u00f1anza secundaria del Uruguay, muri\u00f3 pobre. Pero hay otros uruguayos que hoy son c\u00e9lebres (y evita adrede un nombre conocido) y que no pueden decir lo mismo. Es esa frase de Enrique Cad\u00edcamo que dice \u201cel dinero con su loca tentaci\u00f3n te ha robado el coraz\u00f3n\u201d.<br \/>\n<strong>En su \u00e1rbol familiar tambi\u00e9n hay un entramado de Quirogas y Sarmientos\u2026<\/strong><br \/>\nMi mam\u00e1, que se llamaba Mar\u00eda Matilde Garibaldi, porte\u00f1a, escribi\u00f3 un libro, <em>Entronque de Quirogas y Sarmientos<\/em>, con pr\u00f3logo de Enrique Gand\u00eda, que cuenta todo ese entramado. Mis padres se casaron en Buenos Aires y en Montevideo. Las cosas que formaron mi idiosincrasia siguen presentes en ambos lugares: as\u00ed como este pa\u00eds ha terminado siendo peronista, el Uruguay es un pa\u00eds batllista. Creo que el viejo Batlle Ord\u00f3\u00f1ez le dio leyes a la gente antes de que las reclamaran, y me parece que hay que pelear por las leyes. Claro que no como sucede ahora ac\u00e1, por supuesto. Adem\u00e1s ac\u00e1 se toler\u00f3 el crecimiento de la corrupci\u00f3n y el robo ha sido escandaloso. M\u00e1s all\u00e1 de afinidades pol\u00edticas, los radicales han terminado siempre dando nombre a las avenidas, ese es el premio que les dieron.<br \/>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo descubri\u00f3 su vocaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nMe cri\u00e9 mirando los trabajos de mi abuelo. \u00c9l public\u00f3 dos p\u00e1ginas en <em>La Fusta<\/em>, durante la presidencia de Juan Lindolfo Cuestas; yo miraba esos dibujos desde chico y la cabeza me herv\u00eda\u2026 Ciertamente me emocion\u00e9 cuando vi por primera vez un dibujo m\u00edo publicado en el diario <em>El Pa\u00eds<\/em> de Montevideo: era un retrato de Juan Alberto Schiaffino, un jugador de f\u00fatbol. En 1955, Jorge Batlle, que luego fue presidente, me invit\u00f3 a participar del diario <em>Acci\u00f3n<\/em>, cuya redacci\u00f3n estaba frente al r\u00edo y donde era todo tan pobre&#8230; Me acuerdo que ten\u00edamos que pedir el caf\u00e9 a un bar que se llamaba \u201cLas carolinas\u201d y un galleguito que se llamaba Manolo caminaba tres cuadras trayendo las tacitas. En esa redacci\u00f3n pude ver c\u00f3mo funcionaban los pol\u00edticos, como Julio Mar\u00eda Sanguinetti, Zelmar Michelini\u2026 Pero llegado cierto momento decid\u00ed irme de <em>Acci\u00f3n<\/em> y luego me incorpor\u00e9 al diario <em>El Pa\u00eds<\/em> de Montevideo. La figura m\u00e1s importante del diario en ese momento, Carlos Eugenio Scheck, me propuso ser el secretario general de la redacci\u00f3n. Puse dos condiciones: que no me diera el t\u00edtulo y que no me llamara por tel\u00e9fono. Me qued\u00e9 hasta 1965.<br \/>\n<strong>Tambi\u00e9n viaj\u00f3 a los Estados Unidos, pero no se qued\u00f3. \u00bfPor qu\u00e9 eligi\u00f3 volver al R\u00edo de la Plata?<\/strong><br \/>\nFui afortunado al recibir una curiosa beca en 1961: me invitaron a vivir durante unos meses en la casa de un c\u00e9lebre caricaturista neoyorquino, Al Hirschfeld, que hac\u00eda los dibujos de teatro en <em>The New York Times<\/em>. Viv\u00eda en la calle 95 entre Park Avenue y Lexington Avenue y su casa era una especie de oasis en el mundo del espect\u00e1culo; all\u00ed cen\u00e9 con Laurence Olivier y Marlene Dietrich, por ejemplo, pero yo me sent\u00eda un gauchito. Quer\u00edan que me quedara, pero siempre me sent\u00ed culpable de tener las cosas regaladas y eleg\u00ed volver. Me parece que no les gust\u00f3.Tambi\u00e9n durante la dictadura brasile\u00f1a me ofrecieron trabajar en el Jornal do Brasil, yo vacil\u00e9 y hubo gente que me lo reproch\u00f3. Prefiero estar ac\u00e1, tengo un mundito que se puede aceptar o no, pero me siento m\u00e1s fuerte en el \u00e1mbito del periodismo argentino.