{"id":15936,"date":"2020-04-04T10:18:39","date_gmt":"2020-04-04T13:18:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15936"},"modified":"2020-04-04T10:18:44","modified_gmt":"2020-04-04T13:18:44","slug":"resucito-jesucristo-al-tercer-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=15936","title":{"rendered":"\u00bfResucit\u00f3 Jesucristo al tercer d\u00eda?"},"content":{"rendered":"<p>Todos los domingos, en sus celebraciones, muchos cristianos recitan el Credo, su confesi\u00f3n de fe fundamental. En \u00e9l afirman que Jesucristo \u201cfue crucificado, muerto y sepultado, descendi\u00f3 a los infiernos, y al tercer d\u00eda resucit\u00f3 de entre los muertos\u201d.<br \/>\nPero \u00bfrealmente Jes\u00fas resucit\u00f3 al tercer d\u00eda? Cuando leemos los evangelios, estos s\u00f3lo dicen que el domingo de Pascua un grupo de mujeres descubri\u00f3 que el sepulcro estaba vac\u00edo, pero no dicen en qu\u00e9 momento se produjo la resurrecci\u00f3n.<br \/>\nPara complicar m\u00e1s las cosas, los evangelios emplean diferentes expresiones para referirse a esa fecha. A veces dicen que sucedi\u00f3 \u201cal tercer d\u00eda\u201d de su muerte. As\u00ed lo afirma, por ejemplo, san Lucas, al narrar la aparici\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos el domingo de Pascua: \u201cEstaba escrito que el Mes\u00edas ten\u00eda que morir y al tercer d\u00eda resucitar de entre los muertos\u201d (Lucas 24,46). Si consideramos que Jes\u00fas mu-ri\u00f3 un viernes a las tres de la tarde, y contamos ese d\u00eda como el primero, entonces el segundo ser\u00eda el s\u00e1bado y el tercero el domingo. Por lo tanto, Jes\u00fas habr\u00eda resucitado el domingo de Pascua. As\u00ed lo entendi\u00f3 desde siempre la Iglesia, y por eso as\u00ed lo celebra en su liturgia.<\/p>\n<p><strong>Dilemas de un recuento<\/strong><br \/>\nPero otras veces los evangelios, en vez de decir que la resurrecci\u00f3n fue \u201cal tercer d\u00eda\u201d, dicen que fue \u201cen tres d\u00edas\u201d. Por ejemplo, cuando Jes\u00fas expuls\u00f3 a los mercaderes del Templo de Jerusal\u00e9n, los jud\u00edos le piden una explicaci\u00f3n de lo que ha hecho, y \u00e9l les responde: \u201cDestruyan este templo, y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9\u201d (Juan 2,19). El evangelista comenta que esas palabras se refer\u00edan a su resurrecci\u00f3n de entre los muertos (Juan 2, 21-22). De acuerdo con esta otra f\u00f3rmula (\u201cen tres d\u00edas\u201d), se trata de un lapso de 72 horas. Si Jes\u00fas muri\u00f3 el viernes por la tarde, entonces su resurrecci\u00f3n habr\u00eda tenido lugar el lunes.<br \/>\nFinalmente, algunos textos del evangelio dan una tercera versi\u00f3n y hablan de que la resurrecci\u00f3n sucedi\u00f3 \u201cdespu\u00e9s de tres d\u00edas\u201d. Por ejemplo, cuando Jes\u00fas les in-forma a sus disc\u00edpulos de su pr\u00f3xima muerte en Jerusal\u00e9n, les dice: \u201cEl Hijo del hombre tiene que sufrir mucho, ser\u00e1 rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y escribas, y lo matar\u00e1n; pero despu\u00e9s de tres d\u00edas resucitar\u00e1\u201d (Marcos 8,31). Seg\u00fan esto, si Jes\u00fas resucit\u00f3 \u201cdespu\u00e9s\u201d de tres d\u00edas, o sea, al cuarto d\u00eda, el suceso habr\u00eda tenido lugar el martes.