{"id":16534,"date":"2021-01-15T08:50:50","date_gmt":"2021-01-15T11:50:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16534"},"modified":"2021-01-15T08:50:52","modified_gmt":"2021-01-15T11:50:52","slug":"las-series-danesas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16534","title":{"rendered":"Las series danesas"},"content":{"rendered":"<p><strong>G\u00e9nero<\/strong><br \/>\nConsideramos las series danesas en sus distintas vertientes. Incluimos en nuestro comentario tambi\u00e9n alguna producci\u00f3n islandesa y sueca (<em>Trapped<\/em>, o la hist\u00f3rica <em>Wallander<\/em> con Henriksson con su pasado bergmaniano). Tienen en general un esquema policial de investigaci\u00f3n y suspenso (<em>Forbrydelsen, Bedrag, Dicte, El Puente, Den som Draper<\/em>, por ejemplo) pero a veces el guionista o director (Price, Gjervig Dram, Sveistrup) abarca otros campos (<em>Algo en qu\u00e9 creer, Herrens Veje<\/em>), de car\u00e1cter religioso o pol\u00edtico, period\u00edstico o mundo financiero (<em>Borgen, Dicte, Bedrag<\/em>). M\u00e1s all\u00e1 del gran inter\u00e9s de las tramas, que divierten, las series muestran la sociedad actual del norte de Europa de modo claro e incisivo, con sus problemas, sus valores y sus sombras.<br \/>\n<strong>Calidad interpretativa<\/strong><br \/>\nLlama la atenci\u00f3n el n\u00famero de actrices y actores de buen\u00edsima calidad interpretativa, lo cual habla de la escuela de teatro (Academy of performing arts) de Copenhagen que form\u00f3 al grupo. Johannes-Mikkelsen se destaca en <a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Fe.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16536 alignleft\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Fe.jpg\" alt=\"\" width=\"352\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Fe.jpg 900w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Fe-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Fe-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 352px) 100vw, 352px\" \/><\/a><em>Algo en qu\u00e9 creer<\/em> (\u00bfpor qu\u00e9 no traducir \u201cCaminos del Se\u00f1or\u201d?) por la versatilidad para componer su personaje complejo y torturado, que finalmente lo llev\u00f3 a su conversi\u00f3n cristiana. Su mujer es tambi\u00e9n excelente, como as\u00ed sus hijos, el santo (\u00bffranciscano?) August, que habla en lenguas y el simp\u00e1tico tarambana Cristi\u00e1n, con su sonrisa seductora, que vuelve del Himalaya convertido en una suerte de gur\u00fa, y que a la larga termina tambi\u00e9n convirti\u00e9ndose en pastor.<br \/>\nEsben Smed (recordarlo en <em>A fortunate man<\/em>) deslumbra a todo lo largo de Bedrag con una aptitud expresiva rara y un cari\u00f1o entra\u00f1able y desconsolado hacia su hijito. <em>Bedrag III<\/em> termina verdaderamente con acentos de tragedia griega. Acompa\u00f1ado por el surcoreano Hwang, que sufre lo indecible para escapar a su propia adicci\u00f3n, parad\u00f3jicamente en su propia cruzada contra las drogas. Rich compone a una modesta, burocr\u00e1tica y correcta bancaria que se pervierte paulatinamente por codicia, con una riqueza de matices asombrosa. Sofia Grobel indaga con obsesi\u00f3n y valent\u00eda los s\u00f3tanos m\u00e1s l\u00fagubres, siempre solitaria y expuesta con su sweater marr\u00f3n (Forbrydelsen).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/XL.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-16537 alignleft\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/XL.jpg\" alt=\"\" width=\"381\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/XL.jpg 960w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/XL-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/XL-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 381px) 100vw, 381px\" \/><\/a>Lars Brygmann muestra en <em>Dicte<\/em> a un polic\u00eda m\u00e1s cl\u00e1sico, serio, concienzudo y entregado hasta la muerte. As\u00ed como la nerviosa Dicte \u2013Heijne transmite con simpat\u00eda su agobiante entusiasmo\u2013 como periodista impertinente y esposa irritada. De la misma manera que Bo Larsen, de la polic\u00eda financiera, en <em>Bedrag<\/em> termina perdonando y salvando su matrimonio y un ni\u00f1o concebido que desea a toda costa amparar del riesgo de aborto. Por su lado, Natalie Madue\u00f1o (<em>Bedrag<\/em>) compone su ambiguo personaje de abogada c\u00ednica con frialdad y precisi\u00f3n.