{"id":16394,"date":"2020-12-08T12:56:35","date_gmt":"2020-12-08T15:56:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16394"},"modified":"2020-12-08T13:40:29","modified_gmt":"2020-12-08T16:40:29","slug":"sonemos-juntos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16394","title":{"rendered":"So\u00f1emos juntos"},"content":{"rendered":"<p><em>El periodista ingl\u00e9s y bi\u00f3grafo del pont\u00edfice presenta el libro \u00ab<strong>Papa Francisco. So\u00f1emos juntos: El camino a un futuro mejor. Conversaciones con Austen Ivereigh\u00bb<\/strong>, editado en la Argentina por Plaza y Jan\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p>\u00abNo quiero que usted se cargue con un trabajo que despu\u00e9s por ah\u00ed no sirve\u00bb, me dijo el Sucesor de San Pedro. \u00abEntonces, si\u00e9ntase libre para decirme: &#8216;Mire, usted ya est\u00e1 viejo y est\u00e1 diciendo pavadas, as\u00ed que esto no sirve&#8217;. Con esta libertad le hablo, porque conf\u00edo en usted\u00bb.<br \/>\nFue el comienzo de la primera de m\u00e1s de una docena de grabaciones \u2013adem\u00e1s de cartas y llamadas telef\u00f3nicas\u2013 que me sirvieron de materia prima para la construcci\u00f3n de So\u00f1emos juntos: El camino a un futuro mejor. Creo que es un libro papal sin precedentes, \u00fanico y singular, no s\u00f3lo por el tema \u2013c\u00f3mo crear un mundo m\u00e1s humano y justo sobre la base de la crisis del COVID-19\u2013 sino por su formato, fruto de la extraordinaria confianza que Francisco deposit\u00f3 en m\u00ed como facilitador de su obra.<br \/>\n\u00abEstoy de acuerdo con la idea del libro\u00bb, me dijo en una carta breve a mediados de mayo. \u00abEn principio, estoy dispuesto\u2026 pero necesitar\u00e9 mucha ayuda suya\u00bb, a\u00f1adi\u00f3. \u00abLo dejo en sus manos\u00bb.<br \/>\nEntend\u00ed. El Papa no ten\u00eda tiempo para sentarse a escribir un libro, y no hab\u00eda posibilidad de que nos sent\u00e1ramos juntos para elaborarlo. En mayo, tanto Italia como Inglaterra estaban en confinamiento. No hab\u00eda forma de ir a visitarlo regularmente a Santa Marta, como hab\u00eda hecho el padre Antonio Spadaro en 2013 para esa extraordinaria primera entrevista que present\u00f3 el Papa al mundo a trav\u00e9s de las revistas jesuitas, y que tambi\u00e9n public\u00f3 <em>Criterio<\/em>. No ser\u00eda posible tener una serie de encuentros como los que tuvieron Andrea Tornielli (El nombre de Dios es Misericordia) y Dominique Wolton (Papa Francisco: pol\u00edtica y sociedad) cuando prepararon sus libros-entrevista en 2016 y 2017. Pero tampoco me interesaba una entrevista como tal. Ya hab\u00eda publicado una con \u00e9l que sali\u00f3 en v\u00edsperas de Pascua. \u00abEl Papa en confinamiento\u00bb fue publicada por <em>The Tablet<\/em> y <em>Commonweal<\/em>, y en castellano por <em>ABC<\/em> en Espa\u00f1a y <em>Criterio<\/em> en la Argentina. Y fue precisamente esa entrevista que me dej\u00f3 ansioso por profundizar m\u00e1s.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/L026836_cubierta_son\u0303emos-juntos2-1-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16396 alignright\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/L026836_cubierta_son\u0303emos-juntos2-1-657x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"246\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/L026836_cubierta_son\u0303emos-juntos2-1-657x1024.jpg 657w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/L026836_cubierta_son\u0303emos-juntos2-1-192x300.jpg 192w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/L026836_cubierta_son\u0303emos-juntos2-1-768x1197.jpg 768w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/L026836_cubierta_son\u0303emos-juntos2-1-985x1536.jpg 985w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/L026836_cubierta_son\u0303emos-juntos2-1-1314x2048.jpg 