{"id":16170,"date":"2020-08-10T20:24:44","date_gmt":"2020-08-10T23:24:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16170"},"modified":"2020-08-10T20:24:45","modified_gmt":"2020-08-10T23:24:45","slug":"pandemia-y-crisis-multiple-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16170","title":{"rendered":"Pandemia y crisis m\u00faltiple en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>Con la superficie de casi un continente entero, una econom\u00eda que fue muy pujante y que se proyectaba como una de las l\u00edderes de Am\u00e9rica Latina, hoy Brasil se encuentra en una situaci\u00f3n penosa. Castigado por todos lados, el \u201cgigante\u201d de Sudam\u00e9rica gime bajo el l\u00e1tigo de una crisis sanitaria, econ\u00f3mica y pol\u00edtica de grandes proporciones.<br \/>\n<strong>Crisis sanitaria<\/strong><br \/>\nEl pa\u00eds ocupa el segundo lugar en casos de contagiados de Covid-19 y tambi\u00e9n en muertes por la enfermedad. La pandemia sigue en curva creciente y el sistema de salud ha colapsado en muchas ciudades. Lo m\u00e1s grave es que, en esta situaci\u00f3n, el Presidente siembra confusi\u00f3n y desorientaci\u00f3n en el pueblo. Jair Bolsonaro boicotea sistem\u00e1ticamente las orientaciones del Ministerio de la Salud, tales como la cuarentena, el aislamiento social, las medidas de higiene, los barbijos, etc\u00e9tera.<br \/>\nMientras la poblaci\u00f3n intenta a duras penas, como puede, cumplir con la cuarentena, el Presidente se dedica a hablar en contra de ella. Suele ser fotografiado sin mascarilla, provocando aglomeraciones por donde pasa. Entra en los comercios y compra hotdogs sin protecci\u00f3n ni ninguna medida b\u00e1sica de higiene. Toca su la nariz y despu\u00e9s abraza a sus seguidores, se toma selfies con ellos, alza ni\u00f1os en brazos y ataca a gritos a los gobernadores y alcaldes que se oponen a su absurda actitud.<br \/>\nAdem\u00e1s, desde el principio de la irrupci\u00f3n del coronavirus en Brasil, el Presidente sistem\u00e1ticamente ha desatendido los diagn\u00f3sticos y evaluaciones de los profesionales de la salud y los cient\u00edficos. Ante cada informe que presentan infect\u00f3logos y vir\u00f3logos, Bolsonaro habla en p\u00fablico desminti\u00e9ndolo, bas\u00e1ndose en sus propias convicciones.<br \/>\nPor su cuenta, dispuso que los militares fabricaran varios millares de comprimidos de hidroxicloroquina y sostuvo ante la prensa que era el tratamiento m\u00e1s adecuado para combatir el virus. Y lo sigue afirmando, a pesar de que algunos estudios recientes lo rechazan. El medicamento es distribuido en todos lados, especialmente en las comunidades m\u00e1s pobres.<br \/>\nEn plena pandemia, con la curva de casos en alza, Brasil no tiene Ministro de la salud. El primero, Luis Henrique Mandetta, era un m\u00e9dico respetado y tomaba decisiones seg\u00fan las orientaciones de la OMS y de los especialistas, incentivando la cuarentena y otras medidas con buenos resultados adoptadas en otros pa\u00edses. Como no dec\u00eda lo que deseaba el Presidente, fue exonerado.<br \/>\nEl segundo, el onc\u00f3logo Nelson Teich, estuvo menos de un mes en su puesto. Como no acept\u00f3 recomendar el uso masivo de la hidroxocloroquina, y no logr\u00f3 que su discurso m\u00e9dico coincidiera con el del Presidente, pidi\u00f3 su destituci\u00f3n. Ahora ocupa el Ministerio un militar que no es m\u00e9dico, nombrado interinamente. A diferencia de sus predecesores, no da informes diarios sobre la situaci\u00f3n. Recientemente declar\u00f3 que no aceptar\u00e1 los n\u00fameros de las Secretar\u00edas de Salud de los Estados, divulgando sus propios n\u00fameros cuando los otros le parezcan exagerados.