{"id":16457,"date":"2021-01-07T21:23:23","date_gmt":"2021-01-08T00:23:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16457"},"modified":"2021-01-07T21:23:25","modified_gmt":"2021-01-08T00:23:25","slug":"trump-y-los-medios-el-significado-del-discurso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16457","title":{"rendered":"Trump y los medios. El significado del discurso"},"content":{"rendered":"<p>Ya pasaron las conflictivas elecciones en los Estados Unidos. Durante casi 45 d\u00edas nos vimos bombardeados con las altisonantes impugnaciones del entonces Presidente, y tambi\u00e9n por sus fallidos recursos judiciales, m\u00e1s de 40 en total y las convocatorias criminales de los \u00faltimos d\u00edas. Ninguno de esos ubuescos esfuerzos logro su cometido, si es que creemos que realmente pretend\u00edan modificar los resultados del escrutinio y, en m\u00e1s de un estado, el recuento de votos. Cabe pensar, es una especulaci\u00f3n, que el verdadero objetivo era armar y reforzar una posici\u00f3n pol\u00edtica que no perdiera su vigencia y que sirviese para pr\u00f3ximas contiendas pol\u00edticas. No es \u201cla verdad\u201d (esquiva sustancia) lo que est\u00e1 en juego ni la validez de un set de principios democr\u00e1ticos (\u00bf?), sino la centralidad en el campo de la pol\u00edtica y el acceso a los mecanismos de poder o dominaci\u00f3n.<br \/>\nEs dif\u00edcil predecir el futuro del trumpublicanismo, o reputrumpismo, pero sin duda es un movimiento de una potencia apreciable que no est\u00e1 destinado a desaparecer en el corto plazo. Tanto a Trump como a un sector de los republicanos les interesa que su energ\u00eda no se disuelva en el tiempo. Trump, como Cristina Kirchner en nuestro caso, supo aprovechar y profundizar fisuras sociopol\u00edticas preexistentes en beneficio propio y esto le ha dado un electorado propio, de una enorme carga emocional, y una fuerza pol\u00edtica insoslayable. El reconocimiento de esas fracturas en sus respectivos pa\u00edses les permiti\u00f3 estructurar un mensaje perfectamente dirigido a sectores hundidos en un profundo descreimiento, llenos de amargura, en el que mezclaron verdades y mentiras rampantes, crearon enemigos ficticios e invalidaron los recursos institucionales. Pero ese discurso no es el producto genial y espont\u00e1neo de sus \u201cbrillantes\u201d mentes, no. Es simplemente lo que sus votantes, por diversos caminos, les hicieron entender qu\u00e9 esperaban de ellos. Esa es la justificaci\u00f3n de su \u00e9xito pol\u00edtico, la certera apreciaci\u00f3n del sentimiento de frustraci\u00f3n de un vasto sector social, no hay que ir buscarla mucho m\u00e1s lejos. La convincente \u201cexplicaci\u00f3n\u201d \u2013incluso invenci\u00f3n- de \u201ccausas\u201d s\u00ed forma parte de la habilidad pol\u00edtica de estos conductores.<br \/>\nPero en los Estados Unidos pas\u00f3 algo que en nuestras latitudes estamos muy lejos siquiera de imaginar. A las 19:45 hora de Washington, la franja de m\u00e1s audiencia de los canales de noticias, del jueves 6 de noviembre las cadenas de broadcasting ABC, CBS y NBC cortaron un discurso que el Presidente estaba dando en vivo desde la sala de prensa. Lisa y llanamente lo sacaron del aire. Lo censuraron y en esos t\u00e9rminos lo informaron abiertamente. Actuaron igual las cadenas Mundovisi\u00f3n y Univisi\u00f3n y, quiz\u00e1 el jugador m\u00e1s significativo por su car\u00e1cter p\u00fablico de esta acci\u00f3n, la NPR (National Public Radio). Cuatro d\u00edas m\u00e1s tarde, Fox News sac\u00f3 del aire la conferencia de prensa de la portavoz de la Casa Blanca Kayleigh Mc Enany. El aviso fue contundente. El