{"id":15776,"date":"2020-02-04T17:43:32","date_gmt":"2020-02-04T20:43:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15776"},"modified":"2020-02-04T17:43:35","modified_gmt":"2020-02-04T20:43:35","slug":"nuestra-economia-de-espalda-a-la-estadistica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15776","title":{"rendered":"Nuestra econom\u00eda, de espalda a la estad\u00edstica"},"content":{"rendered":"<p>El economista, ingeniero y soci\u00f3logo Alejandro Bunge (1880-1943) fue nuestra mayor autoridad en estad\u00edstica y un visionario de la econom\u00eda del conocimiento. Dirigi\u00f3 los primeros organismos estad\u00edsticos del pa\u00eds. Consideraba a la estad\u00edstica una ciencia social donde la econom\u00eda ve la realidad, sin omitir u oscurecer los datos que personas id\u00f3neas deben confeccionar.<br \/>\nLeyendo a Bunge, vemos que nuestra dirigencia pol\u00edtica suele mostrar la realidad econ\u00f3mica sin tener en cuenta la estad\u00edstica. M\u00e1s grave a\u00fan es cuando se adultera la estad\u00edstica, como ocurri\u00f3 entre nosotros. La estad\u00edstica y no siempre las opiniones muestran la realidad tal cual es. Las pol\u00edticas son opinables, los n\u00fameros no.<\/p>\n<p><strong>ALARMANTE ESTAD\u00cdSTICA DE AM\u00c9RICA LATINA Y LA ARGENTINA<\/strong><br \/>\nUn informe del Fondo Monetario Internacional publicado a mediados de 2019 mostraba que, en el marco de la econom\u00eda mundial que se estimaba crecer\u00eda en el a\u00f1o un 3,2%, Am\u00e9rica Latina apuntaba ser la regi\u00f3n con m\u00e1s bajo crecimiento: 0,6%. El ranking lo encabezar\u00eda nuevamente Asia, con una tasa estimada en 6,2%. Para las econom\u00edas de la Argentina y Venezuela se proyectaba una ca\u00edda de 1,3% y 35%, respectivamente. \u00c1frica subsahariana, de las regiones m\u00e1s pobres del mundo, superar\u00eda ampliamente a Latinoam\u00e9rica, con un 3,4% de crecimiento.<br \/>\nHace 25 a\u00f1os que el Grupo Redes confecciona en la Argentina estad\u00edstica iberoamericana, con indicadores que conforman la econom\u00eda del conocimiento. En su Red de Indicadores de Ciencia y Tecnolog\u00eda (Ricyt) mide anualmente el PBI y la poblaci\u00f3n de cada pa\u00eds; el sector (gobierno, empresas, universidades o fundaciones) que invierte en Investigaci\u00f3n y Desarrollo (I+D); el n\u00famero de patentes solicitadas y otorgadas; la cantidad de cient\u00edficos y publicaciones, y otros datos de inter\u00e9s para una econom\u00eda del conocimiento. Tan amplia estad\u00edstica permite conocer la raz\u00f3n del bajo crecimiento de Am\u00e9rica Latina-Caribe (ALC), en especial cuando se la compara con los Estados Unidos y Canad\u00e1, las naciones americanas que m\u00e1s invierten en conocimiento y por eso las m\u00e1s desarrolladas del continente.<br \/>\nEl anuario Ricyt 2019 muestra que los pa\u00edses que m\u00e1s invierten en I+D son los m\u00e1s industrializados: en 2017 (\u00faltimo a\u00f1o medido) Israel y Corea del Sur encabezan el ranking con una inversi\u00f3n de algo m\u00e1s del 4,5% de sus PBI; los Estados Unidos y China, con los PBI m\u00e1s altos del mundo, invirtieron 2,79% y 2,12%, respectivamente. En ALC, el promedio de inversi\u00f3n en I+D es de 0,64%. La Argentina est\u00e1 por debajo: 0,55%. En Iberoam\u00e9rica sobresalen Canad\u00e1 (1,59%), Portugal (1,33%), Brasil (1,27%) y Espa\u00f1a (1,20%). Brasil aporta a I+D el 65% del total invertido en ALC; muy atr\u00e1s lo siguen M\u00e9xico con el 13%, la Argentina (8%) y el resto de los pa\u00edses (14%).