{"id":16622,"date":"2021-03-24T12:15:54","date_gmt":"2021-03-24T15:15:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16622"},"modified":"2021-03-25T09:54:45","modified_gmt":"2021-03-25T12:54:45","slug":"las-tres-dimensiones-de-la-existencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16622","title":{"rendered":"Las tres dimensiones de la existencia"},"content":{"rendered":"<p>En la psicolog\u00eda social asignan una importancia fundamental al proceso por el que descubrimos que \u201cyo soy yo\u201d, es decir: la formaci\u00f3n de la propia <em>identidad<\/em>. Esto implica la vivencia de que yo existo y permanezco el mismo a trav\u00e9s el tiempo. Es la base de mi individualidad y en ella se respalda mi autoestima.<br \/>\nSobre el tema, algunas cuestiones, aunque importantes, pueden parecer obvias y cotidianas y no las atendemos.<br \/>\n<em>La verdad m\u00e1s inmediata y sencilla de la existencia humana es que yo existo<\/em>, estoy vivo y soy lo que soy. Es una realidad que no admite duda ni objeci\u00f3n, guste o no guste.<br \/>\nNo soy cualquiera, no vale decir \u201cda lo mismo que yo exista o desaparezca, porque sigue existiendo la especie\u201d. Soy \u00fanico, puedo ser reemplazado en alguna funci\u00f3n, pero <em>el modo<\/em> en el que la realice es exclusivamente m\u00edo. Mi vida la puedo vivir s\u00f3lo yo.<br \/>\nNo puedo ser otro que yo; y soy una persona determinada: nacida en este tiempo, en este lugar, con este entorno, perteneciente a un pueblo y a estas circunstancias. Y \u201csoy as\u00ed\u201d, con una serie de condiciones definidas y poco modificables.<br \/>\nSoy obvio para m\u00ed, pero tambi\u00e9n enigm\u00e1tico. La comprensi\u00f3n de uno mismo es una cuesti\u00f3n harto compleja porque, por un lado, en todo acto mental me presupongo yo, no puedo pensar sin m\u00ed, pero al mismo tiempo soy un misterio para m\u00ed. Ante un espejo puedo convertirme en objeto para m\u00ed y preguntarme: \u00bfqu\u00e9 es ese real existente que soy yo? No puedo saberlo totalmente. Existo, pero no me cre\u00e9 a m\u00ed mismo. No decid\u00ed nacer. <em>Me he sido dado.<\/em> La existencia de mi Yo no es algo generado por m\u00ed.<br \/>\nSoy limitado, no infinito ni absoluto; y no soy necesario: el mundo puede existir sin m\u00ed; pero soy innegable. Adem\u00e1s, soy <em>alguien y no algo<\/em>, persona \u00fanica e irrepetible: por tanto soy fuente de derechos y merezco respeto, no s\u00f3lo por parte de los otros sino tambi\u00e9n de m\u00ed mismo.<br \/>\nPor otro lado, tengo un deber, nacido de mi misma esencia y condici\u00f3n: querer ser realmente yo y no otro. <em>Asumir<\/em>me y asumir la tarea que se me tenga propuesta en el mundo. No puedo evadirme de ser yo y de lo que yo tengo, bueno y malo. Debo aceptarme y hacer frente a eso; puedo querer llegar a ser de otra manera, pero lo esencial es que \u201c<em>debo querer ser el que soy<\/em>, querer ser yo realmente y s\u00f3lo yo\u201d. Querer serlo, \u201caceptarme\u201d, es la base existencial que me permite una vida mentalmente sana.<br \/>\nEso que es lo m\u00e1s l\u00f3gico, lo m\u00e1s de acuerdo a la realidad, lo m\u00e1s sensato (ser yo mismo, reconocerlo y aceptarlo) puede, sin embargo, ser objeto de mil falacias, resistencias y obst\u00e1culos por parte de la insensatez humana, la irracionalidad, la inmadurez, la rebeld\u00eda\u2026 Puedo experimentar resistencias a la aceptaci\u00f3n de tener que ser yo; puedo desear querer ser otro del que soy, tener otras cualidades y tener que renunciar de veras a no haber nacido con otra condici\u00f3n f\u00edsica, o intelectual, o social, como me gustar\u00eda. Y puedo enredarme en tonter\u00edas: \u201cSoy esto y querr\u00eda ser otra cosa. \u00bfPor qu\u00e9 estoy obligado a ser as\u00ed? Yo no ped\u00ed nacer. Yo no me acepto, me aburro, me siento atado conmigo\u201d\u2026<br \/>\nCada vida en el fondo es un misterio. No podemos explicarnos por qu\u00e9 tuvieron que tocarme a m\u00ed determinados males, por qu\u00e9 estas circunstancias familiares, estas experiencias infantiles desgraciadas, todo eso que ha hecho que sea como soy. No puedo comprender del todo mi existencia, no fue absolutamente necesario que fuera as\u00ed, pero es un hecho.