{"id":16315,"date":"2020-11-10T12:22:09","date_gmt":"2020-11-10T15:22:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16315"},"modified":"2020-11-10T12:22:10","modified_gmt":"2020-11-10T15:22:10","slug":"andres-stanovnik-a-los-argentinos-nos-cuesta-trabajar-en-equipo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16315","title":{"rendered":"Andr\u00e9s Stanovnik: \u201cA los argentinos nos cuesta trabajar en equipo\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfC\u00f3mo eval\u00faa la fe de los argentinos en el momento actual?<\/strong><br \/>\nLos argentinos creyentes somos argentinos que creen, y lo hacemos con nuestros dones y con nuestros l\u00edmites. Somos muy capaces como individuos, pero no tanto como personas vinculadas, y la fe es sustancialmente v\u00ednculo con otro, en este caso con Dios, el Dios de Jes\u00fas, el Dios con rostro humano. Si tenemos problemas para relacionarnos, la fe sufre deformaciones y se vuelve hacia dentro en lugar de generar comunidad, Iglesia, pueblo. El fondo de esta dificultad que tenemos los argentinos para establecer v\u00ednculos profundos y estables lo describe muy bien Julio Cort\u00e1zar, en el poema La Patria: \u201c\u2026Pero te quiero, pa\u00eds de barro, y otros te quieren,\u2026 ser argentino es estar triste, ser argentino es estar lejos\u201d. Es muy fuerte y densa la expresi\u00f3n: ser argentino es estar lejos. No es la distancia f\u00edsica, sino existencial, cultural y social, y tambi\u00e9n religiosa, porque alude de modo contundente a los v\u00ednculos, los v\u00ednculos esenciales que se expresan en la relaci\u00f3n con los otros, con Dios y con uno mismo, tambi\u00e9n con las cosas. \u201cEstar lejos\u201d, define una preocupante debilidad del ser: lejos de s\u00ed mismo, lejos de los otros, lejos de Dios. Un individuo con estas notas est\u00e1 solo y aislado, triste, y, en consecuencia, vulnerable a propuestas f\u00e1ciles, inmediatas y seguras para sentirse alguien. Estar lejos es no estar en el lugar que a uno le corresponde, es estar en ning\u00fan lugar; es no aceptarse a s\u00ed mismo y al entorno; y negarse lo que se es y vivir imagin\u00e1ndose lo que no se es ni jam\u00e1s se llegar\u00e1 a ser. Una persona as\u00ed est\u00e1 incapacitada para crear v\u00ednculos, para integrarse positivamente a la convivencia con los dem\u00e1s. Esa persona, o esa pareja, o ese pueblo, est\u00e1 como enredada por demonios que la tienen atada a s\u00ed misma y la entretienen, fascinada y seducida por el placer, el poder y el dinero (o la droga, la fama, etc.), y la mantienen alejada de s\u00ed misma, de los otros y de Dios, y desordenadamente volcada hacia las cosas.<\/p>\n<p><strong>Cu\u00e1nto nos dicen las letras argentinas sobre sobre nosotros mismos\u2026 \u00bfQu\u00e9 otro ejemplo podr\u00eda citar?<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Leopoldo Marechal retrata la debilidad radical de la condici\u00f3n humana, que se expresa en la imposibilidad de radicar v\u00ednculos estables, duraderos y plenos, que no es privativo de los argentinos, sino de la humanidad de todos los tiempos. Si cada generaci\u00f3n no toma conciencia de su fragilidad existencial, ser\u00e1 dif\u00edcil que pueda sobrevivir, por m\u00e1s propuestas de seguridad que le ofrezcan los descubrimientos y avances de las ciencias. El hombre no puede darse la vida a s\u00ed mismo, como tampoco puede salvarse por s\u00ed mismo. El ser humano es creatura. Desde el momento que lo olvida y pretende erigirse en due\u00f1o de la propia vida, empieza a deslizarse y hundirse peligrosamente en su propio abismo, porque rompe el v\u00ednculo esencial que sostiene, da sentido y fundamento a todos los dem\u00e1s v\u00ednculos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se manifiesta esa condici\u00f3n humana en su dimensi\u00f3n religiosa, con la asistencia al templo, seg\u00fan la manera de ser de los argentinos?