<br \/>\nEn el mundo, del total invertido en I+D en 2017, Asia aport\u00f3 el 46,7%, impulsado principalmente por China, Jap\u00f3n, Israel y Corea. La siguen Estados Unidos-Canad\u00e1 (27,4%) y Europa (22,8%). ALC y \u00c1frica, los continentes m\u00e1s pobres, invirtieron el 3,1% y 1,7% del total mundial, respectivamente.<br \/>\nEl Premio Nobel de Econom\u00eda 2018, Paul Romer, sostiene que en muchos pa\u00edses los economistas no ponen atenci\u00f3n a la correlaci\u00f3n crecimiento econ\u00f3mico e inversi\u00f3n en conocimiento. Es decir, que para crecer es necesaria la inversi\u00f3n empresaria en I+D. En los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, la industria aporta del 50 al 75% de la inversi\u00f3n total en I+D. En la Argentina, los datos de la Ricyt alarman: dicha inversi\u00f3n descendi\u00f3 progresivamente del 29,3% en 2007 al 16,5% en 2017, porcentajes muy inferiores a la media de ALC: 39,5% (2017). Por ello el Banco Mundial critic\u00f3 \u201cla muy baja inversi\u00f3n de empresas argentinas en I+D, su escasa cultura innovadora\u201d.<br \/>\nLa econom\u00eda argentina desatendi\u00f3 la incidencia del conocimiento para crecer y desarrollarse.<\/p>\n<p><strong>INDUSTRIA NO INNOVADORA<\/strong><br \/>\nPara que la industria invierta en I+D hay que dejar de protegerla con alt\u00edsimos aranceles y estimularla para que demande conocimientos y genere alto valor agregado exportable.<br \/>\nEn 2019 culminaron dos acciones con ese fin: la sanci\u00f3n pr\u00e1cticamente un\u00e1nime de la Ley de Econom\u00eda del Conocimiento y el Acuerdo Mercosur-Uni\u00f3n Europea que apunta a la apertura internacional y al libre comercio, por lo que propone en un proceso de 15 a\u00f1os eliminar el alto proteccionismo que nos impide tener una industria competitiva. Mientras el promedio mundial de aranceles a la importaci\u00f3n est\u00e1 entre el 3 y el 4%, el del Mercosur es del 13%. En otros bienes manufacturados la protecci\u00f3n lleg\u00f3 al 15% y hasta el 20%. Como la protecci\u00f3n encarece las importaciones de calidad, la industria nacional tiene un mercado cautivo al que le vende baja calidad a menor precio. Por ello la mayor parte de nuestras empresas no demanda conocimientos pues la alta protecci\u00f3n de la que goza le hace innecesario competir para exportar alto valor agregado. De ah\u00ed que en el \u00cdndice de Competitividad 2018 descendimos al puesto 81 entre 140 pa\u00edses.<br \/>\nLa Fundaci\u00f3n de Investigaciones Econ\u00f3micas Latinoamericanas (FIEL) mostr\u00f3 que en 47 a\u00f1os (1970-2017) nuestro PBI industrial creci\u00f3 69%, mientras que el PBI total aument\u00f3 154%, por lo que concluye que la industria tuvo un pobre desempe\u00f1o. Exportamos bajo valor agregado e importamos tecnolog\u00edas de alto valor. De all\u00ed nuestro d\u00e9ficit, que financiamos con m\u00e1s impuestos, deuda y emisi\u00f3n monetaria. Nuestras exportaciones, que en 1870 eran el 0,65% del total mundial, subieron al 3,03% en 1913 y al 3,12% en 1919. En 1950 cayeron al 2,26%, en 1990 al 0,41%, en 2007 al 0,40% y hoy al 0,32% (fuentes: Gerchunoff-Fajgelbaum y OMC). Nuestro aislamiento muestra que en 2018, sobre 609.393 empresas, s\u00f3lo el 1,6% exportaba (9.509), porcentaje casi igual al de 1994. Desde 2006, que exportaban 15.100 empresas, dejaron de hacerlo 6.000, un promedio de 460 por a\u00f1o.