<br \/>\nLos analistas sospechan que el Gobierno quiere \u201cmaquillar\u201d las cifras para decirle al pueblo que no estamos tan mal, sobre todo en el n\u00famero de muertes. Frente a la amenaza de que la falta de transparencia de los datos transmitida al pueblo brasile\u00f1o, se coordin\u00f3 una comunidad entre los grandes diarios que recibe los datos de las secretarias estaduales y los publican separadamente. Adem\u00e1s, el Supremo Tribunal Federal tiene que intervenir casi todos los d\u00edas para contrarrestar los conflictos y problemas provocados por los desmandes del primer mandatario y sus ministros.<br \/>\nMientras tanto, la pandemia crece especialmente entre los m\u00e1s vulnerables: los habitantes de las comunidades perif\u00e9ricas y favelas, donde el aislamiento social es dif\u00edcil, por no decir imposible. Lo mismo puede afirmarse sobre las condiciones sanitarias, el lavado frecuente de manos, el uso de mascarillas y equipos de protecci\u00f3n.<br \/>\nLa crisis sanitaria en Brasil no tiene ninguna perspectiva de mejorar o de terminar en el corto plazo. Sobre todo porque el Presidente, acompa\u00f1ado ahora por algunos gobernadores y alcaldes, presiona e insiste, como lo ha hecho desde el inicio de la pandemia, para que abran los comercios y toda la actividad laboral. Y aqu\u00ed es donde la crisis sanitaria se cruza estrechamente con la econ\u00f3mica.<br \/>\n<strong>Crisis econ\u00f3mica<\/strong><br \/>\nComo en todos los pa\u00edses, el estancamiento de las actividades en Brasil ha provocado un grave impacto en la econom\u00eda. Se calcula que el PIB disminuir\u00e1 8% este a\u00f1o. Y el horizonte de recuperaci\u00f3n no ser\u00e1 breve.<br \/>\nEl mayor impacto se advierte entre los trabajadores aut\u00f3nomos, que viven de lo que perciben con su actividad d\u00eda tras d\u00eda, sin salario ni garant\u00eda laboral. Tambi\u00e9n los peque\u00f1os empresarios sufren seriamente la crisis. Muchas peque\u00f1as empresas han tenido que cerrar sus puertas o resolver despidos masivos, dejando a millares de personas en el desamparo econ\u00f3mico.<br \/>\nEl Gobierno cre\u00f3 lo que dio en llamarse un \u201cauxilio de emergencia\u201d, de 600 reales (aproximadamente 120 d\u00f3lares), divididos en dos desembolsos de 300 reales, a cobrar a trav\u00e9s de la Caixa Econ\u00f3mica Federal. Sin embargo, esta iniciativa que te\u00f3ricamente era para ayudar a los ciudadanos m\u00e1s desfavorecidos puso de manifiesto la impresionante desigualdad social que reina en el pa\u00eds. Muchas de las personas que requer\u00edan el beneficio no pudieron recibirlo por las m\u00e1s diversas razones. Una de ellas es el hecho de que carecen de partida de nacimiento: no tienen registro de persona f\u00edsica. Es decir que no existen para el Gobierno, son invisibles desde el punto de vista civil. Otros intentan indefinidamente concretar la solicitud por el tel\u00e9fono m\u00f3vil sin \u00e9xito, por las sistem\u00e1ticas dificultades que presenta el sistema. Mientras tanto, varios hijos de la clase media que no necesitan este auxilio misteriosamente lo han recibido. Es un monto considerable que en lugar de ir a manos de los necesitados termina en las de j\u00f3venes que tienen familia, bienes y medios para vivir. Esto se debe, seg\u00fan trascendi\u00f3, a que los registros presentaron errores y quien deber\u00eda recibir la ayuda no la recibe, y s\u00ed lo hace quien no la necesita.<br \/>\nPor otro lado, todos los Estados de la Federaci\u00f3n en los que abrieron los comercios y las actividades laborales han sufrido un rebrote de los contagios, incluso muchos se han visto obligados a cerrar nuevamente y llegar al <em>lockdown<\/em>. Sin embargo, las principales ciudades como San Pablo y R\u00edo de Janeiro est\u00e1n abriendo sus locales, incluidos los salones de belleza, peluquer\u00edas, shoppings&#8230; La consecuencia es que se espera un grave rebrote en esas ciudades, que tienen \u00edndices alarmantes de contagio y hospitales p\u00fablicos casi colapsados.