{"id":16873,"date":"2021-06-22T18:28:07","date_gmt":"2021-06-22T21:28:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16873"},"modified":"2021-06-22T18:55:19","modified_gmt":"2021-06-22T21:55:19","slug":"el-mensaje-de-francisco-a-la-oit-y-la-propiedad-privada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16873","title":{"rendered":"El mensaje de Francisco a la OIT y la propiedad privada"},"content":{"rendered":"<p>El 17 de junio pasado, el papa Francisco dirigi\u00f3 un videomensaje a los participantes en la 109\u00b0 Conferencia Internacional del Trabajo, \u00f3rgano supremo de la OIT (Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo) que se re\u00fane anualmente en Ginebra, Suiza. El discurso del Santo Padre aborda diversos problemas relativos al trabajo, y hoy agudizados por la pandemia. Entre ellos, alude de un modo breve (aunque enf\u00e1tico), a la doctrina recordada anteriormente en <em>Fratelli tutti<\/em> sobre la propiedad privada. Dice al respecto: \u201cSiempre, junto al derecho de propiedad privada, est\u00e1 el m\u00e1s importante y anterior principio de la subordinaci\u00f3n de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y, por tanto, el derecho de todos a su uso\u201d (<em>Fratelli tutti<\/em>, n. 123). A veces, al hablar de propiedad privada olvidamos que es un derecho secundario, que depende de este derecho primario, que es el destino universal de los bienes\u201d.<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n han aislado este p\u00e1rrafo de su contexto inmediato \u2013el elogio de la vocaci\u00f3n empresaria\u2212, y han atizado la sensibilidad social sobre estos temas. Muchos cat\u00f3licos se han indignado ante lo que \u2212sospechaban\u2212 pod\u00eda ser un apoyo impl\u00edcito a ciertos dichos del Presidente (\u201cno tiene sentido tener tierras improductivas cuando alguien est\u00e1 necesitando un terreno\u201d) y la ordenanza aprobada (sobre tablas) en Avellaneda autorizando la expropiaci\u00f3n de terrenos bald\u00edos o \u201cen desuso\u201d, todo ello en un contexto preocupante, donde la toma de tierras se ha convertido en un incidente habitual.<\/p>\n<p>En realidad, los dichos del Papa reiteran una ense\u00f1anza tradicional de la Iglesia: primero reconoce expl\u00edcitamente el derecho a la propiedad privada, y luego se\u00f1ala su subordinaci\u00f3n al <em>destino universal de los bienes<\/em>, es decir, el derecho de todo ser humano a tener acceso al uso y disfrute de los bienes de la tierra. La reacci\u00f3n negativa que se ha suscitado en ciertos sectores de la opini\u00f3n p\u00fablica se explica, al menos en parte, por un problema de lenguaje. Lo \u201csecundario\u201d, en el lenguaje corriente, se suele contraponer a lo que es \u201cimportante\u201d. Afirmar, por lo tanto, que la propiedad privada es un \u201cderecho secundario\u201d puede ser interpretado como un modo de restarle importancia a esta instituci\u00f3n, y considerar que no es fundamental para la vida social.<\/p>\n<p>Pero, en el campo teol\u00f3gico, la terminolog\u00eda \u201cderecho primario\u201d y \u201cderecho secundario\u201d tiene otro sentido. En ambos casos se trata de derechos \u201cnaturales\u201d que son inherentes a la dignidad de la persona humana y que el legislador no puede ignorar o conculcar. Pero el derecho (natural) \u201cprimario\u201d es aqu\u00e9l que, en su formulaci\u00f3n general, puede ser reconocido por la raz\u00f3n como una exigencia universal de justicia; en este caso, que nadie sea deliberadamente excluido de lo necesario para una vida digna. Derecho (natural) \u201csecundario\u201d, en cambio, es aqu\u00e9l que se deriva de un derecho primario a trav\u00e9s de la reflexi\u00f3n sobre la experiencia. La propiedad privada pertenece a este \u00faltimo tipo de derechos, ya que a lo largo de la historia se ha demostrado como la manera m\u00e1s eficiente de garantizar la paz social, la correcta administraci\u00f3n de los bienes, y sobre todo, como garant\u00eda de la autonom\u00eda y la posibilidad de desarrollo personal. Es indiscutible que los pa\u00edses m\u00e1s pr\u00f3speros y humanamente avanzados de la actualidad son aquellos que respetan m\u00e1s la propiedad privada.<\/p>\n<p>No basta entonces con quejarse de las manipulaciones interesadas, la mala fe o las sospechas con que son recibidos muchas veces los dichos del Papa. Es preciso que la Iglesia desarrolle una mayor sensibilidad para comunicar estas verdades tradicionales con un lenguaje actualizado, de modo que su mensaje pueda ser adecuadamente comprendido y recibido por \u201ctodos los hombres de buena voluntad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 17 de junio pasado, el papa Francisco dirigi\u00f3 un videomensaje a los participantes en la 109\u00b0 Conferencia Internacional del Trabajo, \u00f3rgano supremo de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[959,8],"tags":[292,1361],"class_list":["post-16873","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criterio-digital","category-iglesia","tag-derecho","tag-propiedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4o9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16873"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16873\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16874,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16873\/revisions\/16874"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}