{"id":16399,"date":"2020-12-08T13:13:19","date_gmt":"2020-12-08T16:13:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16399"},"modified":"2020-12-08T13:13:20","modified_gmt":"2020-12-08T16:13:20","slug":"privaciones-y-covid-19-en-barrios-populares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16399","title":{"rendered":"Privaciones y Covid-19 en barrios populares"},"content":{"rendered":"<p>Seg\u00fan el Relevamiento de Barrios Populares (RENABAP) de 2016, cerca de cuatro millones de personas viven en al menos 4.400 asentamientos informales de la Argentina, de los cuales m\u00e1s 1.700 se encuentran en el Gran Buenos Aires. Estos territorios cubren una superficie de m\u00e1s de 400 km2, igual a dos veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires. Si bien las urbanizaciones informales no son un fen\u00f3meno nuevo \u2013las primeras villas de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, datan de la d\u00e9cada de 1930\u2013 su ritmo de crecimiento se ha acelerado en las \u00faltimas d\u00e9cadas: cerca de la mitad de los actuales asentamientos se crearon desde el a\u00f1o 2000. Los motivos detr\u00e1s de esta tendencia son complejos e incluyen el acceso inadecuado al cr\u00e9dito, la baja oferta de vivienda econ\u00f3mica, el bajo nivel de ingreso de un amplio sector de la poblaci\u00f3n y sobre todo la falta de planificaci\u00f3n y regulaci\u00f3n adecuada sobre el uso del suelo urbano. La expansi\u00f3n de los asentamientos informales en conjunto con el movimiento de familias de los sectores medios y altos a barrios cerrados, han contribuido a la creciente segregaci\u00f3n residencial y concentraci\u00f3n territorial de la pobreza.<br \/>\nLos habitantes de los barrios populares experimentan privaciones en m\u00faltiples dimensiones de la vida. Seg\u00fan el RENABAP, en el 68% de los asentamientos los hogares no tienen acceso formal a la energ\u00eda el\u00e9ctrica, en el 89% los hogares no cuentan con conexi\u00f3n formal a la red de agua y en el 98% no acceden formalmente a la red cloacal. Otras carencias incluyen la falta de pavimentaci\u00f3n de las calles, alumbrado y alcantarillado; la exposici\u00f3n a m\u00faltiples riesgos (de inundaci\u00f3n, cercan\u00eda a basurales, entre otros); y el acceso deficiente a los servicios de emergencia. La mayor\u00eda de los hogares que residen en estos barrios no posee un t\u00edtulo de propiedad de las tierras que habita.<br \/>\nLa evaluaci\u00f3n de impacto del programa de vivienda de emergencia de TECHO-Argentina realizada en conjunto con nuestro equipo de investigaci\u00f3n de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UCA nos permiti\u00f3 conocer de cerca las condiciones habitacionales de los hogares beneficiados. La encuesta l\u00ednea de base de la investigaci\u00f3n relev\u00f3 informaci\u00f3n sobre 725 hogares residentes en 34 asentamientos informales del Gran Buenos Aires y Gran La Plata. Los hogares relevados tienden a ser grandes (con 5,3 miembros en promedio), extendidos y compuestos por una gran cantidad de ni\u00f1os. M\u00e1s de la mitad de la muestra es menor de 18 a\u00f1os y una de cada cinco personas es menor de 5 a\u00f1os. La informaci\u00f3n relevada permite estimar que al menos uno de cada cuatro hogares vive en el asentamiento desde hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os, indicando que para muchas familias los asentamientos no son lugares de residencia transitoria.<br \/>\nLa misma encuesta provee informaci\u00f3n detallada sobre el d\u00e9ficit severo en el tama\u00f1o y la calidad de la vivienda y diversos indicadores de bienestar vinculados con la situaci\u00f3n habitacional. El tama\u00f1o promedio de la vivienda es de 29 m2. Un tercio de los hogares vive cr\u00edticamente hacinado (con m\u00e1s de tres personas por cuarto) y la mitad tiene menos de 5 m2 por persona. En tres de cada cuatro viviendas entra agua o viento por el techo y una de cada cuatro viviendas tiene piso de tierra. La mitad de los hogares relevados indica que su vivienda se inunda cada vez que llueve. En el 39% de los hogares los miembros no tienen espacio para cambiarse en privado, en el 70% al menos una cama est\u00e1 hacinada (tiene m\u00e1s de una persona por plaza), en el 26% hay conflicto frecuente por falta de espacio y la mitad de los encuestados indic\u00f3 que se siente inseguro dentro de la vivienda. En conjunto estos datos muestran claramente los riesgos sociales asociados con vivir en viviendas fuertemente hacinadas y precarias.