<br \/>\nFrente a este panorama, el Gobierno presenta los hechos con una actitud maniquea y dualista que opone salud y econom\u00eda. Se dice en los discursos oficiales que hay que abrir la actividad para no castigar m\u00e1s a la econom\u00eda brasile\u00f1a. Se defiende un aislamiento \u201cvertical\u201d que consiste en enviar a la calle a los j\u00f3venes en edad laboral y dejar en casa a los adultos mayores, que constituyen el mayor grupo de riesgo. No advierten que aquellos que salen a trabajar, al volver a sus casas contagiar\u00e1n a todos los que viven con ellos. Los contagios y la mortalidad volver\u00e1n a subir.<br \/>\nEs un falso dilema el de salud y econom\u00eda. La vida tiene que ser la prioridad m\u00e1xima; sin vida no hay econom\u00eda. La ley (<em>nomos<\/em>) de la casa (<em>oikos<\/em>) funciona si hay seres vivos para administrarla. De lo contrario sucede lo que est\u00e1 pasando en Brasil: la ceguera que env\u00eda considerables segmentos de la poblaci\u00f3n literalmente hacia la enfermedad y en muchos casos hacia la muerte.<br \/>\nCuando indagan al Presidente por c\u00f3mo se siente ante el n\u00famero de muertes, responde con expresiones como: \u201c\u00bfY qu\u00e9? Es la vida. Soy Mes\u00edas (se llama Jair Messias Bolsonaro) pero no hago milagros\u201d. O tambi\u00e9n: \u201c\u00bfQu\u00e9 puedo hacer si mueren tantos? No soy sepulturero\u201d. No hay palabras de empat\u00eda y compasi\u00f3n hacia las familias que han perdido a sus seres queridos sin ni siquiera poder despedirse y enterrarlos dignamente; contin\u00faa con su pol\u00edtica genocida para con los ciudadanos que tiene la obligaci\u00f3n de proteger.<br \/>\nLa profunda crisis pol\u00edtica en Brasil no fue totalmente provocada por la pandemia, pero indudablemente la ha agudizado.<br \/>\n<strong>Crisis pol\u00edtica<\/strong><br \/>\nDesde que comenz\u00f3 la pandemia, tres ministros han sido desplazados. Adem\u00e1s de los dos de Salud ya mencionados, el 24 de abril renunci\u00f3 Sergio Moro, el juez que se hab\u00eda hecho famoso por combatir la corrupci\u00f3n, liderando la operaci\u00f3n Lava Jato que culmin\u00f3 con la prisi\u00f3n del ex presidente Luis In\u00e1cio Lula da Silva.<br \/>\nMinistro de la primera hora de Bolsonaro, Moro dej\u00f3 el Ministerio de Justicia presentando denuncias grav\u00edsimas contra el primer mandatario, a quien acus\u00f3 de tr\u00e1fico de influencias, venta de cargos e interferencias indebidas en los nombramientos en la Polic\u00eda Federal y los departamentos de Seguridad, a fin de beneficiar a sus hijos, acusados de dudosas actividades con dinero p\u00fablico.<br \/>\nUna vez fuera del Gobierno, Sergio Moro ampli\u00f3 las denuncias y gener\u00f3 uno de los muchos procesos de pedidos de <em>impeachment<\/em> que se tramitan en el M\u00e1ximo Tribunal, comprometiendo al Presidente y al Vicepresidente, el general Hamilton Mour\u00e3o.<br \/>\nEn paralelo, todos los fines de semana el Presidente recibe frente al Palacio de Gobierno a seguidores que piden la intervenci\u00f3n militar en Brasil y organizan actos en contra de las libertades democr\u00e1ticas. Para contrarrestar estas iniciativas, se organizaron varios movimientos opositores integrados no solamente por los partidos de izquierda, sino por todas las fuerzas de la sociedad civil que quieren la salida del actual mandatario.<br \/>\nBolsonaro tiene actualmente entre 25 y 30% de aprobaci\u00f3n en las encuestas de opini\u00f3n. Con el respaldo que implica que el 70 o 75% de la poblaci\u00f3n ya no lo quiere en la Presidencia, se realizan manifestaciones y actos p\u00fablicos para exigir su salida. Pero les juega en contra la pandemia, que impide que muchos salgan a las calles para mantener el aislamiento social.<br \/>\nLa crisis m\u00faltiple \u2013sanitaria, econ\u00f3mica y pol\u00edtica\u2013 plantea un enorme desaf\u00edo a la fe y la esperanza de todos los que vivimos en Brasil. Tenemos dificultades para intuir una salida y una perspectiva de futuro en medio del caos que se ha instalado en nuestro pa\u00eds desde que un ex capit\u00e1n del Ej\u00e9rcito, expulsado de las Fuerzas Armadas por mal comportamiento, ha llegado a la Presidencia de la Rep\u00fablica por el voto directo en 2018.