{"id":16358,"date":"2020-12-03T14:49:40","date_gmt":"2020-12-03T17:49:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16358"},"modified":"2020-12-03T15:11:55","modified_gmt":"2020-12-03T18:11:55","slug":"sobre-el-humanismo-cristiano-en-nuestro-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16358","title":{"rendered":"Sobre el humanismo cristiano en nuestro pa\u00eds"},"content":{"rendered":"<p>Estas l\u00edneas tratan de resumir lo expuesto en una charla que di a m\u00e1s de un centenar de j\u00f3venes comprometidos en pol\u00edtica, miembros de la Asociaci\u00f3n Civil de Estudios Populares (ACEP), instituci\u00f3n que cumpli\u00f3 veinte a\u00f1os de trabajo en la \u201cFormaci\u00f3n para el Humanismo Cristiano\u201d. Fue el pasado 12 de marzo; al d\u00eda siguiente quedaron prohibidas las reuniones p\u00fablicas. Comenc\u00e9 ese encuentro agradeciendo porque la preparaci\u00f3n me llev\u00f3 a mis a\u00f1os j\u00f3venes.<br \/>\nComenc\u00e9 el seminario a los 22 a\u00f1os, pero desde los 15, y fundamentalmente gracias a la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, le\u00eda las enc\u00edclicas sociales e, inspirado en el humanismo cristiano actu\u00e9 en el centro universitario y tambi\u00e9n en pol\u00edtica, lo que luego me ayud\u00f3 much\u00edsimo en mi vida sacerdotal y episcopal.<br \/>\nSi bien el fundamento del humanismo cristiano se encuentra en la filosof\u00eda aristot\u00e9lico-tomista, puede decirse que el Renacimiento hizo hincapi\u00e9 en la persona humana, quiz\u00e1s como reacci\u00f3n a la visi\u00f3n fuertemente teol\u00f3gica del per\u00edodo medieval. Pero esto ser\u00eda materia de una discusi\u00f3n filos\u00f3fica que nos excede. Sin dilatarnos tanto en el tiempo, creo que el antecedente inmediato m\u00e1s importante puede encontrarse en la corriente conocida como \u201cPersonalismo\u201d, iniciada en Francia por Emmanuel Mounier (1905-1950), quien escrib\u00eda en peri\u00f3dicos y fue director de la prestigiosa revista Esprit.<br \/>\nEl movimiento personalista se define por un doble respeto: a la persona y a la comunidad, realizando entre ellas una s\u00edntesis. La persona est\u00e1 al servicio de la comunidad y \u00e9sta al servicio de la primera. No se trata de una ideolog\u00eda, sino de una corriente de pensamiento que reacciona frente a una visi\u00f3n absolutista que diluye a la persona bajo el poder del Estado o de las monarqu\u00edas.<br \/>\nEsa corriente se afirm\u00f3 en torno a 1930. Ubiqu\u00e9monos en el tiempo. Por un lado, en Rusia se iban consolidando las corrientes marxistas. Alemania estaba reaccionando ante el famoso tratado de Versalles que, al ser derrotada en la Primera Guerra, la hundi\u00f3 en la humillaci\u00f3n y la pobreza. Aparece Hitler, el l\u00edder que le promete redimirla y hacerla floreciente.<br \/>\nY en Italia est\u00e1 Mussolini. Como bien dijo un ilustre pensador, estos prohombres que terminaron siendo dictadores comenzaron su accionar con reivindicaciones propias de la izquierda.<br \/>\nY para completar el panorama europeo, las democracias vigentes en Francia e Inglaterra, que garantizaban la libertad de sus ciudadanos, eran al mismo tiempo propias de pa\u00edses colonialistas que explotaban a otros pueblos.<br \/>\nLa valoraci\u00f3n de la persona frente al poder est\u00e1 en el pensamiento cristiano afirmado en las enc\u00edclicas y que sabr\u00e1 tratar filos\u00f3ficamente el gran maestro inspirador de lo que ser\u00e1 despu\u00e9s la concreci\u00f3n del humanismo cristiano en la pol\u00edtica, Jacques Maritain (1882-1973). Casado con Ra\u00efssa, jud\u00eda nacida en Rusia y convertida al catolicismo, Maritain, admirador de la filosof\u00eda realista de Arist\u00f3teles, rescatada por Tom\u00e1s de Aquino, fue el pensador por excelencia del humanismo cristiano. Estos dos t\u00e9rminos son claramente expresivos. Se puede disponer de un pensamiento pol\u00edtico que ubique a la persona humana como fundamento de la estructura social de un pueblo. Es un ser con deberes, pues fue creado por Dios para ser sociable, y tambi\u00e9n con derechos. Es un fuerte intento de traducci\u00f3n del Evangelio al campo pol\u00edtico.