<br \/>\nEl d\u00e9ficit en el acceso a los servicios p\u00fablicos y el tama\u00f1o reducido de las viviendas dificultan el cumplimiento con las medidas de aislamiento obligatorio dispuestas por el Gobierno ante la pandemia de Covid-19 y aumentan el riesgo de contagio. A estos problemas se suma el efecto negativo en el ingreso laboral, debido a la concentraci\u00f3n del trabajo en empleos informales. Por otra parte, si bien la estructura etaria joven en los asentamientos informales es un factor que deber\u00eda mitigar la gravedad de la enfermedad, los problemas de salud prevalentes en esta poblaci\u00f3n, muchas veces asociados con la mala alimentaci\u00f3n (como lo obesidad y la diabetes), aumentan el riesgo.<br \/>\nLas estad\u00edsticas confirman que los asentamientos informales han tenido tasas de contagio m\u00e1s elevadas que en los barrios formales. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires y seg\u00fan los \u00faltimos registros oficiales (del 6 de octubre de 2020), el 5,7% de la poblaci\u00f3n en villas ha sido diagnosticado con Covid-19 en comparaci\u00f3n el 4,1% en el resto de la ciudad. Las tasas de contagio han sido todav\u00eda m\u00e1s elevadas en algunas de las villas m\u00e1s grandes como los barrios 1-11-14 de Bajo Flores, el 21-24 de Barracas, el 15 de Lugano o el NHT Ramon Carrillo de Soldati, d\u00f3nde m\u00e1s del 10% de la poblaci\u00f3n ha contra\u00eddo la enfermedad. La tasa de letalidad, no obstante, en la ciudad en su totalidad (2,99%) m\u00e1s que duplica la tasa correspondiente a los barrios populares (1,42%). Adem\u00e1s, desde que los casos positivos diarios de los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires alcanzaron un pico a fines de junio, la tendencia descendente de casos ha sido m\u00e1s pronunciada que en el resto de la ciudad. A fines de junio el 37% de todos los casos positivos de Covid-19 en la jurisdicci\u00f3n eran de residentes en villas en comparaci\u00f3n con s\u00f3lo el 13% hoy, lo cual parece ser evidencia de la efectividad de las pol\u00edticas de detecci\u00f3n.<br \/>\nLos resultados del estudio Efectos de la pandemia COVID-19 en los barrios populares recientemente difundido por TECHO-Argentina provee informaci\u00f3n que nos permite comprender mejor las experiencias vividas por los vecinos de los barrios populares. Seis de cada diez hogares afirmaron haber sufrido una ca\u00edda de su ingreso laboral y cuatro de cada diez indicaron que el principal problema enfrentado ha sido la dificultad de obtener alimentos suficientes para el hogar. El 56% de los hogares indic\u00f3 que la situaci\u00f3n de su vivienda dificult\u00f3 su capacidad para cumplir con las medidas de aislamiento y prevenci\u00f3n, mientras que el 51% refiri\u00f3 a la falta de agua potable como uno de los mayores obst\u00e1culos. A pesar de estos desaf\u00edos, el 90% de los encuestados afirm\u00f3 estar cumpliendo entre totalmente o mucho con las medidas de prevenci\u00f3n.<br \/>\nEl informe tambi\u00e9n provee informaci\u00f3n sobre el acceso a las pol\u00edticas de protecci\u00f3n social introducidas por el Gobierno y sobre las iniciativas comunitarias introducidas. El 73% de los hogares encuestados afirm\u00f3 acceder a alguno de los programas de asistencia social introducidos para enfrentar la pandemia y los efectos de las medidas de prevenci\u00f3n. El 54% de los encuestados recibe el Ingreso Familiar de Emergencia y el 21% la Tarjeta Alimentar. En todos los barrios relevados, los vecinos organizaron acciones colectivas como ollas populares o la coordinaci\u00f3n de la entrega de productos de limpieza y alimentos. El 42% de los encuestados indic\u00f3 que las acciones comunitarias les hab\u00edan ayudado a enfrentar la crisis.