{"id":16464,"date":"2021-01-12T11:56:15","date_gmt":"2021-01-12T14:56:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16464"},"modified":"2021-01-12T11:56:17","modified_gmt":"2021-01-12T14:56:17","slug":"fratelli-tutti-por-una-sociedad-abierta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16464","title":{"rendered":"Fratelli Tutti: por una sociedad abierta"},"content":{"rendered":"<p><em>Fratelli tutti<\/em>, la flamante enc\u00edclica del papa Francisco, con su extensi\u00f3n de 287 n\u00fameros casi iguala el r\u00e9cord de <em>Evangelii gaudium<\/em> (288 n\u00fameros). Quiz\u00e1s haya una raz\u00f3n detr\u00e1s de esta coincidencia. Mientras que <em>Evangelii gaudium<\/em> ten\u00eda un car\u00e1cter \u201cinaugural\u201d, presentando nada menos que el programa de su pontificado, <em>Fratelli tutti<\/em> constituye una especie de \u201cSuma\u201d (en el sentido de exposici\u00f3n sistem\u00e1tica y abarcadora) destinada a dar forma final a toda su ense\u00f1anza. Y es aqu\u00ed, m\u00e1s que en los contenidos particulares, donde parece residir su mayor novedad. En una mirada global, el eje del documento se identifica sin dificultad: el Papa propone el ideal de la fraternidad como el camino para pasar de una sociedad \u201ccerrada\u201d a una sociedad \u201cabierta\u201d, inspir\u00e1ndose en el ejemplo del encuentro entre San Francisco y el sult\u00e1n Malik-el-Kamil, y en su propio encuentro (ocho siglos despu\u00e9s, en febrero de 2019) con el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb.<br \/>\nFrancisco comienza con un dram\u00e1tico diagn\u00f3stico del mundo actual bajo el t\u00edtulo \u201cLas sombras de un mundo cerrado\u201d (cap. I). La historia est\u00e1 dando marcha atr\u00e1s, con el resurgimiento de los nacionalismos, la p\u00e9rdida del sentido social, el globalismo que uniforma la cultura mundial, el individualismo y el consumismo sin l\u00edmites, la pol\u00edtica de la polarizaci\u00f3n, las amenazas al medioambiente, la cultura del descarte, la desigualdad, la violaci\u00f3n de los derechos humanos, guerras, miedos, aislamiento, etc. \u00c9ste es un mundo \u201cque corre sin un rumbo com\u00fan\u201d. La pandemia ha desenmascarado las falsas ilusiones de nuestra civilizaci\u00f3n: en ella es la misma realidad \u201cque gime y se rebela\u201d ante nuestro modo de enfrentarla, como deber\u00eda resultarnos evidente de la consideraci\u00f3n de que \u201ctodo est\u00e1 conectado\u201d (aunque no es claro por qu\u00e9 se deber\u00eda considerar cualquier tipo de relaci\u00f3n como causalidad). Pese a estos y otros males denunciados prolijamente, el sombr\u00edo panorama concluye con un llamado (un poco abrupto) a la esperanza.<br \/>\nA continuaci\u00f3n (cap. II), el Papa desarrolla una larga y pormenorizada meditaci\u00f3n sobre la par\u00e1bola del Buen Samaritano, que debe ser entendida como \u201cun \u00edcono iluminador, capaz de poner de manifiesto la opci\u00f3n de fondo que necesitamos tomar para reconstruir este mundo que nos duele\u201d, haciendo propia la fragilidad de los dem\u00e1s y promoviendo un bien aut\u00e9nticamente com\u00fan. De esta manera, se abre el camino para \u201cpensar y gestar un mundo abierto\u201d (cap. III). Ello requiere salir de nosotros mismos para entrar en un c\u00edrculo cada vez m\u00e1s amplio de relaciones, impulsados por la caridad, para reconocer al otro, quienquiera que sea, como alguien \u201ccaro\u201d a nosotros, es decir, \u201cestimado como de alto valor\u201d. \u00c9sta es la base de la \u201camistad social\u201d que hace posible para cualquier sociedad la apertura a una verdadera universalidad, capaz de incluir las periferias geogr\u00e1ficas y existenciales.<br \/>\nDentro de este marco conceptual, hay algunos temas que reclaman especialmente una reflexi\u00f3n cr\u00edtica. El documento persiste en afirmaciones dif\u00edciles de compaginar con aspectos b\u00e1sicos de la l\u00f3gica econ\u00f3mica y con los datos emp\u00edricos. Por ejemplo, en su n. 20, se refiere a \u201cla obsesi\u00f3n por reducir los costos laborales\u201d como factor generador de desempleo. No considera la posibilidad de que los costos laborales, cuando son excesivos, sean precisamente lo que dificulta el acceso al empleo, provocando desocupaci\u00f3n e informalidad. Aquellas palabras sonar\u00e1n como m\u00fasica a los o\u00eddos de cierto sindicalismo local que, invocando los derechos de los trabajadores, defiende un statu quo que beneficia a los propios y perjudica a todos los dem\u00e1s.