<br \/>\nAl no tener una industria mayormente innovadora, nuestro promedio de solicitud de patentes en la \u00faltima d\u00e9cada medida por la Ricyt (2008-17) fue de 635 por a\u00f1o, mientras Brasil lleg\u00f3 casi a 8.000 y los Estados Unidos, con su econom\u00eda innovadora, a m\u00e1s de 265.000.<br \/>\nA pesar de estos indicadores, cuando se anunci\u00f3 el Acuerdo Mercosur-Uni\u00f3n Europea, cierta dirigencia se expres\u00f3 as\u00ed: \u201cNo hay nada para festejar, sino muchos motivos para preocuparnos\u201d (Alberto Fern\u00e1ndez). \u201cEs una tragedia\u201d (Axel Kicillof). \u201cRechazo el acuerdo\u201d (Pablo Moyano, gremialista). \u201cEs un paso m\u00e1s hacia el fin de la industria\u201d (Guillermo Carmona, diputado kirchnerista). \u201cNo podemos competir con industrias europeas pues somos desiguales\u201d (Ignacio de Mendiguren, diputado peronista, expresidente de la Uni\u00f3n Industrial Argentina).<\/p>\n<p><strong>UNA ESTAD\u00cdSTICA ANTE DOS PROPUESTAS<\/strong><br \/>\nCuando Alberto Fern\u00e1ndez anunci\u00f3 en la CGT que los sindicatos ser\u00e1n parte de su gobierno, varios gremios lo presionaron para ocupar lugares estrat\u00e9gicos en distintos ministerios. El secretario general de la Uni\u00f3n Tranviarios Automotor, Roberto Fern\u00e1ndez, aconsej\u00f3 al Presidente \u201cdarle a la maquinita y despu\u00e9s vemos, pues a la gente le falta plata y trabajo\u201d. Se refer\u00eda a la emisi\u00f3n monetaria, generadora de inflaci\u00f3n. Al mismo tiempo, la economista y ex presidenta del Banco Central, Mercedes Marc\u00f3 del Pont, indicaba que hab\u00eda que desdolarizar la econom\u00eda.<br \/>\nEl economista Roberto Cachanosky confeccion\u00f3 una estad\u00edstica para responder a ambas propuestas. Utiliz\u00f3 datos hist\u00f3ricos publicados por la Fundaci\u00f3n Norte y Sur, que dirige Orlando Ferreres, en el libro Dos siglos de econom\u00eda argentina (que conviene leer). Los complet\u00f3 con los del INDEC normalizado y con los elaborados por el Congreso cuando la estad\u00edstica oficial se distorsion\u00f3. Los datos midieron el per\u00edodo 1935-2018, tomando como punto de partida el a\u00f1o en que fue creado el Banco Central. As\u00ed, durante 84 a\u00f1os, la inflaci\u00f3n promedio anual fue del 53,3% y la acumulada de 257.000 billones por ciento. Presentar este porcentaje en t\u00e9rminos de inflaci\u00f3n es muy complicado e inusual, y seg\u00fan Cachanosky fue suficiente para concluir que con semejante tasa de inflaci\u00f3n de 18 d\u00edgitos, la Argentina no tiene moneda.<br \/>\nEl estudio muestra que, desde la creaci\u00f3n del Banco Central, se destruyeron: 1) el peso moneda nacional, 2) el peso ley 18.888, 3) el peso argentino, 4) el austral y 5) el peso actual est\u00e1 agonizando. Un peso, hoy, es igual a 10 billones de pesos moneda nacional ($ m\/n 10.000.000.000.000).<br \/>\nCachanosky compar\u00f3 estos datos, en el mismo per\u00edodo, con: 1) Estados Unidos: inflaci\u00f3n promedio anual del 3,5% y acumulada 1.732%, 2) Canad\u00e1: misma inflaci\u00f3n anual y acumulada 1.740% (fuente: Bank for International Settlements).