{"id":16031,"date":"2019-06-26T13:10:00","date_gmt":"2019-06-26T16:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16031"},"modified":"2020-05-26T13:18:14","modified_gmt":"2020-05-26T16:18:14","slug":"jose-emilio-burucua-la-depredacion-de-africa-empieza-con-el-marfil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16031","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Emilio Buruc\u00faa: \u201cLa depredaci\u00f3n de \u00c1frica empieza con el marfil\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em>Historiador del arte, doctor en Filosof\u00eda y Letras, cr\u00edtico y autor de libros notables, recibi\u00f3 el premio de reconocimiento a la trayectoria en el \u00e1rea de Letras que otorga el Fondo Nacional de las Artes. Su libro <strong>Excesos lectores, ascetismos iconogr\u00e1ficos<\/strong> (Ampersand), fue considerado en 2018 el libro del a\u00f1o y se alz\u00f3 con el Premio de la Cr\u00edtica en la Feria del Libro. De reciente aparici\u00f3n es Historia natural y m\u00edtica de los elefantes, que escribi\u00f3 junto a Nicol\u00e1s Kwiatkowski, en el que estudian la simbolog\u00eda del elefante en diferentes sociedades.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l fue el punto de partida de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre los elefantes?<\/strong><br \/>\nEstuve nueve meses en el Instituto de Nantes conviviendo con colegas de todo el mundo, en particular de origen afro-asi\u00e1tico. En las comidas comunes se dan conversaciones fabulosas, con una actitud amistosa y receptiva. En una de esas conversaciones, un director indio de cine, Kumar Shahani, director de La flauta de bamb\u00fa, pregunt\u00f3 cu\u00e1les eran los animales simb\u00f3licos del hombre en Occidente. Me puse a leer sobre el tema y descubr\u00ed que est\u00e1n los que se aproximan por un rasgo de car\u00e1cter: el zorro, por el astuto; el buey, el manso; el perro, el fiel; el lobo, el cruel; el oso, el tipo fuerte y un poco tosco. Y Cristo es el cordero, \u00bfverdad? De pronto descubro en los bestiarios del Medioevo, que el elefante aparece como un alter ego del ser humano, con rasgos como la buena memoria, y tambi\u00e9n la b\u00fasqueda de la virtud, dado que tiene relaciones sexuales cada tres o cuatro a\u00f1os, lo cual se interpretaba como respeto a la castidad. Desde la \u00e9poca de Arist\u00f3teles se pensaba que el elefante era religioso: entend\u00edan que al elevar la trompa y barritar, todas las ma\u00f1anas, rend\u00eda homenaje al sol y a la luna; y adem\u00e1s advirtieron una serie de rituales funerarios, por ejemplo, al morir una hembra de la manada, hay uno o dos d\u00edas de lamento sobre el cad\u00e1ver, y luego lo tapan. Cuando vuelven a pasar por el lugar, quiz\u00e1s un a\u00f1o despu\u00e9s, se detienen; hay una especie de memoria colectiva de la matriarca muerta.<br \/>\n<strong>\u00bfTambi\u00e9n exist\u00edan asociaciones espirituales o religiosas?<\/strong><br \/>\nUna fuente maravillosa fue El Fisi\u00f3logo, un tratado de zoolog\u00eda antigua que incluye las caracter\u00edsticas del animal, a veces con bastante detalle, pero quiz\u00e1s lo m\u00e1s interesante es la historia legendaria de cada uno. En el siglo VI, en las versiones antiguas de este prototipo de los bestiarios, la descripci\u00f3n del elefante culmina con un cuento en el que una pareja de elefantes se cae en un pozo. Aparecen otros doce elefantes de la manada y tratan de sacarlos pero no lo logran. Al tiempo aparece un elefante chico que, con su trompa, excava el hueco y les abre camino para salir. La interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica es que la pareja eran Ad\u00e1n y Eva, que caen en el pecado, los doce son los profetas de Israel, y el