{"id":16346,"date":"2020-12-03T13:25:27","date_gmt":"2020-12-03T16:25:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16346"},"modified":"2020-12-03T13:25:28","modified_gmt":"2020-12-03T16:25:28","slug":"17-de-octubre-de-1945-una-lectura-desde-la-historia-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16346","title":{"rendered":"17 de octubre de 1945. Una lectura desde la historia global"},"content":{"rendered":"<p>Pronto se cumplir\u00e1n 75 a\u00f1os del 17 de octubre de 1945; recientemente, tambi\u00e9n se han cumplido 75 a\u00f1os del fin de la Segunda Guerra Mundial. No son efem\u00e9rides aisladas. 1945 fue un momento global de un cierto espesor. Dividi\u00f3 en dos el siglo XX y tuvo manifestaciones e implicancias de vasto alcance. La Argentina no fue la excepci\u00f3n, tampoco lo fue buena parte de Am\u00e9rica Latina. El 17 de octubre de 1945 no puede desentenderse de los acontecimientos de escala mundial. El peronismo irrumpi\u00f3 en un contexto de vertiginoso cambio hist\u00f3rico y dio por saldo, luego de la \u00e9pica movilizaci\u00f3n a Plaza de Mayo, el contundente triunfo electoral de Juan Domingo Per\u00f3n en las elecciones de febrero de 1946.<\/p>\n<p><strong>1945 a escala planetaria<\/strong><\/p>\n<p>Comencemos por el fin de la Segunda Guerra Mundial y sus implicancias. Una guerra total, cuya geograf\u00eda alcanz\u00f3 los cinco continentes, se libr\u00f3 en casi todos los oc\u00e9anos y dej\u00f3 m\u00e1s de 50 millones de muertos, entre ellos, los seis millones de v\u00edctimas de la Sho\u00e1, no pod\u00eda alcanzar su fin sin consecuencias de largo plazo. Los aliados \u2012Estados Unidos, Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Gran Breta\u00f1a\u2012 llegaron a un final victorioso que les hab\u00eda sido dif\u00edcil imaginar tiempo atr\u00e1s, pero la relaci\u00f3n de fuerza entre ellos no era la misma que en un comienzo. Desde antes de la invasi\u00f3n de Normand\u00eda se pod\u00eda advertir que Gran Breta\u00f1a hab\u00eda perdido terreno frente a sus dos aliados; los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, por diferentes caminos, fueron decisivos en una victoria que ser\u00eda ante todo la suya. No es terreno para discutir aqu\u00ed cu\u00e1l de los dos lo fue m\u00e1s, sino se\u00f1alar, en tal caso, que Gran Breta\u00f1a, que hab\u00eda ejercido un rol de potencia imperial de base naval durante m\u00e1s de 200 a\u00f1os, hab\u00eda dejado de serlo. Francia, por su lado, invadida por Hitler en 1940, tambi\u00e9n ver\u00eda tarde o temprano jaqueado su imperio.<br \/>\nEn muchas partes se desplomaron gobiernos y surgieron otros nuevos con impulso rupturista: en Gran Breta\u00f1a, el partido Laborista obtuvo un triunfo hist\u00f3rico que mostr\u00f3 a las claras que haber participado en la victoria no pudo ser capitalizado nada menos que por Winston Churchill, a pesar de su olfato pol\u00edtico y de su h\u00e1bil mu\u00f1eca. El triunfo laborista permiti\u00f3 r\u00e1pidos avances en la conformaci\u00f3n del Welfare State, que se afianz\u00f3 ampliamente en la posguerra en diferentes latitudes. Por su parte, Francia refund\u00f3 la rep\u00fablica, inici\u00f3 una \u201cdepuraci\u00f3n\u201d de colaboracionistas e hizo esfuerzos por recuperar el control de sus antiguas colonias, con una actitud imperialista en la que expresaba fuertes dificultades para tomar conciencia de toda el agua que hab\u00eda corrido bajo el puente.