<\/strong><br \/>\nLa experiencia religiosa, como cualquier otra dimensi\u00f3n del ser humano, puede deformarse y la deformaci\u00f3n es una se\u00f1al de confusi\u00f3n y dispersi\u00f3n. Si digo que creo en Dios, Padre y Creador, y no hago nada para cultivar alg\u00fan v\u00ednculo con \u00c9l, esa fe es sumamente deficiente y s\u00f3lo ret\u00f3rica. O si se opto por vivir la fe a mi modo, tambi\u00e9n estoy en contradicci\u00f3n conmigo mismo, porque la fe es b\u00e1sicamente tener confianza en alguien, es apertura y v\u00ednculo con Dios y con los otros. De all\u00ed que la deserci\u00f3n de las asambleas es una preocupaci\u00f3n desde los inicios de la Iglesia. Pero es algo que se da en todas las pr\u00e1cticas religiosas y no s\u00f3lo la participaci\u00f3n en las misas, pero aqu\u00ed es necesario hacer precisiones. Est\u00e1n los creyentes que viven su fe con una pr\u00e1ctica peri\u00f3dica de encuentro con la asamblea o con el pueblo de creyentes, por ejemplo, en las fiestas patronales, las peregrinaciones anuales, aniversarios y acontecimientos familiares como son los bautismos, los casamientos, las defunciones. El ser humano est\u00e1 inclinado al individualismo, tentado de no necesitar del otro; fascinado, en todo caso, por la posibilidad de someter al otro. Los cat\u00f3licos argentinos somos argentinos con todos los valores que poseemos y tambi\u00e9n con los l\u00edmites que venimos arrastrando. Por ejemplo, recuerdo que en el documento \u201cNavega mar adentro\u201d, de mayo de 2003, dec\u00edamos que a los argentinos nos cuesta trabajar en equipo. Y a\u00f1ado, independientemente de si somos cat\u00f3licos o no.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se conjugan esos valores con la realidad de empobrecimiento e inseguridad a que hemos llegado?<\/strong><\/p>\n<p>El aumento de la pobreza, de la inseguridad y la disminuci\u00f3n de la pr\u00e1ctica religiosa van de la mano de la dificultad que tenemos de trabajar en equipo, es decir, somos culturalmente muy permeables a la pr\u00e9dica generalizada de un estilo de vida individualista. A los argentinos y argentinas nos gana una desordenada pasi\u00f3n por nosotros mismos. A esta visi\u00f3n un tanto pesimista, a\u00f1ado que no todo es as\u00ed ni en todos los lugares. Hay innumerables gestos solidarios, sobre todo en tiempos de crisis como la que estamos atravesando, pero que no llegan a un relieve tal que constituyan una nota distintiva, ni alcanzan para atravesar las instituciones del Estado, de tal modo que se conviertan en estrategias privilegiadas para trabajar por el bien com\u00fan, que es el bien de todos, especialmente de los m\u00e1s desprotegidos. Hay un fuerte proceso de descristianizaci\u00f3n que la reserva religiosa y, sobre todo cat\u00f3lica, de nuestros pueblos latinoamericanos, y en particular, el argentino, no parecen tener la fuerza suficiente para frenar ese proceso. Cuando la fe se escinde de la pr\u00e1ctica estamos ante un fen\u00f3meno que es extra\u00f1o a la condici\u00f3n humana porque se\u00f1ala que se est\u00e1 ante una desintegraci\u00f3n de la persona y de la comunidad. La integridad, que es una tarea propia del ser humano y hace a su camino de humanizaci\u00f3n, responde a ese anhelo profundo de unidad y comuni\u00f3n. S\u00f3lo compartir lo que somos y tenemos con los dem\u00e1s crea un ambiente sano y seguro, impulsa el desarrollo y progreso para todos.