peque\u00f1o es Cristo, que finalmente logra salvarlos. A partir del siglo XIII, los Gesta Romanorum eran historias utilizadas por los sacerdotes como temas de sus sermones porque ten\u00edan una moraleja cristianizada. La n\u00famero 115 cuenta la historia de un rey cuyo reino era una enorme selva de poco uso por la presencia de un elefante al que todos tem\u00edan. Para reducirlo, los sabios de la Corte le aconsejan que env\u00ede a dos muchachas v\u00edrgenes desnudas al bosque. Ellas entran y empiezan a cantar. El elefante aparece, las acaricia con la trompa, y se duerme en el regazo de una de ellas. La otra, entonces, lo atraves\u00f3 con una espada, le cort\u00f3 la cabeza y juntaron la sangre en un recipiente, con la que luego ungieron al rey. La moraleja es que Eva es la joven que le corta la cabeza y Mar\u00eda la que junta la sangre. Cristo es el elefante, entonces la sangre de Cristo convierte al rey en justo. La hip\u00f3tesis de esta extra\u00f1a historia es que no puede no tener alg\u00fan contacto con el mito de Ganesh.<br \/>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo es el pasaje de esos mitos a Occidente?<\/strong><br \/>\nMuchas historias de la India proven\u00edan desde el siglo XI hasta el XIV de los \u00e1rabes que llegaban al sur de Espa\u00f1a, sobre lo cual escribi\u00f3 Men\u00e9ndez Pelayo, pero no hay referencias a Ganesh. S\u00f3lo un viajero \u00e1rabe, Ibn Battuta, que fue a la India en el siglo XI y escribi\u00f3 un tratado maravilloso en el que hace referencia a Ganesh, el dios con cabeza de elefante, pero no al mito. Aparentemente ese texto se conoci\u00f3 en Europa en el siglo XIV. Ganesh es un dios de redenci\u00f3n, de salvaci\u00f3n, el m\u00e1s popular del pante\u00f3n hinduista. Su nombre significa el \u201cremovedor de obst\u00e1culos\u201d: cuando alguien va a hacer un viaje, a emprender algo nuevo, casarse, lo primero es rogar a Ganesh. Hay tambi\u00e9n una versi\u00f3n japonesa de este dios conformado por una pareja que est\u00e1 siempre unida.<br \/>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo imagen de divinidad, el primer dato surge de la India?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, es un animal relacionado con los dioses, tanto celestes como t\u00f3nicos, incluso desde la idea de que los cuatro puntos cardinales est\u00e1n sostenidos por elefantes. En el Mahabharata hay un elefante primordial, sagrado, con tres cabezas. Y toda la tradici\u00f3n siempre le va otorgar grandes virtudes. Puede ser feroz pero siempre justo, nunca utiliza violencia sin raz\u00f3n.<br \/>\n<strong>\u00bfCu\u00e1les fueron los primeros hallazgos en Occidente?<\/strong><br \/>\nDescubr\u00ed los elefantitos en los capiteles rom\u00e1nicos, que tienen que ver con El Fisi\u00f3logo, en el siglo XI. En el g\u00f3tico, en el \u00e1bside de la catedral de Reims, hay animales vinculados con la doctrina cristiana, entre ellos un elefante peque\u00f1o, y hay otro en la torre norte de Notre Dame de Par\u00eds. A partir del Renacimiento, se hace m\u00e1s conocido a\u00fan, dado que los reyes de Portugal llevan elefantes de la India y se convierte en un regalo principesco. El rey Manuel el Afortunado de Portugal le env\u00eda un elefante de regalo al papa Le\u00f3n X en el a\u00f1o 1514, y \u00e9ste queda encantado con Hanno. Parece que lo hab\u00edan entrenado: al ver a Le\u00f3n X se puso de rodillas, y el gesto se interpret\u00f3 como una prueba de que la naturaleza reconoc\u00eda el Papado. Dos a\u00f1os despu\u00e9s el animal muri\u00f3 de neumon\u00eda y fue enterrado en el patio del Belvedere. El Papa le compuso un poema f\u00fanebre y le pidi\u00f3 a Rafael un fresco que desaparece porque estaba al aire libre, pero el dibujo se conserva en Berl\u00edn. Ese dibujo de Rafael se multiplic\u00f3 y Hanno se hizo famoso.