{"id":15743,"date":"2020-01-28T18:09:26","date_gmt":"2020-01-28T21:09:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15743"},"modified":"2020-01-28T18:09:29","modified_gmt":"2020-01-28T21:09:29","slug":"sinodo-de-la-amazonia-y-el-futuro-de-la-creacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15743","title":{"rendered":"S\u00ednodo de la Amazonia y el futuro de la creaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Charles Louis de Secondat, se\u00f1or de La Br\u00e8de y bar\u00f3n de Montesquieu, mejor conocido simplemente como Montesquieu, fil\u00f3sofo y jurista franc\u00e9s, representante de la Ilustraci\u00f3n del siglo XVIII, es el autor de una frase que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n desde siempre: \u201cSi supiera algo \u00fatil para mi pa\u00eds pero perjudicial para otro, no se lo propondr\u00eda a mi pr\u00edncipe. Porque soy un hombre antes de ser franc\u00e9s o bien porque soy necesariamente un hombre, siendo franc\u00e9s solo por casualidad\u201d.<br \/>\nLa reciente crisis de la quema en la Amazonia ha provocado entre Brasil y otros pa\u00edses del norte y del sur un conflicto que me ha hecho recordar esta frase tan brillante en su sabidur\u00eda y v\u00e1lida a trav\u00e9s de los siglos. Pertenecer a la humanidad es y debe ser m\u00e1s importante que el nacionalismo, el regionalismo o cualquier \u201cismo\u201d que se interponga en su universalidad. La Amazonia arde; las poblaciones ind\u00edgenas est\u00e1n amenazadas en su supervivencia; la naturaleza es constantemente agredida; el bioma amaz\u00f3nico corre graves riesgos.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 es importante? \u00bfPara la Amazonia, para las poblaciones ribeirinhas? \u00bfPara Brasil?  No. De ser as\u00ed el mundo no se manifestar\u00eda como lo hizo. La indignaci\u00f3n generalizada manifiesta algo el papa Francisco afirma en su enc\u00edclica Laudato Si. El universo es nuestro hogar, nuestra casa com\u00fan. La tierra es nuestra madre. Si no la cuidamos, peor a\u00fan, si la golpeamos, no s\u00f3lo nos quedaremos sin la naturaleza y sus bellezas y bendiciones. Moriremos con ella, porque nuestra vida y nuestro destino est\u00e1n indisoluble e inextricablemente vinculados con los suyos. Dado que el Creador hizo a Ad\u00e1n de arcilla y tierra y respir\u00f3 en su nariz  el aliento divino, la humanidad est\u00e1 llamada a habitar el universo creado y cuidarlo con responsabilidad y afecto. De la naturaleza proviene la comida que comemos y el agua que bebemos, la belleza que vemos, los sonidos que provienen de los seres vivos y llegan a nuestros o\u00eddos, los diversos olores y  perfumes del mundo vegetal y animal y, por \u00faltimo \u2013pero no menos importante\u2013, el aire que respiramos. Por lo tanto, lo que le sucede a la naturaleza nos afecta a todos y si est\u00e1 amenazada, esto debe llamarnos a la acci\u00f3n. Saber que el Amazonas, el \u00e1rea verde m\u00e1s grande del planeta, es golpeada por incendios continuos y extensos no es un problema para Brasil o las nueve naciones de las que forma parte. Es un problema universal.<br \/>\nA las sabias palabras de Montesquieu podr\u00edamos agregar las de Chico Mendes, el h\u00e9roe indiscutible del medio ambiente, m\u00e1rtir por la causa ecol\u00f3gica: \u201cAl principio defend\u00ed a los recolectores de caucho, luego me di cuenta de que ten\u00eda que defender la naturaleza y finalmente me di cuenta de que ten\u00eda que defender a la humanidad\u201d. Y m\u00e1s all\u00e1 de los seres humanos, de la vida. No de tal o cual naci\u00f3n. Somos brasile\u00f1os, argentinos o franceses por casualidad y humanos constitutivamente.