{"id":16301,"date":"2020-11-10T11:23:52","date_gmt":"2020-11-10T14:23:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16301"},"modified":"2020-11-10T11:23:53","modified_gmt":"2020-11-10T14:23:53","slug":"el-imbunchismo-una-causa-de-nuestras-crisis-economicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16301","title":{"rendered":"El imbunchismo: una causa de nuestras crisis econ\u00f3micas"},"content":{"rendered":"<p>La econom\u00eda del conocimiento hizo crecer a los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados. Requiere tres condiciones: buena ciencia, empresas innovadoras y capitales. La Argentina las tiene pero nunca las articul\u00f3. Muy tard\u00edamente, en 2019, sancion\u00f3 la ley de econom\u00eda del conocimiento, que deb\u00eda entrar en vigencia este a\u00f1o pero se suspendi\u00f3. Nuestra cr\u00edtica econom\u00eda se agrav\u00f3 a\u00fan m\u00e1s con la pandemia, generando los peores indicadores hist\u00f3ricos.<br \/>\nPero el mundo ha vivido crisis peores. Miremos a los pa\u00edses destruidos por la Segunda Guerra Mundial. Sin contar con las tecnolog\u00edas y avances de hoy, supieron crecer y encabezan el ranking de las mejores econom\u00edas.<\/p>\n<p><strong>\u00daNICO PA\u00cdS IBEROAMERICANO CON TRES PREMIOS NOBEL EN CIENCIAS<\/strong><br \/>\nNuestro primer Premio Nobel en Ciencias, Bernardo Houssay, dec\u00eda en la primera mitad del siglo XX: \u201cSin un r\u00e1pido desarrollo cient\u00edfico-t\u00e9cnico no seremos capaces de organizar las industrias, ni la explotaci\u00f3n de nuestras riquezas potenciales; dependeremos de los capitales y t\u00e9cnicos extranjeros, marcharemos a remolque de lo que otros inventan y perfeccionan, y seremos t\u00e9cnicamente subdesarrollados\u201d. Como presidente del CONICET, hasta su muerte en 1971, promovi\u00f3 todas las ciencias y cre\u00f3 una estructura con cient\u00edficos de calidad.<br \/>\nSu disc\u00edpulo, Luis F. Leloir, segundo Premio Nobel en Ciencias, escrib\u00eda en 1978: \u201cEntre los a\u00f1os 1960 y 1970 el n\u00famero de cient\u00edficos en la Argentina fue considerable, aunque el proceso que va de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica a la industria es muy pobre\u201d. Leloir apreciaba la creaci\u00f3n de un sistema cient\u00edfico, pero advert\u00eda que no se articulaba con la producci\u00f3n como quer\u00eda Houssay. Le preocupaban tambi\u00e9n los baj\u00edsimos recursos para investigar y hasta las persecuciones, lo cual provocaba la fuga de valiosos cient\u00edficos.<br \/>\nUno de ellos, C\u00e9sar Milstein, emigraba en los a\u00f1os \u201860 a la Universidad de Cambridge, Inglaterra, de donde hab\u00edan surgido 12 premios Nobel, uno de los cuales \u2013Fred Sanger\u2013 lo acogi\u00f3. En 1980 Sanger obten\u00eda su segundo Premio Nobel en Qu\u00edmica, siendo de los pocos que recib\u00eda la distinci\u00f3n en dos oportunidades. En 1984 Milstein ganaba en Cambridge el Premio Nobel de Medicina.