<br \/>\nEn el n. 21 rechaza la idea de que \u201clas reglas econ\u00f3micas\u201d (?) han reducido la pobreza: \u201cCuando dicen que el mundo moderno redujo la pobreza, lo hacen midi\u00e9ndola con criterios de otras \u00e9pocas no comparables con la realidad actual\u201d. Esta frase no distingue entre pobreza absoluta y pobreza relativa. La primera (un concepto fijo: tener ingresos por debajo del nivel de subsistencia) se redujo a la mitad en 20 a\u00f1os (del 20% en 1990 al 10% en 2015), constituyendo en palabras del Premio Nobel Angus Deaton \u201cel acontecimiento m\u00e1s importante en relaci\u00f3n con el bienestar del mundo desde la Segunda Guerra Mundial\u201d, y del cual, sin embargo, la Iglesia Cat\u00f3lica a\u00fan no ha tomado nota.<br \/>\nEl n. 119 afirma expl\u00edcitamente que \u201csi alguien no tiene lo suficiente para vivir con dignidad se debe a que otro se lo est\u00e1 quedando\u201d, y cita en su apoyo a San Juan Cris\u00f3stomo cuando dice: \u201cno compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos\u201d. Decir lo primero es aferrarse a una imagen anacr\u00f3nica de la econom\u00eda como \u201csuma cero\u201d, en la cual, al no crearse nueva riqueza, unos s\u00f3lo pod\u00edan enriquecerse a expensas de otros. Pero en la econom\u00eda moderna, el fen\u00f3meno del desarrollo permite generar nueva riqueza, lo cual hace posible que todos puedan prosperar cooperando entre s\u00ed. \u00bfNo es eso mismo (extender la prosperidad a todos) lo que propone la enc\u00edclica en otros pasajes? En cuanto a las citas de los Santos Padres, las mismas no tienen el sentido que el texto les atribuye: ellos nunca negaron el derecho de la propiedad privada, sino que advert\u00edan sobre su uso, que debe contemplar las necesidades de los dem\u00e1s.<br \/>\nTal es el sentido de la ense\u00f1anza constante de la Iglesia seg\u00fan la cual la propiedad privada est\u00e1 subordinada al destino universal de los bienes. Pero esta dimensi\u00f3n social de la propiedad es abordada por la enc\u00edclica como si fuera la \u00fanica, soslayando la importancia de su rol en el desarrollo personal y familiar, as\u00ed como en el funcionamiento sano de la vida econ\u00f3mica. Se abre as\u00ed el camino para muchos abusos, desde la intervenci\u00f3n arbitraria del Estado en nombre de la justa distribuci\u00f3n, hasta las acciones de hecho de particulares alegando necesidad (como las tomas de tierra en nuestro pa\u00eds). Un derecho de propiedad d\u00e9bil no perjudica tanto a los \u201cricos\u201d, que siempre tendr\u00e1n manera de poner a salvo sus bienes, sino al sector productivo en su conjunto, y sobre todo a los pobres, fomentando la inseguridad jur\u00eddica y la dependencia de la asistencia estatal.<br \/>\nEn el n. 122 advierte que \u201cel derecho de algunos a la libertad de empresa o de mercado no puede estar por encima de los derechos de los pueblos, ni de la dignidad de los pobres\u201d. Aunque la formulaci\u00f3n no termina de ser clara, parecer\u00eda una contraposici\u00f3n entre alternativas excluyentes, cuando la experiencia demuestra que es la libertad de empresa o de mercado (por otro lado, avalada por Juan Pablo II en <em>Centesimus annus<\/em>) el sistema que arroja mejores resultados econ\u00f3micos y humanos, como puede observarse en la correspondencia entre los \u00edndices de libertad econ\u00f3mica y desarrollo. De hecho, no se comprende c\u00f3mo se concilia este recelo hacia la libertad econ\u00f3mica con el elogio que hace el documento de la \u201cnoble vocaci\u00f3n empresarial\u201d (n. 123).