<br \/>\n<strong>\u00bfY el elefante frente a Santa Mar\u00eda Minerva en Roma?<\/strong><br \/>\nEs del siglo XVII, de Bernini, y tiene que ver con un dibujo de Julio Romano, ayudante de Rafael, que lo hab\u00eda hecho a partir de la experiencia de Hanno. Y hay algo extra\u00f1o en ese elefante obelisc\u00f3folo, como lo llaman, ya que hab\u00eda aparecido en un libro de emblemas ilustrado de 1498, El sue\u00f1o de Polifilo. En El tesoro de la lengua castellana, de Covarrubias, el art\u00edculo del elefante es uno de los m\u00e1s extensos, y re\u00fane toda la tradici\u00f3n de Occidente, desde Arist\u00f3teles y Plinio.<br \/>\n<strong>\u00bfCu\u00e1ndo cambia esta visi\u00f3n del elefante?<\/strong><br \/>\nEl per\u00edodo de investigaci\u00f3n de este libro termina en el siglo XVIII, dado que con Nicol\u00e1s Kwiatkowski somos profesores de historia moderna tradicional. En el caso de los elefantes, ese siglo implica un giro porque es el momento en que la historia natural cient\u00edfica iluminista se apropia del tema: se disecan elefantes, se los observa, hay una pareja que es llevada desde Indonesia a La Haya y durante la anexi\u00f3n en la Revoluci\u00f3n Francesa, a Par\u00eds. All\u00ed hacen una observaci\u00f3n minuciosa de sus costumbres y escriben un libro, que adem\u00e1s est\u00e1 muy bien ilustrado. Incluso tiene una parte dedicada a los elefantes y la m\u00fasica, porque hicieron un experimento en Par\u00eds: los llevaron a un concierto. En el siglo XIX la situaci\u00f3n cambia, sobre todo en Europa. Por ejemplo, los ingleses van a usar a los elefantes en la India para la caza, sobre todo del tigre.<br \/>\n<strong>\u00bfQu\u00e9 pasaba en \u00c1frica?<\/strong><br \/>\nEn el folclore africano el elefante puede ser torpe, un poco tonto; los peque\u00f1os animales, con su astucia, se aprovechan de \u00e9l. Estamos elaborando un mapa de esas tradiciones folcl\u00f3ricas para un futuro libro. Por ejemplo, en todo el litoral del \u00cdndico, la visi\u00f3n es m\u00e1s cercana a la de India, pero creemos que se debe a que desde el siglo XVI hay una poblaci\u00f3n india importante que ha influido. Por otro lado, estamos investigando la historia del elefante africano que fue objeto de captura, de caza y de masacre sistem\u00e1tica para la extracci\u00f3n del marfil desde 1830 hasta 1900. Los europeos organizaban las batidas que luego ten\u00edan que hacer los locales. Del lado del \u00cdndico el control estaba en dominio \u00e1rabe, y el tr\u00e1fico de marfil iba de la mano del tr\u00e1fico de esclavos. La esclavitud perdur\u00f3 hasta finales del siglo XIX; el sult\u00e1n de Zanz\u00edbar era uno de los que la manejaba. La depredaci\u00f3n de \u00c1frica empieza con el marfil y va asociada siempre a masacres de seres humanos. El nuevo colonialismo cambia todo, es m\u00e1s despiadado: se parte de la idea de que los recursos est\u00e1n para ser extra\u00eddos y no se plantean ning\u00fan cuestionamiento con respecto a la reproducci\u00f3n del recurso. Al marfil le sucedieron el caucho, el cobre y los diamantes. Despu\u00e9s lleg\u00f3 el uranio: la bomba que lanzaron contra Hiroshima se arm\u00f3 con uranio de El Congo. Ahora el inter\u00e9s est\u00e1 en el colt\u00e1n, que es la mezcla de dos minerales, colombita y tantalita, que se utiliza para la tecnolog\u00eda. En toda la regi\u00f3n de los grandes lagos y desde Camer\u00fan y la Rep\u00fablica Centroafricana hacia el este, y por el sur hasta Zambia, desde el genocidio de Ruanda murieron violentamente unas seis millones de personas, por el estado de guerra perpetua. Al genocidio de los tutsis sigui\u00f3 el de los hutus, que se refugiaron en El Congo, y todav\u00eda hay guerra.