{"id":16461,"date":"2021-01-12T11:13:25","date_gmt":"2021-01-12T14:13:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16461"},"modified":"2021-01-12T11:13:26","modified_gmt":"2021-01-12T14:13:26","slug":"fratelli-tutti-la-testaruda-utopia-de-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16461","title":{"rendered":"Fratelli Tutti: la \u201ctestaruda\u201d utop\u00eda de Francisco"},"content":{"rendered":"<p>En esta enc\u00edclica tan esperada, el papa Francisco rescata los principales documentos y pronunciamientos de su pontificado para hablar de la fraternidad humana, proyecto tan postergado y urgente. Hay una nueva e inspirada s\u00edntesis, iluminada por la figura de Francisco de As\u00eds.<br \/>Es un documento con el est\u00edmulo de la colaboraci\u00f3n con un hermano de otra religi\u00f3n, el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb, con quien ya hab\u00eda acordado en Abu Dhabi, en 2019, sobre la fraternidad humana en favor de la paz mundial y la convivencia. Por lo tanto, es un documento en perspectiva de di\u00e1logo: con la mejor tradici\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica (Francisco de As\u00eds, padres de la Iglesia, Papas antiguos y recientes), con otras religiones (Mahatma Gandhi, Ahmad Al-Tayyeb), l\u00edderes cristianos de otras denominaciones (Martin Luther King, Desmond Tutu), pensadores reconocidos (Gabriel Marcel, Karl Rahner), escritores (Eloi Leclerc), poetas y compositores (Vinicius de Moraes).<br \/>Francisco afirma que mientras redactaba la enc\u00edclica explot\u00f3 la pandemia del COVID-19. Seg\u00fan \u00e9l, este hecho desnud\u00f3 la falsa seguridad en que nos encontr\u00e1bamos, confiando en una cultura tecnocr\u00e1tica que nos proteger\u00eda de cualquier amenaza. Adem\u00e1s, puso en evidencia nuestra incapacidad de colaborar, de actuar en conjunto, de reaccionar de manera no fragmentada. As\u00ed inicia su escrito, con la esperanza de que los cristianos y todos los hombres y mujeres de buena voluntad redescubran la insoslayable importancia de la fraternidad, sue\u00f1o tantas veces postergado.<br \/>En su diagn\u00f3stico, la enc\u00edclica menciona la integraci\u00f3n que hoy conoce fracasos: el de la Europa unida, el de una Am\u00e9rica Latina que se comprenda como Patria Grande, el de una Am\u00e9rica que conecte indisolublemente norte y sur como un solo continente y una sola Iglesia. La globalizaci\u00f3n conect\u00f3 individuos, pero no pudo superar el individualismo y formar comunidad fraterna, imponiendo un modelo cultural \u00fanico y golpeando de muerte la conciencia hist\u00f3rica y la memoria viva de las culturas aut\u00f3ctonas.<br \/>En ese ambiente donde la \u00fanica aspiraci\u00f3n es consumir, la pol\u00edtica perdi\u00f3 su capacidad de sana discusi\u00f3n sobre proyectos a largo plazo para el bien com\u00fan y se convirti\u00f3 en estrategias que apuntan a la destrucci\u00f3n del otro para obtener cargos que s\u00f3lo beneficiar\u00e1n ileg\u00edtimamente a algunos.<br \/>Mientras en Laudato Si el pont\u00edfice propon\u00eda una conversi\u00f3n ecol\u00f3gica que nos llevara a comprendernos como seres vivos habitando y cuidando a una casa com\u00fan, ahora se dirige a la humanidad para que comprenda que cuidar al mundo significa cuidar de s\u00ed misma. Es cuando desarrolla su triste diagn\u00f3stico de nuestra cultura como signada por el descarte: de los objetos, de las cosas, pero tambi\u00e9n, aterradoramente, de las personas.<br \/>Son las grandes v\u00edctimas del descarte mundial algunas categor\u00edas de personas: los ancianos, los discapacitados, los pobres (especialmente las mujeres, que lo son doblemente por el menor acceso al mercado de trabajo y porque tienen que llevar muchas veces solas la tarea del cuidado de los hijos), los migrantes. Personas descartadas y suprimidas en todos los pron\u00f3sticos y los mapas porque ya no sirven, no son \u00fatiles, en la rueda de una sociedad basada en \u00e9xitos y no en fecundidad.<br \/>Francisco reconoce el progreso de la humanidad al crear instituciones y legislaciones que favorecen el respeto de los derechos humanos. Sin embargo, se constatan todav\u00eda aberraciones como la esclavitud, el racismo, la trata de personas y la violencia de g\u00e9nero, que agreden la dignidad humana de las maneras m\u00e1s escandalosas. Por lo tanto, la humanidad est\u00e1 todav\u00eda muy lejos de llegar a la fraternidad proclamada por el sentido com\u00fan. Aun cuando parece haber progresado, como en el caso del racismo, se constatan retrocesos y rebrotan antiguos odios y agresiones que demuestran que la semilla envenenada de la discriminaci\u00f3n sigue viva y late como una infecci\u00f3n.