<br \/>\nEl economista se pregunt\u00f3: \u00bfa qu\u00e9 se debe esta destrucci\u00f3n monetaria en la Argentina? La siguiente estad\u00edstica le dio la respuesta: s\u00f3lo en 22 de los 84 a\u00f1os hubo super\u00e1vit fiscal financiero (26,2% del per\u00edodo medido); 62 a\u00f1os tuvieron d\u00e9ficit fiscal financiero (73,8% del per\u00edodo). Para financiar el d\u00e9ficit se apel\u00f3 a la emisi\u00f3n monetaria, al incremento de impuestos, al endeudamiento y a la confiscaci\u00f3n de dep\u00f3sitos.<br \/>\nA las sugerencias del sindicalista Fern\u00e1ndez y de la economista Marc\u00f3 del Pont, Cachanosky respondi\u00f3: \u201cCuando el dirigente sindical propone la emisi\u00f3n monetaria, no comprende que billete que se env\u00eda al mercado, va a comprar d\u00f3lares en el mercado marginal cuando hay control de cambios, o a bienes que cubran la inflaci\u00f3n. Al peso no lo quiere nadie. Y cuando se pretende desdolarizar la econom\u00eda, se propone obligar a consumir una mercader\u00eda que no se quiere. El Banco Central produce una mercader\u00eda llamada moneda que nadie quiere. Pretender imponerla es como pretender que quien produce una hamburguesa de mala calidad, que nadie compra, obligue a consumirla. El peso es como esa hamburguesa. La gente se intoxica si tiene pesos, perdiendo parte de su salario por la inflaci\u00f3n\u201d.<br \/>\nCachanosky concluye: \u201cTenemos un gasto p\u00fablico tan alto y de tan mala calidad, que no hay mecanismo para financiarlo. Por ello uno de los medios que m\u00e1s se utiliz\u00f3 para financiarlo fue la emisi\u00f3n monetaria, que origin\u00f3 la inflaci\u00f3n de 257.000 billones por ciento. Como los pol\u00edticos se niegan a enfrentar el gasto p\u00fablico, surgen propuestas ins\u00f3litas como las mencionadas. Hay que aceptarlo, el peso est\u00e1 muerto. A pesar de eso hay quienes dicen dale a la maquinita que reci\u00e9n vamos por el 257.000 billones por ciento de inflaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Gr\u00e1fico-ECONOMIA-PRINS.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-15777\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Gr\u00e1fico-ECONOMIA-PRINS-1024x724.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"724\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Gr\u00e1fico-ECONOMIA-PRINS-1024x724.jpg 1024w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Gr\u00e1fico-ECONOMIA-PRINS-300x212.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Gr\u00e1fico-ECONOMIA-PRINS-768x543.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El gr\u00e1fico muestra el \u00edndice de inflaci\u00f3n acumulada en la Argentina, en 84 a\u00f1os (1935-2018), que llega a 257.000 billones porcentuales en 2018. Se indican momentos relevantes de la inflaci\u00f3n, con sus correspondientes porcentajes acumulados desde 1935.<\/p>\n<p><em>El autor es Director Ejecutivo de la Fundaci\u00f3n Sales<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El economista, ingeniero y soci\u00f3logo Alejandro Bunge (1880-1943) fue nuestra mayor autoridad en estad\u00edstica y un visionario de la econom\u00eda del conocimiento. 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