{"id":16807,"date":"2021-06-01T16:47:37","date_gmt":"2021-06-01T19:47:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16807"},"modified":"2021-06-01T16:47:39","modified_gmt":"2021-06-01T19:47:39","slug":"sustentabilidad-para-los-adultos-mayores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16807","title":{"rendered":"Sustentabilidad para los adultos mayores"},"content":{"rendered":"<p>Uno de los grandes desaf\u00edos que presenta el siglo XXI es la combinaci\u00f3n del enorme aumento de la expectativa de vida que se experiment\u00f3 en el siglo pasado, sumado a la reducci\u00f3n significativa del crecimiento demogr\u00e1fico. Yuval Noah Harari, en su libro <em>Homo Deus<\/em>, destaca el cambio de realidad: a principios del siglo XX la expectativa de vida orillaba los 40 a\u00f1os, para saltar a 74 en su ocaso. Refiere tambi\u00e9n que actualmente y con excepci\u00f3n de las situaciones de guerra, las hambrunas o pandemias, el <em>homo sapiens<\/em> est\u00e1 \u201cpreparado\u201d para superar ese l\u00edmite de edad en condiciones de salud.<\/p>\n<p>En otras palabras: el hecho de que la segunda guerra mundial haya sido la \u00faltima conflagraci\u00f3n a escala planetaria, el descubrimiento de la penicilina en conjunto con el avance de la medicina, sumados a la capacidad tecnol\u00f3gica de producir m\u00e1s alimentos de calidad, fueron los factores que provocaron el cambio de tendencia.<\/p>\n<p>Siguiendo a la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), el concepto de \u201ctercera edad\u201d surgi\u00f3 a partir de una definici\u00f3n de este organismo que consideraba \u201cancianos\u201d a quienes superaban los 60 a\u00f1os. Con el tiempo, tal calificativo se modific\u00f3 a \u201cadultos mayores\u201d, para referirse al mismo grupo etario, el cual, en los \u00faltimos a\u00f1os, se ha visto incrementado de manera relevante. En tal sentido, la OMS sostiene que entre los a\u00f1os 2015 y 2050, la franja de adultos mayores de 60 a\u00f1os respecto del total de la poblaci\u00f3n se incrementar\u00e1 del 12% al 22%. Asimismo, en 2020, este grupo super\u00f3 en n\u00famero al grupo de los ni\u00f1os menores a cinco a\u00f1os. Es evidente entonces que la otrora pir\u00e1mide poblacional se est\u00e1 modificando hacia una figura geom\u00e9trica de base mucho m\u00e1s angosta.<\/p>\n<p>Esta nueva realidad, por otra parte, no cambi\u00f3 de manera dr\u00e1stica las estructuras de protecci\u00f3n social ideadas a lo largo del siglo XX. El ejemplo m\u00e1s paradigm\u00e1tico es la famosa Ley de Seguridad Social promulgada por Franklin Delano Roosevelt en 1935, fijando en 65 a\u00f1os la edad para acceder al beneficio previsto, cuando la expectativa de vida para los varones era de 58 y de 62 para las mujeres. Debe decirse que no fue un \u201cinvento\u201d de los Estados Unidos, sino el resultado de una m\u00e9trica com\u00fan en los a\u00f1os veinte y treinta en Occidente. Tal meta fue marginalmente modificada desde entonces, generando enorme presi\u00f3n en los presupuestos estatales, no s\u00f3lo en las jubilaciones, sino tambi\u00e9n en materia de salud y cuidados paliativos, entre otras cuestiones.<\/p>\n<p>En este contexto, los sistemas previsionales del mundo est\u00e1n comenzando a ingresar en una situaci\u00f3n cr\u00edtica debido a la ca\u00edda de los nacimientos y el incremento en la esperanza de vida.&nbsp;L\u00f3gicamente, cada vez es mayor el n\u00famero de habitantes que cobra pensiones u otros beneficios sociales mientras que la proporci\u00f3n activa que hace aportes econ\u00f3micos al sistema tiende a reducirse.<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo la seguridad social o los sistemas de salud se ven afectados. La interacci\u00f3n social se modifica d\u00eda a d\u00eda de manera colosal a trav\u00e9s de las nuevas tecnolog\u00edas. El acceso a los servicios p\u00fablicos y privados m\u00e1s b\u00e1sicos ha comenzado a estar mediado por la inteligencia artificial, los tel\u00e9fonos inteligentes e internet. La paradoja est\u00e1 a la vista: por una parte, los avances tecnol\u00f3gicos son exponenciales, pero a los adultos mayores, que son quienes necesitan con mayor intensidad tales herramientas les resultan poco amigables, o sienten que carecen de capacidades b\u00e1sicas y conocimientos para interactuar con ellas.