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 d\u00eda, pues, se\u00f1alan los evangelios como el de la resurrecci\u00f3n: el domingo, el lunes o el martes siguiente a su muerte?<\/p>\n<p><strong>De noche en el cementerio<\/strong><br \/>\nPero cualquiera sea la f\u00f3rmula que adoptemos (\u201cal tercer d\u00eda\u201d, \u201cen tres d\u00edas\u201d, o \u201cdespu\u00e9s de tres d\u00edas\u201d), ninguna coincide con las narraciones de los evangelios.<br \/>\nEn efecto, Mateo narra que dos mujeres disc\u00edpulas de Jes\u00fas, Mar\u00eda Magdalena y otra Mar\u00eda, fueron a visitar la tumba del Maestro \u201cpasado el s\u00e1bado, al comenzar el primer d\u00eda de la semana\u201d, es decir, el domingo (Mateo 28,1). Ahora bien, para los jud\u00edos el domingo comenzaba con la puesta del sol del s\u00e1bado, alrededor de las 6 o 7 de la tarde. Por lo tanto, seg\u00fan Mateo fue el s\u00e1bado a la noche cuando ellas fueron al cementerio, descubrieron la tumba vac\u00eda, y comprendieron que hab\u00eda resucitado.<br \/>\nPor su parte, en el evangelio de Lucas leemos que Jes\u00fas crucificado le dice al la-dr\u00f3n arrepentido que muere crucificado junto a \u00e9l: \u201cHoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d (Lucas 23,43). Y \u201choy\u201d se refiere al d\u00eda de su muerte, es decir, al viernes.<br \/>\nEntonces, \u00bfla resurrecci\u00f3n tuvo lugar el viernes, el s\u00e1bado, el domingo, el lunes o el martes? Esta discrepancia nos muestra que nadie sab\u00eda exactamente cu\u00e1ndo ocurri\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Por una antigua creencia<\/strong><br \/>\nHoy la teolog\u00eda ense\u00f1a que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas debe entenderse como un acontecimiento que sucedi\u00f3 en el mismo momento de su muerte. Que no hubo un lapso entre su fallecimiento y su entrada en la vida eterna. Pero los primeros cristianos no lo entend\u00edan as\u00ed. Para ellos eran dos hechos misteriosos y cronol\u00f3gica-mente distintos. Por eso, despu\u00e9s de su muerte trataron de determinar cu\u00e1ndo se habr\u00eda producido la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Y la respuesta que dieron fue: \u201cal ter-cer d\u00eda\u201d.<br \/>\nYa san Pablo, en su 1\u00ba Carta a los Corintios, haciendo un resumen de las ense\u00f1anzas que imparti\u00f3 a sus oyentes, comenta: \u201cHermanos, les recuerdo la Buena Noticia que yo les prediqu\u00e9, y que ustedes han recibido. Porque les transmit\u00ed lo que yo mismo recib\u00ed. En primer lugar, que Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados seg\u00fan las Escrituras; que fue sepultado, y que resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, seg\u00fan las Escrituras\u201d (1 Corintios 15,1-4).<br \/>\nPablo, pues, ya conoc\u00eda en su \u00e9poca (hacia el a\u00f1o 53, mucho antes de que se escribieran los evangelios) el dato de que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado \u201cal tercer d\u00eda\u201d. A su vez \u00e9l afirma que lo hab\u00eda recibido de otros predicadores anteriores, lo cual muestra cu\u00e1n antigua era esa creencia.