<br \/>\nAll\u00ed se encuentra quiz\u00e1s la ra\u00edz m\u00e1s profunda y de la enc\u00edclica Laudato Si, que inaugura un nuevo cap\u00edtulo en el magisterio social de la Iglesia, y el S\u00ednodo de la Amazonia, evento que tuvo lugar en octubre de 2019 en Roma. Ya desde su convocatoria y preparaci\u00f3n ha sido original. Hubo amplia participaci\u00f3n de varios segmentos eclesiales en la organizaci\u00f3n y meses despu\u00e9s, aun antes de conocerse el documento final, varias di\u00f3cesis ya est\u00e1n presentando el S\u00ednodo a las comunidades.<br \/>\nAdem\u00e1s de la agenda oficial se organizaron actividades paralelas que ganaron importancia y han influido en el desarrollo del encuentro. Por ejemplo, la carpa de la casa com\u00fan, donde hab\u00eda permanentemente reuniones, momentos de oraci\u00f3n, liturgias, animando a todos los que, en Roma, acompa\u00f1aban de cerca el proceso sinodal. El momento cumbre de esas actividades quiz\u00e1s haya sido el del Pacto de las Catacumbas, en la misma Catacumba de Domitila donde, 54 a\u00f1os atr\u00e1s, obispos latinoamericanos y africanos firmaron el primer Pacto, comprometi\u00e9ndose a asumir un estilo de vida pobre en lo personal y en lo p\u00fablico y eclesial, a fin de estar m\u00e1s cerca de los pobres. El reciente Pacto incluye el compromiso con la agenda del cuidado ambiental. El cardenal em\u00e9rito Claudio Hummes celebr\u00f3 con la estola de Dom Helder Camara, que presidi\u00f3 en los a\u00f1os \u201860 este Pacto, del cual participaron no solamente obispos sino tambi\u00e9n laicos, ind\u00edgenas y otros segmentos eclesiales.<br \/>\nEl s\u00ednodo no tuvo una asamblea exclusivamente conformada por los obispos de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica. Adem\u00e1s de muchos obispos de otras latitudes, hombres y mujeres ind\u00edgenas llevaron al aula sinodal sus expresiones y reivindicaciones, bajo la forma de expresiones breves. Las manifestaciones entregadas al equipo de redacci\u00f3n incluyeron los deseos de quienes viven en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, que sufren sus problemas y que encontraron un foro atento para poner en com\u00fan. A pesar de la gran diversidad, algunas l\u00edneas se destacaron con claridad: la urgencia de la defensa de la Amazonia, la cr\u00edtica al modelo de crecimiento insostenible que ahoga los recursos de la tierra, la defensa de las mujeres y el deseo de que tengan mayor visibilidad.<br \/>\nEl primer borrador no fue muy bien recibido por la asamblea sinodal, que present\u00f3 900 enmiendas, ya que no fue aceptado el pedido de un nuevo texto. El material que finalmente se defini\u00f3 para servir de base al documento definitivo que har\u00e1 el Papa fue aprobado por amplia mayor\u00eda. Una amplia mayor\u00eda lo consider\u00f3 positivo, a pesar de eventuales lagunas o fallos. El texto presenta claramente la Amazonia como bioma y como pueblo. Y este pueblo est\u00e1 compuesto por una gran diversidad: ind\u00edgenas, quilombolas, ribeirinhos y caboclos junto con los habitantes de las ciudades. Existe una distancia entre los pueblos de la selva y los urbanos, de ah\u00ed la enorme importancia de que la Iglesia se empe\u00f1e en un dialogo intercultural. En el p\u00e1rrafo 81 se dice expresamente que la Iglesia debe desaprender lo que ha cre\u00eddo saber hasta ahora, para reaprender y superar el momento colonialista y sus modelos: \u201cLa defensa de la vida de la Amazonia y de sus pueblos requiere de una profunda conversi\u00f3n personal, social y estructural. La Iglesia est\u00e1 incluida en este llamado a desaprender, aprender y reaprender, para superar as\u00ed cualquier tendencia hacia modelos colonizadores que han causado da\u00f1o en el passado\u201d.