<\/p>\n<p><strong>En este momento circulan diversas iniciativas de di\u00e1logo pol\u00edtico y socioecon\u00f3mico, incluso una posible convocatoria del Gobierno a un Consejo Econ\u00f3mico Social, \u00bfla Iglesia deber\u00eda participar en esas iniciativas, o deber\u00eda alentar un di\u00e1logo en el marco de las instituciones de la Constituci\u00f3n, como el Congreso? Si la Iglesia participa, \u00bfqui\u00e9nes deber\u00edan hacerlo en su nombre, y con qu\u00e9 rol?<\/strong><br \/>\nLa Iglesia vive en el \u00e1mbito p\u00fablico. En su momento, cuando se produjo la crisis del comienzo del siglo, desde la pol\u00edtica se solicit\u00f3 el apoyo de la Iglesia y la forma que eligi\u00f3 la Iglesia para responder a ese pedido fue ofrecer un espacio en el que todos los sectores involucrados pudieran dialogar. Hoy en d\u00eda, si se requiriera su participaci\u00f3n en un Consejo, la Iglesia deber\u00eda aceptar pero a condici\u00f3n de que todos los credos de los argentinos fueran tambi\u00e9n convocados. Las relaciones entre el Estado y la Iglesia siguen los criterios de la autonom\u00eda y la cooperaci\u00f3n. Cada uno en su propio campo, aut\u00f3nomos, pero cooperando razonablemente para el bien de todos. Dentro de ese marco, la acci\u00f3n pol\u00edtica es responsabilidad de los fieles laicos, que participan activamente de la pol\u00edtica, proponiendo y eligiendo las opciones leg\u00edtimas que consideran mejores para el bien com\u00fan.<\/p>\n<p><strong>Es inminente un nuevo debate en la Argentina acerca del aborto. La posici\u00f3n doctrinaria de la Iglesia es bastante clara en la materia, pero \u00bfc\u00f3mo deber\u00eda ser su intervenci\u00f3n en ese debate?<\/strong><br \/>\nNo es f\u00e1cil por los condicionamientos que vienen de afuera. Hay una suerte de colonizaci\u00f3n cultural que impide escuchar a todas las voces. Nos hace falta un di\u00e1logo sereno, abierto, basado en las ciencias que encaran objetivamente este tema. Debemos confiar en la raz\u00f3n que nos ofrece la ciencia. La Iglesia a lo largo de los siglos siempre confi\u00f3 en la raz\u00f3n humana, dentro de los condicionamientos de cada \u00e9poca, porque es Dios quien crea la raz\u00f3n humana para que la desarrollemos, naturalmente. El di\u00e1logo tiene que estar muy fundamentado en esto, donde la Iglesia da su aporte desde la fe. No es bueno, no nos hace bien sacar protocolos al margen de la ley, de la legislaci\u00f3n argentina e internacional. Estos protocolos hacen da\u00f1o. Hay muchas propuestas para resolver la situaci\u00f3n que puede vivir una mujer embarazada aun en un embarazo no querido, aun en un embarazo fruto de una violaci\u00f3n; hay muchas propuestas muy concretas para acompa\u00f1ar a esa mujer y para recibir a ese ser humano que ellas tal vez no desean acompa\u00f1ar a crecer. No comprendo por qu\u00e9 no se le da lugar a estas propuestas que fueron presentadas en los debates anteriores y sin embargo se las deja de lado, no se las tiene en cuenta. Hay algo que no camina en el di\u00e1logo; est\u00e1 muy direccionado y no nos ayuda como naci\u00f3n, como pueblo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 situaci\u00f3n se encuentran las di\u00f3cesis correntinas en materia de sostenimiento econ\u00f3mico? \u00bfEs posible convocar a un mayor compromiso de los feligreses para generar ingresos?<\/strong><\/p>\n<p>En el NEA nos estamos reuniendo con frecuencia por medio de las plataformas digitales. La situaci\u00f3n var\u00eda entre una di\u00f3cesis y la otra. Algunas est\u00e1n pasando mayores dificultades, otras estamos manteni\u00e9ndonos a flote. Pero quiero destacar que en estos meses la actitud de los fieles ha sido ejemplar. Tenemos el testimonio de los sacerdotes que nos cuentan c\u00f3mo la gente se acerc\u00f3 a las parroquias para ofrecer su colaboraci\u00f3n. Lo mismo sucede en el \u00e1mbito diocesano. El programa FE es una ayuda providencial. Empezamos antes de la pandemia, hace m\u00e1s de un a\u00f1o, para desvincularnos