corte de Trump no hab\u00eda sido un accidente aislado y las cadenas interpretaron que ahora les tocaba jugar de una manera no acostumbrada, inusual. Cortar la transmisi\u00f3n en vivo de un oficial p\u00fablico no es algo que pase todos los d\u00edas y menos de presidentes y voceros que se est\u00e1n refiriendo a elecciones tan controvertidas. La mesa qued\u00f3 tendida para el debate. \u00bfSe estaba abriendo un nuevo espacio de acci\u00f3n para los medios? Sin dudas es esta una de las discusiones m\u00e1s interesantes que las ubuescas -reitero el calificativo foucaultiano(1)- actitudes de Trump nos deja despu\u00e9s de estas elecciones.<br \/>\nPersonalmente coincido con lo que expresa Jacques Ranci\u00e8re en una reciente entrevista que le realiz\u00f3 Eduardo Febbro para el ciclo <em>Proyecto Ballena<\/em>. El fil\u00f3sofo tiende a no darle tanta gravitaci\u00f3n a las <em>fake news<\/em> y a las teor\u00edas conspirativas, ya que opina que solo son atendidas por aquellos que ya est\u00e1n convencidos o predispuestos a creer en ellas. Los que se detienen a razonar sobre la realidad no son convertidos con tanta facilidad y aquellos otros que frustrados y amargados por una situaci\u00f3n que sienten que los ha castigado injustamente, solo est\u00e1n esperando un discurso que los justifique, que les \u201ccierre\u201d, un camino de acci\u00f3n donde canalizar su bronca. Y es justamente en este punto donde entiendo que radica la peligrosidad de las 14 mentiras diarias (seg\u00fan el <em>Washington Post<\/em>) de Donald Trump. No en el (im) posible valor de verdad de sus dichos \u2013que a nadie no convencido convence-, sino en que impulsa, valida y reclama la acci\u00f3n directa de sus seguidores.<br \/>\nLas cadenas defendieron su acto de censura basados en que el Presidente no presentaba evidencias suficientes con que sostener su denuncia de fraude en las elecciones y esta es una excusa pobre en el mundo de la pol\u00edtica. Podr\u00edamos llegar al extremo de que todo mensaje que presente alg\u00fan grado de contenido dudoso no deber\u00eda ser transmitido, con lo que repentinamente estar\u00edamos enmudeciendo a todo el espectro pol\u00edtico. Entonces, si son grados de verdad o de mentira, \u00bfcu\u00e1nta es admisible? \u00bfQui\u00e9n la mide y fija el porcentaje de verdad que cada mensaje pol\u00edtico debe contener? Ni siquiera la ciencia tiene una opini\u00f3n un\u00edvoca en todo aquello que exceda el campo matem\u00e1tico. Las verdades dependen y est\u00e1n relacionadas con los paradigmas de su \u00e9poca, es muy dif\u00edcil encontrar una verdad que se haya mantenido inmutable a trav\u00e9s del tiempo en todas las sociedades. Quiero ser claro, no sostengo que Trump no mienta ubuescamente, en el l\u00edmite de lo rid\u00edculo, casi como una parodia de s\u00ed mismo; lo que no encuentro posible es la viabilidad de un mecanismo de veridicci\u00f3n suficiente como para cortar el discurso oficial de un funcionario p\u00fablico en ejercicio. La excusa para sacar del aire a Trump exclusivamente porque miente no me resulta satisfactoria, es casi banal.