{"id":15856,"date":"2020-03-10T11:52:52","date_gmt":"2020-03-10T14:52:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15856"},"modified":"2020-03-26T12:05:15","modified_gmt":"2020-03-26T15:05:15","slug":"steiner-enigma-y-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15856","title":{"rendered":"Steiner, enigma y memoria"},"content":{"rendered":"<p>Homenaje<em> al cr\u00edtico literario, ensayista, profesor y fil\u00f3sofo George Steiner (1929-2020), una de las figuras m\u00e1s influyentes del pensamiento de los siglos XX y XXI por su profundidad anal\u00edtica.<\/em><\/p>\n<p>Como casi todo pensamiento del que vale la pena ocuparse, el de George Steiner fue contracorriente. Esto tuvo un precio que no admiti\u00f3 rebaja, y el propio Steiner se ocup\u00f3 de hacer las cuentas en la \u201centrevista p\u00f3stuma\u201d con Nuccio Ordine publicada hace pocos d\u00edas: \u201cHe coleccionado muchas hostilidades y he roto muchas amistades. Es triste reconocerlo, pero es as\u00ed\u201d. Hay aqu\u00ed una especie de doble fondo: por un lado, su manera de entender la cr\u00edtica era completamente subsidiaria de modelos mayores; por el otro, se mantuvo valientemente ajeno a las modas. Las dos causas explican su soledad te\u00f3rica. Una soledad, adem\u00e1s, no del todo inmune a cierta melancol\u00eda, a la bilis negra de que hay tanto hecho que parece quedar poco y nada por hacerse, salvo leer y conocer lo ya hecho. La profusi\u00f3n erudita tiene un correlato visual: son poqu\u00edsimas las p\u00e1ginas suyas que no est\u00e1n colmadas de nombres propios.<br \/>\nEra, si bien no lo parec\u00eda, un polemista elegante. Discuti\u00f3 a fondo con las corrientes marxistas, pero su <em>b\u00eate noire<\/em> fue Jacques Derrida y su fraseolog\u00eda de la \u201cdeconstrucci\u00f3n\u201d (ya ni hablemos de la actual coloraci\u00f3n ideol\u00f3gica de esta palabra infausta). En una \u00e9poca en que los estudios literarios estaban dominados por la teor\u00eda francesa, Steiner opuso algo tan simple como volver a las fuentes primeras: leer, escribir poco o nada sobre lo le\u00eddo y, de ser posible, aprender de memoria. En el breve ensayo <em>El silencio de los libros<\/em>, Steiner explica sin vueltas el olvido de la memoria en el que incurri\u00f3 Occidente: \u201cComo se ha impuesto lo escrito y los libros facilitan un poco las cosas, el gran arte mnem\u00f3nico ha ca\u00eddo en el olvido. La educaci\u00f3n moderna se asemeja cada vez m\u00e1s a una amnesia institucionalizada. Sustituye el saber de memoria por un caleidoscopio transitorio de saberes siempre ef\u00edmeros. Puede decirse que todo lo que no aprendamos y no sepamos de memoria, dentro de los l\u00edmites de nuestras facultades, no lo amamos verdaderamente\u201d.<br \/>\nMuy frecuentemente, Steiner insisti\u00f3 en que necesit\u00e1bamos menos teor\u00eda y menos cr\u00edtica y m\u00e1s memoria; por ejemplo, precisamente, saber de memoria (<em>by heart<\/em>, de coraz\u00f3n, seg\u00fan el hermoso giro ingl\u00e9s que tanto le gustaba) aquellos poemas que amamos. Es probable que este haya sido uno de sus mayores magisterios, porque para \u00e9l el maestro era quien tutelaba una tradici\u00f3n. Escribi\u00f3 Steiner, en uno de los ensayos de otro de sus libros, <em>Lecciones de los maestros<\/em>: \u201cEn el progreso, en la innovaci\u00f3n, por radicales que sean, est\u00e1 presente el pasado. Los Maestros protegen e imponen la memoria, Madre de las Musas\u201d. En otro pasaje, hab\u00eda insistido tambi\u00e9n en que \u201coriginalidad\u201d y \u201cnovedad\u201d no deb\u00eda confundirse, puesto que la primera indicaba en realidad una orientaci\u00f3n hacia el origen.