<br \/>\nInsistir en abrir brechas a la trascendencia resulta tan necesario para respirar como el aire que falta en los pulmones de los enfermos por Covid-19. Y eso implica reflexionar especialmente sobre el sentido de la vida en medio de tanta muerte que tiende a crecer y ganar espacio.<br \/>\n<strong>Conclusi\u00f3n: la b\u00fasqueda del sentido<\/strong><br \/>\nNo ped\u00ed nacer y no quiero morir: este es el tema de la cuesti\u00f3n humana por el sentido. Y, sin embargo, la \u00fanica certeza es que alg\u00fan d\u00eda morir\u00e9. Y ese d\u00eda podr\u00eda ser hoy, el pr\u00f3ximo minuto, dentro de muchos a\u00f1os. La incertidumbre que acompa\u00f1a a la certeza de la muerte hace que la vida humana sea \u00fanica y llena de misterio.<br \/>\nEl hecho de cuestionar la muerte, de hacer todo lo posible para evitarla, plantea la cuesti\u00f3n de que los seres humanos se entienden a s\u00ed mismos como hechos para la vida y no para la muerte.<br \/>\nDesde la fe, deseamos la vida. Y podemos percibir que Dios no guarda silencio frente al dolor y el sufrimiento humanos. Por el contrario, se encarna y entra en este dolor y sufrimiento, asumiendo la vulnerabilidad de su criatura. Sufre en la carne y el dolor de las v\u00edctimas, abrazando su sufrimiento desde el interior.<br \/>\nPor otro lado, el trabajo incesante de los justos, creyentes y no creyentes, expresa que Dios no es c\u00f3mplice del mal. Por el contrario, aunque no se lo conozca ni se lo nombre, Dios est\u00e1 luchando sin cuartel contra la injusticia y su fruto perverso, que es el sufrimiento de los inocentes. En esta lucha se hace presente, identificado con la v\u00edctima, y su pasi\u00f3n sigue su camino misterioso.<br \/>\nComo dijo el papa Francisco, \u201cnuestras vidas est\u00e1n entretejidas y respaldadas por personas comunes, generalmente olvidadas, que no aparecen en los titulares de peri\u00f3dicos y revistas o en las grandes pasarelas, pero que, sin duda, escriben hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia\u201d. Seguramente se refer\u00eda a todos aquellos que, pertenecientes a diferentes religiones o a ninguna, est\u00e1n expuestos al riesgo de contagio por cuidar a los enfermos de la pandemia. Y tambi\u00e9n est\u00e1n ayudando a los pobres all\u00ed donde se encuentran, desamparados y vulnerables frente a la fuerza avasalladora de un virus para el cual no hay remedio ni vacuna.<br \/>\nEn medio de la dureza extrema de esa m\u00faltiple crisis, amenazados por diversos virus \u2013de la corrupci\u00f3n, de la opresi\u00f3n, de la injusticia\u2013, la esperanza se filtra por la experiencia de la actividad de esos justos. La hemos estado experimentando durante meses por medio de las vidas an\u00f3nimas que tejen nuestra historia: agentes y profesionales de la salud, l\u00edderes comunitarios y muchos otros. Apoyados sobre la grandeza de estos brasile\u00f1os hay esperanza de que Brasil pueda levantarse del abismo donde se encuentra y reconstruir su futuro.<\/p>\n<p><em>Maria Clara Lucchetti Bingemer es te\u00f3loga y escritora brasile\u00f1a, profesora en la Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la superficie de casi un continente entero, una econom\u00eda que fue muy pujante y que se proyectaba como una de las l\u00edderes de Am\u00e9rica&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971],"tags":[2461,95,2537,643,2540],"class_list":["post-16170","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","tag-bolsonaro","tag-brasil","tag-coronavirus","tag-internacional","tag-pandemia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4cO","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16170"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16170\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16172,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16170\/revisions\/16172"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}