<br \/>\nEn nuestros grupos de j\u00f3venes devor\u00e1bamos las obras de Maritain, sobre todo dos: Los derechos de la persona y la ley natural y El hombre y el Estado. La tesis fundamental ser\u00eda que la persona humana est\u00e1 en la base de la sociedad y ninguna instituci\u00f3n es superior a ella. No puede haber ninguna organizaci\u00f3n que la avasalle y que la ponga a su servicio.<br \/>\nAl mismo tiempo, la persona fue creada por Dios con una dimensi\u00f3n social para integrar una comunidad, y de \u00e9sta se desprenden otros principios. El principal es la solidaridad. Somos seres sociales y tenemos que integrarnos en una comunidad, y nuestro principal medio de integraci\u00f3n ser\u00e1 el di\u00e1logo y la posibilidad de acordar, de consensuar.<br \/>\nEl humanismo cristiano reacciona contra cualquier poder desp\u00f3tico y reconoce en el principio de autoridad la prioritaria misi\u00f3n de gestionar el bien com\u00fan, que principalmente tendr\u00e1 en cuenta a quienes se encuentren m\u00e1s desprotegidos.<br \/>\nEs muy importante entender a estos pensadores en el contexto hist\u00f3rico de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945); sus razonamientos se alejar\u00e1n de toda visi\u00f3n ideol\u00f3gica. Esto es, del pensamiento \u00fanico y del relato hist\u00f3rico. La ideolog\u00eda se encierra en un conjunto de pretendidas verdades incuestionables. Es como bien observaba el humorista Sendra, \u201cun conjunto de ideas que impide pensar\u201d.<br \/>\nFrente a la ideolog\u00eda cerrada, el humanismo cristiano propone una serie de principios rectores pero abiertos al di\u00e1logo. Y frente al relato hist\u00f3rico propone la b\u00fasqueda de la verdad. La historia no est\u00e1 al servicio de la ideolog\u00eda, sino que es el producto de una serie de hechos que protagonizan personas con sentimientos, afectos, m\u00f3viles ideol\u00f3gicos, luchas\u2026 En fin, una sucesi\u00f3n de situaciones complejas que llevaron a los protagonistas a actuar de determinado modo.<br \/>\nY el famoso dicho latino, <em>Historia est magistra vitae<\/em>, es v\u00e1lido en cuanto la historia sea verdadera y no responda a un relato ideol\u00f3gico.<br \/>\nMaritain, de un modo prof\u00e9tico, en El hombre y el Estado, llega a proponer (y estamos hablando de los a\u00f1os \u201840 del siglo pasado) la necesidad de un cierto gobierno universal acordado por las naciones que supere los nacionalismos y privilegie al bien de las personas. Volvemos al principio: nada hay m\u00e1s importante que la persona humana.<br \/>\nEl humanismo cristiano enfrenta tambi\u00e9n al nuevo pragmatismo que reduc\u00eda lo pol\u00edtico a una serie de acciones desprovistas de principios rectores, basadas en la conveniencia oportunista, que muchas veces responden a intereses parciales. Y aqu\u00ed tenemos que remitirnos al pensamiento de los Papas a partir de Juan XXIII y Pablo VI. La democracia siempre debe fundamentarse en valores \u00e9ticos.<br \/>\nSin duda, la pol\u00edtica es una ciencia pr\u00e1ctica y por lo tanto pragm\u00e1tica. Pero el pragmatismo tiene l\u00edmites, de lo contrario con mucha facilidad puede alejarse de lo esencial: el servicio al bien com\u00fan, fundamento inspirador de la acci\u00f3n pol\u00edtica.<br \/>\nEste pensamiento tuvo su m\u00e1s alta expresi\u00f3n en la Democracia Cristiana europea con figuras destacad\u00edsimas como Konrad Adenauer en Alemania y Alcides De Gasperi en Italia. Sin duda fue la corriente pol\u00edtica m\u00e1s importante de la postguerra y puso un freno a la avasalladora ola comunista que ocup\u00f3 la mitad de Europa.