<br \/>\nPero \u00bfc\u00f3mo surgi\u00f3 entre los cristianos la idea del \u201ctercer d\u00eda\u201d? La clave est\u00e1 en las palabras finales del texto de Pablo, cuando a\u00f1ade que eso ocurri\u00f3 \u201cseg\u00fan las Escrituras\u201d. Aqu\u00ed est\u00e1 la soluci\u00f3n del problema. En efecto, seg\u00fan las Escrituras, cuando Dios quiere ayudar o socorrer a alguien de un peligro, lo suele hacer \u201cal tercer d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un plazo para el dolor<\/strong><br \/>\nLa primera vez que hallamos esta idea es en una famosa profec\u00eda pronunciada por Oseas, uno de los m\u00e1s antiguos profetas de Israel. Al hablarle a los israelitas, Oseas les dec\u00eda: \u201cVengan, volvamos al Se\u00f1or; \u00e9l nos ha desgarrado, pero \u00e9l nos sanar\u00e1; nos ha lastimado, pero nos vendar\u00e1. Despu\u00e9s de dos d\u00edas nos dar\u00e1 la vi-da, y al tercer d\u00eda nos levantar\u00e1; y as\u00ed viviremos en su presencia\u201d (Oseas 6,1-2).<br \/>\nEsta profec\u00eda expresaba la confianza que los israelitas ten\u00edan en la bondad de Dios, quien a veces parece castigarnos durante uno o dos d\u00edas, pero al tercer d\u00eda, es decir, poco despu\u00e9s, se le pasa el enojo y nos auxilia. Dios no est\u00e1 eternamente enojado con el hombre.<br \/>\nLa expresi\u00f3n \u201cal tercer d\u00eda\u201d s\u00f3lo significaba \u201cdentro de poco\u201d, plazo que se toma Dios para mostrar su amor por sus hijos.<br \/>\nLos jud\u00edos, bas\u00e1ndose en esta profec\u00eda, sacaron la conclusi\u00f3n de que Dios no permite que la gente buena sufra m\u00e1s de dos d\u00edas, porque al tercero siempre acude a librarlo de su aflicci\u00f3n. De este modo el \u201ctercer d\u00eda\u201d empez\u00f3 a interpretarse como la fecha indicada para la intervenci\u00f3n divina en la historia, el tiempo preciso para ayudar a los justos. As\u00ed, en los relatos del Antiguo Testamento se comenz\u00f3 a incorporar ese plazo para mostrar que era cierto lo que hab\u00eda anunciado Oseas.<\/p>\n<p><strong>Con los vestidos lavados<\/strong><br \/>\nPor ejemplo, cuando Abraham llev\u00f3 a su hijo Isaac al monte Moria para matarlo y ofrecerlo en sacrificio, Dios se le present\u00f3 al tercer d\u00eda y detuvo la mano que lo iba a inmolar, salvando la vida al muchacho y la futura descendencia de Abraham (G\u00e9nesis 22,1-4).<br \/>\nAsimismo cuando los hijos de Jacob viajaron a Egipto para comprar comida, di-ce el libro del G\u00e9nesis que fueron apresados y acusados de ser esp\u00edas, de modo que sus vidas corrieron peligro. Pero al tercer d\u00eda, gracias a la intervenci\u00f3n divi-na, fueron liberados y se les permiti\u00f3 regresar a su pa\u00eds sanos y salvos (G\u00e9nesis 42,18).<br \/>\nDe igual manera, cuando los israelitas salieron de Egipto e iniciaron su traves\u00eda por el desierto, la marcha se les volvi\u00f3 penosa porque no encontraban agua. Cuando el pueblo entero estaba ya a punto de perecer por la sed, Dios intervino al tercer d\u00eda e hizo aparecer agua potable, libr\u00e1ndolo de la muerte (\u00c9xodo 15,22-25).<br \/>\nIncluso el acontecimiento m\u00e1s grande de protecci\u00f3n divina, que fue la Alianza realizada entre Dios y el pueblo de Israel, tuvo lugar al tercer d\u00eda. Dice el texto b\u00edblico que al llegar los hebreos al monte Sina\u00ed, Dios habl\u00f3 a Mois\u00e9s y le dijo: \u201cDile al pueblo que se purifique hoy y ma\u00f1ana; que lave sus vestidos y est\u00e9 pre-parado para el tercer d\u00eda; porque al tercer d\u00eda bajar\u00e1 Yahv\u00e9 al monte Sina\u00ed, delante de todo el pueblo\u201d (\u00c9xodo 19,10-11).