<br \/>\n<strong>\u00bfCu\u00e1ndo se traslad\u00f3 a Buenos Aires?<\/strong><br \/>\nEra 1966, durante la presidencia de Arturo Illia. Estuve trabajando ocho meses en la editorial Abril pero renunci\u00e9 digamos que por incompatibilidad de caracteres. Despu\u00e9s tuve la suerte de colaborar con el <em>Buenos Aires Herald,<\/em> donde surgi\u00f3 mi amistad con Robert Fox; y despu\u00e9s con <em>Primera Plana<\/em>, que fue la base de la futura redacci\u00f3n de La Opini\u00f3n: los hermanos Alga\u00f1araz, Marcelo Capurro, Juan Gelman\u2026 Al cabo de dos a\u00f1os, Octavio Frigerio, padre del actual ministro, fue uno de los que me convoc\u00f3 a <em>Clar\u00edn<\/em>, y desde entonces he trabajado en el diario y estoy feliz.<br \/>\n<strong>\u00bfQu\u00e9 dibujantes argentinos han ejercido cierta influencia en la etapa de su formaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nLos de <em>Caras y Caretas<\/em>, que curiosamente eran espa\u00f1oles: Jos\u00e9 Mar\u00eda Caro, Juan Carlos Alonso, Alejandro Sirio. Esa revista digamos que feneci\u00f3 en 1936 y apareci\u00f3 Rico tipo, donde no hab\u00eda caricaturas pol\u00edticas por prohibici\u00f3n de Per\u00f3n. Despu\u00e9s surgi\u00f3 <em>T\u00eda Vicenta<\/em>, con Juan Carlos Colombres, Landr\u00fa, \u00f3ptima persona, que adem\u00e1s pose\u00eda una virtud muy estimable: no ten\u00eda celos por el talento ajeno, entonces todo el mundo pudo trabajar con \u00e9l. La inclusi\u00f3n de mis caricaturas pol\u00edticas diarias no me la atribuyo, pero s\u00ed a las personas que confiaron en m\u00ed.<br \/>\n<strong>Entre los artistas pl\u00e1sticos argentinos, \u00bfcu\u00e1les lo han asombrado m\u00e1s?<\/strong><br \/>\nEl primero es Prilidiano Pueyrred\u00f3n; segundo, C\u00e1ndido L\u00f3pez. Y despu\u00e9s ha habido un mont\u00f3n de gente muy valiosa. Una gloria viva es Carlos Alonso. Eduardo Stup\u00eda tambi\u00e9n es muy valioso y muy certero en lo que hace. Pero no querr\u00eda hacer una lista de nombres porque es una consecuci\u00f3n de frustraciones posteriores.<br \/>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo es el trabajo cotidiano en el diario?<\/strong><br \/>\nVengo todos los d\u00edas, me mantengo en relaci\u00f3n directa con los periodistas y trabajo ac\u00e1, en la redacci\u00f3n, dibujando a mano. Lo importante para m\u00ed es poder expresar algo que no ha sido abundado por otros. Mi hijo, Alfredo S\u00e1bat, que trabaja en <em>La Naci\u00f3n<\/em>, utiliza herramientas digitales, pero yo creo que no tengo tiempo para aprender. En otros trabajos, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de \u00f3leos y acr\u00edlicos, encontr\u00e9 unos \u00f3leos que se pueden trabajar con agua, y son maravillosos. Ante los alumnos siempre insisto en que el primer paso es el reconocimiento de los materiales. Uno tiene que sentirse amigo de ellos y explorarlos.<br \/>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo descubri\u00f3 un estilo propio, que hace muy reconocible su obra?<\/strong><br \/>\nComo dije antes, la principal influencia fueron los dibujos de mi abuelo, que eran en p\u00e1ginas enteras para los diarios enormes de su \u00e9poca. Lo llam\u00f3 Jos\u00e9 Batlle Ord\u00f3\u00f1ez para que hiciera carrera pol\u00edtica, pero \u00e9l se neg\u00f3; y despu\u00e9s lo nombraron en la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde trabaj\u00f3 con Pedro Figari. Cuando entr\u00e9 en La Opini\u00f3n, puse como condici\u00f3n que en mis trabajos no tuviera que incluir palabras. Eso me salv\u00f3 con los a\u00f1os. Pero esa particularidad implica un mecanismo de narraci\u00f3n visual y la pregunta es si la gente lo comprende. El diario puede salir sin mis dibujos, pero yo me quedo contento cuando los publica.