{"id":15906,"date":"2020-03-28T12:48:35","date_gmt":"2020-03-28T15:48:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15906"},"modified":"2020-03-28T12:48:39","modified_gmt":"2020-03-28T15:48:39","slug":"beethoven-trayectoria-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15906","title":{"rendered":"Beethoven: trayectoria espiritual"},"content":{"rendered":"<p><em>De la desesperaci\u00f3n de Heiligenstadt a la esperanza de la Novena Sinfon\u00eda<\/em><\/p>\n<p>El origen de la sordera de Beethoven ha sido siempre motivo de discusi\u00f3n. Hay bibliograf\u00eda especializada que expone diversas hip\u00f3tesis, pero en realidad, lo relevante en este caso es la consecuencia, no la patolog\u00eda que le dio origen. Beethoven mantuvo oculto lo que le estaba ocurriendo hasta que el 29 de junio de 1801, en una carta a su amigo m\u00e9dico Franz Wegeler, revel\u00f3 por primera vez que su o\u00eddo no funcionaba bien, y que la merma en su capacidad auditiva hab\u00eda comenzado tres a\u00f1os antes. El deterioro fue lento, constante, irreversible, hasta llegar a la sordera total en 1818.<\/p>\n<p><strong>Testamento de Heiligenstadt<\/strong><\/p>\n<p>El 6 de octubre de 1802, encontr\u00e1ndose en Heiligenstadt, en las afueras de Viena, Beethoven escribi\u00f3 a sus hermanos un documento que es conocido como \u201cel testamento de Heiligenstadt\u201d y que fue encontrado entre otros papeles poco despu\u00e9s de su muerte. All\u00ed les comunic\u00f3 que estaba padeciendo una sordera progresiva y los estragos que ello estaba produciendo en su vida personal y social: \u201cUstedes, que piensan que soy un ser odioso, obstinado, mis\u00e1ntropo, o que me hacen pasar por tal, \u00a1qu\u00e9 injustos son! Ignoran la secreta raz\u00f3n de lo que as\u00ed les parece. [\u2026] para m\u00ed se acabaron los incentivos en la sociedad de los hombres, las conversaciones inteligentes y las mutuas expansiones. [\u2026] qu\u00e9 humillaci\u00f3n cuando alguien a mi lado oye el sonido de una flauta a lo lejos y yo no oigo nada, o cuando alguien oye cantar a un pastor y yo tampoco oigo nada. Tales situaciones me empujan a la desesperaci\u00f3n, y poco ha faltado para poner yo mismo fin a mi vida [\u2026] Es el arte y s\u00f3lo \u00e9l, el que me ha salvado [\u2026] me parece imposible dejar el mundo antes de haber dado todo lo que siento germinar en m\u00ed, y as\u00ed prolongo esta vida miserable, verdaderamente miserable\u201d.<\/p>\n<p>La conjunci\u00f3n de las fuerzas vitales del arte con la potencia de lo que sent\u00eda \u201cgerminar en s\u00ed\u201d produjo de inmediato frutos asombrosos. En los cinco a\u00f1os que mediaron entre la fecha del documento y finales de 1807, Beethoven compuso la 3\u00aa Sinfon\u00eda (\u201cHeroica\u201d), la \u00f3pera \u201cFidelio\u201d, las sonatas para piano \u201cWaldstein\u201d y \u201cAppassionata\u201d, el Triple Concierto para piano, viol\u00edn y violonchelo, el 4\u00b0 Concierto para piano, los 3 Cuartetos \u201cRazumovsky\u201d, la 4\u00aa Sinfon\u00eda, el Concierto para viol\u00edn y la obertura \u201cCoriolano\u201d. Extraordinaria resiliencia, manifestada por un torrente de obras maestras.<\/p>\n<p><strong>Litigios econ\u00f3micos y familiares<\/strong><\/p>\n<p>Beethoven obtuvo inmediato reconocimiento en Viena cuando lleg\u00f3 en 1792. La ciudad en la que Mozart hab\u00eda muerto un a\u00f1o antes y en la que todav\u00eda resid\u00eda Haydn ten\u00eda un o\u00eddo muy sensible para reconocer a un aut\u00e9ntico genio, continuador de la obra de aquellos gigantes del Clasicismo.<\/p>\n<p>Su vida no fue f\u00e1cil. Adem\u00e1s de la sordera, padeci\u00f3 numerosas enfermedades \u2013algunas cr\u00f3nicas\u2013 cuyo detalle puede encontrarse en muchas publicaciones. Tambi\u00e9n enfrent\u00f3 arduos procesos judiciales, batallas jur\u00eddicas que, luego de a\u00f1os de litigio tuvieron sentencias favorables para \u00e9l, a la vez que revelaron facetas oscuras de su personalidad.