{"id":16591,"date":"2021-03-19T14:51:10","date_gmt":"2021-03-19T17:51:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16591"},"modified":"2021-03-19T14:51:58","modified_gmt":"2021-03-19T17:51:58","slug":"francisco-los-jueces-y-la-propiedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16591","title":{"rendered":"Francisco, los jueces y la propiedad"},"content":{"rendered":"<p>Entre el lunes 30 de noviembre y el martes 1\u00ba de diciembre tuvo lugar una conferencia internacional virtual de los Comit\u00e9s Panamericano y Panafricano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana, bajo el t\u00edtulo \u201cConstrucci\u00f3n de la nueva justicia social \u2013 Hacia la plena vigencia de los derechos fundamentales de las personas en condiciones de vulnerabilidad\u201d.<br \/>\nUno de sus organizadores fue el conocido magistrado argentino Roberto Andr\u00e9s Gallardo, juez de primera instancia en lo contencioso administrativo y tributario de la ciudad de Buenos Aires, y presidente del mencionado Comit\u00e9 Panamericano. Adem\u00e1s, en la segunda jornada, dedicada a los informes de los cap\u00edtulos nacionales, habl\u00f3 como coordinador del grupo argentino el juez Carlos Balb\u00edn, presidente de la Sala I de la C\u00e1mara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad de Buenos Aires. Tambi\u00e9n particip\u00f3 como expositor el doctor Eugenio Ra\u00fal Zaffaroni, exjuez de la Corte Suprema y miembro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.<br \/>\nEl Papa Francisco inaugur\u00f3 el encuentro con una videoconferencia, en la cual enunci\u00f3 las cinco bases sobre las que debe construirse la \u201cnueva justicia social\u201d que auspicia. La primera es atender a la realidad de que \u201cuna peque\u00f1a parte de la humanidad vive en la opulencia, mientras que a una cantidad cada vez m\u00e1s numerosa le es desconocida dignidad y son ignorados o violados sus derechos m\u00e1s elementales\u201d. La segunda es responder a este desaf\u00edo con una gesta colectiva en favor de la justicia. La tercera consiste en seguir la senda del Buen Samaritano haci\u00e9ndose cargo del dolor del otro, para no caer en la \u201ccultura de la indiferencia\u00bb. La cuarta base es la idea de \u00abla historia como eje conductor\u00bb, como invitaci\u00f3n a dejarse inspirar por las experiencias del pasado para repensar la justicia social. Y la quinta y \u00faltima, es la idea de pueblo, verdadero sujeto de la historia: \u201clo que a nosotros creyentes Dios nos pide es ser pueblo de Dios, no elite de Dios\u201d. S\u00f3lo \u201csinti\u00e9ndonos pueblo\u201d (y no elite) podremos alcanzar la justicia social.<br \/>\nLlam\u00f3 luego a los participantes a ser solidarios en la lucha contra las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad, que lleva a la falta de trabajo, tierra y vivienda (las tres \u201cT\u201d), y contra \u201cquienes niegan los derechos sociales y laborales\u201d. Y en ese contexto, record\u00f3 algunas afirmaciones contenidas en su \u00faltima enc\u00edclica, Fratelli Tutti (FT), sobre la propiedad privada: \u00abCuando resolviendo en el derecho, damos a los pobres las cosas indispensables, no les damos nuestras cosas, ni la de terceros, sino que les devolvemos lo que es suyo\u201d, (cf. FT 119). Esta afirmaci\u00f3n ser\u00eda conforme a la tradici\u00f3n cristiana que \u201cnunca reconoci\u00f3 como absoluto e intocable el derecho a la propiedad privada y subray\u00f3 siempre la funci\u00f3n social de cualquiera de sus formas\u00bb, ya que se trata de \u201cun derecho natural secundario derivado del derecho que tienen todos, nacido del destino universal de los bienes creados\u201d (cf. FT 120). \u201cNo hay justicia social \u2013concluy\u00f3\u2013 que pueda cimentarse en la inequidad, que supone la concentraci\u00f3n de la riqueza\u00bb.<br \/>\nEn su saludo, adem\u00e1s, Francisco llam\u00f3 a los jueces a ser \u201cpoetas\u201d en su funci\u00f3n. \u201cUstedes en cada decisi\u00f3n, en cada sentencia, est\u00e1n frente a la feliz posibilidad de hacer poes\u00eda: una poes\u00eda que cure las heridas de los pobres, que integre el planeta, que proteja a la madre tierra y toda su descendencia\u201d. Para Francisco, \u201cninguna sentencia puede ser justa, ni ninguna ley leg\u00edtima si lo que producen es m\u00e1s desigualdad, si lo que producen es m\u00e1s p\u00e9rdida de derechos, indignidad o violencia\u00bb.<br \/>\nEn cuanto a la repercusi\u00f3n de las palabras del Papa, fueron las referidas a la propiedad privada las que desataron m\u00e1s pol\u00e9micas. \u00bfQu\u00e9 decir al respecto? Por un lado, las afirmaciones recordadas pertenecen, en efecto, a las ense\u00f1anzas constantes de la tradici\u00f3n de la Iglesia. Lo que s\u00ed se podr\u00eda objetar, es que esta ense\u00f1anza es presentada por el Papa de un modo parcial, generando la posibilidad de malos entendidos. Como en <em>Fratelli Tutti,<\/em> Francisco se refiere a los l\u00edmites de la propiedad privada omitiendo un principio l\u00f3gicamente anterior: el de su legitimidad, defendida de modo constante por la doctrina de la Iglesia.