{"id":15498,"date":"2019-01-31T17:41:26","date_gmt":"2019-01-31T20:41:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15498"},"modified":"2019-01-31T17:41:26","modified_gmt":"2019-01-31T20:41:26","slug":"aldous-huxley-es-posible-construir-la-paz-sin-guerras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15498","title":{"rendered":"Aldous Huxley: es posible construir la paz sin guerras"},"content":{"rendered":"<p>En el art\u00edculo anterior de esta columna (CRITERIO N\u00b0 2453) recordamos la preocupaci\u00f3n de Victoria Ocampo sobre la violencia en el mundo contempor\u00e1neo. En l\u00ednea con su inquietud, la escritora pidi\u00f3 a Aldous Huxley una reflexi\u00f3n que public\u00f3 en Sur (1936). El escritor ingl\u00e9s se refiere a c\u00f3mo lograr una paz constructiva, en el dif\u00edcil per\u00edodo de entre guerras. Huxley viv\u00eda en el centro de un mundo complejo, con el nazismo alem\u00e1n, el fascismo italiano, el comunismo sovi\u00e9tico y otras tensiones que dificultaban construir la paz. Buscaba justificar a quienes creen que la guerra es una abominaci\u00f3n y quieren terminar con ella, indic\u00e1ndoles que sus sentimientos y deseos son esencialmente razonables y que el pacifismo no es un sue\u00f1o ut\u00f3pico sino el \u00fanico camino pr\u00e1ctico y realista.<br \/>\nHuxley enfrenta la idea de los que sostienen que \u201cla guerra es una ley de la naturaleza\u201d, de la que no podemos librarnos. Muestra que en la naturaleza, los animales de una misma especie no guerrean entre s\u00ed; s\u00f3lo para alimentarse o en defensa de sus territorios matan a animales pero de otra especie. \u201cEl hombre \u2013dice Huxley\u2013 es probablemente el \u00fanico que guerrea contra su misma especie, por lo que la guerra no es ley de la naturaleza\u201d. Concluye que as\u00ed como el duelo \u2013pr\u00e1ctica otrora legitimada\u2013 fue abolido, no hay raz\u00f3n para que la guerra no sea abolida.<br \/>\nHuxley responde a quienes sostienen que la historia da raz\u00f3n a la guerra, pues romanos, griegos, egipcios, babilonios y sumerios la emplearon. Sostiene que la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica demuestra que la correlaci\u00f3n entre civilizaci\u00f3n y guerra es evitable: la civilizaci\u00f3n del valle del Indo fue tan rica como la egipcia o sumeria y nada supo de la guerra; no se encontraron armas ni fortificaciones en sus ciudades sepultas, prueba de que esos hombres vivieron sin necesidad de asesinar en masa. De los hombres, concluye, depende entonces emplear la guerra u otro m\u00e9todo para resolver los conflictos.<br \/>\nHuxley critica \u201cla guerra justa\u201d pues, por justa que parezca, comete grandes injusticias: despierta resentimientos y odio en el vencido, que lo conduce a vengarse de una derrota militar por medio de una victoria tambi\u00e9n militar, por lo cual la guerra no logra la paz sino m\u00e1s guerra.<br \/>\nCuando se valoran como virtudes las del militar subordinado, Huxley expresa: \u201cEl soldado eficaz debe odiar y no tener sensibilidad por el enemigo; el soldado entrega as\u00ed su raz\u00f3n y conciencia, caracter\u00edsticas esencialmente humanas; el mando de un ej\u00e9rcito es el que m\u00e1s destruye el alma\u201d.<br \/>\nEl pacifismo para Huxley es preventivo. Dice que el mejor modo de atacar la fiebre tifoidea no es curarla sino impedir que aparezca. El pacifismo, as\u00ed, es a la guerra lo que el agua limpia y la leche pasteurizada a la fiebre tifoidea: hace imposible que la guerra estalle. El pacifismo resiste la violencia, sin violencia. La paciencia y los sentimientos bondadosos contagian, tarde o temprano, a los m\u00e1s violentos; cuando no hay dos que pelean, no hay pelea; al violento le resulta as\u00ed muy dif\u00edcil persistir en la violencia. Siendo generosos, aunque sea a costa nuestra, obtendremos generosidad, concluye Huxley.<br \/>\nFinalmente responde a quienes dicen que la Iglesia no condena la guerra: \u201cLa Iglesia \u2013afirma\u2013 no condenar\u00e1 la guerra, pero Jes\u00fas la conden\u00f3\u201d. Cita c\u00f3mo los cristianos de los primeros siglos la reprobaron, aunque reconoce que desde el siglo IV, cuando el cristianismo se convirti\u00f3 en religi\u00f3n del Imperio Romano, \u201cel manso y pac\u00edfico Jes\u00fas se hab\u00eda convertido en dios de las batallas\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el art\u00edculo anterior de esta columna (CRITERIO N\u00b0 2453) recordamos la preocupaci\u00f3n de Victoria Ocampo sobre la violencia en el mundo contempor\u00e1neo. En l\u00ednea&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[1923,780,2482,758,1049],"class_list":["post-15498","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-cristianismo","tag-guerra","tag-huxley","tag-sociedad","tag-victoria-ocampo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-41Y","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15498"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15498\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15501,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15498\/revisions\/15501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}