<br \/>\nEl problema que se nos presenta es el que se plantea casi siempre que se discute un l\u00edmite al derecho de expresi\u00f3n. Por un lado hay un grupo, que paradojalmente se cree en la posesi\u00f3n de cierta verdad, que, por supuesto, piensa que la \u201cotra\u201d verdad emitida por \u201cotro\u201d sector de la sociedad no debe ser difundida. Esta creencia puede o no ser mayoritariamente aceptada, pero convengamos que solo la voz de la mayor\u00eda no es un elemento suficiente de validaci\u00f3n. En el caso que esta hipot\u00e9tica sociedad reconociera la necesidad de una censura nos encontrar\u00edamos con la dificultad de plantear las pautas que \u00e9sta debe obedecer para ser aplicada, los poderes del censor y los controles que deben activarse para que no act\u00fae arbitrariamente y al final nos quedar\u00eda la duda si existe algo de valor que deber\u00edamos rescatar dentro del material purgado, pero c\u00f3mo hacerlo si ha sido borrado. Ardua cuesti\u00f3n. Nuestra historia occidental y cristiana tiene una larga y dolorosa tradici\u00f3n en lo que a aplicaci\u00f3n de prohibiciones se refiere. Imprevistamente el presidente de los Estados Unidos le dio vigencia a una discusi\u00f3n que nunca hemos terminado de resolver porque los t\u00e9rminos de la misma son tan din\u00e1micos y cambiantes como las sociedades mismas.<\/p>\n<p><strong>Y sin embargo\u2026<\/strong><\/p>\n<p>La cotidiana convivencia social nos demuestra en cada decisi\u00f3n o acci\u00f3n que ejercemos que no hay verdades absolutas, sino m\u00e1s bien contingentes, ni principios o derechos incuestionables, sino secundarios, como bien nos lo recuerda el Papa en su \u00faltima enc\u00edclica; es lo relacional, la confrontaci\u00f3n, discusi\u00f3n y resoluci\u00f3n frente al otro lo que los hace vigentes y exigibles. Y es dentro de estas discusiones donde debemos hallar el marco de contenci\u00f3n que act\u00fae como frontera de manifestaciones extremas como las del 45\u00b0 Presidente de Estados Unidos, si es que no queremos repetir experiencias tan tr\u00e1gicas como la Noche de los Cristales Rotos. No podemos pasar por alto que Trump en muchas oportunidades le hablaba a seguidores que \u2013en m\u00e9rito a la particular 2da Enmienda de la Constituci\u00f3n- se concentraban armados con fusiles semiautom\u00e1ticos a la vista, protegidos con chalecos antibalas y vestidos con uniformes camuflados. No ser\u00e1n las SS o las SA, pero c\u00f3mo se les parecen, \u00bfno? Y en sus locas diatribas el presidente los instaba a reunirse frente a los centros de votaci\u00f3n o de escrutinio de votos, a manifestarse en las calles, a no \u201cdejarse robar\u201d. \u00c9l y sus hijos les pidieron que ejercieran todos los \u201ccontroles\u201d posibles para que no les \u201crobaran\u201d las elecciones, reitero que arengaban a grupos fuertemente armados y que hac\u00edan gala de todo tipo de actitudes intimidatorias hacia aquellos \u201cotros\u201d que s\u00f3lo pretend\u00edan ejercer un derecho ciudadano; para culminar el 6 de enero con la toma del Congreso por una multitud supremacista enardecida por el continuo machacar de dos meses de mentiras; una acci\u00f3n impulsada criminalmente desde el titular de la Casa Blanca (\u00bfla White Supremacist House?) que termin\u00f3 cost\u00e1ndole la vida a por lo menos cuatro personas y dej\u00f3 cantidad de heridos. \u00bfEs una exageraci\u00f3n pensar en un autogolpe al, hasta ahora, estilo tercermundista o que nuestra memoria traiga el recuerdo del incendio del Reichstag?<br \/>\nNo fue esa la \u00fanica acci\u00f3n de violencia criminal, la intimidaci\u00f3n directa se hizo moneda habitual. Basta un \u201cbot\u00f3n de muestra\u201d para graficar la situaci\u00f3n. El fin de semana del 5\/6 de diciembre se reunieron docenas de seguidores de Trump armados frente a la casa particular de la Secretaria de Estado de Michigan, Jocelyn Benson, gritando amenazas con meg\u00e1fonos mientras ella decoraba su casa para las fiestas navide\u00f1as. Uno de los lemas m\u00e1s cantados era \u201cStop the steal\u201d (paren el robo). La funcionaria entre otras cosas dijo que \u201caterrorizar a ni\u00f1os y familias en sus casas no es activismo pol\u00edtico\u201d, a su vez el Gobernador de Michigan Gretchen Whitmer se refiri\u00f3 a esta situaci\u00f3n como \u201cpeligrosa e inaceptable\u201d, tambi\u00e9n el gobernador recibi\u00f3 numerosas amenazas de muerte dirigidas a \u00e9l y su familia. Y este es s\u00f3lo un caso rescatado al azar, hubo incluso hechos de mayor violencia. Todos hemos visto las im\u00e1genes de estas milicias trumpianas manifestando en la calles.