<\/p>\n<p>La primera de dichas batallas fue por motivos econ\u00f3micos. En 1808 Jer\u00f3nimo Bonaparte, Rey de Westfalia, tent\u00f3 a Beethoven con un atractivo contrato como primer Kapellmeister de su corte en Kassel. Cuando trascendi\u00f3 la noticia, los amigos vieneses pidieron conocer sus condiciones para permanecer en Viena. Beethoven solicit\u00f3 un ingreso anual de 4.000 florines-papel convertibles en monedas de plata. El 1\u00ba de marzo de 1809 fue protocolizado un contrato entre \u00e9l y los mecenas aportantes, Archiduque Rodolfo, pr\u00edncipes Kinsky y Lobkowitz. A poco, la guerra napole\u00f3nica provoc\u00f3 una devaluaci\u00f3n tras otra: en pocos meses la convertibilidad se redujo a una cuarta parte de lo pactado. Beethoven pidi\u00f3 a sus benefactores una actualizaci\u00f3n, que s\u00f3lo fue otorgada inmediatamente por el Archiduque. Litig\u00f3 judicialmente contra Lobkowitz y la sucesi\u00f3n de Kinsky, que hab\u00eda muerto en un accidente ecuestre. Gan\u00f3 los casos en segunda instancia, en 1812.<\/p>\n<p>La segunda batalla fue por la tutor\u00eda de su sobrino Karl van Beethoven, hijo de su hermano menor Caspar y Johanna Reiss. En un documento protocolizado y firmado tambi\u00e9n por Ludwig, Caspar estableci\u00f3 que, en caso de morir \u00e9l antes de que su hijo estuviera emancipado, su hermano mayor ser\u00eda el \u00fanico guardi\u00e1n del ni\u00f1o. Al morir Caspar apareci\u00f3 una enmienda por la que Johanna compart\u00eda la tutor\u00eda. Ludwig logr\u00f3 la nulidad de la enmienda, Johanna apel\u00f3 y consigui\u00f3 la tutor\u00eda exclusiva para ella. Una \u00faltima apelaci\u00f3n de Ludwig ante el m\u00e1ximo tribunal revirti\u00f3 al fallo y gan\u00f3 definitivamente la tutor\u00eda en 1820. El litigio dur\u00f3 cinco a\u00f1os, entre los 9 y los 14 de edad de Karl, a quien su t\u00edo prohibi\u00f3 ver a su madre, restricci\u00f3n que el adolescente viol\u00f3 reiteradamente y que lleg\u00f3 a motivar una intervenci\u00f3n policial por denuncia de Ludwig. En julio de 1826 Karl escenific\u00f3 un intento de suicidio que result\u00f3 an\u00edmicamente devastador para su t\u00edo.<\/p>\n<p><strong>Reconciliaci\u00f3n y hermandad<\/strong><br \/>\nLa 9\u00aa Sinfon\u00eda, compuesta entre 1822 y 1824, fue una obra pionera: la primera del g\u00e9nero \u201csinfon\u00eda\u201d que incorpor\u00f3 un texto, solistas vocales y coro. Hay textos can\u00f3nicos, como el ordinario de la Misa, el Magn\u00edficat o el R\u00e9quiem que, puestos en m\u00fasica a lo largo de la historia, resultaron en obras de inmenso valor art\u00edstico. Se trata de textos fijos, dados, invariables. Pero la libre elecci\u00f3n de un texto para una obra musical de g\u00e9nero mayor, como la 9\u00aa Sinfon\u00eda, responde a motivaciones personales del compositor como, por ejemplo, el deseo de comunicar un cierto mensaje. En este caso particular, el deseo fue explicitado por el propio Beethoven, quien no s\u00f3lo eligi\u00f3 como texto algunos fragmentos de la \u201cOda a la Alegr\u00eda\u201d de Schiller, sino que los present\u00f3 con un texto propio. En efecto, en el 4\u00ba movimiento despu\u00e9s de una fuerte disonancia y una fanfarria, la voz humana irrumpe en la obra y el bar\u00edtono solista exclama el texto beethoveniano: Oh, amigos, no estos sonidos. En cambio, entonemos cantos m\u00e1s placenteros y llenos de alegr\u00eda. \u00a1Alegr\u00eda! \u00a1Alegr\u00eda!<\/p>\n<p>Acto seguido, el mismo bar\u00edtono canta el c\u00e9lebre \u201ctema de la Alegr\u00eda\u201d, cuyo texto \u2013ahora s\u00ed de Schiller\u2013 nos dice: \u00a1Alegr\u00eda, bella chispa de los dioses, \/ hija del El\u00edseo! \/ Ebrios de ardor penetramos, \/ diosa celeste, en tu santuario. \/ Tu magia re\u00fane \/ lo que la costumbre separ\u00f3; \/ todos los hombres sean hermanos \/ all\u00ed donde tu suave ala se posa. Observemos que la alegr\u00eda es vinculada al mito griego de los Campos El\u00edseos, el lugar sagrado donde las almas inmortales de mujeres y hombres virtuosos, y guerreros heroicos, pasar\u00edan la eternidad en una existencia dichosa y feliz; que la entrada o el tr\u00e1nsito hacia ese lugar est\u00e1n manifiestos por las palabras penetramos en tu santuario; que hay un llamado a la unidad y una invocaci\u00f3n a la fraternidad humana, all\u00ed donde reine la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>El texto de la siguiente estrofa expresa: Quien haya alcanzado la fortuna \/ de ser amigo de un amigo; \/ quien haya conquistado a una mujer encantadora, \/ \u00a1una su j\u00fabilo al nuestro! \/ \u00a1S\u00ed, quien pueda llamar suya aunque s\u00f3lo sea a un alma \/ sobre la redondez de la tierra! \/ Y quien no pueda hacerlo, \/ \u00a1que se aleje llorando de esta hermandad! La amistad es presentada como una fortuna, un tesoro, lo mismo que la conquista amorosa de una mujer encantadora; el j\u00fabilo es producto tanto de la amistad como del amor y quienes no hayan logrado amistad y amor no pueden pertenecer a la hermandad ejemplar que Beethoven propone a trav\u00e9s de Schiller.