1314w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/L026836_cubierta_son\u0303emos-juntos2-1-scaled.jpg 1642w\" sizes=\"auto, (max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><\/a><br \/>\n\u00abEl Papa en confinamiento\u00bb estaba llena de destellos de intuici\u00f3n, consejos sabios y directrices espirituales t\u00edpicas de \u00e9l. Se trat\u00f3 de una especie de comentario sobre su intensa e inesperada reflexi\u00f3n \u201cUrbi et Orbi\u201d a fines de marzo, en la que fue evidente que el Papa hab\u00eda discernido un movimiento fuerte de los esp\u00edritus a trav\u00e9s de la crisis. En la entrevista qued\u00f3 claro que la humanidad se encontraba en un punto de inflexi\u00f3n, un tiempo de prueba del que o podr\u00edamos salir mejor o retroceder dr\u00e1sticamente. Francisco se sent\u00eda exigido por la encrucijada en la que nos encontr\u00e1bamos, y la nueva misi\u00f3n que Dios le encomendaba.<br \/>\nAsemejaba, salvadas las distancias, a aquel momento en 2012-13 cuando se preparaba para jubilarse en Buenos Aires y se encontr\u00f3 con un cambio de di\u00f3cesis (Roma). En la imaginaci\u00f3n de Bergoglio, el per\u00edodo 2020-21 estaba destinado a ser el a\u00f1o de la conclusi\u00f3n de los cambios que hab\u00eda iniciado en 2013: la implementaci\u00f3n de la reforma curial, la publicaci\u00f3n de la que probablemente ser\u00eda su \u00faltima enc\u00edclica y el momento en que, quiz\u00e1s, tendr\u00eda que darle sepultura a Benedicto XVI. Por lo menos, \u00e9l estaba preparado a que as\u00ed fuera 2020, si el Se\u00f1or lo dispusiera.<br \/>\nPero parece que el Se\u00f1or ten\u00eda otros planes. La crisis por la pandemia, tan inesperada, tan devastadora, requer\u00eda de \u00e9l una \u00faltima gran misi\u00f3n. Como director espiritual ignaciano de la humanidad, Francisco ve\u00eda un <em>kair\u00f3s<\/em>, un tiempo de elecci\u00f3n: salir mejor significaba abrirnos a la gracia de la conversi\u00f3n que siempre en las crisis nos ofrece el Dios misericordioso; salir peor supon\u00eda atrincherarnos, mirar para atr\u00e1s, sucumbir a las tentaciones y los obst\u00e1culos que el mal esp\u00edritu nos plantea para distraernos de esa gracia.<br \/>\nFue esto lo que yo quer\u00eda que \u00e9l explicara. Bergoglio siempre fue un gran piloto de tormentas, como lo pintaban los jesuitas argentinos en la d\u00e9cada de 1970. Cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, en una noche oscura para la humanidad, le correspond\u00eda ser una suerte de nuevo Mois\u00e9s, conduciendo al pueblo de Dios en toda su vulnerabilidad, gui\u00e1ndolo para que siguiera los caminos se\u00f1alados por el Esp\u00edritu y evitar las trampas y los callejones sin salida.<br \/>\nSab\u00eda que era necesario ofrecer al pueblo un horizonte, un destino que dar\u00eda sentido al viaje. Por eso, Francisco cre\u00f3 la comisi\u00f3n vaticana post-COVID bajo el din\u00e1mico sacerdote argentino Augusto Zampini-Davies, pidi\u00e9ndole \u00abpreparar el futuro\u00bb. Ve\u00eda a la Iglesia no s\u00f3lo respondiendo a lo que se ven\u00eda, sino ayudando \u2013en di\u00e1logo con expertos en el mundo\u2013 a darle forma.<br \/>\nEst\u00e1bamos ante una paradoja. Visto desde afuera, el \u00abPapa confinado\u00bb, parec\u00eda aislado del pueblo, en soledad, impotente; pero en realidad \u00e9l se sent\u00eda m\u00e1s cerca que nunca a la humanidad en su hora de necesidad. Le correspond\u00eda a Francisco conducir a la Iglesia, y al mundo, al umbral de una nueva era. Porque, como dice en So\u00f1emos juntos, \u00abel COVID-19 aceler\u00f3 el cambio de \u00e9poca que ya estaba en proceso\u00bb, el cambio que ya en la Conferencia de Aparecida en 2007 los obispos latinoamericanos hab\u00edan identificado.