{"id":16818,"date":"2021-06-08T11:18:30","date_gmt":"2021-06-08T14:18:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16818"},"modified":"2021-06-08T11:23:09","modified_gmt":"2021-06-08T14:23:09","slug":"adultos-mayores-grupo-de-riesgo-grupo-vulnerable-o-grupo-vulnerado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16818","title":{"rendered":"Adultos mayores, del entretenimiento a la ocupaci\u00f3n*"},"content":{"rendered":"<p>La experiencia de asistir como m\u00e9dico a los adultos mayores me ha permitido tener cabal consciencia de que constituyen un colectivo \u2013como se usa decir ahora\u2013 o un campo, de enorme heterogeneidad y complejidad. Muchos de los que opinamos al respecto ya nos encontramos dentro de los l\u00edmites que definen esta franja etaria en nuestras comunidades, eso nos permite apreciar con mayor claridad algunos aspectos que parece necesario destacar.<\/p>\n<p>Lo primero es que la citada heterogeneidad explica c\u00f3mo es que hay personas mayores de sesenta y cinco a\u00f1os que se desempe\u00f1an en la vida con total autonom\u00eda, en la plenitud de sus facultades, y permanecen, a veces por muchos a\u00f1os, socialmente activas y productivas. Son cada vez m\u00e1s numerosos los adultos mayores de cualquier edad que, conservando sus capacidades cognitivas y f\u00edsicas en grado suficiente, est\u00e1n capacitados para desarrollar una vida plena. No est\u00e1 de m\u00e1s decir que hay adultos mayores con sus capacidades muy disminuidas, en algunos casos hasta el extremo de requerir cuidados especiales, de permanecer postrados y totalmente dependientes de aquellos que los cuidan. A\u00fan en estas circunstancias, los seres humanos cuentan con reservas de valor. Nada resulta m\u00e1s desacertado que negar de plano, por cierta man\u00eda taxon\u00f3mica, las capacidades y las habilidades de una persona concreta.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>En nuestras sociedades hedonistas y marcadas por el culto a la eterna juventud, todo adulto mayor es colocado en una misma bolsa, se los tiende a apartar como individuos de descarte llegando incluso a la exclusi\u00f3n y estigmatizaci\u00f3n. Para poner en blanco sobre negro la mencionada heterogeneidad, en un texto reciente propuse la siguiente clasificaci\u00f3n a modo de orientaci\u00f3n: 1) Adulto Mayor totalmente aut\u00f3nomo; 2) Adulto Mayor con autonom\u00eda levemente menguada; 3) Adulto Mayor con autonom\u00eda moderadamente menguada y 4) Adulto Mayor con autonom\u00eda gravemente menguada o dependiente de terceros.<\/p>\n<p>Esto permite estar totalmente convencidos de que es pr\u00e1cticamente imposible hablar de Adulto Mayor como una categor\u00eda \u00fanica; debemos hablar de LOS Adultos Mayores y especificar a quienes incluimos o a quienes dejamos fuera en cada caso. Hago expl\u00edcita la aclaraci\u00f3n de que en adelante me voy a referir a los adultos mayores de los dos y eventualmente de los tres primeros grupos. Alguien podr\u00eda hablar de discriminaci\u00f3n; todo lo contrario, hago una distinci\u00f3n para permitir que de cada caso surja lo mejor.<\/p>\n<p><strong>Del entretenimiento a la ocupaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Como dije, he tratado adultos mayores con reducida autonom\u00eda en sus domicilios, personas totalmente capacitadas en el consultorio y ancianos \u201cdepositados\u201d (palabra muy pol\u00e9mica y totalmente desagradable) en asilos y geri\u00e1tricos. El sector del campo heterog\u00e9neo al que hago referencia aqu\u00ed, incluye de manera radicalmente importante la autonom\u00eda cognitiva. Reconociendo la heterogeneidad y la complejidad y sabiendo que los modos de abordaje son pr\u00e1cticamente infinitos, elijo poner el foco y desarrollar un solo aspecto, al que he denominado \u201cDel entretenimiento a la ocupaci\u00f3n\u201d. La siguiente an\u00e9cdota podr\u00eda ilustrar el aspecto que quiero destacar:<\/p>\n<p><em>\u201cBranca me cont\u00f3 ayer que llev\u00f3 a su mam\u00e1 de 101 a\u00f1os al dentista. Me dice que \u00e9ste la trat\u00f3 afectuosamente, le explic\u00f3 todo al detalle, quiz\u00e1s en demas\u00eda. Le dijo \u2018viejita\u2019 y us\u00f3 diminutivos para explicar cada procedimiento. Su mam\u00e1 indignada le dijo al salir del consultorio. \u2018\u00a1Ac\u00e1 yo no vengo m\u00e1s! Me irrita que me traten como una ni\u00f1ita, hace rato que dej\u00e9 de serlo. Usando una de esas palabras que te gustan a vos me sent\u00ed infantilizada\u2026 No quiero que me vuelvan a tratar como una imb\u00e9cil\u2019\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Nos resulta cl\u00e1sica la escena de una persona mayor haciendo crucigramas o sopas de