<br \/>\nEs propio de toda condici\u00f3n humana buscar su desarrollo, perfeccionarse y mejorar, pero \u201ccrecer como ser humano no significa querer salirse de uno mismo\u201d.<br \/>\nSi he cometido algo incorrecto, la aceptaci\u00f3n se\u00f1ala no caer en la negaci\u00f3n soberbia, ni en el autocastigo de la angustia, sino en ser capaz de arrepentirme simple y sinceramente. De modo que una de las actitudes m\u00e1s propias de la sabidur\u00eda es <em>renunciar al deseo alocado de ser otro del que soy<\/em>. Y abandonar el resentimiento por lo que no se me ha dado.<br \/>\nLa <em>aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo<\/em>, de los propios l\u00edmites e insuficiencias, de los males heredados y de las limitaciones econ\u00f3micas y sociales, es una gracia invalorable: \u201c<em>La claridad y la valent\u00eda de la aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo constituye el fundamento de toda existencia. Es bueno volver siempre a tomar nueva conciencia del principio y fin de toda sabidur\u00eda: la renuncia a la soberbia, la fidelidad a lo real, la limpieza y decisi\u00f3n de ser uno mismo y por lo tanto la ra\u00edz del car\u00e1cter. La valent\u00eda que se sit\u00faa ante la existencia y precisamente as\u00ed se alegra de esa existencia<\/em>\u201d (1)<br \/>\nPodemos afirmar y con raz\u00f3n que en la ra\u00edz de la mayor\u00eda de los males actuales est\u00e1 la rebeld\u00eda hacia la realidad y la intolerancia hacia la limitaci\u00f3n humana y el misterio. Por eso no querer ser quien soy y como soy, no aceptarlo, es rebelarme contra una \u201cverdad existencial\u201d y arruinarme la vida.<br \/>\nLa aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo es la base que sustenta la salud ps\u00edquica, el sentido de la vida y la alegr\u00eda de vivir. Su fundamento, para el creyente, es la fe, y para el no creyente, el misterio de la vida. Su plenitud es llegar al agradecimiento.<\/p>\n<p><strong>El nosotros primordial<\/strong><\/p>\n<p>La vida de todos nosotros desde un principio se desarrolla en un contexto <em>social<\/em>, es decir, entre humanos: <em>socius<\/em> es el semejante, el otro, el que est\u00e1 conmigo. No nacemos \u201ctotalmente hechos\u201d sino que necesitamos <em>aprender a serlo<\/em> a trav\u00e9s de la cultura, que es la obra de los otros. Gracias al grupo humano que nos recibe a partir del nacimiento, <em>aprendemos a convertirnos<\/em> en humanos, no s\u00f3lo miembros de la especie sino integrantes de la sociedad. Y, en cuanto humanos, no s\u00f3lo necesitamos <em>cosas<\/em>, sino tambi\u00e9n <em>v\u00ednculos<\/em>, afectos, experiencias compartidas.<br \/>\nGracias a los dem\u00e1s no es necesario que cuando nacemos debamos \u201cempezar todo de cero\u201d: aprovechamos la experiencia de todos los que nos antecedieron (\u201csomos como enanos en hombros de gigantes\u201d, dijeron los antiguos).<br \/>\nSeg\u00fan los psic\u00f3logos, sin la presencia de los otros no tendr\u00edamos ni siquiera conciencia de nosotros mismos; porque la <em>identidad<\/em> de cada uno se teje dentro de un mundo de s\u00edmbolos y significados que recibimos de los dem\u00e1s. Tomo conciencia de ser Yo <em>internalizando<\/em> las actitudes <em>de los dem\u00e1s hacia m\u00ed, espejando<\/em> las im\u00e1genes que los otros me brindan de m\u00ed.