<br \/>\nEran hombres de profunda espiritualidad personal y que supieron implementar los valores republicanos, fundamentalmente el de libertad con justicia, alejados de cualquier dimensi\u00f3n autoritaria y con profundo sentido de lo social y, como se\u00f1alamos antes, la b\u00fasqueda de consensos. De hecho, en 1978 Aldo Moro fue asesinado por las Brigadas Rojas en el momento en que estaba por llegar a un importante acuerdo de gobernabilidad democr\u00e1tica con el comunismo.<br \/>\nEn una Semana Social, uno de los oradores llam\u00f3 mucho mi atenci\u00f3n cuando afirm\u00f3 que la unidad de Europa que ni Napole\u00f3n ni Hitler pudieron conquistar por las armas, s\u00ed la consigui\u00f3 la Democracia Cristiana por la pol\u00edtica.<br \/>\nEn Am\u00e9rica del Sur esta corriente lleg\u00f3 en la d\u00e9cada del &#8217;60 con desigual \u00e9xito. En Chile, a trav\u00e9s del grupo de Eduardo Frei Montalva, que conquista la presidencia de la Rep\u00fablica. Su gobierno fue notablemente exitoso. Y con el advenimiento de la democracia, despu\u00e9s de la dictadura de Pinochet, tendr\u00e1 a\u00fan dos per\u00edodos de gobierno en alianza con la corriente social dem\u00f3crata: Patricio Aylwin (1990-1994) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000).<br \/>\nEn Venezuela, la Democracia Cristiana llegar\u00e1 a la presidencia de la mano de Rafael Caldera. Y esta corriente, por medio del sindicalista argentino Emilio M\u00e1spero, se expresar\u00e1 en la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT).<br \/>\nTengo en el tintero muchas an\u00e9cdotas, sobre todo de alg\u00fan encuentro personal con el ex presidente Frei padre.<\/p>\n<p><strong>EL HUMANISMO ARGENTINO<\/strong><br \/>\nEl fen\u00f3meno pol\u00edtico argentino no puede profundizarse ahora en extensi\u00f3n. Pero brevemente puedo decir que a partir del Congreso Eucar\u00edstico de 1934, la intelectualidad cat\u00f3lica, que hab\u00eda tenido importantes antecedentes en hombres como Jos\u00e9 Manuel Estrada y Pedro Goyena, entre otros, retoma injerencia en el orden pol\u00edtico. Se pod\u00eda distinguir una corriente con una impronta m\u00e1s nacionalista (Dios, patria, hogar) y otra que comenzaba a valorar m\u00e1s la democracia. Con los cursos de cultura religiosa en Buenos Aires y diversos \u00e1mbitos de formaci\u00f3n en el resto del pa\u00eds, sobre todo en Santa Fe, C\u00f3rdoba y las provincias del norte, muchos laicos comenzaron a destacarse en la vida p\u00fablica.<br \/>\nCon el advenimiento del justicialismo, Per\u00f3n afirmaba que iba a gobernar con la doctrina social de la Iglesia, implantando la ense\u00f1anza religiosa en los colegios, defendiendo la familia, etc. Esto le llev\u00f3 a contar con un gran apoyo eclesial, tanto de gran parte de la jerarqu\u00eda como del laicado m\u00e1s nacionalista. A su vez, desde la revista CRITERIO, monse\u00f1or Gustavo Franceschi, y desde los hogares fundados por monse\u00f1or Miguel de Andrea, fomentar\u00e1n con numerosos laicos una visi\u00f3n m\u00e1s republicana y democr\u00e1tica, y ser\u00e1n los iniciadores de la Democracia Cristiana en el pa\u00eds.<br \/>\nSeg\u00fan relata Mar\u00eda S\u00e1enz Quesada en su libro 1943, este grupo logr\u00f3 invitar a nuestro pa\u00eds a Jacques Maritain, que habl\u00f3 en los cursos de Cultura Cat\u00f3lica y en la Sociedad Hebraica, generando una real pol\u00e9mica entre el \u201ccatolicismo democr\u00e1tico\u201d y el de corte m\u00e1s nacionalista.<br \/>\nSobre todo durante la segunda presidencia de Per\u00f3n, en la clandestinidad aparecieron l\u00edderes de gran envergadura de esta corriente: Ord\u00f3\u00f1ez, Ayarragaray, Lewis, Sueldo, Busacca. Y ca\u00eddo el gobierno de Per\u00f3n, se constituy\u00f3 como Partido, obteniendo en la primera elecci\u00f3n 500 mil votos.