<br \/>\n<strong>\u00bfEl conflicto permanente tiene que ver con la divisi\u00f3n de los Estados por el colonialismo?<\/strong><br \/>\nLos intelectuales lo explican como el producto de esas fronteras absurdas que han dividido un pueblo, o que han juntado pueblos que se odiaban desde generaciones. Los \u00fanicos lugares libres de esta violencia son los mantienen m\u00e1s o menos las fronteras previas como Gana, Senegal, Togo, Costa de Marfil\u2026 El Congo para m\u00ed es inviable, no puede ser un Estado, no tiene ning\u00fan fundamento \u00e9tnico-lingu\u00edstico, es un rejunte de Leopoldo II. La independencia se concret\u00f3 el 1 de junio de 1960 y pocos meses despu\u00e9s ya estaba todo dado vuelta. Hemos dado con un periodista que en 2007 viaj\u00f3 a la zona del lago Alberto y entrevist\u00f3 a uno de los se\u00f1ores de la guerra que hab\u00eda participado de las campa\u00f1as contra los hutus. Esta persona le cuenta que sigue comandando una especie de horda militar, con armamento de \u00faltima generaci\u00f3n, y que en un momento determinado volvieron a la caza del marfil pero s\u00f3lo encontraron cr\u00edas peque\u00f1as, perdidas, as\u00ed que retomaron el saqueo del oro. Y se sigue vendiendo carne de elefante en los puestos de los mercados. Fue una depredaci\u00f3n sistem\u00e1tica: en el a\u00f1o 1900 hab\u00eda 13 millones de elefantes en la regi\u00f3n; en 2016 se hizo un censo y se contabilizaron menos de 400 mil. Otro dato a tener en cuenta es que China prohibi\u00f3 el comercio de marfil reci\u00e9n en el a\u00f1o 2016, de manera que hasta ese momento compraba legalmente a cazadores furtivos.<\/p>\n<p><strong>Paralelamente a estas investigaciones sos el responsable de la muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes \u201cNinfas, serpientes, constelaciones: la teor\u00eda art\u00edstica de Aby Warburg\u201d. \u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 la idea de presentar a este erudito al gran p\u00fablico?<\/strong><br \/>\nEn conversaciones con Andr\u00e9s Duprat, director del Museo, surgi\u00f3 esta figura tan inmensa de la historia del arte. El me anim\u00f3 a pensar algunas ideas y se sum\u00f3 con gran inter\u00e9s Alberto Manguel, quien escribi\u00f3 sobre la biblioteca Warburg como algo \u00fanico en el mundo. \u00c9l muri\u00f3 el d\u00eda del crack de la Bolsa, en 1929, y su familia mantuvo la biblioteca hasta enero de 1933. La secretaria del Instituto Warburg, Gertrud Bing, una mujer de gran inteligencia y car\u00e1cter, interes\u00f3 a la ciudad de Londres para que pidiera prestada la biblioteca a la ciudad de Hamburgo, y alguien esclarecido acept\u00f3. De esta manera dos barcos repletos de libros la trasladaron, y hoy depende de la Universidad de Londres, que la protegi\u00f3.<br \/>\n<strong>\u00bfPor qu\u00e9 se considera que Warburg cambia la historia del arte?<\/strong><br \/>\n\u00c9l demuestra que los combates y los conflictos de formas y s\u00edmbolos, lo propio de lo est\u00e9tico, son temas fundamentales de la civilizaci\u00f3n, sobre todo despu\u00e9s de haber estudiado profundamente el Renacimiento. Warburg era un disc\u00edpulo indirecto de Burckhardt, admiraba su obra y coincid\u00eda con \u00e9l en que el Renacimiento era un umbral del que part\u00eda la historia de la Modernidad, un momento en el que el mundo mediterr\u00e1neo antiguo y medieval renace en parte pero como una forma de desprenderse de \u00e9l, para empezar a navegar en busca de lo nuevo, de lo desconocido. Warburg demuestra, en un famoso texto que se llama \u201cArte del retrato y burgues\u00eda florentina\u201d, que todo ese movimiento de ideas, de discusiones, de debates tiene que ver con la