{"id":16312,"date":"2020-11-10T12:14:35","date_gmt":"2020-11-10T15:14:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16312"},"modified":"2020-11-10T12:14:36","modified_gmt":"2020-11-10T15:14:36","slug":"mons-sergio-buenanueva-debemos-trabajar-el-aspecto-cultural-del-aprecio-por-el-dialogo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16312","title":{"rendered":"Mons. Sergio Buenanueva: \u201cDebemos trabajar el aspecto cultural del aprecio por el di\u00e1logo\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfC\u00f3mo eval\u00faa la fe de los cat\u00f3licos argentinos, su pr\u00e1ctica religiosa en el momento actual y su adhesi\u00f3n a la Iglesia como instituci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nLa situaci\u00f3n de emergencia del Covid-19 y la cuarentena nos tom\u00f3 por sorpresa, pero despu\u00e9s del asombro inicial, las comunidades cristianas se han ido rearmando. En principio advierto que se han acelerado muchos procesos y en todos los campos: cultural, pol\u00edtico, econ\u00f3mico y tambi\u00e9n religioso. Avizoro una ventana abierta al anuncio del Evangelio porque vuelven a despertarse preguntas \u00faltimas como el sentido de la vida, la posibilidad de la propia muerte o la de los seres queridos, qu\u00e9 pasa con el trabajo, proyectos productivos que han ca\u00eddo&#8230; Todo esto cambia la forma en que estamos parados en la vida. Paralelamente, tambi\u00e9n se han acelerado algunos procesos de secularizaci\u00f3n, y lo veo en ciertas zonas de la di\u00f3cesis de San Francisco, donde hay un aprecio grande por la cultura del trabajo y, de alguna manera, por las tradiciones heredadas de la inmigraci\u00f3n piamontesa, un predominio de las preocupaciones materiales. La actitud pastoral de la Iglesia es de discernimiento; debemos estar atentos porque Dios nos est\u00e1 abriendo muchas puertas y otras se est\u00e1n cerrando. Por ejemplo, no s\u00e9 c\u00f3mo retomaremos la catequesis cuando vuelva cierta normalidad. Creo que la actitud de observaci\u00f3n y de discernimiento en el sentido pastoral es lo propiamente evang\u00e9lico en esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 modo de presencia deber\u00eda tener la Iglesia en el \u00e1mbito p\u00fablico, por ejemplo, en los debates \u00e9ticos como el aborto?<\/strong><br \/>\nCuando en el 2010 se dio el debate por el matrimonio igualitario, colabor\u00e9 en la coordinaci\u00f3n de la respuesta eclesial. Yo era obispo auxiliar de Mendoza, donde hay sectores tradicionalistas muy aguerridos en algunos temas \u00e9ticos. A nivel nacional tuvimos una muy buena experiencia con la reforma del C\u00f3digo Civil y Comercial. Aprend\u00ed mucho durante estos procesos y tengo la convicci\u00f3n profunda de que la Iglesia tiene que participar en estos debates p\u00fablicos, como el que actualmente tiene que ver con la reforma de la Justicia. En una sociedad plural, abierta y democr\u00e1tica hay que asumir con convicci\u00f3n las reglas del juego de la democracia. Cuando se instala un tema en el debate p\u00fablico que tiene que ver con el inter\u00e9s de todos, no es lo mismo que intervenga un obispo a modo individual, la Conferencia episcopal o los laicos. Por ejemplo, en el reciente acuerdo con los acreedores, el vector en el que podemos intervenir los obispos es el aspecto \u00e9tico, la mirada pastoral, la gran ense\u00f1anza de la Doctrina Social de la Iglesia. Creo que en una sociedad democr\u00e1tica los obispos debemos calibrar nuestras intervenciones y precisar mejor el discurso si queremos tener la posibilidad de ser escuchados.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 sentido la Iglesia debe precisar el discurso?