<br \/>\nSali\u00f3 fortalecida, sin dudas, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, a pesar de sus inconmensurables p\u00e9rdidas humanas, puesto que devino en potencia global y logr\u00f3 una creciente gravitaci\u00f3n en Europa oriental, donde conformar\u00eda una zona de influencia, primero, y luego un bloque articulado por el Pacto de Varsovia, aunque no tardar\u00edan en aparecer disidencias, como pudo verse desde las primeras tensiones entre Tito y Stalin. Tambi\u00e9n los Estados Unidos comenzaron a jugar un papel m\u00e1s decisivo que nunca en la pol\u00edtica internacional, aunque el fallecimiento de Franklin D. Roosevelt pocos meses antes de la conclusi\u00f3n de la guerra opac\u00f3 en parte el clima triunfalista. En este contexto, la Conferencia de Bretton Woods, la fundaci\u00f3n de Naciones Unidas y los juicios de Nuremberg, experiencia sin precedentes, despertaron expectativas de que el fin de los fascismos podr\u00eda consolidar la paz y la democracia, a la par de la justicia.<br \/>\nLos vencidos, por otro lado, colapsaron y arrastraron consigo el destino de numerosos pueblos conquistados por el tercer Reich y el imperio japon\u00e9s. El mapa mundial, pues, cambiar\u00eda de ra\u00edz. Italia vio a Mussolini fusilado e inici\u00f3 un proceso que conducir\u00eda al pa\u00eds a la rep\u00fablica con la celebraci\u00f3n del plebiscito de 1946. Alemania y Jap\u00f3n sufrieron las consecuencias de la derrota, entre ellas, la ocupaci\u00f3n y partici\u00f3n del territorio en el caso alem\u00e1n, pero con todo se obr\u00f3 con menos dureza y revanchismo que en 1918 (recordemos las reparaciones que se le exigieron a Alemania en aquella oportunidad). El imperio japon\u00e9s se desplom\u00f3 con profundas implicancias para sus territorios anexados en el sudeste asi\u00e1tico.<br \/>\nAs\u00ed, si en el escenario occidental el impacto de la guerra fue enorme, por su parte, Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina tampoco se quedar\u00edan atr\u00e1s. Los cambios geopol\u00edticos globales sacudieron desde la primera guerra mundial el mapa colonial y se aceleraron a partir de 1945. El Imperio japon\u00e9s predic\u00f3 la consigna de \u201cAsia para los asi\u00e1ticos\u201d en un gesto de desaf\u00edo al imperialismo occidental, pero esto no impidi\u00f3 que fueran percibidos como invasores. Ho Chi Minh fund\u00f3 el Viet Minh en 1941, en plena ocupaci\u00f3n japonesa, a la que se opuso, para luego redoblar la lucha antiimperialista contra la pretensi\u00f3n de Francia de recuperar su control: se entr\u00f3 as\u00ed en uno de los procesos de descolonizaci\u00f3n m\u00e1s dolorosos de la segunda posguerra. En China las cosas marcharon de manera m\u00e1s vertiginosa gracias a la larga trayectoria del Partido Comunista chino fundado en 1921: el resultado fue la expulsi\u00f3n del Kuomintang y la formaci\u00f3n de la China comunista en 1949. En la India, con Gandhi, el proceso de descolonizaci\u00f3n promet\u00eda ser m\u00e1s pac\u00edfico que en la Indochina francesa, pero la desprolija retirada de Gran Breta\u00f1a dej\u00f3 una guerra civil, entre otras situaciones conflictivas. Son s\u00f3lo algunos ejemplos de procesos que dejaron como saldo un nuevo mapa que no tardar\u00eda en tornarse complejo, no puramente bipolar, sino m\u00e1s bien plagado de m\u00faltiples polarizaciones. La formaci\u00f3n de la Liga \u00c1rabe en 1945 en El Cairo, si bien d\u00e9bil todav\u00eda, apuntar\u00eda tambi\u00e9n en esta misma direcci\u00f3n.