<br \/>\n<strong>Fotograf\u00eda y paisaje<\/strong><br \/>\nBuena parte de estas series se ubican en el sur de Suecia frente a Copenhagen, hoy unida al continente por el c\u00e9lebre puente de Oresund. De modo que el mar, especialmente el B\u00e1ltico, es un marco paisaj\u00edstico permanente que encuadra buena parte de estas series. En el caso de <em>Wallander<\/em>, el mar acompa\u00f1a la acci\u00f3n de modo \u00fanico ya que el protagonista vive en una casa frente a una playa inmensa, con juego de agua y cielo con nubes a distintas horas del d\u00eda, y con esa luz de latitud bastante extrema que prolonga infinitamente los crep\u00fasculos, color incomparable en el cine de Bergman, como as\u00ed tambi\u00e9n en nuestro sur o el sur chileno. El clima de puerto, de ferrys que vienen y van, de estonios, polacos, letones y rusos junto al submundo del crimen y la droga dan un marco internacional peculiar y tenebroso. Los bosques y las lagunas suecas acompa\u00f1an con su presencia la acci\u00f3n y la trama. El hielo de Islandia junto al mar en Trapped tiene su propio car\u00e1cter, con valles casi patag\u00f3nicos.<br \/>\nEl equipo de fotograf\u00eda suele ser de una calidad deslumbrante, por el color, el juego de vidrios y espejos, la luz, la calidad de las perspectivas, el descubrimiento del barroco luterano con sus ausencias y su sacramentalidad d\u00e9bil en el caso de <em>Herrens Veje<\/em>.<br \/>\n<strong>Relieve de las tramas<\/strong><br \/>\nHay un ritmo de tramas paralelas de enorme agilidad, a veces un poco agobiante, que impide la distracci\u00f3n o el aburrimiento, y que abarca todo el arco social: los mec\u00e1nicos, los polic\u00edas y los altos gerentes de empresas corruptas (<em>Bedrag<\/em>) que se entrecruzan en forma sorprendente y atrayente. Se da una cr\u00edtica aguda al cinismo de la pol\u00edtica y del mundo financiero. En <em>Dicte<\/em> la nerviosa Heidje, acompa\u00f1ada por el excelente Brygman, acelera las secuencias con gracia pero en forma algo agobiante. De la misma manera que la ap\u00e1tica hero\u00edna del Puente, que juega de antip\u00e1tica con enorme eficacia.<br \/>\n<strong>Pintura social y familiar<\/strong><br \/>\nLos guiones y la direcci\u00f3n muestran descarnada, cr\u00edticamente, y a prop\u00f3sito, una disoluci\u00f3n total de la familia, donde la ausencia de la vida como don de Dios (excepci\u00f3n: <em>Herrens Veje<\/em>) lleva a vivir el instante con una trivialidad desconcertante, con una sexualidad libre y un costo afectivo para los hijos subrayado en forma permanente. Se trata de un espejo de la sociedad noreuropea escandinava, con fuerte inmigraci\u00f3n del Este y del mundo isl\u00e1mico, que plantea toda clase de problemas. El trabajo cotidiano exigente de padre y madre, ya en el business, ya en la pol\u00edtica (<em>Borgen<\/em>, Birgitte Nyberg-Svendsen), ya en la polic\u00eda (<em>Bedrag<\/em>, <em>Dicte<\/em>), lleva a permanentes rupturas conyugales con ni\u00f1os perplejos y hambrientos de afectividad y casa protectora que ampare. No aparece casi ning\u00fan matrimonio que no est\u00e9 roto, con las consecuencias consiguientes. La disoluci\u00f3n del tejido social es patente, junto al crecimiento de todo tipo de adicciones y las mafias de la droga, con su omert\u00e1 y desprecio por la vida del otro, as\u00ed como el cinismo de la pol\u00edtica y las finanzas. Quienes admiran el modelo escandinavo tienen aqu\u00ed mucho para aprender, aunque se trate de relatos narrativos. La corrupci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica asoma por todas partes, como lo muestra la introducci\u00f3n de <em>Bedrag<\/em> en una inundaci\u00f3n que todo lo abarca. Otro tema importante es el problema de la inmigraci\u00f3n isl\u00e1mica en un pa\u00eds peque\u00f1o (6 millones de habitantes), con menor capacidad de integraci\u00f3n que Alemania o Italia.<br \/>\nEs notable la insistencia en el desamparo de los ni\u00f1os; hasta en <em>Demsomdrae<\/em>, los ni\u00f1os del capo mafia y de Thomas-Cedergren (con su aspecto y gusto casi porte\u00f1o de vestirse) ocupan un lugar importante en la pintura social de guionistas, directores y actores. Para no hablar de la despedida de Nicky (Smed) de su hijo, y los esfuerzos para no abandonarlo en <em>Bedrag<\/em> (y su compasi\u00f3n con el perro que no atina a balear en una escena memorable, que transcurre en una pampa nevada, curiosa mezcla de compasi\u00f3n y dureza). Como si hubiera conciencia de la deuda \u00e9tica social hacia ellos (\u201cNo quiero crecer porque los adultos aparecen siempre lastimados\u201d, dice el hijo del capo mafia). De tal modo que la sociedad del amor libre deja una deuda de afectividad con los ni\u00f1os que es resaltada con vigor y verdad.