{"id":16824,"date":"2021-06-08T11:28:49","date_gmt":"2021-06-08T14:28:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16824"},"modified":"2021-06-08T11:28:52","modified_gmt":"2021-06-08T14:28:52","slug":"ser-persona-es-valorar-valores-desencontrados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16824","title":{"rendered":"Ser persona es valorar: valores desencontrados"},"content":{"rendered":"<p><em>A diferencia del Monte Olimpo, donde los dioses representaban un valor y estaban en permanente lucha, los valores no se amigan, ni luchan entre s\u00ed, no se encuentran, no se desencuentran, ni dialogan.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Yo voy por los caminos que no sigue nadie \/ Y sin embargo soy feliz<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Uno no ve valores caminando por las calles, ni en las guerras, ni cuidando a un moribundo, sino a hombres (mujeres y varones) que se mueven con la energ\u00eda que les da el haber interiorizado un algo o un alguien al que consideran valioso.<\/p>\n<p>En esta interiorizaci\u00f3n, reconocemos sabio a aquel a quien las cosas <em>le saben como son<\/em>, e ignorante al que escuchamos hablar por las redes o los medios sobre cosas que tenemos experiencia. A medida que vamos creciendo, nos es m\u00e1s f\u00e1cil identificar a quien fabula y a veces, s\u00f3lo a veces, lo conseguimos con alguien que padece desorden psicol\u00f3gico (sobre este problema del desconocimiento de la interioridad del otro est\u00e1 el \u00e9xito reciente de Netflix <em>Ilusiones Mortales<\/em>, 2021), y cuando alguien entregar su inteligencia a una ideolog\u00eda, que es una categor\u00eda de desorden del alma.<\/p>\n<p>Hay ideas que <em>nos encaminan hacia un pensamiento que deja de ser opi\u00adni\u00f3n para convertirse en conocimiento<\/em> pol\u00edtico e ideas al servicio de la acci\u00f3n pol\u00edtica (ideolog\u00edas, mitos y utop\u00edas) que, si bien no est\u00e1n sometidas a la identificaci\u00f3n con el sabor de las cosas, deben tener <em>de la brisa ese olor a calle\u2026 que me da la direcci\u00f3n<\/em> para que alcancen popularidad.<\/p>\n<p>Nuestro obrar es todo nuestro, es decir que no obran nuestras manos, sino que todo nosotros estamos en el obrar de nuestras manos. Nosotros volcamos <em>el sentimiento en la canci\u00f3n.<\/em> Damos asentimiento nocional a las ideas y abstracciones, y tienen un cierto poder, pero damos asentimiento real a algo que experimentamos, sentimos y eso es lo que da energ\u00eda a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>La publicidad del <em>\u00a1llame ya!<\/em> procura que el sentimiento <em>tap\u00e1ndome los ojos<\/em> me lleve a la compra de impulso, antes que el tiempo permita una consideraci\u00f3n m\u00e1s detenida de la acci\u00f3n; algo parecido sucede con el fundirme en el nosotros de la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>El problema particular de la ideolog\u00eda es que consiste tambi\u00e9n en un ocultamiento que se oculta, alcanzando en su no reflejo de la realidad, una alta perdurabilidad en el tiempo, como esos cuentos populares que encontramos repetidos una y otra vez en distintos libros, pel\u00edculas, culturas y momentos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>En muchas profesiones, la adquisici\u00f3n de los conocimientos va siendo acompa\u00f1ada por un entrenamiento (training\/ascesis) para evitar las decisiones impulsivas cuando la informaci\u00f3n es imperfecta. Esto es esencial cuando se est\u00e1 a cargo de personas, lo que es una funci\u00f3n de gobierno, desde una familia hasta una empresa global, pasando por un movimiento pol\u00edtico y el estado nacional.