{"id":15697,"date":"2019-09-15T16:38:01","date_gmt":"2019-09-15T19:38:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15697"},"modified":"2019-10-31T16:48:42","modified_gmt":"2019-10-31T19:48:42","slug":"un-lider-impredecible-en-reino-unido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15697","title":{"rendered":"Un l\u00edder impredecible en Reino Unido"},"content":{"rendered":"<p>Extra\u00f1o nombre para un ingl\u00e9s, pero all\u00ed est\u00e1 el nuevo Primer Ministro brit\u00e1nico, Boris Johnson, en uno de los m\u00e1s importantes cargos pol\u00edticos en el mundo, que ocuparon estadistas de la talla de Pitt (el joven), Palmerston, Disraeli, Gladstone, Lloyd George, Churchill y Margaret Thatcher. No llega como improvisado. Su CV destaca cargos tales como alcalde de Londres y nada menos que Foreign Secretary (ministro de Relaciones Exteriores), otro de los cargos m\u00e1s notables, a nivel global, desde hace no menos de tres siglos. No se cuentan, en la historia pol\u00edtica brit\u00e1nica, numerosos casos similares (puestos de foreign secretary y prime minister en una misma persona).<br \/>\nPero Boris accede con una historia personal extra\u00f1a, destacada por su excentricismo; seg\u00fan algunos, es impredecible. La nota de tapa de la revista <em>The Economist<\/em> de la \u00faltima semana de julio, con el t\u00edtulo \u201cHere we go &#8211; Britain\u00b4s new prime minister\u201d, refleja la opini\u00f3n de ese medio, uno de los m\u00e1s influyentes. Desde que se lanz\u00f3 la candidatura de Johnson la revista manifest\u00f3 su oposici\u00f3n cerrada y la imagen de la tapa en cuesti\u00f3n es definitoria, no precisamente en sentido positivo: coloca a Boris en una categor\u00eda que hoy se endilga, negativamente, a una persona fuera de s\u00ed, alienada. El nuevo Primer Ministro pas\u00f3 a formar parte del club de los \u201cpeligrosos\u201d que ya integran Trump, Bolsonaro, Putin, Salvini y varios m\u00e1s, en todos los continentes.<br \/>\n\u00bfEs merecida tal calificaci\u00f3n? A pesar de sus antecedentes, quiz\u00e1 ser\u00eda prudente esperar y concederle alguna chance a alguien que llega hasta uno de los niveles pol\u00edticos m\u00e1s trascendentes. Pero Boris arrastra una historia personal que destaca una idiosincrasia, excentricidades y desaf\u00edos tales que superan la l\u00ednea a la que est\u00e1n habituados los brit\u00e1nicos. Boris tiene un importante aunque no demasiado alto grado de aceptaci\u00f3n en la poblaci\u00f3n brit\u00e1nica, y un nivel no menos elevado de rechazo.<br \/>\nDebe recordarse que al liderazgo de los partidos pol\u00edticos en el Reino Unido se accede a trav\u00e9s de un procedimiento interno, definido s\u00f3lo por cada partido \u2013es decir que no interviene en su normativa el Estado o el Gobierno\u2013, cuyas caracter\u00edsticas son cerradas. Boris venci\u00f3 todos y cada uno de los obst\u00e1culos de la carrera y lleg\u00f3 al tope.<br \/>\nEl problema es de naturaleza diversa. \u00bfSer\u00e1 Boris realmente capaz de interpretar, definir y convencer a los dem\u00e1s \u2013en su partido, su gobierno, su pa\u00eds y el resto del mundo\u2013 el signo de los tiempos; la cuesti\u00f3n realmente importante, entre tanto f\u00e1rrago; el \u201cdisco duro\u201d de la cosa? \u00bfO, por el contrario, se hundir\u00e1 en el fracaso de otro intento por cambiar el rumbo de una historia \u2013la del Reino Unido con Europa continental\u2013 que ha sido siempre dram\u00e1tica, contradictoria, hasta incomprensible, para los propios actores del drama?