<br \/>Adem\u00e1s de esas exclusiones todav\u00eda tristemente vigentes, el Papa se detiene con ardiente atenci\u00f3n en un tema que le es muy caro: el de los migrantes, drama que constituye \u201cuna piedra angular del futuro del mundo\u201d. La enc\u00edclica denuncia implacablemente la falta de dignidad humana en las fronteras. A pesar de reconocer que muchos buscan el camino hacia otros pa\u00edses entusiasmados por ilusiones irreales y sue\u00f1os irrealizables, hay muchos, la mayor\u00eda, que busca sencillamente vivir, ya que no tiene condiciones para hacerlo en sus pa\u00edses de origen, por la guerra o el hambre. La enc\u00edclica denuncia as\u00ed el rechazo de los pa\u00edses ricos de Europa o de Am\u00e9rica, causado por el miedo al otro. El Papa recuerda que un pueblo s\u00f3lo es fecundo si sabe creativamente integrar en su seno la apertura a los dem\u00e1s.<br \/>En medio de esa situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n y descarte, la comunicaci\u00f3n entre los seres humanos se encuentra con abundancia de medios y escasez de fines. Las redes conectan a todos todo el tiempo, pero no instauran aut\u00e9ntica comunicaci\u00f3n, no generan una verdadera relaci\u00f3n y reciprocidad. Por el contrario, a\u00edslan a\u00fan m\u00e1s a quienes por detr\u00e1s del m\u00f3vil o de la computadora se tornan dependientes de los clics y no consiguen comunicarse de veras. Al mismo tiempo que potencian las posibilidades de comunicaci\u00f3n, las redes tambi\u00e9n favorecen una agresividad exacerbada que destruye a las personas en lugar de ayudarlas a vivir.<br \/>\u00bfQu\u00e9 pretende Francisco con este diagn\u00f3stico sombr\u00edo del momento presente? La enc\u00edclica parece dejar claro que el Evangelio tiene algo que decir. Es cuando empieza a exponer y comentar la par\u00e1bola del Buen Samaritano, y anuncia la responsabilidad universal de unos para con otros, \u00fanico camino para la fraternidad.<br \/>As\u00ed, la actitud del samaritano frente al desconocido herido es la verdadera actitud humana. No le interesa de d\u00f3nde es. Est\u00e1 herido, y es lo que importa, lo que obliga a la compasi\u00f3n. Asumir como propia la fragilidad ajena es el \u00fanico camino que tenemos para rehacer la comunidad humana, dice el Papa. Y hoy la exclusi\u00f3n o inclusi\u00f3n de todos los que sufren al margen del camino define los proyectos econ\u00f3micos, pol\u00edticos, sociales y religiosos.<br \/>Seg\u00fan <em>Fratelli tutti<\/em> hay dos tipos de personas: las que se ocupan del sufrimiento del otro y las que pasan de largo. As\u00ed como hay dos tipos de sociedades: las que abren brechas para la inclusi\u00f3n y hacen posible la justicia y las que funcionan en la ganancia que busca desordenadamente el dinero y las ventajas y excluyen personas y pueblos inescrupulosamente. El mundo no puede ser de socios que usan las relaciones para obtener ganancias sino de hermanos que aman y sirven gratuitamente.<br \/>Por ello, dice el Papa, hay que hacer cambios estructurales, adem\u00e1s de la conversi\u00f3n personal. Y una de las que recomienda en su enc\u00edclica es volver a proponer la funci\u00f3n social de la propiedad. Esto se encuentra en los Padres de la Iglesia, como san Juan Cris\u00f3stomo, que dice que \u201cno hacer que los pobres participen de los propios bienes es robar y sacarles la vida; no son nuestros, sino de ellos\u2026\u201d.<br \/>Si el destino de los bienes de la tierra es com\u00fan a todos, este criterio tiene que aplicarse a los pa\u00edses, sus territorios y recursos. Cada pa\u00eds es del extranjero tanto como del ciudadano. El Papa reafirma una y otra vez su convicci\u00f3n de que los migrantes son una bendici\u00f3n y una riqueza que invita a una sociedad a crecer, y por eso hay que ayudarlos a integrarse.<br \/>A partir de este punto del texto, el Papa sale del nivel intersubjetivo para alcanzar el colectivo. Va a hablar directamente de la pol\u00edtica. Y lo hace denunciando las \u201cformas populistas\u201d as\u00ed como \u201clas formas liberales\u201d que se sirven del pueblo o que sirven a los poderosos. El Papa defiende la legitimidad de la noci\u00f3n de \u201cpueblo\u201d (como lo viene haciendo a lo largo de todo su pontificado teol\u00f3gica y pastoralmente) y aqu\u00ed la aplica a la fraternidad y amistad social. No se puede eliminar la palabra \u201cpueblo\u201d del lenguaje, ya que s\u00f3lo en cuanto pueblo es posible tener un sue\u00f1o y un proyecto colectivo. Por lo tanto, \u201cpueblo\u201d y \u201cpopular\u201d son constitutivos de la realidad e identidad social y la base para un verdadero desarrollo econ\u00f3mico. La denuncia que hace de las visiones neoliberales radica en su individualismo, que no atiende los derechos de los m\u00e1s d\u00e9biles y adjudican al mercado la soluci\u00f3n para todo. Por eso el \u00fanico sistema pol\u00edtico con legitimidad es la democracia, que es un gobierno del pueblo.