<br \/>\nLa sistem\u00e1tica caricaturizaci\u00f3n del libre mercado va de la mano de la cr\u00edtica dirigida a lo que parece ser el principal enemigo a combatir: el liberalismo. Francisco sustituye la tradicional contraposici\u00f3n entre socialismo y liberalismo, por otra entre \u201cpopulismos y liberalismos\u201d. Se podr\u00eda considerar un progreso la distinci\u00f3n que el Papa introduce entre los l\u00edderes \u201cpopulares\u201d que interpretan las aspiraciones de sus pueblos, y los \u201cpopulistas\u201d que manipulan sus emociones en provecho propio. Sin embargo, no hay ninguna menci\u00f3n de las caracter\u00edsticas institucionales del populismo, lo cual es un paso atr\u00e1s respecto del Documento de Aparecida (2007), donde se describ\u00eda al \u201cneopopulismo\u201d como \u201cdiversas formas de regresi\u00f3n autoritaria por v\u00eda democr\u00e1tica\u201d (DA 74). Para diferenciar el gobernante \u201cpopular\u201d del \u201cpopulista\u201d habr\u00e1 que apreciar no su respeto de las instituciones, sino su capacidad de captar la identidad profunda del Pueblo, que para colmo \u2013aclara el Papa\u2013 no es racional sino \u201cm\u00edtica\u201d. Una tarea en verdad dif\u00edcil.<br \/>\nPor el otro lado, hablar de \u201cliberalismos\u201d en plural podr\u00eda parecer un reconocimiento (que respecto del socialismo la Iglesia hab\u00eda hecho ya desde P\u00edo XI) de que bajo ese r\u00f3tulo existen una diversidad de corrientes que no se pueden equiparar entre s\u00ed. Sin embargo, el plural \u201cliberalismos\u201d indica aqu\u00ed s\u00f3lo el prop\u00f3sito de no excluir de la cr\u00edtica ninguna variante del mismo. Por otro lado, jam\u00e1s define el concepto de \u201cliberalismo\u201d, lo que le permite identificarlo con todo tipo de males (individualismo, materialismo, consumismo, ego\u00edsmo, etc.). Cuesta creer que no se haya encontrado en ese pensamiento alg\u00fan elemento rescatable para la promoci\u00f3n de una sociedad \u201cabierta\u201d. Mientras tanto, el socialismo ha sido bajado silenciosamente del banquillo de los acusados. Si en Venezuela sucede lo que sucede, es porque Maduro es como es, y no porque el \u201csocialismo del siglo XXI\u201d sea en s\u00ed perverso e ineficiente.<br \/>\nEste sesgo distorsiona el an\u00e1lisis de muchos problemas, por ejemplo, el de las migraciones. Nadie estar\u00eda en contra de la exhortaci\u00f3n del Papa a responder a este fen\u00f3meno en base a los cuatro verbos: \u201cacoger, proteger, promover e integrar\u201d. Es posible tambi\u00e9n que, como dice el documento, muchos migrantes sean atra\u00eddos a \u201cla cultura occidental\u201d por \u201cexpectativas poco realistas que los exponen a grandes desilusiones\u201d. Pero tambi\u00e9n se puede suponer que estas personas asumen conscientemente un riesgo tan grave no porque est\u00e9n seguras de lo que van a encontrar en el lugar de destino, sino porque est\u00e1n seguras de lo que dejan atr\u00e1s en sus pa\u00edses de origen, invariablemente no-capitalistas: situaciones de miseria, violencia y opresi\u00f3n, sobre las cuales el documento sencillamente calla.<br \/>\nLa necesidad de construir sociedades abiertas, animadas por el esp\u00edritu de fraternidad, es indudable, y en buena hora que el Papa nos lo recuerde, como uno de los grandes temas pendientes de nuestra reflexi\u00f3n social. Pero si reclamamos \u201capertura\u201d para las personas, \u00bfpor qu\u00e9 no tambi\u00e9n para el intercambio de bienes conforme a las reglas del libre comercio? Y si eso vale entre pa\u00edses, \u00bfpor qu\u00e9 no habr\u00eda de valer dentro de un mismo pa\u00eds? La falta de consistencia salta a la vista. Afortunadamente, Fratelli tutti se\u00f1ala con claridad el camino para superar sus propios l\u00edmites: el di\u00e1logo atento y respetuoso con los hermanos que piensan distinto, sin r\u00f3tulos ni descalificaciones. \u00c9sa es la condici\u00f3n indispensable para construir una sociedad fraternal y abierta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fratelli tutti, la flamante enc\u00edclica del papa Francisco, con su extensi\u00f3n de 287 n\u00fameros casi iguala el r\u00e9cord de Evangelii gaudium (288 n\u00fameros). 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