del aporte estatal a la Iglesia cat\u00f3lica, y ya est\u00e1 dando buenos frutos. Desde las redes hemos recibido una respuesta muy positiva, una proyecci\u00f3n muy auspiciosa para que sea el Pueblo de Dios quien sostiene el culto en nuestra patria. Me gustar\u00eda aclarar ese mito de que es el Estado quien sostiene a la Iglesia. No es cierto. El Estado colabora con una cifra que es menor al 10% de los gastos que tiene la Iglesia en la Argentina. Esas son cifras objetivas. La realidad es que la Iglesia es sostenida por sus fieles y ese es un principio important\u00edsimo. Cuando decimos fieles, decimos tambi\u00e9n fieles de otras iglesias cat\u00f3licas y sus agencias internacionales, como Adveniat y Kirche, que colaboran significativamente en muchos de los proyectos. Por fin lleg\u00f3 el momento en el que nos vamos a liberar de esta asignaci\u00f3n que anualmente el Estado da a la Iglesia cat\u00f3lica y lo hace por ley, no por un pedido de la instituci\u00f3n. Adem\u00e1s, desde la Iglesia, por lo menos en los \u00faltimos 20 a\u00f1os hubo intentos de revisar ese aporte, pero al Estado no le interesaba llevar adelante ese pedido, porque el aporte que daba del presupuesto nacional era \u00ednfimo y no justificaba hacer un proceso legislativo por tan poca cosa. Doy las gracias a quienes nos ayudaron a liberarnos de ese aporte, porque hoy es un hecho que, progresivamente, nos vamos liberando de ese \u201cestigma social\u201d, por decirlo de alguna manera.<\/p>\n<p><strong>En estos a\u00f1os fueron designados muchos obispos, pero no siempre pertenecen a la di\u00f3cesis en la que deber\u00e1n pastorear. \u00bfEs dable pensar en cambios que lleven a que las comunidades de origen tengan un mayor papel en el proceso de selecci\u00f3n de los candidatos?<\/strong><\/p>\n<p>Eso es posible, seguramente, aunque no s\u00e9 si nosotros llegaremos a ver al pueblo de Dios participando de la elecci\u00f3n de los candidatos al episcopado. En la historia de la Iglesia cat\u00f3lica hay experiencia de una participaci\u00f3n muy amplia del pueblo de Dios, del laicado, en la elecci\u00f3n del obispo. Despu\u00e9s fue cambiando culturalmente, pero la posibilidad siempre est\u00e1. Por otra parte, hoy, cuando el Papa nombra a un candidato como obispo de una di\u00f3cesis, el proceso es precedido por una amplia consulta no s\u00f3lo a los obispos y presb\u00edteros sino tambi\u00e9n al Pueblo de Dios. A m\u00ed me toc\u00f3 presentar los nombres de unas veinte personas laicas a quienes poder consultar sobre un candidato. En efecto, no es que el laicado est\u00e9 ausente totalmente del proceso de selecci\u00f3n de un candidato al episcopado, pero es una manera acotada respecto de lo que podr\u00eda abrirse a\u00fan mucho m\u00e1s. De todos modos los candidatos se escogen entre los sacerdotes de cada di\u00f3cesis, sobre los que luego se hacen las averiguaciones correspondientes.<\/p>\n<p><strong>La pandemia ha potenciado el recurso a las redes y plataformas virtuales en reemplazo del encuentro presencial en todos los \u00e1mbitos, incluyendo el religioso. \u00bfQu\u00e9 puede decirnos sobre el masivo recurso de los fieles a estos medios en el futuro?<\/strong><\/p>\n<p>Las redes sociales son sin duda un instrumento que est\u00e1 para quedarse, es f\u00e1cil y econ\u00f3mico. Es posible prever que no se volver\u00e1 a lo de antes en la misma forma o proporci\u00f3n. Pero al mismo tiempo el contraste nos ayuda a una resignificaci\u00f3n y revalorizaci\u00f3n de la presencialidad, que es irreemplazable. La sacramentalidad de la Iglesia es f\u00edsica, como lo es el principio de la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo eval\u00faa la fe de los argentinos en el momento actual? 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