<br \/>\nTodo esto merec\u00eda un libro que fuera mucho m\u00e1s que una entrevista larga. Deber\u00eda permitirle al Papa extenderse, ir a lo ancho y a lo profundo. Era importante escuchar su diagn\u00f3stico de por qu\u00e9 y d\u00f3nde la humanidad hab\u00eda entrado en esa crisis, y su visi\u00f3n de los cambios que hac\u00edan falta; ten\u00eda mucho que decir, y su visi\u00f3n era \u00fanica. Pero lo que motivaba el plan del libro que le propuse fue el tema de la conversi\u00f3n, porque en esto es el gran experto: \u00bfC\u00f3mo cambian las sociedades en respuesta a las crisis, y por qu\u00e9 se resisten? \u00bfPor qu\u00e9 ciertas coyunturas hist\u00f3ricas se convierten en oportunidades perdidas, mientras que otras engendran transformaciones de gran alcance? \u00bfC\u00f3mo podemos discernir en la crisis los nuevos senderos que el Esp\u00edritu nos se\u00f1ala?<br \/>\nLo que le propuse fue un libro en tres \u00abtiempos\u00bb, utilizando la estructura ver-juzgar-actuar que tanto le gustaba y que hab\u00eda reformulado en t\u00e9rminos ignacianos: contemplar-discernir-proponer. En So\u00f1emos juntos, \u00abUn tiempo para ver\u00bb es, pues, la mirada del Papa al mundo desvelado por el COVID-19, viendo con los ojos del buen pastor d\u00f3nde nos hab\u00edamos desviado, dejando que nos golpee el sufrimiento que vemos alrededor. \u00abUn tiempo para elegir\u00bb ense\u00f1a c\u00f3mo leer los signos de los tiempos y abrirnos al Esp\u00edritu que nos convoca a trav\u00e9s de la crisis, y los criterios y m\u00e9todos que necesitamos para escuchar al Esp\u00edritu. \u00abUn tiempo para actuar\u00bb es la consecuencia del discernimiento: la decisi\u00f3n de optar en serio para una pol\u00edtica del bien com\u00fan, una econom\u00eda que incluye a todos y cuida al planeta, y una cultura que valora la fraternidad.<br \/>\nConvenida la estructura, nos pusimos manos a la obra a finales de junio y terminamos a principios de septiembre. Trabajar con Francisco es una delicia. Es r\u00e1pido, divertido, eficiente. Va al grano, y no teme la pol\u00e9mica. Es imposible encasillarlo, porque siempre hay algo m\u00e1s all\u00e1.<br \/>\nEs un escritor nato: entiende la importancia de la narrativa, de la met\u00e1fora detonante, de ir a lo profundo pero sin extenderse demasiado.<br \/>\nPero tiene una desventaja grande. Se resiste a hablar mucho de s\u00ed mismo. Cuando le ped\u00ed detalles de sus \u00abCOVID personales\u00bb \u2013las crisis en su vida, fuente de sufrimiento y de crecimiento\u2013 fue parco, y tuve que insistir. Era importante, le dije con cierta parres\u00eda, que cuando habla de c\u00f3mo Dios act\u00faa en las crisis personales, lo ilustrara, no s\u00f3lo refiri\u00e9ndose a la Biblia sino tambi\u00e9n al evangelio de su propia vida. Al final, comparti\u00f3 conmigo pasajes bell\u00edsimos sobre tres momentos en su vida: la enfermedad pulmonar en el seminario; el destierro a Alemania, a donde fue en 1986 para mejorar el alem\u00e1n e investigar a Romano Guardini; y su famoso exilio de C\u00f3rdoba en 1990-92, que se convirti\u00f3 en una purificaci\u00f3n profunda de la que este pontificado es el fruto rico.<br \/>\nLa intenci\u00f3n del proyecto fue armar, en muy poco tiempo, dos textos paralelos: uno en ingl\u00e9s, otro en castellano. Era importante que en \u00e9sta se lo percibiera porte\u00f1o, y no convertirlo en un espa\u00f1ol como hacen los documentos oficiales del Vaticano; as\u00ed que el voseo est\u00e1, junto con varios porte\u00f1ismos adem\u00e1s de bergoglismos, no s\u00f3lo en la edici\u00f3n hispana de Simon &amp; Schuster para el mercado norteamericano sino en la edici\u00f3n de espa\u00f1ol mundial de Plaza y Jan\u00e9s. Es decir, por primera vez en un libro del Papa \u00e9l habla como s\u00ed mismo, como lo hace en los videos y en los momentos espont\u00e1neos.