<br \/>\nA pesar de todo, la Argentina tiene a\u00fan ciencia de excelencia. La \u00faltima d\u00e9cada, medida por la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnolog\u00eda (RICYT), muestra que el n\u00famero de investigadores aument\u00f3 de 63.927 (2008) a 83.190 (2017). Somos el pa\u00eds latinoamericano con m\u00e1s investigadores cada mil ciudadanos econ\u00f3micamente activos: 4,63. Un dato curioso: el 54,1% son mujeres y el 45,9% varones. A mayor n\u00famero de cient\u00edficos, mayor n\u00famero de publicaciones, es decir, de logros reconocidos internacionalmente. El Science Citation Index, que registra m\u00e1s de 12 mil revistas cient\u00edficas multidisciplinarias consideradas \u201cla corriente principal de la ciencia\u201d, muestra que nuestro sistema cient\u00edfico increment\u00f3 sus publicaciones de 8.314 (2008) a 11.698 (2017).<\/p>\n<p><strong>TENEMOS EMPRESAS INNOVADORAS <\/strong><strong>Y CAPITALES PARA INVERTIR<\/strong><br \/>\nEl embajador de Australia, Brett Hackett, dec\u00eda en julio pasado (Infobae): \u201cLa Argentina tiene empresas innovadoras de clase mundial (\u2026) posee varios de los m\u00e1s grandes unicornios del mundo (\u2026) cuando veo sus actividades, aqu\u00ed y en muchos pa\u00edses, no puedo evitar sentirme impresionado (\u2026) Cuando me vaya, no s\u00e9 qu\u00e9 voy a hacer sin Mercado Libre\u201d.<br \/>\nHace dos d\u00e9cadas, j\u00f3venes emprendedores crearon Mercado Libre en la cochera de uno de ellos. Hoy es la mayor empresa argentina, valuada en US$ 50.000 millones, diez veces m\u00e1s que los bancos de Galicia, Macro y Supervielle juntos, y dieciocho veces m\u00e1s que YPF. Crece significativamente: de 9.600 empleados que tiene en la regi\u00f3n, cerrar\u00e1 2020 con 14.500. Es el mayor unicornio argentino, t\u00e9rmino que alude a empresas j\u00f3venes que crecen r\u00e1pidamente y alcanzan una valuaci\u00f3n de US$ 1000 millones. Tras Mercado Libre, surgieron como unicornios Globant, Despegar y OLX, perfil\u00e1ndose tambi\u00e9n en ese sentido Auth0, Ual\u00e1, Technisys y Agrofy, que avanzan aun en la pandemia.<br \/>\nEl joven matem\u00e1tico argentino Emiliano Kargieman cre\u00f3 en 2010 Satellogic, que construye microsat\u00e9lites para fotografiar la Tierra con im\u00e1genes de alta resoluci\u00f3n, \u00fatiles para productores agr\u00edcolas, petroleras y gobiernos. \u201cArrancamos con la plata que ten\u00eda en el bolsillo \u2013dec\u00eda Kargieman a La Naci\u00f3n\u2013 y ya invertimos m\u00e1s de US$ 100 millones\u201d. La empresa lanz\u00f3 10 sat\u00e9lites y apunta a tener 60 en \u00f3rbita en 2022. Genera empleos en ocho ciudades del mundo.<br \/>\nEl ingeniero Daniel Parodi cre\u00f3 Volt Motors, en C\u00f3rdoba, primera f\u00e1brica de autos el\u00e9ctricos construidos y dise\u00f1ados con alta tecnolog\u00eda, que operan a un costo 90% menor que los autos tradicionales. \u201cRecorren 100 kil\u00f3metros al precio de una taza de caf\u00e9\u201d, dicen sus ingenieros.<br \/>\nLa traducci\u00f3n de idiomas, profesi\u00f3n supuestamente amenazada por la automatizaci\u00f3n y la inteligencia artificial, tendr\u00e1 nuevo impulso por la econom\u00eda del conocimiento, previ\u00e9ndose que en 2025 movilizar\u00e1 en el mundo US$ 77.000 millones. La Asociaci\u00f3n Argentina de Servicios Ling\u00fc\u00edsticos indica que la traducci\u00f3n es una carrera de grado en el pa\u00eds, no as\u00ed en casi todo el mundo, abri\u00e9ndose una oportunidad de exportaci\u00f3n. El \u00faltimo a\u00f1o este servicio creci\u00f3 un 23% en la Argentina.<br \/>\nLa C\u00e1mara de la Industria Argentina del Software estima para 2020 un crecimiento del 20% en la facturaci\u00f3n de sus empresas. Demanda programadores con salarios un 40% por encima del promedio de mercado.