<\/strong><br \/>\nDesde 1983, con la recuperaci\u00f3n de la democracia, la sociedad argentina ha cambiado mucho. Desde la Iglesia tenemos que acompa\u00f1ar con una palabra precisa, siendo muy rigurosos con nuestro lenguaje frente a los procesos seculares que tienen consistencia propia, con una autonom\u00eda que tenemos que respetar, porque las decisiones y el rumbo que toma la sociedad secular no siempre va a coincidir punto por punto con lo que nosotros pensamos del hombre, de la vida en sociedad o de c\u00f3mo deben ser las leyes. Me parece que si miramos la historia, e inclusive lo que ocurre hoy en el mundo, los cristianos nunca hemos exigido que la sociedad tenga un conjunto de leyes que reflejen perfectamente nueva visi\u00f3n de la vida. Hemos sabido vivir nuestra fe en todos los contextos y desde all\u00ed sembrar una cultura de humanidad que brota del evangelio, de nuestra tradici\u00f3n. Concretamente en la Argentina, la crisis econ\u00f3mica, social y an\u00edmica que tenemos por delante es muy grande, y si le sumamos el derrotero pol\u00edtico de nuestro pa\u00eds, que presenta, por decirlo de un modo suave, muchos interrogantes, la Iglesia como cuerpo, sin dejar de estar presente en la sociedad, tiene que prepararse para una siembra que otros van a cosechar. Hay que recrear cosas desde abajo, desde el coraz\u00f3n humano, como la esperanza y el di\u00e1logo. Si no cultivamos otro estilo de convivencia no vamos a poder desatar los nudos.<\/p>\n<p><strong>En el marco de estas dificultades, \u00bfconviene que la Iglesia participe de una eventual convocatoria del Gobierno a un Consejo Econ\u00f3mico Social?<\/strong><\/p>\n<p>Hay pa\u00edses que tienen instancias de di\u00e1logo con rango constitucional, como Francia; y en mi provincia de origen, Mendoza, por ejemplo, se ha creado un Consejo Econ\u00f3mico Social Ambiental. Sin embargo creo que nos falta el paso previo: trabajar el aspecto cultural del aprecio por el di\u00e1logo. Vivimos en una cultura muy autoritaria; buscamos un l\u00edder que haga valer sus \u00ednfulas y que imponga a los dem\u00e1s su visi\u00f3n de las cosas. Y no pasa s\u00f3lo en las llamadas corrientes populistas, sino en distintos sectores de la vida social y pol\u00edtica. Con respeto al rol de la Iglesia en una eventual convocatoria a un Consejo Econ\u00f3mico Social, estoy con un juicio suspendido. En el contexto de 2001 la Iglesia intervino con mucha fuerza, con el foco en el momento de fragmentaci\u00f3n en una crisis tambi\u00e9n de naturaleza \u00e9tica. Es una cuesti\u00f3n que debemos retomar todos los actores eclesiales: pastores, laicos, comunidades\u2026 El laico cristiano tiene que estar presente en todos los niveles y con distinta inspiraci\u00f3n pol\u00edtica, y creo que el episcopado debe trabajar en el orden del aliento, la inspiraci\u00f3n y la motivaci\u00f3n en el camino de encontrar consensos de fondo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCree que ha cambiado la sensibilidad o la adhesi\u00f3n de la Iglesia argentina a los principios republicanos en las \u00faltimas d\u00e9cadas?<\/strong><\/p>\n<p>Siempre vale la pena remitirnos al documento \u201cIglesia y comunidad nacional\u201d de 1981, donde claramente hay una defensa de la democracia republicana, el Estado de derecho y sus instituciones. Hemos sido muy incisivos en la tem\u00e1tica de la pobreza, que ha ido in crescendo, pero creo que debemos ser m\u00e1s claros y expresar que la decadencia social tiene que ver con tener pinchados con alfileres la cultura democr\u00e1tica, el aprecio por la divisi\u00f3n de poderes y la solidez de las instituciones. La Iglesia debe bucear en su propia ense\u00f1anza y tener m\u00e1s presente tambi\u00e9n el documento de Juan Pablo II Centecimus annus, que se expresa sobre el estado de derecho y el primado de la ley.