afirmaci\u00f3n de la burgues\u00eda, la necesidad de auto-representarse y fundar su papel en las sociedades europeas. Hay un Warburg que es muy consciente de la historia como el estudio de lo particular, de lo individual en el pasado, y algo que define un horizonte cultural y lo distingue del resto. El papel del h\u00e9roe que lucha contra los monstruos es un fen\u00f3meno que nace en Grecia y se expande en el Mediterr\u00e1neo, queda en un estado de latencia en el Medioevo cristiano, pero luego son estas sociedades cristianas las que, ante la aparici\u00f3n de la burgues\u00eda como una nueva clase, recupera aquello y se produce la gran unidad de los dos legados: el pagano antiguo y el cristiano, y son la base para algo completamente nuevo que es la Modernidad europea. Pero Warburg se encuentra tambi\u00e9n frente a otras cuestiones, por ejemplo, la astrolog\u00eda, que siempre hab\u00eda estado all\u00ed, formando parte del \u201cvadem\u00e9cum\u201d del hombre culto, como Santo Tom\u00e1s, San Alberto, San Agust\u00edn\u2026 Dante le da un sentido a la astrolog\u00eda: si no hubiera una influencia de los astros, los hijos ser\u00edan iguales a sus padres y el cambio ser\u00eda imposible. Tambi\u00e9n aparece la magia y la serpiente como problemas a resolver, y hace su viaje a los Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 sucede en ese viaje?<\/strong><br \/>\nAdvierte que la antropolog\u00eda le pod\u00eda dar algunas herramientas para explicar estos problemas. En Washington se pone en contacto con el alem\u00e1n Franz Boas, cuya obra ya conoc\u00eda y admiraba, y quien le muestra sus estudios de los pueblos del oeste norteamericano. Warburg viaja a Nuevo M\u00e9xico a estudiar la cultura de los indios pueblo y luego a San Francisco. En esas culturas prehisp\u00e1nicas \u00e9l descubre el papel de la serpiente como un ser que comunica tres mundos: el de los muertos, el de los vivos y por \u00faltimo, transformada en rayo, es escalera hacia el cielo. Observa tambi\u00e9n una serie de dibujos sobre la arena que hacen los navajos y los hopis. Va a una escuela en el distrito Pueblo y cuando el maestro pide a los ni\u00f1os que dibujen una tormenta, uno de los chicos ilustra los rayos como una serpiente. Ten\u00eda previsto seguir viaje hacia Jap\u00f3n, pero desisti\u00f3. En definitiva, entiende que ha participado de algunas de las primeras experiencias culturales, las m\u00e1s poderosas.<br \/>\n<strong>\u00bfEs justo decir que con Warburg la historia del arte deja de ser cronol\u00f3gica y pasa a ser transversal?<\/strong><br \/>\nRespecto de la serpiente, se encontr\u00f3 con un problema conceptual: como mediadora de mundos y en cierto punto salvadora, la relaciona con la serpiente de Esculapio, que era sanadora. Esculapio ten\u00eda un edificio donde se criaban las serpientes para suministrar veneno a los enfermos. Y la serpiente est\u00e1 tambi\u00e9n en el caduceo de Mercurio. Y se interesa por la serpiente de bronce\u2026 Empieza a preguntarse si acaso la serpiente no est\u00e1 ligada a una experiencia com\u00fan de la humanidad, es decir que su significado deber\u00eda buscarse desde la antropolog\u00eda y no tanto desde la historia.<br \/>\n<strong>\u00bfSer\u00eda una Pathosformel?<\/strong><br \/>\nNo, porque la Pathosformel tiene un car\u00e1cter hist\u00f3rico, es propia de un horizonte de civilizaci\u00f3n. Como la ninfa, el h\u00e9roe, son creaciones de f\u00f3rmulas intensas en las que se concentra una experiencia existencial y colectiva muy poderosa. Las f\u00f3rmulas de pathos han sido creadas en determinado momento y regi\u00f3n de la humanidad, con contenidos propios y emociones que van asociadas. La ninfa es una condensaci\u00f3n de la experiencia de la vida joven que los griegos viven e instalan.