<br \/>\nMi ambici\u00f3n para la edici\u00f3n inglesa fue que, por primera vez, el Papa se expresara como un nativo. Traducidos desde el italiano o el alem\u00e1n, el lenguaje de las ediciones inglesas de los libros Juan Pablo II y Benedicto XVI siempre me parec\u00eda raro, como si el Papa tuviera un lenguaje propio, ajeno a lo cotidiano. Siendo, en este caso, el \u201cautor\u201d del libro, yo podr\u00eda asegurar que Francisco sonara bien en ingl\u00e9s.<br \/>\nSin mencionar este aspecto, me dijo en una de las grabaciones que le parec\u00eda mejor que, en vez de armar un texto en castellano que \u00e9l revisara y que yo despu\u00e9s tradujera, lo escribiera directamente en ingl\u00e9s, mi lengua materna, y despu\u00e9s lo tradujera; y de esa forma surgir\u00eda un texto m\u00e1s creativo y natural. Fue un avance real. Las complejidades de manejar dos textos paralelos se manten\u00edan, pero el proceso de escribir se facilit\u00f3 y se agiliz\u00f3. Me sigue asombrando la humildad de Francisco en su disposici\u00f3n a confiar en las destrezas del otro, la ausencia total de ansiedad controladora.<br \/>\nA medida que avanzaba el proyecto, se convirti\u00f3 en un trabajo conjunto intensivo, sobre todo en la segunda parte, cuando me dirig\u00eda a varios de sus escritos de jesuita y de cardenal, material que podr\u00eda servir para explorar temas relevantes a la crisis. \u00c9l hab\u00eda se\u00f1alado, en la primera parte, la actitud beligerante de algunos que se resist\u00edan a adoptar las medidas de salud p\u00fablica apelando a la libertad individual, y hab\u00eda criticado a los cat\u00f3licos que interpretaban el cierre de las Iglesias como una agresi\u00f3n contra su libertad religiosa, por lo tanto me parec\u00eda oportuno explicar la idea \u2013muy presente en sus escritos jesuitas\u2013 de la conciencia aislada. En otra ocasi\u00f3n lo invit\u00e9 a aplicar su tesis inacabada sobre Guardini sobre c\u00f3mo manejar las contraposiciones (es decir, no dejar caer en contradicciones y polarizaciones, y abri\u00e9ndonos a la posibilidad de un \u2018desborde&#8217; que resuelve la tensi\u00f3n en un plano superior). Explicadas estas ideas, podr\u00edan aplicarse a la par\u00e1lisis de la polarizaci\u00f3n que tanto aflige nuestra pol\u00edtica y nuestra Iglesia. Esta secci\u00f3n de la segunda parte, seguida por su aplicaci\u00f3n del m\u00e9todo en la sinodalidad, est\u00e1 entre las partes m\u00e1s ricas del libro.<br \/>\nDe este modo, en el camino, encontramos un <em>modus laborandi<\/em> que funcionaba muy bien: yo armaba, a base de sus escritos y sus dichos, las respuestas a mis preguntas, una narrativa que \u00e9l despu\u00e9s modificaba y pul\u00eda.<br \/>\nYa que no fue una entrevista, en la primera versi\u00f3n del libro el Papa se dirig\u00eda directamente a m\u00ed, usando el vos, como si escribiera una especie de carta larga. Pero luego nos pareci\u00f3 mejor que Francisco hablara directamente con el lector. As\u00ed que me esfum\u00e9 del texto por completo, salvo una &#8216;Posdata&#8217; que explica el origen del libro, para dejar al Francisco &#8216;cercano y concreto&#8217;, a solas con el lector, ofreciendo una gu\u00eda espiritual a escala mundial.<br \/>\nPor eso pienso que <em>So\u00f1emos juntos<\/em> es un libro \u00fanico, singular, sin antecedentes. No s\u00f3lo porque, por primera vez en la historia, el Papa se dirige a la humanidad para abordar una crisis global, sino porque lo hace de una forma tan original. Es un libro, al final, que refleja al Papa mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El periodista ingl\u00e9s y bi\u00f3grafo del pont\u00edfice presenta el libro \u00abPapa Francisco. So\u00f1emos juntos: El camino a un futuro mejor. 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