<br \/>\n\u201cLas pruebas cansan la verdad\u201d. Esta frase de Georges Braque que preside Presencias reales (1989) podr\u00eda ser entendida como una aut\u00e9ntica divisa de Steiner. Hay que buscar la verdad (ese algo que habita en lo que decimos) pero no manosearla. La memoria impide ese manoseo. \u201cEn soledad, tanto si es p\u00fablica como si es privada, el poema recordado o la partitura tocada en nuestro interior son los custodios y los recordadores de lo que es resistente, de lo que debe ser mantenido sin mancillar en nuestra psique\u201d. La frase tiene un doblez en el que conviene demorarse. Lo que se aprende de memoria y se trae al recuerdo en el poema o en la pieza musical no es (o no solamente) el poema mismo y la pieza sino otra cosa, eso que resiste y que no debe mancillarse.<br \/>\nLa respuesta acerca de qu\u00e9 es eso a lo que el poema o la m\u00fasica aluden o, se dir\u00eda, apuntan, resulta enigm\u00e1tica, y en cierto modo todo <em>Presencias reales<\/em>, el libro al que tienden todos los libros anteriores de Steiner y del que todos los ulteriores son eco, est\u00e1 destinado a descifrar la configuraci\u00f3n de ese enigma.<br \/>\nEn la \u201crep\u00fablica contraplat\u00f3nica\u201d que postula Steiner, irrealizable pero necesaria en cuanto hip\u00f3tesis, no habr\u00eda ninguna bibliograf\u00eda secundaria, ninguna charlataner\u00eda: ser\u00eda, sin m\u00e1s, una rep\u00fablica de escritores (de artistas, podr\u00eda agregar) y de lectores (u observadores). Lo que hace falta es una hermen\u00e9utica, que pide ser entendida como una variedad de la interpretaci\u00f3n (aun en su matiz musical), es decir, una comprensi\u00f3n en acci\u00f3n. Una relaci\u00f3n de inmediatez con la obra de arte. Adem\u00e1s, \u201clas mejores lecturas del arte son arte\u201d.<br \/>\nLa utop\u00eda est\u00e9tica de Steiner hunde sus ra\u00edces en el romanticismo alem\u00e1n. Recordemos a Friedrich Schlegel en uno de los fragmentos de <em>Lyceum<\/em>: \u201cLa poes\u00eda s\u00f3lo puede ser criticada por la poes\u00eda. Un juicio art\u00edstico que no sea a su vez \u00e9l mismo una obra de arte (ya sea por su tem\u00e1tica, en tanto que representaci\u00f3n de la impresi\u00f3n necesaria en su desarrollo, o bien porque posee una forma bella y un tono liberal inspirado en el esp\u00edritu de la s\u00e1tira romana) no tiene derecho de ciudadan\u00eda en el reino del arte\u201d.<br \/>\nEsa dimensi\u00f3n que parece sustraerse y que la memoria podr\u00eda ir liberando es llamada por Steiner \u201cuna apuesta a favor de la trascendencia\u201d. La presencia de una (otra) realidad (Steiner usa con intenci\u00f3n el t\u00e9rmino \u201csubstanciaci\u00f3n\u201d) en el lenguaje o en la forma. No hay contradicci\u00f3n con la premisa filol\u00f3gica (la filolog\u00eda se refiere en este caso a la materialidad de la palabra en el poema o la met\u00e1fora de la materialidad en la pintura o la m\u00fasica), puesto que hablamos de una trascendencia que es posible en la pura inmanencia de la obra de arte, porque es ella, por medio de nuestra contemplaci\u00f3n necesaria, la que habilita la trascendencia.