<br \/>\n<strong>\u00bfCu\u00e1l es el punto de partida para crear una caricatura?<\/strong><br \/>\nTengo mi archivo propio de fotos y observo mucho a las personas por televisi\u00f3n. Es un trabajo lento, porque los primeros dibujos son tentativos. A Menem durante ocho a\u00f1os lo hice agarrado al sill\u00f3n de Rivadavia, y nunca dijo ni una palabra. Dos hip\u00f3tesis: no llegaba a mirar eso, o le importaban otras cosas.<br \/>\n<strong>\u00bfLo tomaron por sorpresa las cr\u00edticas de la ex presidenta Cristina Kirchner a sus caricaturas?<\/strong><br \/>\nEsta se\u00f1ora cre\u00eda verdaderamente que lo que ella dec\u00eda era palabra santa, y no. Ahora me preocupa la posibilidad de que pueda llegar a ser nuevamente candidata. Hay muchos traidores y la pol\u00edtica argentina es como una calesita. Ser\u00eda como para pedir asilo en una embajada.<br \/>\n<strong>\u00bfAlguna vez lo tentaron con incursionar en la pol\u00edtica?<\/strong><br \/>\nLa \u00fanica que me llam\u00f3 fue Margarita Stolbizer, que curiosamente ahora es alumna m\u00eda en los talleres de dibujo. Pero no acept\u00e9. No, a veces, es una palabra muy positiva.<br \/>\n<strong>\u00bfEl tema religioso lo encuentra muy distante?<\/strong><br \/>\nYo soy un tipo sin dudas ni certezas, pero me preocupa la muerte, como a cualquier hijo de vecino. Mi abuelo Hermenegildo era ateo y mi abuela, Mar\u00eda Pebet, era cat\u00f3lica apasionada, como corresponde a la gente de esa generaci\u00f3n, y viv\u00edan felices. Yo soy una mezcla de esas dos cosas. A nivel local,la Iglesia argentina no ha ayudado a los creyentes. \u00bfC\u00f3mo insertarse en una Iglesia que ten\u00eda ese eufemismo fatal en la \u00e9poca de la dictadura, el vicario castrense? Estoy seguro de que Videla y Masera eran conscientes de lo que estaba pasando, y Masera era el peor de todos, era un asesino con sus manos. Y creo tambi\u00e9n que la Iglesia pudo haber hecho algo m\u00e1s que no hizo por el propio poder que tiene. Pero definitivamente la Iglesia cat\u00f3lica es la instituci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s perdurable.<br \/>\n<strong>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le suscita el papa Francisco?<\/strong><br \/>\nAc\u00e1 se piensa que este hombre es el cura que viv\u00eda a la vuelta de casa y no es as\u00ed, tiene otras cosas en que pensar. Creo que es el argentino m\u00e1s importante que ha habido en muchos sentidos, porque ser Papa significa muchas cosas, y \u00e9l las representa. Hay algunos que se dicen voceros, en los cuales no hay que creer. Tambi\u00e9n tengo mis experiencias personales, como cuando publiqu\u00e9 dos libros m\u00edos en el Instituto Salesiano, donde conoc\u00ed al sacerdote y acad\u00e9mico de historia Cayetano Bruno, que ten\u00eda la apariencia de un santo. Y tambi\u00e9n estaba el padre Konrad, de origen alem\u00e1n, que adem\u00e1s de ser sacerdote era un extraordinario hombre de negocios. A ambos les tuve gran simpat\u00eda.<br \/>\n<strong>\u00bfLe gusta estar en la redacci\u00f3n todos los d\u00edas?<\/strong><br \/>\nAc\u00e1 respiro, me siento \u00fatil y lo que hago me hace bien a m\u00ed, y espero que a los dem\u00e1s tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cYo soy un tipo antiguo y lo que hago es un trabajo en extinci\u00f3n. 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