<br \/>\nTambi\u00e9n tenemos importantes capitales. Fuentes autorizadas muestran que los d\u00f3lares y euros de residentes argentinos, depositados en cajas de seguridad o fuera del pa\u00eds, invertidos en bonos y acciones en el exterior, crecen a\u00f1o a a\u00f1o. La evoluci\u00f3n en 20 a\u00f1os, expresada en d\u00f3lares nominales, es de unos US$ 89.000 millones (2001), US$ 146.000 millones (2009), US$ 222.000 millones (2015), US$ 322.000 millones (2019) y US$ 400.000 a 450.000 millones en lo que va de 2020.<\/p>\n<p><strong>HIST\u00d3RICAMENTE EXPULSAMOS CIENT\u00cdFICOS<\/strong><br \/>\nAs\u00ed como nuestros capitales se fugan o est\u00e1n \u201cbajo el colch\u00f3n\u201d, la expulsi\u00f3n de cient\u00edficos data de muchos a\u00f1os.<br \/>\nEn 1943 un golpe militar destitu\u00eda al presidente Castillo. Houssay y otros universitarios firmaron una solicitada por la democracia. Los expulsaron de la universidad y cerraron facultades con sus institutos cient\u00edficos. En 1945 Houssay fue reincorporado a la UBA, pero en 1946 el gobierno de Per\u00f3n lo jubil\u00f3 de oficio. No ten\u00eda d\u00f3nde investigar y sufr\u00eda ataques, salv\u00e1ndose de una bomba que explot\u00f3 en su casa. Reconocido en el exterior, le ofrec\u00edan emigrar pero \u00e9l prefer\u00eda no hacerlo \u201ca menos que mi situaci\u00f3n sea tal \u2013escrib\u00eda\u2013 que no pueda sobrevivir, pues dependo de mi sueldo\u201d. Notables cient\u00edficos de los Estados Unidos crearon un fondo con donaciones para sostener sus suscripciones a revistas cient\u00edficas. Gracias al empresario Eduardo Braun Men\u00e9ndez, que le compr\u00f3 una casa, Houssay cre\u00f3 all\u00ed el Instituto de Biolog\u00eda y Medicina Experimental, hoy el m\u00e1s grande del CONICET. En 1947 ganaba el Premio Nobel de Medicina y Fisiolog\u00eda ante la indiferencia oficial.<br \/>\nEse mismo a\u00f1o, interesaba a la empresa textil Campomar a crear un \u00e1mbito de investigaci\u00f3n bioqu\u00edmica \u2013pues el Estado no lo har\u00eda\u2013 que conducir\u00eda su disc\u00edpulo Leloir. As\u00ed naci\u00f3 el Instituto de Investigaciones Bioqu\u00edmicas, sostenido por la Fundaci\u00f3n Campomar, creada por Jaime Campomar en memoria de sus padres Juan y Mar\u00eda Campomar. En los a\u00f1os \u201850 la empresa textil quebr\u00f3. La fundaci\u00f3n sobrevivi\u00f3 gracias a los recursos que Leloir recib\u00eda del exterior, pues sus trabajos eran muy considerados. En 1970 ganaba el Premio Nobel de Qu\u00edmica, que don\u00f3 a su instituto. La foto de Leloir, sentado en una silla atada con alambres, recorri\u00f3 el mundo y expresaba nuestra indiferencia por la mejor ciencia. En los a\u00f1os \u201870, el CONICET estuvo intervenido sin un directorio de cient\u00edficos como el que presid\u00eda Houssay. Interventores ideologizados expulsaban investigadores, que emigraban. Leloir sufri\u00f3 esta situaci\u00f3n en su laboratorio.