{"id":16137,"date":"2020-07-29T10:50:47","date_gmt":"2020-07-29T13:50:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16137"},"modified":"2020-07-29T10:50:49","modified_gmt":"2020-07-29T13:50:49","slug":"interrogantes-para-la-post-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16137","title":{"rendered":"Interrogantes para la post pandemia"},"content":{"rendered":"<p>La pandemia lleg\u00f3 a la Argentina en un contexto de severa crisis econ\u00f3mica. Los debates de febrero de 2020, adem\u00e1s de ignorar la gravedad de lo que estaba aconteciendo en China en materia de salud, se centraban en la reestructuraci\u00f3n de la deuda p\u00fablica y la interacci\u00f3n del ministro Mart\u00edn Guzm\u00e1n con el FMI. La suspensi\u00f3n de la f\u00f3rmula de actualizaci\u00f3n jubilatoria tambi\u00e9n ocupaba las primeras planas. El Covid-19 no se presentaba como una noticia relevante.<br \/>\nEl novel gobierno de Alberto Fern\u00e1ndez se encontr\u00f3 con la necesidad de decretar la cuarentena a mediados del mes de marzo, obteniendo el apoyo de todo el arco pol\u00edtico. Parec\u00eda que la preservaci\u00f3n de la salud, sumada a las tristes experiencias de Italia y Espa\u00f1a, no indicaba otro camino razonable.<br \/>\nEn ese entonces, las encuestas de opini\u00f3n mostraban la aceptaci\u00f3n de la enorme mayor\u00eda de la ciudadan\u00eda de esta privaci\u00f3n temporal de algunos derechos, en pos de cuidar la salud de todos. La implementaci\u00f3n del encierro a lo largo y a lo ancho del pa\u00eds fue dis\u00edmil. Situaciones rayanas en lo grotesco (como el cierre de las fronteras internas de la provincia de San Luis), convivieron con una aprobaci\u00f3n moderadamente racional por parte de la poblaci\u00f3n en general.<br \/>\nPasados m\u00e1s de tres meses de cuarentena en la regi\u00f3n metropolitana, lo que otrora parec\u00eda razonable, lentamente se fue tornando en algo m\u00e1s cercano al hast\u00edo y al agotamiento. Las tensiones entre los derechos y necesidades m\u00e1s elementales, como circular libremente, trabajar, visitar a los seres queridos, comenzaron a colisionar con una defensa irrestricta de un derecho colectivo a la salud por parte del Gobierno, sin tomar en cuenta otras alternativas. En esa coyuntura, la figura de un Estado paternal comenz\u00f3 a perfilarse frente a la natural autonom\u00eda de las personas.<br \/>\nSi bien en muchas regiones del pa\u00eds el aislamiento comenz\u00f3 a flexibilizarse durante el mes de mayo, en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano el deshielo se hizo m\u00e1s lento. La velocidad de los contagios, la necesidad de robustecer el sistema de salud y otros motivos parecieron dar raz\u00f3n a los gobernantes para esta parsimonia. No resultaba sencillo, desde su \u00f3ptica, resolver la apertura social con los contagios en pleno crecimiento.<br \/>\nComo sabemos y nos muestra Europa, el encierro terminar\u00e1 para dar lugar a una gradual vuelta a la normalidad. Las im\u00e1genes de la primavera en Par\u00eds o de las playas de Espa\u00f1a son un preludio de lo que podr\u00eda ser la ansiada liberaci\u00f3n. Nuevas normas de convivencia, distanciamiento social y algunos cambios de paradigma en la manera de trabajar, podr\u00e1n ser algunos de los cambios que comenzar\u00e1n a avizorarse en la post-pandemia.<br \/>\nNos gustar\u00eda detenernos en la idea de Estado paternal que esbozamos m\u00e1s arriba, y que la cuarentena y el encierro ayudaron a robustecer. Resulta elemental que en tiempos de crisis, sean las instituciones del Estado las que salgan al rescate \u2013en la medida de lo posible\u2013 de las distintas personas afectadas. Europa est\u00e1 dise\u00f1ando un plan de ayuda econ\u00f3mica de proporciones colosales. Lo propio hicieron los Estados Unidos. Todo, con el objeto de colaborar en la puesta en marcha de la econom\u00eda.