<br \/>\nPor otra parte, se dieron avances en cuanto al discurso teol\u00f3gico como tal y surgieron t\u00e9rminos nuevos, como el pecado de \u201cecocidio\u201d. Aunque no est\u00e9 la palabra exacta en el texto, el p\u00e1rrafo 82 no deja dudas sobre el contenido de lo que quiere decir: \u201cProponemos definir el pecado ecol\u00f3gico como una acci\u00f3n u omisi\u00f3n contra Dios, contra el pr\u00f3jimo, la comunidad y el ambiente. Es un pecado contra las futuras generaciones y se manifiesta en actos y h\u00e1bitos de contaminaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de la armon\u00eda del ambiente, transgresiones contra los principios de interdependencia y la ruptura de las redes de solidaridad entre las criaturas\u201d. El modelo de desarrollo actual es responsable de este pecado dado que es inviable econ\u00f3mica y culturalmente.<br \/>\nEn la conversi\u00f3n que el documento propone est\u00e1n incluidas acciones concretas de atenci\u00f3n y cuidado del medio ambiente. Como en el n. 84: \u201cAdoptar h\u00e1bitos responsables que respeten y valoren a los pueblos del Amazonas, sus tradiciones y sabidur\u00eda, protegiendo la tierra y cambiando nuestra cultura de consumo excesivo, la producci\u00f3n de residuos s\u00f3lidos, estimulando el reuso y el reciclaje. Debemos reducir nuestra dependencia de los combustibles f\u00f3siles y el uso de pl\u00e1sticos, cambiando nuestros h\u00e1bitos alimenticios (exceso de consumo de carne y peces\/mariscos) con estilos de vida m\u00e1s sobrios. Comprometerse activamente en la siembra de \u00e1rboles buscando alternativas sostenibles en agricultura, energ\u00eda y movilidad que respeten los derechos de la naturaleza y el pueblo. Promover la educaci\u00f3n en ecolog\u00eda integral en todos los niveles, promover nuevos modelos econ\u00f3micos e iniciativas que promuevan una calidad de vida sostenible\u201d.<br \/>\nEl documento tambi\u00e9n considera imprescindibles, para concretar esta nueva mirada y el nuevo m\u00e9todo evangelizador en la Amazonia, algunos cambios radicales en la Iglesia presente all\u00ed. Pese a que el documento no ten\u00eda necesariamente que incluir todas las sugerencias, algunos puntos importantes fueron tenidos en cuenta; quiz\u00e1s uno de los centrales fue trabajar teol\u00f3gicamente las cuestiones y conceptos, a fin de darles una justificaci\u00f3n consistente. Adem\u00e1s, en cuanto a la ministerialidad y la organizaci\u00f3n eclesial, hubo mucha convergencia en demandar una mayor y diversa participaci\u00f3n, incluso en instancias de gobierno y decisi\u00f3n.  Por ejemplo, las mujeres son expl\u00edcitamente nombradas como posibles destinatarias de un ministerio m\u00e1s jerarquizado, hasta llegar al diaconado femenino (101-103).  Para eso se sugiere la conformaci\u00f3n de un nuevo grupo de trabajo.<br \/>\nTambi\u00e9n se subray\u00f3 la necesidad ineludible de una formaci\u00f3n inculturada de los presb\u00edteros que deje atr\u00e1s el modelo de los seminarios tradicionales. Esto, adem\u00e1s de la posibilidad de ordenar hombres casados para la regi\u00f3n (104-106), aparece como una gran apertura que espera ser confirmada por el documento papal.<br \/>\nEl balance del s\u00ednodo es sin duda positivo, a pesar de que todav\u00eda, en el proceso, se mantienen algunos elementos que deber\u00edan considerarse inadmisibles. Por ejemplo, los laicos y las mujeres han participado, con derecho a voz. Pero no pod\u00edan votar, lo que es sin duda una limitaci\u00f3n del cuerpo eclesial, que sigue muy identificado con el clero y el episcopado. El texto final no representa, por lo tanto, a toda la asamblea. Lo que no necesariamente quiere decir que no sea bueno.<br \/>\nEl diagn\u00f3stico elaborado por el s\u00ednodo deja en claro que, de continuar el proceso actual, el resultado puede ser la destrucci\u00f3n del territorio amaz\u00f3nico y sus habitantes, y los pueblos ind\u00edgenas ser\u00edan los m\u00e1s afectados. Pero tambi\u00e9n conmover\u00e1 a todo el planeta, ya que la desaparici\u00f3n del bioma amaz\u00f3nico ser\u00eda catastr\u00f3fica.<br \/>\nLa nota caracter\u00edstica del s\u00ednodo fue el deseo y el reclamo de la integraci\u00f3n de la voz del Amazonas con la voz y el sentimiento de los obispos participantes, pastores de la Iglesia. Fue, como dec\u00eda la asamblea reunida de manera sinodal, una nueva experiencia de escucha para discernir las nuevas formas en que el Esp\u00edritu desea guiar a la Iglesia.