<\/p>\n<p><strong>Los problemas argentinos<\/strong><\/p>\n<p>En la Argentina, en lo que hace a la modificaci\u00f3n de la estructura poblacional, la situaci\u00f3n no resulta ajena a la tendencia mundial. Las proyecciones del INDEC para el per\u00edodo 2010-2040 mantienen una tasa de crecimiento vegetativo decreciente, aunque positiva, que va de 11% en 2010 a 5,7% en el 2040. Por otra parte, las proyecciones del organismo en lo que hace al aumento de la esperanza de vida elevan los n\u00fameros desde 75 a\u00f1os en 2010 a 81 en 2040. Pero nuestro d\u00e9ficit estructural en las prestaciones de salud y seguridad social reside, adem\u00e1s, en cuestiones distintas al cambio de la pir\u00e1mide etaria descripta en el p\u00e1rrafo anterior, que agravan la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Respecto de las jubilaciones, Rafael Rofman \u2013que colabora con un art\u00edculo en esta edici\u00f3n de <em>Criterio<\/em>\u2013, en un trabajo publicado en CIPPEC en diciembre de 2020 (\u201cLa movilidad en el sistema previsional argentino\u201d), subraya que, desde fines de 1960, el sistema pas\u00f3 por al menos siete sistemas de movilidad jubilatoria distintos (permanentes o transitorios), con las enormes dificultades que los cambios significan para el pago de las prestaciones de la seguridad social.<\/p>\n<p>A ello debe sumarse el otorgamiento de beneficios a partir de 2005 mediante moratorias previsionales a personas que hicieron poco o ning\u00fan aporte al sistema previsional, generando as\u00ed una carga adicional a un sistema que ya se encontraba exigido. Mientras que en 2005 hab\u00eda 3,1 millones de jubilados o pensionados, la cifra pas\u00f3 a 6,8 millones en 2017.De esta forma, el d\u00e9ficit del sistema previsional argentino, es decir, las diferencias entre sus ingresos y egresos, ha ido aumentando en el tiempo, pasando de ser 2,4% del PBI en 2005 a 5,4% en 2018.<\/p>\n<p>Un factor que afecta adversamente los ingresos del sistema es la situaci\u00f3n de un gran n\u00famero de trabajadores informales que no hacen aportes. Por otra parte, la emigraci\u00f3n de j\u00f3venes al exterior, que parece estar aceler\u00e1ndose, tambi\u00e9n causar\u00e1 un da\u00f1o importante cuya magnitud e incidencia a\u00fan se desconoce. Finalmente, existe una multitud de reg\u00edmenes especiales y de privilegio, entre los que destacan las cajas provinciales no transferidas a la Naci\u00f3n, que permiten la jubilaci\u00f3n a edades tempranas y con relativamente pocos a\u00f1os de aporte.<\/p>\n<p>De lo anterior se concluye que nuestro sistema previsional est\u00e1 perforado desde los ingresos, cuando alrededor del 50% de la fuerza laboral es informal; y desde los egresos, en tanto reconoce beneficios jubilatorios a quienes no realizaron aportes. De esta manera, la Administraci\u00f3n Nacional de la Seguridad Social apela no s\u00f3lo a las contribuciones patronales y de empleados registrados, as\u00ed como aut\u00f3nomos y monotributistas, sino tambi\u00e9n a otros recursos fiscales para cumplir con los mandatos legales y constitucionales. La totalidad del impuesto al cheque y parte de los recursos de los tributos a los combustibles e IVA, por ejemplo, se destinan a ese fin. A los factores antes mencionados cabe agregar la persistente inflaci\u00f3n que sobrevuela todas las prestaciones que provee el Estado y que constituye un gravamen impl\u00edcito que permite diluir transitoriamente el d\u00e9ficit del gasto p\u00fablico, en perjuicio del ciudadano.<\/p>\n<p>En otros t\u00e9rminos: si bien la Argentina goza a\u00fan de un bono demogr\u00e1fico con crecimiento vegetativo positivo en los pr\u00f3ximos 20 a\u00f1os, seg\u00fan las proyecciones del INDEC, la calidad de su sistema previsional y las severas inconsistencias que exhibe hacen que el impacto negativo sea mucho mayor. En este punto, en el trabajo de Rofman citado, se se\u00f1alan las inconsistencias que tiene el sistema a la hora de planificar la actualizaci\u00f3n de las jubilaciones. Por supuesto que esto tiene que ver tambi\u00e9n, huelga decirlo, con la persistente inflaci\u00f3n, que afecta todo el arco de prestaciones que provee el Estado por mandato constitucional.<\/p>\n<p>Por todas estas razones no es sorprendente encontrar que en el \u00cdndice Global de Pensiones de Melbourne Mercer, que compara y clasifica 37 sistemas jubilatorios del mundo,cubriendo el 65% de la poblaci\u00f3n mundial, la Argentina se encuentra en el ante\u00faltimo lugar. Entre los componentes del \u00edndice, la nota m\u00e1s baja que obtiene la Argentina es en \u201csustentabilidad\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un horizonte posible<\/strong><\/p>\n<p>En el n\u00famero de enero\/febrero de esta revista nos referimos a un <em>Acuerdo de Paz<\/em> (en palabras de Pablo Gerchunoff) para intentar resolver los enormes problemas estructurales que tiene nuestro pa\u00eds. Dentro de ese imaginario pacto, la cuesti\u00f3n de los adultos mayores y la sustentabilidad del sistema jubilatorio no pueden quedar en un segundo plano.