<br \/>\nEn cuanto a su insistencia en la \u201cfunci\u00f3n social\u201d de este derecho, la expresi\u00f3n misma induce a ciertos equ\u00edvocos. Santo Tom\u00e1s justifica la propiedad privada sosteniendo que garantiza el buen cuidado de los bienes, su ordenada administraci\u00f3n, y contribuye a la paz social al dejar en claro los derechos de cada uno. Eso es ya una verdadera \u201cfunci\u00f3n social\u201d, a la cual podr\u00edamos agregar hoy el est\u00edmulo insustituible que constituye este derecho para la iniciativa empresarial y la creaci\u00f3n de nueva riqueza.<br \/>\nPero lo que se suele entender hoy como funci\u00f3n social, en un sentido demasiado restrictivo, es la cuesti\u00f3n distributiva. Al respecto, la ense\u00f1anza constante de la Iglesia ha sido que dicha funci\u00f3n no est\u00e1 referida a la titularidad de la propiedad, autorizando al Estado o, peor a\u00fan, a otros particulares, a privar al propietario de sus derechos por razones \u201csociales\u201d. La funci\u00f3n social afecta, m\u00e1s bien, al uso de dicho derecho, que debe tener en cuenta las necesidades del pr\u00f3jimo. Pero, en principio, se trata de un deber de car\u00e1cter moral, no jur\u00eddico, y el discernimiento de su alcance concreto debe ser facultad del mismo propietario, que no est\u00e1 obligado a privarse de lo \u201cnecesario\u201d (entendido \u2013aclara S. Tom\u00e1s\u2013 seg\u00fan \u201clas exigencias normales de su condici\u00f3n\u201d). A esto se agrega hoy el deber de contribuir a trav\u00e9s de los impuestos a que el Estado garantice ciertos derechos sociales b\u00e1sicos a todos los habitantes de la naci\u00f3n. Pero este mecanismo pierde legitimidad cuando se vuelve confiscatorio y se convierte en una manera de mantener indefinidamente a quienes no trabajan a expensas de los que s\u00ed lo hacen (muchas veces con prop\u00f3sitos demag\u00f3gicos y clientel\u00edsticos).<br \/>\nEs cierto que los Padres de la Iglesia consideraban que dar a los pobres era, en cierto modo, \u201cdevolverles lo suyo\u201d, pero su perspectiva no era jur\u00eddica (como si afirmaran un derecho exigible judicialmente) sino teol\u00f3gica: se refiere al proyecto de Dios de que todos sus hijos puedan acceder a lo necesario para una vida digna. Este \u201cdestino universal de los bienes\u201d es el principio fundamental respecto del cual la propiedad privada es \u201csubordinada\u201d y \u201csecundaria\u201d, pero s\u00f3lo en el sentido de que es el modo ordinario de hacerlo efectivo. Pero la propiedad privada no se agota en esta funci\u00f3n \u201cinstrumental\u201d de car\u00e1cter social, sino que tiene ante todo una funci\u00f3n personal: es un derecho que corresponde a la dignidad humana, ya permite al hombre desarrollar su iniciativa y su responsabilidad, y asegurarse una esfera de autonom\u00eda frente a la intromisi\u00f3n del Estado.<br \/>\nEn s\u00edntesis, el Papa no dice nada que no forme parte de la Tradici\u00f3n de la Iglesia. El problema es que, afirmando unas verdades, silencia otras que son indispensables para dar equilibrio al conjunto. \u00c9l mismo cae presa de su sesgo cuando, por momentos, parece contraponer la propiedad privada a su funci\u00f3n social, promoviendo una limitaci\u00f3n indefinidamente amplia de este derecho, como si su debilitamiento favoreciera a los pobres. Este planteo distributivista, demasiado material y est\u00e1tico, en el cual la inequidad se identifica con el mero hecho de que unos tengan m\u00e1s y otros menos, no se ajusta al funcionamiento de la econom\u00eda moderna, donde la riqueza no se encuentra \u201cacumulada\u201d en alg\u00fan lado lista para ser repartida, sino que se produce favoreciendo el ahorro, la inversi\u00f3n y la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, que mejoran la productividad y elevan los salarios reales y el nivel de vida de la poblaci\u00f3n. Lo importante es promover este proceso y garantizar las oportunidades de todos para participar en \u00e9l.<br \/>\nEstas debilidades doctrinales ya presentes en FT se tornan m\u00e1s inquietantes cuando \u2013como sucede la breve videoconferencia comentada\u2013 se insertan en el contexto de una visi\u00f3n social confrontativa entre pueblo oprimido y \u201celites\u201d que se empe\u00f1an en negar sus \u201cderechos sociales y laborales\u201d (n\u00f3tese la falta de referencia a los derechos civiles y pol\u00edticos), y cuando se distorsionan y confunden las funciones de los poderes del Estado. Los jueces no son \u201cpoetas\u201d, ni siquiera en sentido metaf\u00f3rico, porque su funci\u00f3n no se rige por la libre creatividad art\u00edstica, sino por la aplicaci\u00f3n rigurosa de la ley al caso concreto. La arbitrariedad del Estado y de los jueces, aun motivada por la b\u00fasqueda de \u201cresultados justos\u201d, termina tarde o temprano perjudicando a toda la sociedad y, de un modo especial, a los pobres y vulnerables.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre el lunes 30 de noviembre y el martes 1\u00ba de diciembre tuvo lugar una conferencia internacional virtual de los Comit\u00e9s Panamericano y Panafricano de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[965],"tags":[538,1485],"class_list":["post-16591","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion-2","tag-francisco","tag-opinion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4jB","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16591"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16591\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16592,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16591\/revisions\/16592"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}