<br \/>La buena pol\u00edtica, por lo tanto, est\u00e1 llamada a ser una de las formas m\u00e1s preciosas de la caridad porque busca el bien com\u00fan. Tiene que ejercerse dentro de los imperativos que llevan a crear instituciones m\u00e1s sanas, reglamentos m\u00e1s justos, estructuras m\u00e1s solidarias.<br \/>La caridad es m\u00e1s que un sentimiento subjetivo, es un compromiso con la verdad y con la construcci\u00f3n de proyectos y procesos de desarrollo humano de alcance universal. La caridad, coraz\u00f3n del esp\u00edritu de la pol\u00edtica, es siempre un amor preferencial por los \u00faltimos, que implica mucho m\u00e1s que obras asistenciales. Es sobre todo abrir los cauces de participaci\u00f3n social a los pobres para vivir el principio de la subsidiariedad, inseparable del de la solidaridad.<br \/>Por eso el Papa estimula las iniciativas y movimientos que incluyen la participaci\u00f3n colectiva. Convoca una participaci\u00f3n que incluya a los movimientos populares y a los excluidos en la construcci\u00f3n del destino com\u00fan. Es bueno promover que \u201cestos movimientos, estas experiencias de solidaridad que crecen desde abajo, desde el subsuelo del planeta, confluyan, est\u00e9n m\u00e1s coordinadas, se vayan encontrando\u201d. Y aqu\u00ed va dejando cada vez m\u00e1s claro su convicci\u00f3n de que s\u00f3lo as\u00ed, en un esfuerzo que empieza por \u201cabajo\u201d, por los m\u00e1s pobres, por los m\u00e1rgenes, es posible construir una fraternidad verdaderamente universal que no deje a nadie afuera: \u201cSi hay que volver a empezar siempre ser\u00e1 desde los \u00faltimos\u201d.<br \/>La enc\u00edclica no es rom\u00e1ntica o id\u00edlica en este punto. Reconoce que un movimiento as\u00ed necesariamente se da en una realidad donde el conflicto est\u00e1 presente. Y, por lo tanto, el amor que preside esta fraternidad universal tiene que tomarlo en cuenta. Los consensos deben alcanzarse en un ambiente de di\u00e1logo y escucha de la diferencia del otro, incluyendo a todos y garantizando derechos para todos. Y para que esto se concrete, el ateo tiene que estar junto con el creyente y con el fiel de otras religiones; los segmentos de la sociedad abiertos a la escucha de unos por otros en un pacto social y cultural; y la justicia y la misericordia tienen que darse la mano.<br \/>Reafirmando su rechazo radical a la pena de muerte y a la guerra, que nunca es justa y no tiene ni puede tener excusas humanitarias, Francisco concluye su enc\u00edclica. Propone la fraternidad universal, pero dejando en claro cu\u00e1l es su punto de partida. Se apoya en la luminosa figura del beato Carlos de Foucauld, militar franc\u00e9s que despu\u00e9s de su conversi\u00f3n busc\u00f3 siempre ser hermano de todos y termin\u00f3 su vida como eremita en el desierto africano. Francisco llama la atenci\u00f3n por el hecho de que \u201c\u00e9l fue orientando su sue\u00f1o de una entrega total a Dios hacia una identificaci\u00f3n con los \u00faltimos\u2026 expresaba sus deseos de sentir a cualquier ser humano como un hermano. Quer\u00eda ser, en definitiva, \u2018el hermano universal\u2019. Y s\u00f3lo identific\u00e1ndose con los \u00faltimos lleg\u00f3 a ser hermano de todos\u201d.<\/p>\n<p><em>Maria Clara Luchetti Bingemer es escritora, te\u00f3loga y profesora en la Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta enc\u00edclica tan esperada, el papa Francisco rescata los principales documentos y pronunciamientos de su pontificado para hablar de la fraternidad humana, proyecto tan&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[2668,14,171],"class_list":["post-16461","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia","tag-fratelli-tutti","tag-iglesia","tag-teologia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4hv","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16461","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16461"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16461\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16463,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16461\/revisions\/16463"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16461"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16461"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16461"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}