{"id":15849,"date":"2020-03-26T11:36:29","date_gmt":"2020-03-26T14:36:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15849"},"modified":"2020-03-26T11:41:15","modified_gmt":"2020-03-26T14:41:15","slug":"la-inseguridad-que-genera-el-delito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15849","title":{"rendered":"La inseguridad que genera el delito"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicamos el primer art\u00edculo de una serie en torno al problema de las condenas a prisi\u00f3n y el fracaso de la reinserci\u00f3n social de quienes han cumplido sus penas.<\/em><\/p>\n<p>Es indudable que uno de los temas que hoy m\u00e1s preocupan a la sociedad \u2013tanto en el mundo como, en particular, en nuestro pa\u00eds\u2013 es la inseguridad que se genera en la poblaci\u00f3n ante las actividades delictivas.<br \/>\nLa preocupaci\u00f3n ante estos hechos que ocurren a diario \u2013y que, por su amplia difusi\u00f3n en los medios de comunicaci\u00f3n, tambi\u00e9n se conocen cotidianamente\u2013 est\u00e1 basada en temores concretos, por cuanto hay noticias recurrentes de asaltos y homicidios, a los que se agregan temores difusos, creados cuando el Estado da muestras de que es impotente para detener la ola delictiva y cuando persiste la idea de que la Justicia no restablece correctamente el equilibrio que el delito ha quebrantado.<br \/>\nEllo genera el miedo a convertirnos en una sociedad como la imaginada y descripta hace 400 a\u00f1os por Thomas Hobbes (1588-1679), en la cual, al no existir autoridad, todos son enemigos de todos y se masacran mutuamente.<br \/>\nParalelamente, la inseguridad preocupa en todos los niveles: al gobierno, a los legisladores, a los jueces y a la poblaci\u00f3n en general. Se podr\u00eda decir que hoy preocupa m\u00e1s que nunca. Y preocupa porque, al menos en nuestro entorno, cada vez hay menos seguridad, el orden social est\u00e1 amenazado y la percepci\u00f3n de justicia vulnerada se ha tornado cr\u00f3nica.<br \/>\nAnte ello, el gobierno normalmente responde \u2013o se cree que deber\u00eda responder y se espera que responda\u2013 con una mayor y mejor actitud de vigilancia y de represi\u00f3n policial. Los legisladores normalmente responden \u2013o se cree que deber\u00edan responder y se espera que respondan\u2013 con leyes que castiguen el delito m\u00e1s severamente. Los jueces normalmente responden \u2013o se cree que deber\u00edan responder y se espera que respondan\u2013 con mayor rigor en el dictado de penas. La poblaci\u00f3n normalmente responde, aunque no se crea expresamente que deba hacerlo ni se espera que lo haga, con mayor preocupaci\u00f3n.<br \/>\nY esta preocupaci\u00f3n es una constante que mantiene el problema en un plano social prioritario y habitualmente genera indignaci\u00f3n. A veces esta indignaci\u00f3n se materializa en protestas masivas y marchas, pero, con o sin ellas, lo que invariablemente est\u00e1 presente es el reclamo de castigos m\u00e1s severos para quienes delinquen, especialmente de encierro prolongado y, a veces, ante cr\u00edmenes graves o aberrantes, de encierro de por vida cuando no de penas de muerte.<br \/>\nSin embargo, la idea de que con encierros masivos y prolongados el delito puede combatirse eficazmente tambi\u00e9n es cuestionada, porque no parece ser la soluci\u00f3n adecuada.<br \/>\nAnte este dilema, cabe pensar que el combate al delito deber\u00eda encararse de una manera dr\u00e1sticamente diferente a la que se est\u00e1 llevando a cabo. Es decir que no deber\u00eda limitarse a un mejoramiento meramente superficial sino constituirse en un cambio de paradigma que contemple una revisi\u00f3n muy profunda de los conceptos de castigo, de la posibilidad de reparar el da\u00f1o sufrido por las v\u00edctimas y, eventualmente, tambi\u00e9n por la sociedad, y de la recuperaci\u00f3n e integraci\u00f3n a la vida comunitaria de quienes han delinquido.<br \/>\nEs, entonces, todo un desaf\u00edo para los tiempos que nos tocan vivir.