<\/p>\n<p><strong>En el vientre de la tierra<\/strong><br \/>\nMuchos otros episodios b\u00edblicos muestran a Dios actuando al tercer d\u00eda para preservar y acompa\u00f1ar la vida de su pueblo. Es el caso, por ejemplo, de los es-p\u00edas enviados por Josu\u00e9 para explorar la Tierra Prometida. Cuando llegaron, el rey de Jeric\u00f3 se enter\u00f3 y los persigui\u00f3 para matarlos, pero fueron salvados al tercer d\u00eda (Josu\u00e9 2,16).<br \/>\nTambi\u00e9n David fue librado por Dios al tercer d\u00eda de las manos de sus enemigos, que hab\u00edan invadido el campamento hebreo y hab\u00edan secuestrado a sus mujeres y ni\u00f1os (1 Samuel 30,1-20).<br \/>\nEzequ\u00edas, uno de los reyes de Jerusal\u00e9n, vivi\u00f3 una experiencia m\u00e1s extraordinaria a\u00fan. Hall\u00e1ndose gravemente enfermo, y habiendo organizado ya todos los detalles de su propio funeral, Dios le habl\u00f3 por medio del profeta Isa\u00edas y le anunci\u00f3 que al tercer d\u00eda iba a levantarse de la cama completamente curado (2 Reyes 20,1-11).<br \/>\nEl libro de Ester nos relata la historia de esta reina, y c\u00f3mo se le hab\u00eda prohibido presentarse sin autorizaci\u00f3n delante el rey. En caso de hacerlo, ser\u00eda castigada con la muerte. Ester, no obstante, debido a una emergencia que tuvo se present\u00f3 ante el monarca; pero lo hizo al tercer d\u00eda; y Dios la salv\u00f3 no s\u00f3lo a ella, sino a todo el pueblo jud\u00edo que estaba a punto de ser exterminado (Ester 4,16; 5,1).<br \/>\nQuiz\u00e1s el episodio m\u00e1s significativo de una salvaci\u00f3n divina al tercer d\u00eda se en-cuentra en la vida del profeta Jon\u00e1s. Seg\u00fan la Biblia, este hab\u00eda recibido la orden divina de ir a predicar a la ciudad de N\u00ednive. Pero Jon\u00e1s desobedeci\u00f3 la orden y huy\u00f3 en un barco rumbo a Espa\u00f1a. Durante el viaje un enorme pez lo devor\u00f3, \u201cy Jon\u00e1s estuvo en el vientre del pez durante tres d\u00edas y tres noches\u201d (Jon\u00e1s 2,1). All\u00ed, en las entra\u00f1as del cet\u00e1ceo, Jon\u00e1s arrepentido or\u00f3 pidiendo perd\u00f3n. Entonces Dios hizo que el pez lo vomitara en la orilla y lo devolviera sano y salvo.<br \/>\nVemos, pues, que en el Antiguo Testamento es com\u00fan encontrar a Dios realizan-do sus grandes haza\u00f1as al tercer d\u00eda. Era un modo de ense\u00f1ar que, si bien a veces el justo sufre, su padecimiento siempre tendr\u00e1 un lapso limitado, porque Dios acudir\u00e1 a su debido tiempo para salvarlo.<\/p>\n<p><strong>El profeta actualizado<\/strong><br \/>\nPero en el siglo II a.C. entr\u00f3 en el pueblo de Israel una idea novedosa: la de la resurrecci\u00f3n de los muertos. Hasta ese momento se pensaba que, cuando alguien mor\u00eda, no volv\u00eda a la vida nunca m\u00e1s porque la muerte era el estado definitivo del ser humano. Pero alrededor del a\u00f1o 200 a.C. apareci\u00f3 en Palestina la creencia de que Dios un d\u00eda devolver\u00e1 la vida a los difuntos. Entonces la profec\u00eda de Oseas, pronunciada 600 a\u00f1os antes, sufri\u00f3 una reinterpretaci\u00f3n.<br \/>\nHasta ese momento se hablaba de que Dios s\u00f3lo \u201cayudaba\u201d al tercer d\u00eda, cuando alguien ten\u00eda un problema. Pero como el problema m\u00e1s grande que puede tener un hombre es el de la muerte, los jud\u00edos pensaron que la profec\u00eda tambi\u00e9n pod\u00eda referirse a la resurrecci\u00f3n de los muertos. Que Dios ayudar\u00eda a las personas, resucit\u00e1ndolas al tercer d\u00eda.