{"id":16150,"date":"2020-07-29T11:37:38","date_gmt":"2020-07-29T14:37:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16150"},"modified":"2020-07-29T11:37:40","modified_gmt":"2020-07-29T14:37:40","slug":"la-iglesia-ante-la-cuarentena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16150","title":{"rendered":"La Iglesia ante la cuarentena"},"content":{"rendered":"<p>Como era de prever, el espinoso tema de la cuarentena como respuesta a la pandemia del Covid-19 ha dado lugar a posturas antag\u00f3nicas, felizmente minoritarias, que sostienen o rechazan en bloque esta estrategia sanitaria. Es que la actual cuarentena reviste el car\u00e1cter de un verdadero conflicto \u00e9tico, es decir, una situaci\u00f3n que involucra distintos principios o valores que parecen inconciliables, obligando a la b\u00fasqueda de soluciones de compromiso, siempre imperfectas, provisorias y opinables, para tratar de atender en la medida de lo posible las distintas exigencias que plantea la realidad.<br \/>\nLa cuarentena, en este sentido, genera una tensi\u00f3n inevitable entre el bien com\u00fan y los derechos individuales, entre la vida f\u00edsica y las necesidades econ\u00f3micas, entre la seguridad del aislamiento y sus consecuencias f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas, entre la agilidad de las respuestas y la penosa b\u00fasqueda de consensos, entre la responsabilidad del Estado por la salud de la poblaci\u00f3n y la confianza en la responsabilidad personal, entre el necesario liderazgo presidencial y el respeto de los mecanismos republicanos, etc. Ante semejante desaf\u00edo, es grande la tentaci\u00f3n de buscar atajos, optando por un privilegiar una \u00fanica perspectiva, en lugar de afrontar el dif\u00edcil trabajo atender simult\u00e1neamente a todos los aspectos de la situaci\u00f3n.<br \/>\nEsta tendencia a la simplificaci\u00f3n no se verifica s\u00f3lo en la sociedad civil sino que tambi\u00e9n tiene lugar dentro de la Iglesia. En su homil\u00eda del 25 de Mayo, el Cardenal Poli, comentando el evangelio del Buen Samaritano afirmaba:<br \/>\n<em>\u201cA los que leemos esta par\u00e1bola en el siglo XXI nos parece un exceso de generosidad, y entra en conflicto con nuestro culto a las libertades individuales, a la vida privada, a nuestro tiempo, nuestras cosas, planes, agendas y proyectos cerrados, donde las necesidades del otro no entran o, en el mejor de los casos, tienen que esperar. Ese modo de ser se paraliza cuando un virus hace saltar todo por el aire y nos devuelve la mirada a lo esencial, para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, valorando el don de la vida a cualquier otro inter\u00e9s, estableciendo un orden de prioridades centrado en el bien com\u00fan, fijando la mirada en cuidar a todos, especialmente, los que corren m\u00e1s riesgos\u201d.<\/em><br \/>\nSin duda, el principio del Bien Com\u00fan es fundamental en la ense\u00f1anza social de la Iglesia, y su menci\u00f3n en este contexto es oportuna y obligada. Pero en lugar de equilibrar esta referencia con una advertencia sobre la necesidad de respetar al mismo tiempo las libertades individuales, el texto parece sugerir que cualquier conflicto con el Bien Com\u00fan s\u00f3lo puede ser el resultado de \u201cnuestro culto\u201d (obviamente, inmoderado) de las mismas.<br \/>\nLa raz\u00f3n, a juicio del Cardenal, es que este virus \u201cnos devuelve la mirada a lo esencial\u201d, a saber, que debemos preferir \u201cel don de la vida a cualquier otro inter\u00e9s\u201d. Tal ser\u00eda el correcto \u201corden de prioridades fundado en el Bien Com\u00fan\u201d. Pero si este criterio fuera aplicado consistentemente, la cuarentena deber\u00eda durar hasta que desaparezca el \u00faltimo vestigio de esta enfermedad, cualesquiera que sean las consecuencias humanas y materiales. Una tal visi\u00f3n es en el fondo contradictoria, ya que por sus consecuencias previsibles pondr\u00eda en peligro incluso la vida f\u00edsica que se propone defender.<br \/>\nEl Cardenal cita en su apoyo al papa Francisco, quien sostiene:<br \/>\n<em>\u201cAlgunos gobiernos han tomado medidas ejemplares con prioridades bien se\u00f1aladas para defender a la poblaci\u00f3n. (\u2026) primero la gente. Y esto es importante porque todos sabemos que defender la gente supone un descalabro econ\u00f3mico. Ser\u00eda triste que se optara por lo contrario, lo cual llevar\u00eda a la muerte a much\u00edsima gente, algo as\u00ed como un genocidio vir\u00f3sico\u00bb.