<\/p>\n<p><strong>La pena privativa de la libertad como respuesta al delito<\/strong><\/p>\n<p>Para combatir la delincuencia es indudablemente importante la prevenci\u00f3n, que puede intentarse a trav\u00e9s de una eficiente actividad policial, del mejoramiento de la educaci\u00f3n, de la erradicaci\u00f3n de la pobreza y de otras medidas. \u00bfPero qu\u00e9 debe hacerse, adem\u00e1s de implementar mejores medidas de prevenci\u00f3n, para que el delito no ocurra? Es decir, \u00bfqu\u00e9 debe hacerse cuando el delito ya qued\u00f3 consumado?<br \/>\nEl delito siempre existi\u00f3 y siempre convivi\u00f3 con determinadas formas de reacci\u00f3n. Estas reacciones contra la conducta delictiva, en el intento de crear barreras protectoras contra su expansi\u00f3n, han consistido en suministrar un castigo a quienes han delinquido. Las teor\u00edas retributivas sosten\u00edan que el castigo era justo por razones \u00e9ticas y las teor\u00edas preventivas sosten\u00edan que era necesario por razones correctivas y disuasivas.<br \/>\nEn cuanto a las formas de castigar, aparte de ciertas penas como la multa, la expropiaci\u00f3n de bienes y el exilio, hasta \u00e9pocas no muy lejanas era t\u00edpicamente el cuerpo del autor de un delito el que recib\u00eda el castigo y las penas corporales eran de azotes, tortura, mutilaci\u00f3n o muerte. La prisi\u00f3n sol\u00eda utilizarse s\u00f3lo como antesala para la ejecuci\u00f3n penal.<br \/>\nEn cuanto a la pena espec\u00edfica de privaci\u00f3n de la libertad, si bien siempre existi\u00f3 el encierro de personas por diversos motivos, no fue concebida sistem\u00e1ticamente como castigo hasta hace poco m\u00e1s de 200 a\u00f1os. Su introducci\u00f3n como tal surgi\u00f3 como atenuante de penas consideradas mucho m\u00e1s brutales, pero, cuando fue tambi\u00e9n considerada una pena cruel, se la justific\u00f3 porque uno de sus objetivos consist\u00eda en curar al delincuente, resocializ\u00e1ndolo.<br \/>\nLa consideraci\u00f3n retributiva ha merecido el apoyo de fil\u00f3sofos y te\u00f3logos de indiscutible autoridad y prestigio, como tambi\u00e9n posiciones contrarias. En cambio, el poder correctivo y disuasivo del castigo durante mucho tiempo fue indiscutible. Pero, desde que la prisi\u00f3n se constituy\u00f3 en castigo, la pena privativa de la libertad comenz\u00f3 a recibir crecientes cr\u00edticas y dudas sobre su eficacia, a punto tal que hoy se sostiene mayoritariamente que no s\u00f3lo no detiene el delito, sino que lo retroalimenta, con lo cual el ideal resocializador ha ca\u00eddo en un fuerte escepticismo. A pesar de las cr\u00edticas y de las evidencias, las corrientes que abogan por las respuestas de \u201cmano dura\u201d siguen reclamando una pol\u00edtica de encarcelamiento con m\u00e1s y mejor ejecuci\u00f3n, mayores penas y construcci\u00f3n de nuevas prisiones.<br \/>\nPero no s\u00f3lo existe el problema del delito en s\u00ed mismo, sino tambi\u00e9n el de las consecuencias que deja en las personas que lo han sufrido. Por eso es necesario tomar en cuenta el dolor de las v\u00edctimas y encontrar la mejor forma de paliarlo, por una parte, y, por otra, reencauzar a quienes han delinquido y lograr que eviten reincidir.<br \/>\nEn cuanto a las v\u00edctimas, el consuelo, si es que lo obtienen, es la satisfacci\u00f3n de saber que sus victimarios, si son condenados, sufrir\u00e1n una determinada pena. Sin embargo, ese consuelo por conocer el sufrimiento del otro, igualando todo para abajo, no parecer\u00eda ser una verdadera reparaci\u00f3n. Si bien se trata de un sentimiento comprensible, no es, al menos desde una \u00f3ptica cristiana, un sentimiento edificante que se debiera fomentar.<\/p>\n<p><em>El autor es Doctor en Psicolog\u00eda Social, especialista en Criminolog\u00eda<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos el primer art\u00edculo de una serie en torno al problema de las condenas a prisi\u00f3n y el fracaso de la reinserci\u00f3n social de quienes&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,5],"tags":[2528,758],"class_list":["post-15849","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-carceles","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-47D","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15849"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15854,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15849\/revisions\/15854"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}