<br \/>\nEsto significa que el surgimiento de una personalidad humana supone ya la existencia de una sociedad. En consecuencia, no puedo vivir humanamente sin los otros. El destino de cada uno es un destino com\u00fan. Y no puede entenderse una vida sino dentro de la trama de la vida de los otros. Cuando Ortega dijo \u201cYo soy yo y mi circunstancia\u201d quiso decir: mi circunstancia <em>social<\/em>, el medio humano que me rodea. Este destino com\u00fan es el m\u00e1s fuerte de todos los v\u00ednculos: la naturaleza <em>com\u00fan<\/em> de sus integrantes es lo que unifica a la comunidad humana. Llevamos inscrito en lo m\u00e1s profundo el anhelo de comuni\u00f3n y participaci\u00f3n. La tristeza es esencialmente individualista; brota de la conciencia aislada e implica siempre una herida en la <em>comunidad<\/em> humana.<br \/>\nEse deseo de un \u201cnosotros\u201d tan anhelado y tan esquivo al que aspira el coraz\u00f3n humano, el que experimentamos cuando somos familia, barrio, regi\u00f3n, naci\u00f3n\u2026 adquiere su noci\u00f3n m\u00e1s amplia en la experiencia de pertenecer a un Pueblo.<br \/>\nUn Pueblo es un grupo humano unido por una cultura y se define por la participaci\u00f3n, los lazos de confianza, el compromiso de unos por otros y, sobre todo, por las esperanzas que lo movilizan. Pertenecer a un pueblo significa \u201cSer con otros\u201d, compartir una historia, una dignidad y una identidad com\u00fan y requerirse mutuamente para construir en el presente un futuro mejor para todos.<br \/>\n\u201cEl gusto de ser pueblo\u201d, es un sentimiento grato para con sus alegr\u00edas y de ternura para con sus dolores, tratando de estar en paz con todos y, seg\u00fan palabras del papa Francisco, \u201cde mantener encendido el afecto en el coraz\u00f3n del mundo\u201d. Existen m\u00faltiples placeres, pero el de ser pueblo, ese \u201csentir ser con otros\u201d, parece ser un placer humano gratificante fundamental. El gusto, en esencia, de ser capaz de estar cerca de la gente, con toda la gente. Pero no es una experiencia que logran muchos: requiere calidad humana.<br \/>\nLa Revoluci\u00f3n Francesa fundament\u00f3 sus acciones sobre tres principios: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Pero con el tiempo, este \u00faltimo termin\u00f3 siendo \u201cel principio olvidado\u201d (2), desestim\u00e1ndose as\u00ed la importancia regularizadora y armonizadora que tiene sobre los otros dos. Porque sin Fraternidad, la libertad individual puede poner en peligro la igualdad social y, a su vez, sin Fraternidad, la justicia social puede transformarse en colectivismo y afectar la libertad. La Fraternidad se hace imprescindible para la paz y el desarrollo de los pueblos y es la que convierte a la sociedad en un verdadera comunidad humana.<\/p>\n<p><strong>La superaci\u00f3n de la orfandad<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan E. Fromm \u201cel hombre no s\u00f3lo tiene necesidad de un marco de orientaci\u00f3n que le permita alg\u00fan sentido y estructuraci\u00f3n del mundo que lo rodea, sino tambi\u00e9n un coraz\u00f3n y un cuerpo que le permita estar enlazado con el mundo, el hombre y la naturaleza. (\u2026) La soluci\u00f3n a la existencia humana (<em>se encontr\u00f3<\/em>) en una nueva visi\u00f3n en la que acabar con la conciencia espantosa de estar solo y ser capaz de compartir su humanidad con todos sus semejantes. En el nexo arm\u00f3nico de la hermandad en el que la solidaridad no est\u00e1 viciada por la coartaci\u00f3n de la libertad. La