<br \/>\nLa Argentina, en tanto, carente de recursos fiscales o fondos antic\u00edclicos, instrument\u00f3 como pudo una variedad de ayudas a las empresas, los peque\u00f1os comerciantes y a los receptores de planes sociales, con el objeto de paliar la abrupta ca\u00edda econ\u00f3mica. Tales beneficios se financiaron \u2013y se financiar\u00e1n\u2013 con una abultad\u00edsima emisi\u00f3n monetaria, cuyas consecuencias veremos en el futuro.<br \/>\nEn esta coyuntura de cierre y auxilio comenz\u00f3 a dibujarse un Gobierno en dos velocidades u orientaciones. Por una parte, un foco en la gesti\u00f3n de la cuarentena, el \u201cachatamiento de la curva de contagios\u201d como mantra para justificar el encierro y la instrumentaci\u00f3n de paliativos. Por la otra, varios sectores de la coalici\u00f3n gobernante comenzaron a vociferar, como cabeceras de playa, cuestiones que exced\u00edan en mucho este modo \u201cgesti\u00f3n\u201d.<br \/>\nLa segunda velocidad puede calificarse como una modalidad sobresalto: ideas, declaraciones y proyectos que persiguen un fortalecimiento del concepto de Estado paternal, cuyas maravillas se habr\u00edan podido observar en la gesti\u00f3n de la cuarentena. Estos sobresaltos pudieron verse en el proyecto de la diputada Fernanda Vallejos para que el Estado tome porcentajes accionarios de aquellas empresas que pidan ayuda estatal; las declaraciones de Gabriel Mariotto, sobre que la \u201cmoderaci\u00f3n\u201d del Presidente result\u00f3 una \u201ct\u00e1ctica\u201d electoral y que ahora cab\u00eda acelerar para encarnar esta idea del Estado como gran \u201corganizador\u201d de la vida social y econ\u00f3mica; el uso de la pandemia para liberar a presos con condena por corrupci\u00f3n; y finalmente el t\u00edmido expediente iniciado por el recordado Adolfo Rodr\u00edguez Sa\u00e1, proponiendo el aumento de los miembros de la Corte Suprema a nueve miembros.<br \/>\nS\u00f3lo algunos ejemplos de muchos m\u00e1s de este modo sobresalto, donde a partir de la gesti\u00f3n de la cuarentena parece perseguirse un modelo institucional donde el Estado deja de ser un mero regulador de la vida econ\u00f3mica y social, para pasar a ser un robusto interventor.<br \/>\nEsta doble velocidad se atisbaba en la campa\u00f1a electoral de 2019, donde la Vicepresidenta parec\u00eda representar el pasado, y el Presidente \u2013por el contrario\u2013 un modelo superador, que se pod\u00eda resumir en el slogan \u201cvolvimos mejores\u201d.<br \/>\nEl par\u00e9ntesis de la cuarentena, por el contrario, pone de manifiesto las tensiones entre este Gobierno a dos velocidades y vuelve a situar en el centro de la discusi\u00f3n el modelo del gesti\u00f3n del Estado.<br \/>\nEste debate es el que nos interesa considerar aqu\u00ed: \u00bfqu\u00e9 modelo pospandemia es el que nos ofrece un gobierno que, hasta ahora y con la excusa de la negociaci\u00f3n de la deuda, no ha podido o no ha querido explicitar un plan econ\u00f3mico? \u00bfEs el Estado paternal que pretende intervenir en la vida social y econ\u00f3mica de manera intensa, con las consecuencias que ello tiene? \u00bfO es un Estado inteligente, que dotado de las herramientas institucionales vigentes, est\u00e1 dispuesto a pensar un modelo de pa\u00eds que respete las libertades individuales, la actividad econ\u00f3mica, condene la corrupci\u00f3n y presente alternativas viables para poner en marcha la econom\u00eda?