<br \/>\nM\u00e1s que un evento eclesial, el s\u00ednodo ha sido un compromiso de abrazar, asumir y practicar el nuevo paradigma de la ecolog\u00eda integral, el cuidado de la \u00abcasa com\u00fan\u00bb y la defensa de la Amazonia. Todos hemos visto en los medios la presencia de los pueblos originarios dentro del Vaticano. Sus s\u00edmbolos poblaron nuestro rayo visual con cocares, que incluso fueron utilizados por el Papa y los obispos presentes. Estos gestos dan  cuenta del profundo deseo de la Iglesia de valorizar las culturas ind\u00edgenas, algo sin precedentes. El documento tambi\u00e9n dice que la Iglesia est\u00e1 llamada a asumir su funci\u00f3n prof\u00e9tica de denunciar la violaci\u00f3n de los derechos humanos contra las comunidades ind\u00edgenas y la destrucci\u00f3n del territorio amaz\u00f3nico. Y debe ser una Iglesia pobre, inculturada y samaritana, lista para la solidaridad y el intercambio con los pueblos que habitan y viven en la Amazonia y piden al mundo atenci\u00f3n y participaci\u00f3n activa en la lucha por su supervivencia.<br \/>\nNosotros, que hemos vivido los tiempos intensos de finales de los a\u00f1os \u201960 y \u201870, a menudo nos preguntamos qu\u00e9 pasa con las nuevas generaciones. Quer\u00edamos cambiar el mundo, respir\u00e1bamos utop\u00eda, apost\u00e1bamos todo en la lucha por un futuro mejor. Y estamos perplejos al no ver esta movilizaci\u00f3n en nuestros hijos y nietos, quienes a veces nos parecen rehenes de una pasividad inmediata, donde s\u00f3lo se quiere disfrutar del presente y cuyo horizonte se est\u00e1 acortando. Pero lo cierto es que los j\u00f3venes de hoy nos est\u00e1n mostrando qu\u00e9 es lo que los moviliza., de qu\u00e9 se enamoran, qu\u00e9 les hace perder el sue\u00f1o y salir a la calle llenos de esperanza. Y esto es el futuro del Planeta, la Madre Tierra, nuestro h\u00e1bitat y todos, la Casa Com\u00fan.<br \/>\nAll\u00ed est\u00e1 la utop\u00eda de su generaci\u00f3n, su pasi\u00f3n, por la cual est\u00e1n dispuestos a todo. De sus cuerpos y bocas surge en varias manifestaciones la expresi\u00f3n de la verdad que denuncia la hipocres\u00eda y la irresponsabilidad de los poderes destructivos de la tierra y la vida. Su movimiento evoca una frase de Jes\u00fas en el Evangelio de Mateo: \u201cDe los labios de los ni\u00f1os y los reci\u00e9n nacidos has levantado alabanzas\u201d (21,16). La indignaci\u00f3n de los j\u00f3venes es la alabanza al Se\u00f1or de la vida, cuyo Esp\u00edritu sopla y anima todo lo que existe. El clamor de los ind\u00edgenas tambi\u00e9n. Pues Dios es el Creador y lo que desea es ver su creaci\u00f3n florecida y hermosa, dando vida al m\u00e1ximo a quienes la habitan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Charles Louis de Secondat, se\u00f1or de La Br\u00e8de y bar\u00f3n de Montesquieu, mejor conocido simplemente como Montesquieu, fil\u00f3sofo y jurista franc\u00e9s, representante de la Ilustraci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,6],"tags":[2495,538,14,834],"class_list":["post-15743","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","category-nota-tapa","tag-amazonia","tag-francisco","tag-iglesia","tag-sinodo"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-45V","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15743","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15743"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15743\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15745,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15743\/revisions\/15745"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15743"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15743"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15743"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}