<br \/>\nSon especialmente preocupantes los efectos negativos de la pandemia y las pol\u00edticas de aislamiento sobre los ni\u00f1os y las mujeres. La suspensi\u00f3n de las clases presenciales ha privado a muchos ni\u00f1os de almuerzos escolares y, en algunos casos, ha llevado a la desvinculaci\u00f3n con la escuela, impactos cuyos efectos van a perdurar durante mucho tiempo. El informe de TECHO indica que, si bien el 80% de los hogares relevados accede a Internet a trav\u00e9s de wifi o datos m\u00f3viles, de ellos, el 63% se\u00f1al\u00f3 que la calidad es mala, lo cual dificulta la educaci\u00f3n a distancia. Asimismo, los resultados de un nuevo estudio de UNICEF-Argentina sobre pobreza infantil muestran evidencia de los efectos negativos en las mujeres por la sobrecarga de tareas de cuidado (de los ni\u00f1os, la casa, en las tareas escolares, etc.) y el aumento de situaciones de violencia familiar. Estos resultados son particularmente preocupantes tomando en cuenta los datos presentados m\u00e1s arriba sobre los riesgos sociales asociados con vivir en viviendas fuertemente hacinadas.<br \/>\nInformaci\u00f3n publicada recientemente sobre la evoluci\u00f3n de la pobreza en la Argentina muestra su fuerte aumento, pero tambi\u00e9n que las pol\u00edticas de asistencia social introducidas para enfrentar la pandemia y el aislamiento obligatorio han ayudado a amortiguar los efectos sobre el poder adquisitivo de los hogares. Seg\u00fan el INDEC, el porcentaje de la poblaci\u00f3n pobre alcanz\u00f3 el 40,9% en el primer semestre de 2020, un aumento de 5,5 puntos sobre el primer semestre de 2019. La indigencia aument\u00f3 casi 2,5 puntos para llegar a 10,5%. El estudio de UNICEF indica que el 92% los ni\u00f1os de los barrios populares viven en situaci\u00f3n de pobreza y el 49% en situaci\u00f3n de indigencia. Nora Lustig y colegas de la Universidad de Tulane encontraron, mediante la aplicaci\u00f3n de microsimulaciones, que, en la ausencia de la asistencia social extraordinaria (como el Ingreso Familiar de Emergencia), el aumento de la tasa de pobreza hubiera sido entre 2 y 3 puntos porcentuales m\u00e1s alto.<br \/>\nLa pandemia global de Covid-19 ha puesto de manifiesto que nuestros destinos est\u00e1n estrechamente interconectados. Lo que pasa a nuestros conciudadanos tiene que importarnos a nosotros, no s\u00f3lo por el inter\u00e9s en lograr mayor justicia social, sino tambi\u00e9n por las externalidades epidemiol\u00f3gicas. El predominio de la poblaci\u00f3n infantil en estos espacios implica que las condiciones de vida hoy en los barrios informales tendr\u00e1n efectos en el futuro desarrollo del pa\u00eds. La experiencia durante esta pandemia tambi\u00e9n pone en evidencia que los esfuerzos comunitarios son los que permiten a las personas que viven en estos barrios subsistir y enfrentar la crisis mediante ollas populares, jornadas de limpieza y grupos organizados para identificar las personas m\u00e1s vulnerables dentro de los propios barrios. En el actual contexto macroecon\u00f3mico y fiscal, es evidente que lograr mejoras en las condiciones de vida en los barrios populares requiere acciones concertadas entre el Estado, el sector privado, la sociedad civil y, sobre todo, los mismos habitantes.<\/p>\n<p><em>Ann Mitchell es PhD en Econom\u00eda (University of Maryland). Profesora en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas en la UCA<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan el Relevamiento de Barrios Populares (RENABAP) de 2016, cerca de cuatro millones de personas viven en al menos 4.400 asentamientos informales de la Argentina,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[2624,2599,758],"class_list":["post-16399","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-barrios-populares","tag-covid","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4gv","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16399"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16399\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16401,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16399\/revisions\/16401"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}