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAdvierte cierta reticencia de los obispos personal y colegiadamente a ejercitar su ministerio de ense\u00f1anza? \u00bfCree que esto puede explicar la multiplicaci\u00f3n de declaraciones de sectores particulares de laicos y cl\u00e9rigos sobre distintos temas, que terminan siendo muchas veces tomados como la \u201copini\u00f3n\u201d de la Iglesia en los medios de comunicaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Los obispos en sus di\u00f3cesis est\u00e1n ejercitando intensamente el ministerio de la palabra, cada uno con su personalidad. La Conferencia Episcopal, por su parte, tuvo momentos especialmente intensos en los \u00faltimos a\u00f1os, por ejemplo, Las l\u00edneas pastorales, la promoci\u00f3n del Di\u00e1logo Argentino, Navega Mar Adentro (2003) y Hacia el Bicentenario (2008). Por su parte, existe siempre el peligro de que se reduzca el ministerio prof\u00e9tico de la Iglesia a la palabra del Papa. Francisco ha impulsado, en este sentido, la idea de sinodalidad, en la que los obispos y las Iglesias locales est\u00e1n llamados a tener voz propia, en sinton\u00eda con el Sumo Pont\u00edfice. Hay sectores eclesiales focalizados excesivamente en ciertos temas, en algunos casos, de car\u00e1cter moral (aborto, g\u00e9nero), en otros, sociopol\u00edticos. Son tensiones naturales, pero los obispos debemos estar presentes para orientar estas expresiones, y encarar el discernimiento que estas diferentes cuestiones exigen. En cuanto a los medios, hay cierta ignorancia sobre la Iglesia. En nuestro pa\u00eds se extra\u00f1a la falta de vaticanistas, creyentes o no, conservadores o progresistas, que cumplan la funci\u00f3n de interpretar con competencia la vida de la Iglesia y su mensaje.<\/p>\n<p><strong>La formaci\u00f3n en los seminarios, \u00bfest\u00e1 a la altura de los desaf\u00edos que presenta la vida pastoral y la transformaci\u00f3n de la cultura actual?<\/strong><\/p>\n<p>Cuando entr\u00e9 al seminario de C\u00f3rdoba en 1985 para cursas los estudios teol\u00f3gicos, hab\u00eda 180 seminaristas; hoy hay poco m\u00e1s de veinte. Cuando empec\u00e9 como formador en el seminario de Mendoza en 1993, hab\u00eda 65 seminaristas; hoy hay tambi\u00e9n una veintena. Y si bien hace 12 a\u00f1os que ya no tengo tareas directas de formaci\u00f3n, la realidad es otra porque ha cambiado el joven que ingresa hoy al seminario. Los seminarios contin\u00faan su proceso de transformaci\u00f3n y la reducci\u00f3n num\u00e9rica de los candidatos al sacerdocio no se debe s\u00f3lo a que faltan vocaciones sino a que los propios seminarios se han visto obligados a mejorar los criterios de discernimiento: la consistencia emocional, la experiencia espiritual, la madurez afectiva sexual en orden al celibato. La crisis de los abusos es tambi\u00e9n una crisis del ministerio pastoral de los obispos, de nuestra gesti\u00f3n y del modo en que los pastores, obispos y presb\u00edteros nos insertamos en las comunidades y cultivamos nuestros v\u00ednculos en una sociedad que culturalmente cambi\u00f3 y seguir\u00e1 cambiando enormemente. La Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis de 2016 es el aterrizaje m\u00e1s concreto de la reforma conciliar y es lo que el episcopado ahora tiene que afianzar en la Argentina. El futuro sacerdote tiene que ser b\u00e1sicamente un hombre del Esp\u00edritu, con una formaci\u00f3n espiritual que le d\u00e9 consistencia interior. La experiencia del Esp\u00edritu Santo pasa fundamentalmente por la capacidad de asumir la propia libertad con la figura del pastor. La libertad no es el individualismo que lo encierra sino expresi\u00f3n de un v\u00ednculo cordial con sus pares y con el obispo.