<br \/>\nQue aparece en Santa Maria Novella, con la obra de Ghirlandaio.<br \/>\nY que sigue hasta el art nouveau. Cuando vemos una ni\u00f1a o una joven que se mueve y baila con la cabellera suelta es el ep\u00edtome de la juventud. Pero a un chino, le resultar\u00eda absolutamente indiferente. No nos damos cuenta de la capilaridad cultural que determina este tipo de asociaciones. Las ciudades occidentales est\u00e1n llenas de ninfas: en la ornamentaci\u00f3n arquitect\u00f3nica, en las estampillas. Cuando los montoneros tienen que elegir una Evita no optan por la figura de princesa con el rodete sino que privilegian la foto famosa de Eva con el pelo suelto. Es una ninfa perfecta, una mujer sonriente, vital, joven; el pecho est\u00e1 marcado porque el viento le pega la vestimenta al cuerpo. La convierten en \u00edcono porque son la juventud peronista, eso era lo que quer\u00edan transmitir. Y eso que a ella no le gustaba esa foto.<br \/>\n<strong>En el marco de los debates actuales en torno a los recortes en ciencia, \u00bfC\u00f3mo ve la situaci\u00f3n de las ciencias humanas y la investigaci\u00f3n en la Argentina?<\/strong><br \/>\nEl sistema cient\u00edfico nacional fue creado por Hussay durante la Revoluci\u00f3n del 55-58, con rigor, seriedad y un esp\u00edritu de amplitud y rigor intelectual y cient\u00edfico del que todav\u00eda puede decirse que esta instituci\u00f3n vive. Tambi\u00e9n le dio un lugar muy importante a las humanidades, aunque era un cient\u00edfico de la ciencia b\u00e1sica. En los \u201960 sigui\u00f3 desarroll\u00e1ndose con Frondizi, con Illia. Quiz\u00e1s con un sesgo m\u00e1s conservador tambi\u00e9n el Gobierno militar del \u201866 mantuvo esa estructura y podemos decir que la hizo progresar. Sigui\u00f3 la noche oscura y las cosas se pusieron turbias, mucha gente fue expulsada o abandon\u00f3 el pa\u00eds, pero con la democracia vuelve a pensarse en pol\u00edtica cient\u00edfica, con el Dr. Abeledo a cargo del Conicet y Manuel Sadosky como secretario de Ciencia y T\u00e9cnica. Hab\u00eda una tradici\u00f3n que se asienta y se consolida, con sus altos y bajos. El principio del gobierno de Menem fue bastante catastr\u00f3fico, pero la segunda etapa fue muy f\u00e9rtil, sobre todo con la figura de Del Bello, que retoma una idea de articular el Conicet con las universidades. Durante la crisis de 2001-2002, la Fundaci\u00f3n Antorchas, una instituci\u00f3n privada, salv\u00f3 la ciencia argentina: durante m\u00e1s de un a\u00f1o y medio cubri\u00f3 el gasto \u00edntegro en ciencia y tecnolog\u00eda del pa\u00eds. A partir del gobierno de N\u00e9stor Kirchner se normaliz\u00f3 y hubo un despliegue importante de toda la cuesti\u00f3n cient\u00edfica. Hubo cierto derroche y sobreactuaci\u00f3n, sobre todo al final, cuando entraron cantidades de investigadores y era previsible un cuello de botella en el sistema. En 2014 y 2015 ya directamente puede hablarse de irresponsabilidad. Con el actual Gobierno, no muy l\u00facido, se decidi\u00f3 sanear las finanzas del sistema, y se sum\u00f3 una cierta torpeza que nos llev\u00f3 a la situaci\u00f3n actual. Desfinanciar el sistema pude ser letal.<br \/>\n<strong>\u00bfHay prejuicios contra la investigaci\u00f3n en ciencias sociales?<\/strong><br \/>\nEs una aberraci\u00f3n. \u00bfPuede concebirse una ciencia m\u00e9dica sin una fuerte base de humanidades? As\u00ed estamos en el reino de las m\u00e1quinas en el diagn\u00f3stico m\u00e9dico, en los tratamientos, con la queja constante de los dolientes y de los sufrientes. Eso tiene que ver con una p\u00e9rdida de la vieja ra\u00edz de la medicina en las humanidades. Einstein, adem\u00e1s de un gran f\u00edsico y cient\u00edfico, fue un humanista extraordinario.