<br \/>\nEsta creencia qued\u00f3 reflejada en la nueva traducci\u00f3n que siglos m\u00e1s tarde se hizo del libro de Oseas al arameo (traducci\u00f3n llamada Targum). All\u00ed, en vez de decir: \u201cdespu\u00e9s de dos d\u00edas nos dar\u00e1 la vida, y al tercer d\u00eda nos levantar\u00e1\u201d, como dec\u00eda el original hebreo, dice: \u201cEn la consolaci\u00f3n futura nos dar\u00e1 la vida, y en la resurrecci\u00f3n de los muertos nos resucitar\u00e1\u201d. Seg\u00fan esta traducci\u00f3n, Oseas no anuncia que Dios al tercer d\u00eda nos levantar\u00e1 de la cama y nos devolvernos la salud, sino que nos levantar\u00e1 de la tumba y nos devolver\u00e1 la vida.<\/p>\n<p><strong>Una manera de hablar<\/strong><br \/>\nSin embargo hab\u00eda un problema. Seg\u00fan esta nueva interpretaci\u00f3n de la profec\u00eda, Dios resucita a los muertos \u201cal tercer d\u00eda\u201d. Pero \u00bfal tercer d\u00eda de qu\u00e9? \u00bfDe sus muertes? Eso no era cierto. Los grandes personajes del Antiguo Testamento como Abraham, Isaac y Jacob hab\u00edan muerto hac\u00eda mucho y a\u00fan no hab\u00edan resucitado. Y ya hab\u00edan pasado m\u00e1s de tres d\u00edas de sus muertes. \u00bfC\u00f3mo calcular entonces esos tres d\u00edas?<br \/>\nPara salir del atolladero, los rabinos dijeron que esos tres d\u00edas no se refer\u00edan a per\u00edodos de 24 horas, sino a etapas de la historia. As\u00ed, el primer d\u00eda correspond\u00eda a la era presente, el segundo d\u00eda a la \u00e9poca del Mes\u00edas, y el tercer d\u00eda al mundo futuro en que los muertos resucitar\u00e1n. El \u201ctercer d\u00eda\u201d era, pues, una manera de hablar de una \u00e9poca futura, de la tercera etapa de la historia, cuando los que duermen el sue\u00f1o de la muerte se levantar\u00e1n de sus tumbas y volver\u00e1n a la vida.<\/p>\n<p><strong>Para que caiga en domingo<\/strong><br \/>\nVolvamos ahora a los primeros cristianos. Cuando estos se convencieron de que Jes\u00fas estaba vivo, y se lanzaron a anunciar su resurrecci\u00f3n, nadie sab\u00eda exacta-mente en qu\u00e9 d\u00eda hab\u00eda sucedido eso. S\u00f3lo cre\u00edan que hab\u00eda recuperado la vida. Pero para ellos, esa resurrecci\u00f3n inauguraba la nueva era de la resurrecci\u00f3n de los muertos, la tercera etapa, el nuevo tiempo del Reino de Dios anunciado por el profeta Oseas. Por eso comenzaron a decir que hab\u00eda sido \u201cal tercer d\u00eda\u201d.<br \/>\nLa expresi\u00f3n no pretend\u00eda aludir al d\u00eda en que las mujeres descubrieron el sepulcro vac\u00edo, ni al de las manifestaciones de Jes\u00fas el domingo de Pascua, sino a la nueva era en la que la humanidad hab\u00eda entrado, era en la que todos los muertos ahora pod\u00edan resucitar (aunque todav\u00eda no lo hicieran). El tiempo de la salvaci\u00f3n, tan ansiado por los jud\u00edos, por fin hab\u00eda comenzado.<br \/>\nPor eso los evangelios son tan imprecisos en cuanto al momento exacto de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Lo que importaba era mencionar el n\u00famero \u201ctres\u201d, aunque la f\u00f3rmula variara (\u201cen tres d\u00edas\u201d, \u201cdespu\u00e9s de tres d\u00edas\u201d, \u201cal tercer d\u00eda\u201d).