<br \/>\n<strong>\u00bfEn qu\u00e9 situaci\u00f3n se encuentra su di\u00f3cesis en materia de sostenimiento econ\u00f3mico?<\/strong><br \/>\nCuando empez\u00f3 la cuarentena los p\u00e1rrocos coincid\u00edan en que la suspensi\u00f3n de las misas nos iba a poner en un brete econ\u00f3mico, pero esta inquietud fue tambi\u00e9n de los laicos, que tomaron conciencia y generaron un movimiento interesante para el sostenimiento. No digo que las parroquias de C\u00f3rdoba est\u00e9n nadando en abundancia, pero la respuesta de los laicos ha sido muy buena. Y nos llam\u00f3 much\u00edsimo la atenci\u00f3n lo extraordinario de la colecta de C\u00e1ritas, con un aporte muy generoso.<br \/>\n<strong>\u00bfEs posible convocar a un mayor compromiso de los feligreses para generar ingresos?<\/strong><br \/>\nLa iniciativa de los propios laicos es un aspecto interesante porque en la medida en que la Iglesia pueda profundizar su sostenimiento, crecer\u00e1 en libertad evangelizadora. Esto tiene que ver tambi\u00e9n con el Programa Fe y otras iniciativas locales. Adem\u00e1s se ha acelerado el uso de los medios electr\u00f3nicos para hacer llegar aportes a las parroquias. En la di\u00f3cesis donde me encuentro es muy fuerte la cultura piamontesa, donde la sociedad civil y sus instituciones tienen una autonom\u00eda muy grande, y esto tambi\u00e9n se refleja en el aspecto del sostenimiento de la Iglesia.<\/p>\n<p><strong>En una encuesta sobre el sistema de sostenimiento, la sociedad se manifest\u00f3 m\u00e1s a favor de colaborar con instituciones como C\u00e1ritas que con la Iglesia como instituci\u00f3n. Esto refleja una valoraci\u00f3n por su funci\u00f3n social pero al mismo tiempo la pr\u00e1ctica es escasa, sobre todo en comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses. \u00bfQu\u00e9 opina?<\/strong><br \/>\nUn p\u00e1rroco me hizo notar a partir de esa informaci\u00f3n que parece que lo \u00fanico que merece ser sostenido en la Iglesia son las acciones de tinte social. Y el aspecto evangelizador que propone la fe, de acompa\u00f1amiento a las personas, parece m\u00e1s deslucido. Creo que es un desaf\u00edo que responde tambi\u00e9n a los acentos que nosotros le hemos puesto a nuestra misi\u00f3n evangelizadora. Otro \u00e1mbito en el que se advierte el desbalance es la enorme dificultad que hemos tenido en este tiempo de la pandemia para la vida lit\u00fargica. Ante el temor enorme de que aumenten los contagios, los funcionarios municipales y de salud decidieron cerrar los templos. Si bien no dudo de que son personas de bien, creo que hay una falta de sensibilidad o de reconocimiento de lo que significa la relaci\u00f3n con Dios en la vida de las personas y el impacto que esto tiene en la sociedad. El esfuerzo para sostener la cuarentena significa no solamente pensar en las actividades esenciales del trabajo; hay que tener energ\u00eda espiritual interior y eso el Estado no lo da. Creo que era Bockenf\u00f6rde quien dec\u00eda que el Estado liberal vive de valores y de una energ\u00eda espiritual que no se puede dar a s\u00ed mismo. Se trata de los valores que tenemos los ciudadanos, que se transmiten dentro de la familia, y que tienen que ver con el arte, con la cultura, pero tambi\u00e9n con la posibilidad de ir a rezar al templo o de despedir religiosamente a los difuntos. Otro fen\u00f3meno que saca a la luz los desaf\u00edos concretos de la Iglesia en nuestros d\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo eval\u00faa la fe de los cat\u00f3licos argentinos, su pr\u00e1ctica religiosa en el momento actual y su adhesi\u00f3n a la Iglesia como instituci\u00f3n? 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