<br \/>\nLa manera de gesti\u00f3n de la cuarentena, llena de frases polarizantes y agonales que no parecen admitir matices, augura un modelo inclinado hacia el Estado paternal. Cualquier disidencia recibi\u00f3 por parte de los funcionarios de turno una feroz reprimenda. \u201cCuarentena o muerte\u201d, exageraron algunos. No obstante, la rep\u00fablica democr\u00e1tica, construida sobre la base del respeto del individuo, requiere la estructuraci\u00f3n de f\u00f3rmulas que combinen de manera virtuosa el ejercicio de los distintos derechos afectados. Alemania, en este sentido, se presenta como un modelo a seguir, no s\u00f3lo en la gesti\u00f3n del encierro, sino respecto del d\u00eda despu\u00e9s. O sin ir tan lejos, Uruguay, donde el gobierno del presidente Lacalle Pou propone no aumentar los impuestos y en cambio ajustar el gasto, comenzando por la reducci\u00f3n de los ingresos de los funcionarios. Quiz\u00e1 los modos del Gobernador de la provincia de Buenos Aires sean un claro exponente de su contracara.<br \/>\nEl debate es de una enorme trascendencia y no est\u00e1 zanjado. En un modelo institucional ideal, no deber\u00eda caber lugar para los sobresaltos, sino para el debate de pol\u00edticas p\u00fablicas que \u2013pudiendo ser m\u00e1s progresistas, de regulaci\u00f3n m\u00e1s intensa o defensoras de la libre empresa\u2013 no pongan en juego el rol que la Constituci\u00f3n le otorg\u00f3 al Estado. En otras palabras, el respeto irrestricto a las instituciones, a la Justicia, a la vida, a los derechos sociales, a la propiedad y al derecho a trabajar y ejercer toda industria l\u00edcita.<br \/>\nAbrimos este editorial diciendo una verdad de Perogrullo: que la pandemia se hizo presente en un contexto de fuerte crisis econ\u00f3mica. Esta calamidad, ciertamente, no fue m\u00e1s que un espejo de la realidad argentina. Mostr\u00f3 sus carencias y desigualdades en carne viva, con el sufrimiento de los m\u00e1s desamparados. Ilumin\u00f3 una vez m\u00e1s las mezquindades de la pol\u00edtica (incluyendo por igual al Gobierno y a una oposici\u00f3n claudicante y ausente) y de la administraci\u00f3n de justicia, pero tambi\u00e9n mostr\u00f3 a miles de personas que \u2013como nos tiene acostumbrada nuestra sociedad\u2013 pusieron el cuerpo y el alma para ayudar a los dem\u00e1s, aliviando el dolor de muchos.<br \/>\nLa paradoja es que la gesti\u00f3n de la pandemia nos da pistas bastante certeras sobre la manera en que se gestionar\u00e1 el futuro. El Estado paternal parece prevalecer sobre el modo institucional. Nuestra historia y la del mundo nos muestran que tales f\u00f3rmulas no tuvieron finales felices. Por otro lado, la pandemia tambi\u00e9n present\u00f3 la otra cara de la moneda, que puede ser el comienzo de un camino virtuoso: la posibilidad de articular en conjunto la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. La promesa del Presidente de convocar a un Consejo Econ\u00f3mico y Social sigue incumplida: si se concreta, con una verdadera pluralidad en su conformaci\u00f3n y la solvencia intelectual y moral de sus integrantes, ser\u00e1 un fuerte indicio de lo que nos espera.<br \/>\nAlberto Fern\u00e1ndez anuncia para la etapa que vendr\u00e1 la construcci\u00f3n de una Argentina m\u00e1s igualitaria. \u00bfQui\u00e9n no querr\u00eda tal cosa? La discusi\u00f3n, sin embargo, est\u00e1 en el camino a seguir. \u00bfM\u00e1s igualdad significa expoliar a un sector privado ya ex\u00e1nime, consumiendo as\u00ed el poco capital acumulado para que la pol\u00edtica haga demagogia con su distribuci\u00f3n? \u00bfO significa liberar las potencialidades productivas y favorecer la creatividad de los argentinos? Y as\u00ed podr\u00edan seguir los interrogantes.<br \/>\nVeremos qu\u00e9 orientaci\u00f3n es la que prevalece una vez que recuperemos \u2013aunque m\u00e1s no sea sino parcialmente\u2013 la normalidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pandemia lleg\u00f3 a la Argentina en un contexto de severa crisis econ\u00f3mica. 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