<\/p>\n<p><strong><em>Yo voy perdiendo sangre como el sol de la tarde<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Luego de sus libros <em>El aparato. Los intendentes del conurbano y las cajas negras de la pol\u00edtica <\/em>(2005),<em> Propaganda K. Una maquinaria de promoci\u00f3n con el dinero del Estado<\/em> (2007) y <em>Born<\/em> (2015), Mar\u00eda O\u2019Donell ha hecho una nueva contribuci\u00f3n a la memoria de la democracia argentina con su libro <em>Aramburu<\/em> (2020). Los dos primeros son period\u00edsticos, pero los dos \u00faltimos son libros poco comunes en nuestra Argentina, donde se tiende a hablar de h\u00e9roes ol\u00edmpicos y demonios infernales, y no de pobres hombres (mujeres y varones), que aciertan y erran, hacen maravillas y ponen en marcha cat\u00e1strofes colectivas.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n minuciosa del secuestro y homicidio de Aramburu va abriendo paso a los or\u00edgenes de Montoneros, a su disoluci\u00f3n f\u00e1ctica, transparentando los valores que energizan las acciones durante uno y otro per\u00edodo.<\/p>\n<p>Como es inevitable, mientras relata esta historia de la memoria de la democracia argentina, va refiriendo otras dos historias globales\/locales, todav\u00eda no escritas en su bipolaridad, desde Argentina: la de la guerra fr\u00eda \u2013desde de la segunda guerra mundial\u2013 y la de la tensi\u00f3n&nbsp;conservaci\u00f3n\/renovaci\u00f3n en la Iglesia Cat\u00f3lica \u2013ya antes del Concilio Vaticano II\u2013: \u201cEn plena guerra fr\u00eda entre los Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, con el empuje de las numerosas colonias que se hab\u00edan independizado en \u00c1frica y Asia, hab\u00eda surgido el Movimiento de Pa\u00edses No Alineados y la noci\u00f3n de Tercer Mundo. Esos vientos de cambio conmovieron a la Iglesia en forma inesperada\u201d.<\/p>\n<p>Se trataba de un mundo que ya hab\u00eda iniciado un cambio de <em>ethos<\/em> imprevisto, aun para los observadores m\u00e1s l\u00facidos; vale como testimonio la mirada de Ortega sobre el comienzo del siglo XX con ocasi\u00f3n de <em>Los terrores del a\u00f1o mil, cr\u00edtica de una leyenda<\/em> (1909): \u201cHoy, s\u00f3lo merced \u00e1 un gran esfuerzo de disociaci\u00f3n, podemos reconstruir aquel estado sentimental e intelectual, porque la base de nuestras vidas es algo firme y definitivo; las instituciones fundamentales est\u00e1n perfectamente delimitadas, legalizadas y reconocidas; los acontecimientos econ\u00f3micos siguen su marcha regular; la ciencia ha perdido la bienhadada inocencia, y no se halla al capricho de cualquier error craso y elemental presentado con firmeza \u00e9 ingenio. Y todo esto es de tal manera s\u00f3lido y preciso, que llega \u00e1 inquietar los \u00e1nimos amigos de las cosas turbulentas, de la intervenci\u00f3n del \u2018Deus ex machina\u2019, de las ideas confusas, en una palabra, de todo lo robusto; tal es, \u00e1 mi entender, la significaci\u00f3n de los anarquistas pol\u00edticos, art\u00edsticos y cient\u00edficos, protestantes de la marcha legal, sin altibajos ni emboscadas de la existencia\u201d.<\/p>\n<p>En el <em>olor a calle<\/em>, los movimientos anarquistas ya se hac\u00edan notar desde fines del siglo anterior, el racismo se consideraba ciencia, se estaba en los albores de la primera guerra mundial y la revoluci\u00f3n bolchevique. El aire del tiempo se estaba transformando, y la energ\u00eda de las elecciones detr\u00e1s de los actos humanos hab\u00eda variado sus ejes en direcci\u00f3n al mundo Actual en que vivimos, luego del trauma de <em>Verd\u00fan<\/em> llegaron todav\u00eda los traumas de <em>Auswitch, Hiroshima y Vietnam<\/em>.