<br \/>\nM\u00e1s tarde, cuando se empez\u00f3 a contar la resurrecci\u00f3n como un hecho comprobado hist\u00f3ricamente, se fij\u00f3 el domingo para celebrarlo. Entonces los evangelistas buscaron que la expresi\u00f3n coincidiera m\u00e1s o menos con los datos que ten\u00edan. As\u00ed, Marcos dice que Jes\u00fas anunci\u00f3 su resurrecci\u00f3n para \u201cdespu\u00e9s de tres d\u00edas\u201d (Marcos 8,31; 9,31; 10,34). En cambio Mateo y Lucas, viendo que si Jes\u00fas hab\u00eda muerto un viernes, hab\u00eda menos de tres d\u00edas hasta el domingo, cambiaron la f\u00f3rmula y pusieron \u201cal tercer d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong>Una vida sin cad\u00e1ver<\/strong><br \/>\nEl poeta griego Homero, en <em>La Il\u00edada<\/em>, nunca describe la hermosura de Helena, por cuya belleza se desat\u00f3 la guerra de Troya. No ten\u00eda palabras para ello. En su lugar emplea una dramatizaci\u00f3n: dice que dos hombres la ven un d\u00eda pasar, desde lo alto de las murallas de Troya, y uno de ellos exclama impresionado: \u201cPor esa mujer val\u00eda la pena la guerra que emprendimos\u201d. \u00a1Un recurso genial de Homero! Sin describirla, deja al lector pensando c\u00f3mo habr\u00e1 sido su hermosura. Lo mismo hacen los evangelistas: no tienen palabras para describir la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Es algo que sobrepasada toda expresi\u00f3n. S\u00f3lo hablan de la tumba vac\u00eda.<br \/>\nEs que hay cosas que no pueden describirse con palabras, porque sobrepasan nuestras categor\u00edas mentales. Como dec\u00eda Joseph Ratzinger en su libro <em>Introducci\u00f3n al Cristianismo<\/em>: \u201cCristo, por su resurrecci\u00f3n, no volvi\u00f3 otra vez a su vida terrenal anterior, como el hijo de la viuda de Na\u00edm, o L\u00e1zaro. Cristo resucit\u00f3 a la vida que no cae dentro de las leyes qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas\u201d. Por eso su resurrecci\u00f3n no tiene una fecha determinada.<br \/>\nPero si bien no podemos datarla en un d\u00eda fijo, s\u00ed podemos hacerlo a partir del cambio que se verific\u00f3 en los disc\u00edpulos. Ellos, que eran hombres impetuosos, in-tolerantes, dubitativos, ambiciosos, a partir de ese momento se transformaron completamente y fueron capaces de enfrentar peligros y resistir las dificultades, hasta el punto de dar su vida por la fe que hab\u00edan adquirido. Hab\u00edan comprendido que, si los tiempos hab\u00edan cambiado, ellos tambi\u00e9n ten\u00edan que cambiar.<br \/>\nAfirmar que Jes\u00fas resucit\u00f3 al tercer d\u00eda no significa creer en una fecha, sino en un nuevo estilo de vida, en el que dejamos ya de vivir como cad\u00e1veres; en el que no permitimos que ning\u00fan proceso de corrupci\u00f3n se introduzca en nosotros; en el que asumimos un compromiso formal con la gente; en el que m\u00e1s all\u00e1 de las adversidades y ca\u00eddas seguimos levant\u00e1ndonos cada d\u00eda de nuestra postraci\u00f3n. Porque la \u00fanica forma de probar que Jes\u00fas est\u00e1 vivo, es mostrando que sus seguidores lo est\u00e1n.<\/p>\n<p><em>El autor es te\u00f3logo y biblista<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos los domingos, en sus celebraciones, muchos cristianos recitan el Credo, su confesi\u00f3n de fe fundamental. 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