<br \/>\nMucho antes de que Trump se postular\u00e1 como candidato ya exist\u00edan normas en el sentido de prohibir la propagaci\u00f3n de contenidos, xen\u00f3fobos, sexistas, racistas, nazis, de odio o que hicieran apolog\u00eda de la violencia. Pero las cosas no siempre son tan claras. \u00bfCu\u00e1ndo, por ejemplo, un mensaje que simplemente dice: no se dejen robar, es violento? \u00bfEn manos de qui\u00e9n queda esa determinaci\u00f3n? El juicio sobre los contenidos y su difusi\u00f3n, queda en manos de los medios; sean estos cadenas noticiosas, redes sociales, o cualquier otro canal semi p\u00fablico. Y este es un punto muy complejo, porque todos estos medios (salvo la NPR y por este motivo rescato muy especialmente que hayan cortado el vivo de Trump) no son \u201cdamas de la caridad\u201d, son empresas que descaradamente persiguen objetivos comerciales y de poder. Esta afirmaci\u00f3n es evidente cuando se analizan las idas y vueltas de la relaci\u00f3n Trump-Murdoch (Fox News \/ New York Post) y las acusaciones que le hizo Trump al magnate de los medios cuando lo dio por derrotado. Luego de la toma del Congreso, Twitter y Facebook bloquearon las cuentas de Trump en una nueva maniobra cargada de significado. Entonces, \u00bfpodemos confiar en que estas empresas defender\u00e1n la d\u00e9bil verdad contingente del momento con honestidad? \u00bfSon m\u00e1s cre\u00edbles las grandes cadenas y redes sociales que un Trump cualquiera? \u00bfLe entregamos a las broadcasts el poder de veto y censura? \u00bfEstamos dispuestos a que se nos oculte informaci\u00f3n? Porque en el hipot\u00e9tico caso de que todos los presentes en la sala de prensa hubieran actuado del mismo modo nunca hubi\u00e9ramos sabido qu\u00e9 es lo que Trump estaba diciendo y por qu\u00e9 lo cortaron. Finalmente, \u00bfd\u00f3nde queda el derecho de informaci\u00f3n, debo aceptar que la broadcast y\/o la red social me diga a qu\u00e9 puedo acceder y a qu\u00e9 no?<br \/>\nUna posible respuesta es la valoraci\u00f3n de la peligrosidad del discurso, muy evidente en el caso Trump. Tambi\u00e9n es importante que las cadenas noticiosas est\u00e9n adheridas y acepten ser monitoreadas por terceras organizaciones como el Trust Project (https:\/\/thetrustproject.org\/). Esto podr\u00eda darnos un cierto grado de tranquilidad, pero no deja de ser muy complejo trazar la l\u00ednea, decidir cu\u00e1ndo un mensaje es de odio y segregaci\u00f3n para consecuentemente suprimirlo. Tampoco debemos olvidar que todos votamos cuando elegimos qu\u00e9 cadena mirar o qu\u00e9 tweet leer (tanto para aprobar como para refutar), y esto nos remite nuevamente a la entrevista de Jacques Ranci\u00e8re.<\/p>\n<p>1) M. Foucault, Los anormales: \u201cEn el caso de un discurso o un individuo, calificar\u00e9 de grotesco el hecho de poseer por su status efectos de poder de los que su calidad intr\u00ednseca deber\u00eda privarlo. Lo grotesco, o, si lo prefieren lo ubuesco\u2026 El grotesco es uno de los procedimientos esenciales de la soberan\u00eda arbitraria.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya pasaron las conflictivas elecciones en los Estados Unidos. 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