<\/p>\n<p><strong><em>Y yo s\u00e9 que tap\u00e1ndome los ojos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hasta donde sabemos, los hombres no dejan de valorar mientras viven. Nuestros sue\u00f1os y pesadillas expresan valoraciones, aun cuando dormimos. Hay registros suficientes de pacientes en coma que disciernen determinadas voces. Toda relaci\u00f3n entre hombres (mujeres y varones) est\u00e1 energizada por lo que valoramos.<\/p>\n<p>Al ser las ideolog\u00edas enlatados morales, sortean muchos problemas entre personas y automatizan el consenso, con lo que van acumulando problemas sin resolver, ya que acopian deberes vac\u00edos de ser, y lo que las cosas son va perdiendo importancia por la inflaci\u00f3n sustituta de lo que las cosas deber\u00edan ser.<\/p>\n<p>Cuando sucedi\u00f3 el golpe militar del 24 de marzo de 1976, Montoneros confiaba en una dial\u00e9ctica que se manifestar\u00eda como: ofensiva militar, resistencia guerrillera, contraofensiva montonera. Se les hac\u00eda consistente porque confiaban en la dial\u00e9ctica de la historia marxista.&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el voluntarismo de la visi\u00f3n ideol\u00f3gica de Montoneros acerca de la necesidad hist\u00f3rica no se correspond\u00eda con la realidad de un Estado que ya desde hac\u00eda a\u00f1os<em> hab\u00eda copiado el modelo franc\u00e9s de brigadas de seguridad contra las guerrillas <\/em>\u2013<em>los militares franceses hab\u00edan aplicado m\u00e9todos de tortura contra los rebeldes argelinos<\/em>\u2013.&nbsp;<\/p>\n<p>En contra de la distinci\u00f3n entre gobiernos autoritarios y Estados totalitarios de Jeane Kirkpatrick, para quien <em>los gobiernos autoritarios tradicionales son menos represivos que las autocracias revolucionarias<\/em>, luego de los totalitarismos del siglo XX y con el avance de los medios tecnol\u00f3gicos, el totalitarismo es el desarrollo m\u00e1s probable de cualquier r\u00e9gimen autoritario.<\/p>\n<p><strong><em>Cuando all\u00ed me voy perdiendo \/ Tras de mi imaginaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En la Iglesia Cat\u00f3lica, la represi\u00f3n cay\u00f3 por igual sobre todas las teolog\u00edas de la liberaci\u00f3n, la naciente teolog\u00eda del pueblo y toda expresi\u00f3n pastoralmente encarnada, sin distinguir opci\u00f3n sobre la lucha armada, la no violenta, el anhelo de la democracia perdida, o el absurdo. Entre muchos, el caso de Mar\u00eda del Carmen Maggi, decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Cat\u00f3lica de Mar del Plata, colaboradora de monse\u00f1or Eduardo Pironio, que el 9 de mayo de 1975 fue secuestrada por escuadrones de la muerte y hallada, el 23 de marzo de 1976, sin vida, cerca de la ciudad de Mar del Plata (<em>Doscientos a\u00f1os del humanismo cristiano en la Argentina<\/em>, EDUCA-KAS, Buenos Aires, 2012, p 653 a 671).<\/p>\n<p>En el libro de Mar\u00eda O\u2019Donell y en el anterior de Lucas Lanusse (<em>Montoneros, el mito de sus 12 fundadores<\/em>, 2005) se percibe que no fue pareja la opci\u00f3n de quienes viv\u00edan solos y quienes viv\u00edan en comunidad dentro de la Iglesia. Como se dijo antes, no existen todav\u00eda investigaciones espec\u00edficas pero hay razonabilidad para la hip\u00f3tesis de que la praxis del gobierno capitular, la colegialidad, las asambleas comunitarias en parroquias, universidades, congregaciones y \u00f3rdenes, permiti\u00f3 un di\u00e1logo, debate y discernimiento comunitario, con menor literalidad y dogmatismos, respecto de los cambios que propon\u00eda el tiempo en la vida eclesial, una mirada m\u00e1s realista del acontecer hist\u00f3rico y de la profundidad de la oscuridad que se estaba desatando.