<\/p>\n<p>Si evitamos la vocingler\u00eda que en general se escucha a la hora de debatir estos temas, donde se suspende por decreto la legislaci\u00f3n de movilidad jubilatoria para lograr ef\u00edmeros equilibrios fiscales que luego se esfuman en el congelamiento de tarifas de servicios p\u00fablicos, por ejemplo, deber\u00eda pensarse en algunos ejes de trabajo a largo plazo que otorguen cierta previsibilidad, consistencia y sustentabilidad a un sistema que hoy cruje.<\/p>\n<p>En primer lugar, es necesario un debate serio sobre la modificaci\u00f3n de la edad jubilatoria y la unificaci\u00f3n de la totalidad de las distintas jubilaciones y sistemas que operan de manera deficitaria en varias \u00e1reas del Estado, de manera de evitar privilegios a sectores que hoy no parecen tener un justificativo razonable.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la estructura de moratoria previsional no resulta sustentable, y por otra parte resulta inequitativa respecto de aquellos trabajadores que aportaron durante toda una vida. No estamos diciendo en modo alguno que no pudiera pensarse en una Asignaci\u00f3n Universal para la Tercera Edad, porque entendemos que su existencia responde a un derecho social. Lo que sostenemos es que tales prestaciones no deber\u00edan tener la categor\u00eda ni el marco normativo de las jubilaciones, de manera de separar los recursos para cada caso. La asignaci\u00f3n que proponemos, en cambio, surgir\u00eda del presupuesto que se vota en el Congreso todos los a\u00f1os, en tanto que las jubilaciones correr\u00edan la suerte de un sistema previsional previsible, consistente y sustentable.<\/p>\n<p>En tercer lugar, la definici\u00f3n de un nuevo marco regulatorio para la generaci\u00f3n de m\u00e1s empleo formal de calidad resulta fundamental, para intentar mejorar la estructura de ingresos del sistema previsional. Hoy, las cargas sociales que pagan empleados y empleadores duplican las de los Estados Unidos, por poner s\u00f3lo un ejemplo. Esto demuestra \u2013al menos rudimentariamente\u2013 que la presi\u00f3n va hacia el trabajo formal, para financiar tambi\u00e9n las jubilaciones del informal. La suba de impuestos, por otro lado, tampoco es una alternativa real en una econom\u00eda exhausta por la compleja y pesada carga tributaria existente.<\/p>\n<p>En cuarto lugar, incentivar mediante exenciones impositivas la constituci\u00f3n y gesti\u00f3n de fondos privados de pensi\u00f3n que permitan, a quienes tengan la posibilidad, adherir a alg\u00fan fondo complementario de capitalizaci\u00f3n.De alguna manera ser\u00eda un incentivo a la responsabilidad personal por el propio futuro, a la promoci\u00f3n del ahorro y la generaci\u00f3n de riqueza.<\/p>\n<p>En fin, se trata de esbozos de l\u00edneas de acci\u00f3n que en modo alguno pretenden agotar el tema, pero que \u2013como puntapi\u00e9 inicial\u2013 requieren una acci\u00f3n pol\u00edtica consensuada y necesaria para debatirlo seriamente, con una mirada de largo plazo.<\/p>\n<p>Finalmente, este desaf\u00edo que nos presenta el siglo XXI precisa tambi\u00e9n una mirada hol\u00edstica, en donde no s\u00f3lo la gesti\u00f3n pol\u00edtica est\u00e9 involucrada, sino tambi\u00e9n el desarrollo de bienes culturales, espirituales y sociales que orienten la mirada hacia esta realidad. La atenci\u00f3n al tema, claro est\u00e1, no es exclusiva del Estado, sino tambi\u00e9n de la sociedad civil. La iniciativa del papa Francisco, que instituy\u00f3 una Jornada Mundial por los Abuelos y los Mayores, forma parte de este camino desafiante, que requiere de creatividad, solidaridad y gratitud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los grandes desaf\u00edos que presenta el siglo XXI es la combinaci\u00f3n del enorme aumento de la expectativa de vida que se experiment\u00f3 en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[1123,146,2540],"class_list":["post-16807","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-editorial","tag-jubilaciones","tag-pandemia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4n5","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16807"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16807\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16809,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16807\/revisions\/16809"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}