<br \/>\nS\u00f3lo Bo Larssen y Cedergren (\u00bfy Johannes Mikkelsen?) salvan sus matrimonios con sus esposas (que aparentemente tienen trabajos menos exigidos), no sin capacidad de perd\u00f3n. Pareciera que el imperativo fuera que los ni\u00f1os no sufran en forma repetida los escenarios que sus padres ya han vivido con angustia, y que no querr\u00edan provocar para sus propios hijos. Este acento antropol\u00f3gico, con su mirada cr\u00edtica aguda, parece del mayor inter\u00e9s. Como tel\u00f3n de fondo queda el tema del trabajo cotidiano de ambos c\u00f3nyuges, especialmente en el \u00e1mbito empresario, pol\u00edtico, policial, period\u00edstico, con sus urgencias impostergables y su costo familiar.<br \/>\nEl panorama de vida tensa y violenta (son series predominantemente policiales) parece clamar por redenci\u00f3n y perd\u00f3n, y con una apertura trascendente hacia Dios. El postcristianismo pagano descripto en estas series, con la excepci\u00f3n de <em>Herrens Veje<\/em> (donde la mezcla Lutero-Freud puede ser t\u00f3xica), muestra un vac\u00edo agudo de trascendencia, de futuro, de vida entendida como don del ser del que es menester responder, vac\u00edo de gracia, de presencia de un Creador-redentor que acompa\u00f1a de alg\u00fan modo al hombre, que no se olvida de sus creaturas. El vac\u00edo de un Dios de alianza, en el que vivimos los judeocristianos desde hace 4.000 a\u00f1os, deja un mundo chato, sin referencias \u00e9ticas, cruel, sin horizontes m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, sin esperanza, sin vida humana vivida con hondura y profundidad, con poco amor, con la excepci\u00f3n mentada e importante del amor a los ni\u00f1os, que puede abrir caminos nuevos. No es casual ni banal esta referencia al desamparo de los ni\u00f1os y su reclamo de paternidad y maternidad: los autores guionistas ponen el dedo denunciante en la llaga con lucidez. \u00bfSe parece nuestro tiempo al paganismo del final del imperio romano? Podr\u00eda tener sus semejanzas y tambi\u00e9n sus diferencias.<br \/>\nDe todos modos, estos relatos de ficci\u00f3n que dejan las series danesas son tambi\u00e9n un llamado a la esperanza, donde la angustia de Julia Bach (Dem son Draeber) o de Nicky, o de Hwom, con su misteriosa cara y afectividad de coreano, que necesita esconderse para llorar la muerte de la amiga, encuentre la palabra consoladora de un Padre que los ama y los acompa\u00f1a, y sepan que raz\u00f3n y fe son compatibles, a pesar del desamparo post ilustrado de lo pol\u00edticamente correcto.<\/p>\n<p><strong>Series referidas<\/strong><br \/>\nEn la enumeraci\u00f3n que sigue se menciona en \u00faltimo t\u00e9rmino al autor, guionista o director. Calificaci\u00f3n de 1 a 5.<\/p>\n<p><strong>Wallander<\/strong>, original, 2005 en adelante, Suecia, H. Henriksson, Mankell (5).<br \/>\n<strong>Herrens Veje<\/strong>, 2017, Dinamarca, Lars Mikkelsen y Ann Jorgensen, Price(5).<br \/>\n<strong>Borgen<\/strong>, 2010, Dinamarca, Sid se Knudsen, B. Sorensen, P. Asbaek, Price (5).<br \/>\n<strong>Dem son draeber<\/strong>, Dinamarca, (Thosewhokill), 2011,L. Bach, J. Cerdergren, K. Barfoed (5).<br \/>\n<strong>Dichte<\/strong>, 2013, Dinamarca, I,Hiejje, D.Salim, L.Byrgmann, I.Ryd\u00e9n (4).<br \/>\n<strong>Bedrag<\/strong>,(Ruta del dinero), 2016,Dinamarca,N.Madue\u00f1o,E.Smed, T. Hwan, B. Larsen, M. Rich, J. Gjervig Gram (5).<br \/>\n<strong>Forbrydelsen<\/strong>, 2007, Dinamarca, S.Grabol, S. Mailing, L.Mikkelsen, S. Svveistrup.(5).<br \/>\n<strong>El puente<\/strong>, 2011, Dinamarca, S. Helin, K. Bodnia, H. Georgsson, H. Rosenfeld (4).<br \/>\n<strong>Trapped<\/strong>, 2015, Islandia, O. Olafsson, I. Kristiandottir, J. Johansson (4).<br \/>\nLa mayor\u00eda de estas series se encuentran en DVD. <strong>Herrens Veje<\/strong> (Algo para creer), <strong>Borgen<\/strong> y <strong>Trapped<\/strong> en Netflix.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nero Consideramos las series danesas en sus distintas vertientes. 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