\u201d (1)<\/em><br \/>\nEl Papa tambi\u00e9n se\u00f1ala la vida f\u00edsica como prioridad absoluta, aun a costa del \u201cdescalabro econ\u00f3mico\u201d, como \u00fanica forma de evitar un \u201cgenocidio vir\u00f3sico\u201d. De esta manera, el conflicto desaparece (de un modo imaginario, por supuesto) y por lo tanto ya no hay necesidad de buscar equilibrios. Pero as\u00ed se soslaya el hecho de que un eventual \u201cgenocidio econ\u00f3mico\u201d (para parafrasear la ret\u00f3rica elegida por el Papa) podr\u00eda acarrear consecuencias de similar magnitud.<br \/>\nEn el otro extremo, algunos cardenales, otros prelados y acad\u00e9micos, publicaron el 8 de mayo un \u201cllamamiento\u201d con motivo de la pandemia. (2) En este texto comienzan diciendo:<br \/>\n<em>\u201cLos hechos han demostrado que, bajo el pretexto de la epidemia de Covid-19, se ha llegado en muchos casos a vulnerar derechos inalienables de los ciudadanos, limit\u00e1ndose de forma desproporcionada e injustificada sus libertades fundamentales, entre ellas el ejercicio de las libertades de culto, de expresi\u00f3n y de movimiento. La salud p\u00fablica no debe ni puede convertirse en excusa para conculcar los derechos de millones de personas en todo el mundo, y menos a\u00fan para que las autoridades civiles eludan su obligaci\u00f3n de obrar con prudencia en pro del bien com\u00fan. Esto es tanto m\u00e1s cierto cuanto m\u00e1s aumentan las dudas planteadas por muchos en torno a la verdadera capacidad de contagio, peligrosidad y resistencia del virus. Muchas voces autorizadas del mundo de la ciencia y de la medicina confirman que el alarmismo que han manifestado los medios informativos al Covid-19 no parece totalmente justificado\u201d.<\/em><br \/>\nLos autores de la carta parecen haber hecho la opci\u00f3n por una prioridad absoluta distinta: los derechos individuales. Es cierto que mencionan el Bien Com\u00fan, pero dan a entender que s\u00f3lo contando con una certeza cient\u00edfica absoluta estar\u00eda \u201ctotalmente justificado\u201d que las autoridades limiten los derechos individuales de alguna manera. \u00bfQu\u00e9 autoridad civil en el mundo entero estar\u00eda a la altura de semejante est\u00e1ndar?<br \/>\nEn resumen, ambos extremos buscan lo mismo: soslayar el conflicto \u00e9tico a trav\u00e9s de una simplificaci\u00f3n, por la cual hay un \u00fanico valor o un \u00fanico principio a tener en cuenta. Pero mucho m\u00e1s realista ser\u00eda focalizarse en la proporcionalidad entre las medidas que se adoptan y todas las consecuencias previsibles, incluyendo las referidas a la vida f\u00edsica. En efecto, si \u00e9sta estuviera excluida de toda consideraci\u00f3n de proporcionalidad, no se deber\u00edan fabricar autom\u00f3viles, ni construir autopistas, ni autorizar velocidades m\u00e1ximas superiores a los 20 km\/h, porque tales decisiones tienen un inevitable costo en vidas.<br \/>\nLa proporcionalidad de la cuarentena debe ser monitoreada constantemente, en cada uno de sus aspectos, buscando conciliar en la medida de lo posible las diferentes necesidades, sin acordar prioridad excluyente a ninguna de ellas. Esto es conforme a la Doctrina Social de la Iglesia, que aplica una multiplicidad de principios a cada cuesti\u00f3n, buscando un equilibrio reflexivo entre ellos. Recurrir a esta tradici\u00f3n ser\u00eda un valioso aporte a la prudencia, la moderaci\u00f3n y la humildad que este presente tan delicado reclama de todos nosotros.<\/p>\n<p><em>Gustavo Irraz\u00e1bal es Doctor en Teolog\u00eda Moral<\/em><\/p>\n<p>NOTAS<br \/>\n1. Carta a Roberto Andr\u00e9s Gallardo, 30 de marzo de 2020 en La vida despu\u00e9s de la Pandemia, Editrice Vaticana, 2020.<br \/>\n2. El texto completo en espa\u00f1ol puede encontrarse en: https:\/\/infovaticana.com\/2020\/05\/07\/sarah-y-otros-cardenales-y-obispos-firman-un-importante-documento-sobre-el-coronavirus\/ (consulta: 3 de junio de 2020)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como era de prever, el espinoso tema de la cuarentena como respuesta a la pandemia del Covid-19 ha dado lugar a posturas antag\u00f3nicas, felizmente minoritarias,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[2590],"class_list":["post-16150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-cuarentena"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4cu","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16150"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16150\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16152,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16150\/revisions\/16152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}