{"id":16349,"date":"2020-12-03T14:31:51","date_gmt":"2020-12-03T17:31:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16349"},"modified":"2020-12-03T14:31:53","modified_gmt":"2020-12-03T17:31:53","slug":"mauricio-neuman-un-gran-hombre-de-la-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16349","title":{"rendered":"Mauricio Neuman, un gran hombre de la cultura"},"content":{"rendered":"<p>Lo conoc\u00ed gracias a Ferm\u00edn F\u00e9vre, que me hizo llegar un texto de Mauricio Neuman sobre arte; era un breve ensayo a prop\u00f3sito de la luz en la pintura de Gerturdis Chale. Curiosamente, muchos a\u00f1os antes, el cr\u00edtico e historiador Romualdo Brughetti, despu\u00e9s de la muerte de la artista (nacida en Viena en 1898 y fallecida en la Argentina en 1954, donde se hab\u00eda establecido en 1934) public\u00f3 en CRITERIO una nota sobre la obra de esa prestigiosa colega de Seoane y Battlle Planas.<br \/>\nNeuman tambi\u00e9n colabor\u00f3 con la revista en otras oportunidades: escribi\u00f3 sobre Fortunato Lacamera y Alberto Gerchunoff. Era un atento y curioso lector de estas p\u00e1ginas, en parte por su marcada sensibilidad ecum\u00e9nica y su particular inter\u00e9s por el di\u00e1logo entre jud\u00edos y cat\u00f3licos. De all\u00ed su amor por Juan XXIII y su relaci\u00f3n con el cardenal Jorge Mej\u00eda, antiguo director de esta publicaci\u00f3n.<br \/>\nEn el diario P\u00e1gina\/12, Mar\u00eda Jos\u00e9 Herrera, directora del Museo de Arte de Tigre, lo present\u00f3 como un gran coleccionista (\u201cprofundamente argentino y porte\u00f1o\u201d) que apost\u00f3 por el arte nacional de entre fines del siglo XIX y los a\u00f1os setenta, y que coleccion\u00f3 con sistematicidad. En la revista \u00d1 se lee: \u201cDesde muy joven, Neuman forj\u00f3 una colecci\u00f3n de arte argentino en base a su propio criterio y sin asesores\u201d. Fue generoso para prestar su obra repetidas veces a importantes muestras e instituciones. Cecilia Cavanagh, directora del Pabell\u00f3n de Bellas Artes de la UCA, con quien me encontr\u00e9 en las muestras y otras veces en casa de Mauricio, fue curadora de exposiciones que contaron con su apoyo. Era tan amplio y, de alguna manera, tan ecl\u00e9ctico su universo de intereses que pod\u00edan surgir amistades en los m\u00e1s variados \u00e1mbitos. Cuando recibi\u00f3 el Premio Bar\u00f3n Hirsch en el templo de la calle Libertad, lo acompa\u00f1aron, entre otras personalidades, los rabinos Sim\u00f3n Moguilevsky y Sergio Bergman, Cecilia Cavanagh y la directora del Museo Jud\u00edo de Buenos Aires, Liliana Olmeda-Flugelman.<br \/>\nNeuman era m\u00e9dico y psiquiatra. Hab\u00eda estudiado de joven en la Universidad de Buenos Aires y despu\u00e9s viaj\u00f3 becado a especializarse en Madrid, Innsbruck y Viena, donde se form\u00f3 en la escuela de logoterapia de Victor Frankl, con los m\u00e1s altos honores. Ejerci\u00f3 la docencia en la UBA, en la Universidad Nacional de La Plata y en la Universidad de Belgrano. Siempre interesado por la neurolog\u00eda, la psiquiatr\u00eda y la semiolog\u00eda, sin embargo su vocaci\u00f3n m\u00e1s profunda acaso haya sido la pl\u00e1stica (alguna vez confes\u00f3 que hubiera querido ser pintor) y la literatura. Hab\u00eda tratado a los m\u00e1s importantes artistas y escritores, desde que compr\u00f3 su primer cuadro a Ra\u00fal Soldi cuando era un soldado conscripto. Se trat\u00f3 con Borges y con muchos otros autores. Conoc\u00eda tanto la poes\u00eda del Siglo de Oro espa\u00f1ol como las mejores letras de tango; fue memorioso y seductor hasta que muri\u00f3, a los 96 a\u00f1os, luego de contraer el coronavirus. Si bien lo segu\u00edan sus hijos y amigos, la muerte lo encontr\u00f3 en la m\u00e1s cruel soledad.<br \/>\nCu\u00e1ntas conversaciones pude mantener con \u00e9l durante algunos a\u00f1os, sabrosas an\u00e9cdotas y relatos donde se entremezclaban la historia y la leyenda. Simpatiqu\u00edsimo, gran amante de la sensibilidad espiritual, anfitri\u00f3n exquisito (tanto en su casa de Palermo como en la famosa \u201cCarnicer\u00eda\u201d del Bajo Belgrano donde conservaba m\u00e1s de tres mil obras), verdadero chef gourmet, invitaba personalidades muy diversas a su mesa y sab\u00eda armonizar y administrar toda conversaci\u00f3n.<br \/>\nQuiz\u00e1 lo \u00edntimo profundo de Mauricio Neuman, m\u00e1s all\u00e1 de su rica personalidad, su sensibilidad art\u00edstica y su inquieta curiosidad, era la b\u00fasqueda aut\u00e9ntica de un esp\u00edritu religioso que pudiera convocar a los hombres m\u00e1s all\u00e1 de cualquier diferencia y le permitiera a nuestro pa\u00eds volver a encaminarse hacia m\u00e1s amplios horizontes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo conoc\u00ed gracias a Ferm\u00edn F\u00e9vre, que me hizo llegar un texto de Mauricio Neuman sobre arte; era un breve ensayo a prop\u00f3sito de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[700,1462,2640],"class_list":["post-16349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-arte","tag-cultura","tag-neumann"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4fH","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16351,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16349\/revisions\/16351"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}