<br \/>\nLa m\u00fasica, a la que trata de un modo aficionado, ocupa sin embargo un lugar crucial en el pensamiento de Steiner. No tanto porque se detenga en detalles microsc\u00f3picos fuera de su alcance, sino porque encuentra en ella un lenguaje imposible de traducir a un lenguaje verbal. En la m\u00fasica se re\u00fanen as\u00ed dos de las preocupaciones m\u00e1s eminentes de Steiner: la trascendencia y la traducci\u00f3n. Hay un hilo que lleva de <em>Presencias reales <\/em>al m\u00e1s reciente <em>La poes\u00eda del pensamiento. Del helenismo a Celan<\/em> (2011). El problema de la traducci\u00f3n, por caso, no puede entenderse en la direcci\u00f3n un\u00edvoca de Despu\u00e9s de Babel, esa necesidad imposible de cumplir de pasar de sentido de una lengua a otra, puesto que el sentido son tambi\u00e9n las palabras en su materialidad. A Steiner le habr\u00eda gustado mucho, si es que no la conoci\u00f3, una presunci\u00f3n sobre Virgilio de otro cr\u00edtico, el coloso Ernst Robert Curtius, seg\u00fan la cual lo intraducible de la belleza virgiliana radica en la lengua latina: en su sentido m\u00e1s estricto, el imperio de Virgilio tiene las mismas fronteras que la lengua latina. Como la m\u00fasica, la belleza de Virgilio no puede decirse m\u00e1s que como fue dicha, no admite glosa ni versi\u00f3n. A Steiner, que naci\u00f3 en una cultura de varias lenguas (\u201cgran parte de la literatura europea vern\u00e1cula tiene detr\u00e1s la influencia activa de m\u00e1s de una lengua\u201d, anot\u00f3 en <em>Extraterritorial<\/em>) el sentido fue siempre acuciante.<br \/>\nPero la m\u00fasica, un lenguaje que \u201chablamos\u201d y entendemos pero no podemos traducir, es para \u00e9l un caso l\u00edmite de sentido. En uno de los cap\u00edtulos de <em>La poes\u00eda del pensamiento<\/em> hay una advertencia: \u201cHablar de la m\u00fasica es un compromiso dudoso [\u2026] es alimentar una ilusi\u00f3n, un \u2018error categorial\u2019 como dir\u00edan los l\u00f3gicos\u201d. La m\u00fasica es lenguaje y cr\u00edtica del lenguaje. Esa singularidad es tambi\u00e9n su privilegio. \u201cCreo que la cuesti\u00f3n de la m\u00fasica es central para la de los sentidos del hombre, de su acceso o no a la experiencia metaf\u00edsica. Nuestras aptitudes para componer y responder a la forma y sentidos musicales implican de modo directo el misterio de la condici\u00f3n humana. Preguntar: \u2018\u00bfQu\u00e9 es la m\u00fasica?\u2019 puede perfectamente ser un modo de preguntar \u2018\u00bfQu\u00e9 es el hombre?\u2019\u201d.<br \/>\nSteiner fue un cr\u00edtico crepuscular. Sus temas no fueron nunca los que manda la \u201cagenda\u201d (as\u00ed la llaman) acad\u00e9mica y period\u00edstica; por otro lado, sospechaba, parece decirlo con sus propias palabras, que, como humanista, \u201cel alba ya estaba a sus espaldas\u201d. No desde\u00f1aba la imagen de la espera. No era para \u00e9l ni viernes ni domingo. Las vetas de desencanto que recorren los ensayos de Steiner se explican tambi\u00e9n por esa misma met\u00e1fora: fue un disc\u00edpulo del S\u00e1bado que escribi\u00f3 para disc\u00edpulos del S\u00e1bado.<\/p>\n<p><em>El autor es ensayista, cr\u00edtico y traductor, subeditor de Cultura y Espect\u00e1culos en el diario La Naci\u00f3n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homenaje al cr\u00edtico literario, ensayista, profesor y fil\u00f3sofo George Steiner (1929-2020), una de las figuras m\u00e1s influyentes del pensamiento de los siglos XX y XXI&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[1462],"class_list":["post-15856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-47K","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15856"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15857,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15856\/revisions\/15857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}