<br \/>\n<strong>\u00bfQu\u00e9 panorama ten\u00e9s de las artes pl\u00e1sticas actuales de nuestro pa\u00eds?<\/strong><br \/>\nCreo que el campo se ha ensanchado hacia horizontes nuevos donde la categor\u00eda de artes pl\u00e1sticas ya no es \u00fatil. Por ejemplo, todas las artes electr\u00f3nicas de las que Ferm\u00edn Fevre fue tan entusiasta han abierto el horizonte. Ya no hay m\u00e1s viejos soportes, el cincel, la piedra, la madera, lo que se plantean son obras totales, sobre todo las performativas, donde hay una combinaci\u00f3n de elementos tomados de las viejas artes pl\u00e1sticas, sumados a lo electr\u00f3nico. Se ha abierto enormemente el campo de la experimentaci\u00f3n en t\u00e9cnicas, dispositivos, la aparici\u00f3n de lo ef\u00edmero. En ese espectro, creo que la Argentina est\u00e1 muy en la vanguardia. Yo lo veo con mucho inter\u00e9s y esperanza, aunque sinceramente no es lo que m\u00e1s me gusta; prefiero un fresco de 1480.<br \/>\n<strong>\u00bfQu\u00e9 record\u00e1s de tus a\u00f1os en el vicedecanato en la Facultad de Letras?<\/strong><br \/>\nFueron los a\u00f1os de 1994 a 1998, con Luis Yanes como decano. Me dio como tarea mudar la biblioteca que estaba en la sede de la calle Independencia. Eran 350 mil libros, m\u00e1s las revistas. Y estaba todav\u00eda fresca la desastrosa mudanza de la Biblioteca Nacional, que reci\u00e9n ahora se est\u00e1 reponiendo. Dur\u00f3 tres meses y no se perdi\u00f3 ni un libro, adem\u00e1s de organizar el cat\u00e1logo electr\u00f3nico en la base de datos. Adem\u00e1s pudimos armar la reserva, donde se conserva todo lo anterior a 1800, primeras ediciones argentinas y ediciones importantes. Tengo dos an\u00e9cdotas interesantes. Un d\u00eda estaba en la oficina de la calle Pu\u00e1n y me dicen que un alumno quer\u00eda verme porque le hab\u00edan dado \u201cun libro raro\u201d. Era una primera edici\u00f3n de Finnegans Wake, Nueva York, 1939, y me muestra una dedicatoria, \u201cA Georgie\u201d, y despu\u00e9s esa letrita tan \u00fanica marcando p\u00e1gina tal, y una palabra, y as\u00ed sucesivamente. Una lista de palabras que le hab\u00edan llamado la atenci\u00f3n, y que despu\u00e9s transform\u00f3 en personajes de sus cuentos. Le dije que se lo llevara a su casa y cuando lo devolviera, lo guardar\u00edamos en la reserva. \u00bfQui\u00e9n era el estudiante? Pablo Gianera. La otra an\u00e9cdota tiene que ver con un informe que yo estaba hojeando en el que Roca, entonces Ministro de Guerra, presentaba el esbozo de lo que ser\u00eda la campa\u00f1a del desierto. Cae un papelito; lo miro y era un boceto de Delacroix, pintado al \u00f3leo. Dec\u00eda: \u201cEugene Delacroix, firmado E.S.\u201d. Pens\u00e9 que debi\u00f3 pertenecer a Eduardo Schiaffino, e incre\u00edblemente me encuentro en la biblioteca con Ana Mar\u00eda Telesca, la mayor especialista en Schiaffino. Mir\u00f3 el papel e identific\u00f3 la firma. Se lo dimos a Bustillo, que lo restaur\u00f3, y desde entonces est\u00e1 en el Decanato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Historiador del arte, doctor en Filosof\u00eda y Letras, cr\u00edtico y autor de libros notables, recibi\u00f3 el premio de reconocimiento a la trayectoria en el \u00e1rea&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[812,1462],"class_list":["post-16031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-burucua","tag-cultura"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4az","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16031"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16033,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16031\/revisions\/16033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}