<br \/>\nCuando Milstein comenz\u00f3 a investigar, no hab\u00eda instituci\u00f3n que lo albergara. En una entrevista dec\u00eda: \u201cDescubr\u00ed que hab\u00eda un investigador bioqu\u00edmico llamado Leloir. Fui a verlo, pero no ten\u00eda medios para darme un lugar de trabajo. Me sugiri\u00f3 que viera a Andr\u00e9s Stoppani, que me incorpor\u00f3 como investigador estudiante en la UBA. \u00c9l era quiz\u00e1s el \u00fanico profesor full-time de la Facultad de Medicina, pero cobraba como un portero e investigaba con muy pocos recursos. La situaci\u00f3n mejor\u00f3 despu\u00e9s de 1955. Obtuve una beca para ir a la Universidad de Cambridge, donde conoc\u00ed a Sanger, quien apenas llegu\u00e9 gan\u00f3 su primer Nobel de Qu\u00edmica (1958)\u201d. A su regreso Milstein investig\u00f3 en el Instituto Malbr\u00e1n, creado bajo inspiraci\u00f3n del Instituto Pasteur de Par\u00eds. En 1963 el ministro de Salud P\u00fablica ech\u00f3 a su director, Ignacio Pirosky, lo que provoc\u00f3 el alejamiento de todos sus cient\u00edficos. Milstein volvi\u00f3 a Cambridge con Sanger, donde investig\u00f3 hasta su muerte en 2002.<\/p>\n<p><strong>EL IMBUNCHISMO<\/strong><br \/>\nAnte tama\u00f1as dificultades, Leloir escribi\u00f3 un art\u00edculo sobre el \u201cimbunchismo\u201d. El t\u00e9rmino mapuche refiere a un rito ind\u00edgena que consist\u00eda en desfigurar la cara de los ni\u00f1os, estirando sus orejas, modificando sus labios y otras alteraciones. Era el culto a lo feo. Leloir conclu\u00eda que nuestro pa\u00eds lo practicaba cuando cortaba las alas a todo lo que se elevaba, a lo que sobresal\u00eda, a lo grande. El imbunchismo sobre nuestra mejor ciencia y nuestros capitales se practica tambi\u00e9n sobre empresarios innovadores, siendo todos protagonistas de la econom\u00eda del conocimiento.<br \/>\nEl cofundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, acaba de emigrar al Uruguay junto a muchos empresarios. Agredida su empresa por el gremio camionero, el culto a lo feo tuvo su m\u00e1xima expresi\u00f3n cuando el presidente Alberto Fern\u00e1ndez defini\u00f3 a Hugo Moyano como \u201cdirigente sindical ejemplar\u201d.<br \/>\nOtro caso, el de Latam. Su joven CEO, Rosario Altgelt, explicaba en una carta a los 1700 empleados de la empresa a\u00e9rea los motivos que la llevaron a retirarse del pa\u00eds: \u201cCada iniciativa fue consistentemente resistida (\u2026) La pandemia y su dram\u00e1tico impacto en la industria fue el golpe final (\u2026) La empresa fue intimada por el Ministerio de Trabajo a cubrir el 100% de los salarios bajo amenaza de sanci\u00f3n. (\u2026) Lo que hemos construido juntos, desde el 8 de junio de 2005 hasta hoy, ha sido realmente bueno\u201d. El imbunchismo cumpl\u00eda, en este caso, con el corte de las alas a lo que se eleva.<br \/>\nVicentin, durante casi un siglo empresa innovadora, tras las PASO de 2019 sufri\u00f3 las consecuencias econ\u00f3micas que se desataron. Como empresa sobresaliente, el juez que atiende la quiebra prefiri\u00f3 que ella misma superara su crisis. La visi\u00f3n imbunchista prefer\u00eda expropiarla y echar a sus propietarios, tercera generaci\u00f3n de la familia fundadora.<br \/>\nEjemplos como los mencionados abundan. El conocimiento es un valor que la ignorancia desvaloriza. En la Argentina no se aplica la econom\u00eda del conocimiento pues implica valorizar lo que se eleva, lo que sobresale, lo grande. Leloir dir\u00eda: \u00a1es el imbunchismo, est\u00fapido!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La econom\u00eda del conocimiento hizo crecer a los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados. Requiere tres condiciones: buena ciencia, empresas innovadoras y capitales. 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