<br \/>\nAm\u00e9rica Latina, finalmente, se involucr\u00f3 menos en la guerra; de hecho no lleg\u00f3 a ser escenario b\u00e9lico, aunque no se puede pasar por alto que varios pa\u00edses declararon su beligerancia contra el eje bastante m\u00e1s tempranamente que la Argentina, en especial, Brasil. Ahora bien, m\u00e1s all\u00e1 de su eventual participaci\u00f3n en el conflicto, la guerra impact\u00f3 de todas formas en muchos aspectos porque la ca\u00edda de los totalitarismos dispar\u00f3 expectativas de democratizaci\u00f3n y cambio social en un subcontinente marcado por profundas desigualdades. El antiimperialismo de las periferias fue tambi\u00e9n un ingrediente clave en este contexto. Este anhelo de cambio llev\u00f3 al triunfo socialdem\u00f3crata en Brasil, con Gaspar Dutra, en 1945; en Guatemala, Juan Jos\u00e9 Ar\u00e9valo, que hab\u00eda estudiado y trabajado en universidades argentinas, inaugur\u00f3 en 1945 un dificultoso proceso democr\u00e1tico en su pa\u00eds; en Per\u00fa, m\u00e1s todav\u00eda, que estuvo atravesado en la primera mitad del siglo XX por gobiernos militares y conservadores, vio la oportunidad de que la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) accediera al poder en un gobierno de coalici\u00f3n. As\u00ed, al igual que en otras latitudes, en Am\u00e9rica Latina se ingres\u00f3 en una coyuntura que promet\u00eda una aceleraci\u00f3n de los tiempos. Ahora s\u00ed podemos enfocar nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Argentina en la encrucijada de 1945<\/strong><\/p>\n<p>En 1943 se produjo en la Argentina un golpe militar que iba a contramano de la coyuntura internacional: mientras que en Europa comenzaba a crecer la esperanza de la derrota nazi y de la ca\u00edda de los fascismos, aqu\u00ed se produjo un golpe que trajo consigo purgas tanto en c\u00fapulas sindicales de izquierda (en especial, comunistas) como en las universidades. El golpe puso fin a lo que se dio en llamar la \u201cd\u00e9cada infame\u201d de 1930, cuando se instalaron gobiernos de dudosa legitimidad montados sobre el fraude, que no bloquearon sin embargo el desarrollo de algunas transformaciones novedosas en su \u00e9poca, tales como el r\u00e1pido avance de la industrializaci\u00f3n (la industria alcanz\u00f3 a comienzos de los a\u00f1os cuarenta un m\u00e1ximo hist\u00f3rico), acompa\u00f1ada de consiguientes desarrollos urbanos y cambios demogr\u00e1ficos. Estos procesos se dieron bajo el cors\u00e9 de gobiernos que no rechazaron plenamente los cambios, aunque trataron de mantenerlos a raya en un contexto de complejizaci\u00f3n de la sociedad argentina (ampliaci\u00f3n de la clase obrera, consolidaci\u00f3n de la clase media), gracias al crecimiento de ciudades, que se volv\u00edan cada vez m\u00e1s din\u00e1micas. El gobierno militar que se conform\u00f3 en junio de 1943 encabezado por el general Pedro Ram\u00edrez (miembro del GOU) intent\u00f3 mitigar sus facetas autoritarias con medidas de corte social (control sobre valores de los alquileres, por ejemplo), pero claramente no era suficiente, puesto que la vida pol\u00edtica hab\u00eda quedado en suspenso. El contexto internacional no tardar\u00eda en marcarle la cancha al gobierno. Pronto se multiplicaron las presiones para que se habilitara una salida democr\u00e1tica, aunque en un primer momento los movimientos opositores debieron limitarse a circular en la clandestinidad de algo que quer\u00eda emular a la \u201cresistencia\u201d, seg\u00fan narra Tulio Halper\u00edn Donghi en sus memorias.<br \/>\nPara mediados de 1944, la atm\u00f3sfera pol\u00edtica se recalent\u00f3. Juan Domingo Per\u00f3n se hab\u00eda hecho cargo de la Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n a fines del a\u00f1o anterior y comenz\u00f3 a trabar un importante v\u00ednculo entre el gobierno militar y los sindicatos. En 1944 la guerra comenzaba a presentar expectativas de finalizaci\u00f3n y el gobierno dio un paso adelante con la creaci\u00f3n del Consejo Nacional de Posguerra, que introdujo en la agenda cuestiones de planificaci\u00f3n econ\u00f3mica: las autoridades estaban preocupadas por el impacto econ\u00f3mico y social del fin de la contienda (se preve\u00eda la p\u00e9rdida de puestos de trabajo, con