soluci\u00f3n de la fraternidad no es una preferencia subjetiva sino la \u00fanica que satisface las dos necesidades del hombre: estar estrechamente relacionado y al mismo tiempo ser libre, formar parte del todo y ser independiente\u201d.3<br \/>\nLa fraternidad es la que hace de la sociedad una comunidad de hermanos. Y si son hermanos, eso supone un Padre, que les brinda <em>gu\u00eda<\/em> y <em>protecci\u00f3n<\/em> y les participa un <em>orden<\/em>. Necesitan protecci\u00f3n porque tienen limitaciones, son hombres y no dioses. Necesitan gu\u00eda, para conocer la realidad y evitar la ficci\u00f3n y la ilusi\u00f3n, para despertar y liberarse de restricciones irracionales. Y necesitan un orden, que genera paz y v\u00ednculos sanos y que no es coartaci\u00f3n de la libertad sino armon\u00eda y desarrollo, orientado al <em>bien com\u00fan<\/em>. Por algo los antiguos se\u00f1alaron: <em>serva ordinem et ordo servabit te<\/em> (cuida del orden y el orden te cuidar\u00e1).<br \/>\nY si ese Padre supone <em>autoridad<\/em>, recordemos que etimol\u00f3gicamente <em>auctor<\/em> proviene del verbo <em>augere<\/em>, que significa \u201chacer crecer, estimular\u201d, de ning\u00fan modo \u201cimponer\u201d o \u201crestringir\u201d.<br \/>\nLa pandemia ha derribado sorpresivamente los \u00eddolos del poder\u00edo del mundo econ\u00f3mico, de la seguridad de la autoridad pol\u00edtica y de la certeza de la ciencia. Y ha expuesto a la humanidad a la soledad. Alguien describi\u00f3 a las sociedades actuales como \u201cmuchedumbres solitarias\u201d. (4) Y la soledad arroja al hombre a la inseguridad, ya que \u201cAy del solo, porque si cae, \u00bfqui\u00e9n lo levantar\u00e1?\u201d (Eclesiast\u00e9s 4, 9-12). De modo que el relativismo \u00e9tico y la secularizaci\u00f3n de las costumbres expone al hombre a la <em>orfandad<\/em>. Las religiones dan a Dios diferentes nombres, todos ellos v\u00e1lidos: Todopoderoso, Creador, Salvador\u2026 Pero el que parece que m\u00e1s conviene a las necesidades del hombre de hoy es el de <em>Padre<\/em>.<br \/>\nLos tres ejes de la existencia (Yo, Nosotros, Dios) han sido interpelados por la pandemia y la atenci\u00f3n a lo que se necesite revigorizar en estos \u00f3rdenes es clave para que esta \u00e9poca resulte <em>un ba\u00f1o de purificaci\u00f3n de nuestra vida<\/em>.<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><br \/>\n1. R. Guardini; <em>La aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo<\/em> (2016, Lumen M\u00e9xico -Bs. As). Lo tratado en este art\u00edculo sobre la aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo pr\u00e1cticamente ha sido extractado de esa obra.<br \/>\n2. Antonio M. Baggio; \u201cLa fraternidad en perspectiva pol\u00edtica\u201d en la revista <em>Ciudad Nueva<\/em>, Bs. As., 2009<br \/>\n3. E. Fromm; <em>La revoluci\u00f3n de la esperanza &#8211; La necesidad de orientaci\u00f3n y devoci\u00f3n<\/em> (p\u00e1g 69-74)<br \/>\n4. David Riesman y otros; <em>La muchedumbre solitaria<\/em> (1950)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la psicolog\u00eda social asignan una importancia fundamental al proceso por el que descubrimos que \u201cyo soy yo\u201d, es decir: la formaci\u00f3n de la propia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[2733,100],"class_list":["post-16622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","tag-existencia","tag-psicologia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4k6","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16622"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16624,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16622\/revisions\/16624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}