<\/p>\n<p>Esto ya hab\u00eda sucedido en 1511 cuando los religiosos de la Espa\u00f1ola decidieron en Cap\u00edtulo denunciar la encomienda; luego, en el Cap\u00edtulo de San Esteban de Salamanca, cuando discutieron la defensa de esos religiosos ante el emperador, dando luz a lo que se conocer\u00eda como el derecho internacional de gentes; y en 1810, cuando las \u00f3rdenes se volcaron por la revoluci\u00f3n ante un clero que dudaba por la verticalidad regalista.<\/p>\n<p>Dentro de la Iglesia, en las familias, o en los partidos pol\u00edticos, donde se generan espacios humanos con menos voces, con m\u00e1s mon\u00f3logos ideol\u00f3gicos, o con escuchas apenas simuladas, es m\u00e1s dif\u00edcil resolver la dificultad humana de que puedo querer lo que quiera, pero no puedo hacer bueno lo que he querido.<\/p>\n<p>Catalina de Siena dec\u00eda que <em>pudiendo habernos hecho iguales Dios nos hizo distintos para que los unos necesitemos de los otros.<\/em><\/p>\n<p>Como testimonio del di\u00e1logo necesario y posible entre realidades valorantes no coincidentes \u2013en el mismo a\u00f1o del secuestro de Aramburu (1970) \u2013, he tomado los subt\u00edtulos del art\u00edculo de la canci\u00f3n&nbsp;Los<em> caminos que no sigue nadie<\/em> compuesta por el d\u00fao Pedro y Pablo (Miguel Cantilo y Jorge Dirietz).&nbsp;<\/p>\n<p>Tal vez podamos aprovechar el final de la canci\u00f3n al otro lado de ese mismo single (<em>Yo vivo en una ciudad<\/em>), para una reflexi\u00f3n sobre actitudes de las personas que se desencuentran por lo que motiva la acci\u00f3n de cada una:<\/p>\n<figure class=\"wp-block-table\">\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><em>Y sin embargo yo quiero a ese pueblo<\/em><\/strong><\/td>\n<td>El amor es el punto de partida para el di\u00e1logo sobre los valores,<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong><em>Tan distanciado entre s\u00ed, tan solo<\/em><\/strong><\/td>\n<td>escuchar en una sociedad enferma de soledad y de miedo al otro.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong><em>Porque no soy m\u00e1s que alguno de ellos<\/em><\/strong><\/td>\n<td>La conciencia del otro, y de sus valores, de la posibilidad de caminar juntos al bien,<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong><em>Sin la gomina, sin la oficina \/ Con ganas de renovar<\/em><\/strong><\/td>\n<td>con conciencia de s\u00ed mismo, de los propios objetivos, y rectitud de intenci\u00f3n.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong><em>Yo adoro a mi ciudad \/ Aunque su gente no me corresponda<\/em><\/strong><\/td>\n<td>Sin importar si lo que se ve bueno es compartido por muchos o por nadie,<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong><em>Cuando condena mi aspecto y mis hondas \/ Con un insulto al pasar.<\/em><\/strong><\/td>\n<td>con conciencia de dignidad com\u00fan, a pesar de las dificultades y oposiciones.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/figure>\n<p>Hab\u00eda otros caminos&#8230;<\/p>\n<\/p>\n<p><em>Roberto Est\u00e9vez es Profesor titular ordinario de Filosof\u00eda pol\u00edtica en la Facultad de Ciencias Sociales de la UCA<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A diferencia del Monte Olimpo, donde los dioses representaban un valor y estaban en permanente lucha, los valores no se amigan, ni luchan entre 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