<br \/>\nLa sucesi\u00f3n de gobiernos militares, y quiz\u00e1s tambi\u00e9n la cercan\u00eda del justicialismo con el pueblo impidieron la consolidaci\u00f3n de la democracia cristiana como partido. Pero sigue teniendo vigencia es la perpetuidad de los principios del humanismo cristiano. Ser\u00e1 siempre necesario que esta corriente se exprese pol\u00edticamente porque sigue siendo importante su presencia en la sociedad civil a trav\u00e9s de hombres y mujeres comprometidos en pol\u00edtica e inspirados en sus principios.<\/p>\n<p><strong>EL HUMANISMO EN LA UNIVERSIDAD<\/strong><br \/>\nUn contexto importante donde prendi\u00f3 el humanismo cristiano fue en la Universidad en la d\u00e9cada del \u201850. Dentro de la FUA (Federaci\u00f3n Universitaria Argentina), con filiales en las distintas universidades del pa\u00eds, y sobre todo en Buenos Aires (FUBA) y en C\u00f3rdoba (FUC), la corriente humanista se ubicaba en segundo lugar, detr\u00e1s del llamado reformismo, que respond\u00eda a quienes hab\u00edan propiciado la reforma universitaria en la d\u00e9cada del \u201820, y anteponi\u00e9ndose a los grupos abiertamente marxistas.<br \/>\nComo en ese tiempo la Universidad no gozaba de autonom\u00eda sino que sus autoridades eran designadas por el Ministerio de Educaci\u00f3n, y por lo tanto ni los profesores ni los alumnos ten\u00edan representaci\u00f3n en los Consejos de las Facultades, estas corrientes de pensamiento, todas ellas, manten\u00edan vivo el deseo y la petici\u00f3n de la sanci\u00f3n de la ley de autonom\u00eda de la Universidad, pero luego difer\u00edan en el pensamiento sobre la misi\u00f3n de la instituci\u00f3n.<br \/>\nLas asociaciones humanistas organizaban cursos, charlas, a veces abiertas, otras clandestinas, difundiendo los principios que las animaban y el estilo de Universidad que se desprend\u00eda de los mismos.<br \/>\nAs\u00ed como el reformismo fue el gran proveedor de dirigentes pol\u00edticos de la Uni\u00f3n C\u00edvica Radical, el humanismo lo fue de la incipiente Democracia Cristiana.<br \/>\nCabe sin embargo consignar que la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica en nuestro pa\u00eds no terminaba de comprender esta corriente y de hecho, a mediados de los a\u00f1os &#8217;50, una pastoral de obispos expuso sus interrogantes, interpretando que si se le daba tanta importancia a la persona, se pod\u00eda caer en un olvido de Dios. Con el tiempo estos cuestionamientos se disiparon.<br \/>\nFue tan relevante esta corriente en la Universidad que la Asamblea Universitaria de Buenos Aires lleg\u00f3 a nombrar dos rectores inspirados en esta l\u00ednea, el economista Julio Olivera y el ingeniero Hilario Fern\u00e1ndez Long, cuya gesti\u00f3n termin\u00f3 en la famosa noche de los bastones largos en los tiempos de Juan Carlos Ongan\u00eda.<br \/>\nCon respecto a la vigencia del humanismo cristiano en el pensamiento social de la Iglesia, desde Juan XXIII en adelante puede encontrarse en todos los documentos una clara influencia de esta corriente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estas l\u00edneas tratan de resumir lo expuesto en una charla que di a m\u00e1s de un centenar de j\u00f3venes comprometidos en pol\u00edtica, miembros de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,1403],"tags":[1651,2541,758,158],"class_list":["post-16358","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","category-testimonios","tag-humanismo","tag-humanismo-cristiano","tag-sociedad","tag-testimonio"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4fQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16358"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16360,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16358\/revisions\/16360"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}