<br \/>\nLa tercera estrofa dice: Todos beben la alegr\u00eda \/ en el seno de la naturaleza. \/ Los buenos, los malos, \/ siguen su camino de rosas. \/ Nos dio besos y p\u00e1mpanos, y un amigo fiel hasta la muerte; \/ lujuria le fue concedida al gusano \/ y el querub\u00edn est\u00e1 de pie ante Dios. Aparece la naturaleza como fuente de alegr\u00eda, se reitera la apelaci\u00f3n a la amistad y surge la oposici\u00f3n entre la lujuria del gusano y la visi\u00f3n beat\u00edfica del querub\u00edn, estableciendo una especie de analog\u00eda entre el El\u00edseo y el Cielo. Por primera vez aparece en el texto el nombre \u201cDios\u201d (Gott) y Beethoven lo enfatiza compositivamente mediante repeticiones, y la \u00faltima vez lo destaca por un sorpresivo cambio arm\u00f3nico, la intensidad din\u00e1mica y la duraci\u00f3n molto tenuto seg\u00fan pide expl\u00edcitamente el autor en la partitura.<\/p>\n<p>La siguiente cuarteta completa la referencia al Tema de la Alegr\u00eda: Gozosos como vuelan sus soles \/ a trav\u00e9s del formidable espacio celeste, \/ corred as\u00ed, hermanos, por vuestro camino, \/ alegres como el h\u00e9roe hacia la victoria. Observamos aqu\u00ed la trayectoria de los astros, como met\u00e1fora del camino hacia el El\u00edseo, en tanto que la m\u00fasica es una marcha, y representa a la Humanidad que se encamina alegremente, como un h\u00e9roe a la victoria.<br \/>\nLa \u00faltima estrofa es Abr\u00e1cense, millones. \/ Este beso es para el mundo entero. \/ Hermanos, sobre la b\u00f3veda estrellada \/ tiene que habitar un Padre amoroso. \/ \u00bfOs prostern\u00e1is, millones? \/ \u00bfPresientes al Creador, oh mundo? \/ B\u00fascalo sobre la b\u00f3veda estrellada. \/ Sobre las estrellas debe habitar. Aparece un nuevo tema musical, no utilizado antes y que puede ser interpretado como un llamamiento a la fraternidad. Propone un abrazo y un beso para todo el mundo, suscitando la esperanza en la existencia de un Padre amoroso que mora sobre la b\u00f3veda estrellada e impulsando a la Humanidad entera hacia la b\u00fasqueda de ese Padre. La culminaci\u00f3n simb\u00f3lica es una fuga con los dos temas indisolublemente superpuestos: el de la alegr\u00eda y el de la fraternidad.<\/p>\n<p>Hemos visto en el testamento de Heiligenstadt el mensaje de un joven genio musical de 31 a\u00f1os abrumado por el avance de la sordera, renunciando al suicidio y dispuesto a llevar adelante una vida miserable sostenido por el arte y la conciencia de su capacidad creadora. En el otro extremo, la 9\u00aa Sinfon\u00eda es el mensaje de un hombre maduro de 53 a\u00f1os que se dirige al mundo proponiendo entonar c\u00e1nticos m\u00e1s placenteros y llenos de alegr\u00eda, promoviendo la fraternidad entre los hombres y la esperanza en la existencia de un Padre amoroso. Despu\u00e9s de m\u00e1s de 20 a\u00f1os, el largo y tormentoso viaje espiritual beethoveniano ha llegado a consolador destino.<\/p>\n<p><em>El autor es Director de orquesta y miembro de n\u00famero de las Academia Argentina de Ceremonial y la Academia Nacional de Bellas Artes.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la desesperaci\u00f3n de Heiligenstadt a la esperanza de la Novena Sinfon\u00eda El origen de la sordera de Beethoven ha sido siempre motivo de discusi\u00f3n&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1462],"class_list":["post-15906","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-48y","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15906","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15906"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15906\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15908,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15906\/revisions\/15908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15906"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15906"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15906"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}