letras, eso no est\u00e1 para nada mal. Sin embargo, es la presencia de los PROBLEMAS lo que estimula al cerebro que est\u00e1 preparado para lidiar con ellos. El cerebro es el \u00f3rgano de los problemas, los detecta, los produce, los soluciona o los padece. Por lo tanto, lo que el cerebro del adulto mayor celebrar\u00e1 no es el crucigrama (entretenimiento), sino el problema (ocupaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Los adultos mayores, en la mayor\u00eda de los casos, son injustamente privados de las problem\u00e1ticas. Se considera adecuado que de eso se ocupen las personas en edad laboral. Hay quienes sostienen que el adulto mayor debe descansar, que ya le pas\u00f3 la edad de hacerse problemas por todo. \u00a1Falacias, mitos y leyendas! El cerebro sin problemas se atrofia. Por eso mi propuesta es: teniendo en cuenta la biolog\u00eda y tambi\u00e9n la biograf\u00eda de cada quien, se deben generar y proponer problem\u00e1ticas reales a los adultos mayores.<\/p>\n<p>Por ejemplo: un bi\u00f3logo puede tener mucho para aportar en la conservaci\u00f3n de la flora y la fauna de la Yunga. Un ingeniero mucho para decir acerca de ese puente que se cae a menudo por las inundaciones; c\u00f3mo reencauzar los r\u00edos peligrosos o c\u00f3mo mejorar la provisi\u00f3n de agua potable a una ciudad urban\u00edsticamente catastr\u00f3fica. Un docente puede dar consejos v\u00e1lidos para la educaci\u00f3n en \u00e9pocas de pandemia. Una maestra puede recomendar c\u00f3mo iniciar la alfabetizaci\u00f3n v\u00eda zoom.<\/p>\n<p>Imaginemos lo que pueden aportar los adultos mayores: carpinteros, alba\u00f1iles, operarios de f\u00e1bricas, peones de campo, capataces, amas de casa, enfermeras, modistas, abogadas, etc., si se les presenta los problemas adecuados y se valoran sus contribuciones. Con total consciencia repito: si se los escucha con atenci\u00f3n y se valoran sus aportes. Es una tarea interdisciplinaria generar los problemas que pueden ser, a la vez, estimulantes para ellos por estar a su altura, y valiosos para la comunidad que espera genuinamente sus aportes. En una sociedad cualquiera, los viejos son un capital de alt\u00edsimo valor que es suicida desperdiciar. Por ese motivo me manifiesto a su favor, dejando para algunos casos, s\u00f3lo algunos, los crucigramas y las sopas de letras.&nbsp;<\/p>\n<p>Rita Levi-Montalcini (Tur\u00edn, 1909 &#8211; Roma, 2012) falleci\u00f3 a los 103 a\u00f1os de edad. Fue neur\u00f3loga y recibi\u00f3 el Premio Nobel en 1986, teniendo 77 a\u00f1os. En su libro<em> El as en la manga\u201d Los dones reservados para la vejez<\/em>. (Barcelona, 1999, editorial Cr\u00edtica) escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201cComo ya se ha dicho en el cap\u00edtulo sobre plasticidad neuronal, las c\u00e9lulas que permanecen pueden aumentar sus ramificaciones dendr\u00edticas y fortalecer los circuitos cerebrales a nivel sin\u00e1ptico. En la edad senil se mantiene esa capacidad del cerebro del Homo Sapiens, que no difiere de la que ten\u00eda en etapas anteriores, a ello se refiere el matem\u00e1tico E. De Giorgi \u2018<\/em>[<em>\u2026<\/em>] <em>la capacidad de pensar el infinito, aun reconociendo las limitaciones de la propia finitud\u2019.<\/em><\/p>\n<p><em>Merced a esta propiedad, el individuo, al final de su recorrido, en plena posesi\u00f3n de sus facultades intelectuales, puede disfrutar de los que le brinda la vida y de un futuro que no le pertenece\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Ricardo Teodoro Ricci es m\u00e9dico, profesor titular jubilado de Antropolog\u00eda M\u00e9dica en la Universidad Nacional de Tucum\u00e1n<\/em><\/p>\n<p>*El texto es un extracto especialmente preparado para Criterio del art\u00edculo principal a publicarse en la revista espa\u00f1ola <em>Folia Human\u00edstica<\/em> ISSN 2462-2753 &nbsp;(https:\/\/revista.proeditio.com\/foliahumanistica\/index)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La experiencia de asistir como m\u00e9dico a los adultos mayores me ha permitido tener cabal consciencia de que constituyen un colectivo \u2013como se usa decir&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,5],"tags":[296,2659,2803,758,2428],"class_list":["post-16818","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-sociedad","tag-adultos-mayores","tag-ocupacion","tag-problemas","tag-sociedad","tag-vejez"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4ng","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16818"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16823,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16818\/revisions\/16823"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}