<br \/>\nConviene tener en cuenta que no se trata s\u00f3lo de la historia reciente, es decir, la guerra fr\u00eda y su \u201cpost\u201d, la descolonizaci\u00f3n, la prolongada hegemon\u00eda norteamericana, la emergencia de una potencia asi\u00e1tica (China), la relativa y dudosa \u201cdecadencia\u201d europea. Debe recordarse que la isla y el continente han tenido una historia harto compleja que incluye episodios que, aunque lejanos en el tiempo, conservan una nada desde\u00f1able \u201cvirtualidad\u201d: la guerra de los cien a\u00f1os, la de las dos rosas, la guerra civil, la rivalidad mar\u00edtima e imperial con Espa\u00f1a primero y con los Pa\u00edses Bajos, con Francia, con Rusia y con Alemania, m\u00e1s tarde, por nombrar s\u00f3lo los mayores.<br \/>\nEn cada cap\u00edtulo que se juega algo importante las sombras del pasado regresan, de un modo u otro, para bien o para no tan bien, con una fuerza sorprendente, como si nunca hubieran quedado atr\u00e1s. En las reacciones de los brit\u00e1nicos de hoy encarnadas, al menos en parte por Boris, est\u00e1n \u00edncitas las del pasado. Conviene tenerlo en cuenta: no hay olvido. Si se pretende interpretar el \u00e1nimo o el talante de los brit\u00e1nicos, hay que descartar que no hagan pesar el pasado en el presente.<br \/>\nEl nuevo Primer Ministro, que parece (s\u00f3lo \u201cparece\u201d) llegar con mucho \u00e1nimo, energ\u00eda y decisi\u00f3n, tendr\u00e1 una \u00edmproba tarea, que incluso puede frustrarse a poco tiempo de iniciada, seg\u00fan comentan los expertos, dada la relaci\u00f3n de fuerzas en el Parlamento, que no es suficiente para imponer una l\u00ednea pol\u00edtica firme, r\u00edgida y decisiva. Esa es apenas la primera de una carrera de vallas cada vez m\u00e1s elevadas y complejas. Si logra saltar la primera, comienzan los problemas de fondo, los reales: qu\u00e9 hacer, una vez triunfante, con el \u201cpost\u201d brexit; como lograr que el pa\u00eds \u201creconstruya\u201d (este es un inapropiado concepto aplicado a lo pol\u00edtico en el Reino Unido) una nueva y respetable posici\u00f3n en el mundo; como definir la defensa y la seguridad del pa\u00eds (es decir, la seguridad f\u00edsica, financiera y econ\u00f3mica tanto material como institucional). En fin, como se ve, ninguna cuesti\u00f3n es peque\u00f1a o f\u00e1cil. Son todas casi imposibles, y encima van todas juntas, subidas unas a las otras. No hay margen para equivocar.<br \/>\nQuiz\u00e1 Churchill no tuvo en cuenta, al definir el momento de la suprema prueba de resistencia brit\u00e1nica, la batalla de Inglaterra (desde junio a setiembre de 1940), como \u201cThe Finest Hour\u201d, para los pr\u00f3ximos mil a\u00f1os.<br \/>\nQuiz\u00e1 esa hora especialmente se\u00f1alada est\u00e9 a\u00fan por suceder. Si Boris logra al menos parte de lo que promete, puede ser que sea \u00e9l quien la realice. No faltan quienes opinan que \u00e9ste particular per\u00edodo es el m\u00e1s grave y dif\u00edcil experimentado por el Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial.<br \/>\nUn hombre con las extra\u00f1as caracter\u00edsticas de Boris puede ser el del \u201cdestino\u201d. A veces sucede de esta manera, inesperada y extra\u00f1amente. En sus memorias, Churchill lo recuerda as\u00ed para \u00e9l, en mayo de 1940. Y Boris, entre otras cosas, escribi\u00f3 una biograf\u00eda de Winston.<\/p>\n<p><em>El autor es embajador.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Extra\u00f1o nombre para un ingl\u00e9s, pero all\u00ed est\u00e1 el nuevo Primer Ministro brit\u00e1nico, Boris Johnson, en uno de los m\u00e1s importantes cargos pol\u00edticos en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971],"tags":[643],"class_list":["post-15697","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","tag-internacional"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-45b","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15697"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15697\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15699,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15697\/revisions\/15699"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}