consiguientes conflictos sociales). El a\u00f1o 1944 decidi\u00f3 a la oposici\u00f3n a reclamar a viva voz por la democracia y la reapertura de los partidos pol\u00edticos que hab\u00edan sido acallados, clamor que se har\u00eda m\u00e1s intenso luego de la liberaci\u00f3n de Par\u00eds. El a\u00f1o clave fue, al igual que en la coyuntura mundial, 1945. Los militares, que quer\u00edan evitar verse jaqueados por los reclamos democr\u00e1ticos, declararon la guerra a Alemania. El tiempo de Juan Domingo Per\u00f3n hab\u00eda llegado, a\u00fan cuando debi\u00f3 sortear resistencias incluso dentro de las propias filas militares.<br \/>\nLa efervescencia de la movilizaci\u00f3n del 17 de octubre sacudi\u00f3 el tablero pol\u00edtico: fue necesario que todos los actores se reacomodaran a continuaci\u00f3n. Per\u00f3n carec\u00eda de partido propio, pero r\u00e1pidamente los sindicatos conformaron el Partido Laborista (\u00e9mulo del brit\u00e1nico) y apoyaron su candidatura presidencial. Per\u00f3n por su parte supo sumar a sectores de otras procedencias pol\u00edticas: nacionalistas, radicales (el propio Hortensio Quijano, su compa\u00f1ero de f\u00f3rmula), conservadores y cat\u00f3licos. Tambi\u00e9n la oposici\u00f3n se organiz\u00f3 y as\u00ed naci\u00f3 la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica (con socialistas, radicales, comunistas, entre otros) que lograr\u00eda lo que una y otra vez se hab\u00eda intentado desde mediados de los a\u00f1os treinta, a saber, la formaci\u00f3n de una coalici\u00f3n de centro izquierda con un tufillo a Frente Popular. As\u00ed, la campa\u00f1a electoral fue intensa y emocionante para ambos contendientes, con la inesperada intervenci\u00f3n del embajador norteamericano Spruille Braden, que dio lugar al contraataque peronista y antiimperialista del eslogan \u201cBraden o Per\u00f3n\u201d. El resultado fue, claro est\u00e1, el holgado \u2012pero no previsible\u2012 triunfo de Per\u00f3n en las presidenciales de 1946.<br \/>\nSi la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica en 1945 hac\u00eda pensar en un Frente Popular que hablaba en nombre de la lucha antifascista y respiraba el clima de liberaci\u00f3n que ven\u00eda de la Europa que hab\u00eda sido ocupada por el nazismo, por su parte, Per\u00f3n y el movimiento que pronto llevar\u00eda su nombre dio un paso m\u00e1s, puesto que optaron por un discurso cargado de reclamos de justicia social y de una liberaci\u00f3n le\u00edda, esta vez, en clave antimperialista, a tono con la agenda que se perfilaba desde las periferias no europeas. Como fuere, ambos fueron hijos de 1945 le\u00eddo en clave global y ya no cab\u00eda abordar la pol\u00edtica con una grilla proveniente de tiempos pret\u00e9ritos.<\/p>\n<p><em>Miranda Lisa es Doctora en Historia, profesora de la Universidad de San Andr\u00e9s e investigadora de CONICET.<\/em><\/p>\n<p>* Agradezco las sugerencias de Juan Pablo Scarfi.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pronto se cumplir\u00e1n 75 a\u00f1os del 17 de octubre de 1945; recientemente, tambi\u00e9n se han cumplido 75 a\u00f1os del fin de la Segunda Guerra Mundial&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[986],"tags":[2639,218,341,211],"class_list":["post-16346","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica","tag-17-de-octubre","tag-historia","tag-peron","tag-politica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4fE","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16346"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16346\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16348,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16346\/revisions\/16348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}