{"id":16906,"date":"2021-07-05T11:16:13","date_gmt":"2021-07-05T14:16:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16906"},"modified":"2021-07-05T11:16:15","modified_gmt":"2021-07-05T14:16:15","slug":"democracia-en-su-mala-hora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=16906","title":{"rendered":"Democracia en su mala hora"},"content":{"rendered":"<p><em>La democracia representativa, que comenz\u00f3 a configurarse con la revoluci\u00f3n francesa y a relativizarse tras la revoluci\u00f3n rusa, hoy est\u00e1 viviendo una mala hora garciamarquiana. En Am\u00e9rica Latina s\u00f3lo el realismo m\u00e1gico la sostiene. Los estallidos como m\u00e9todo de presi\u00f3n, las dictaduras con elecciones, las dinast\u00edas y los nepotismos en la c\u00fapula, demuestran que sus estructuras est\u00e1n crujiendo. Y no es culpa de la pandemia ni de las redes, aunque algo contribuyen.<\/em><\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cYo no entiendo por democracia algo tan vago como \u2018el gobierno del pueblo\u2019\u201d<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">Karl Popper<\/p>\n<p>Parafraseando a Lenin, sin teor\u00eda democr\u00e1tica no hay acci\u00f3n democr\u00e1tica. Algo te\u00f3rico no funciona, entonces, pues la democracia est\u00e1 d\u00e9bil en todas partes y al borde de la cornisa, en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Pas\u00f3, ya, ese tiempo dorado de inicios de milenio, cuando ondeaba en casi todos los m\u00e1stiles de la regi\u00f3n, festejando el fin de la historia. Digo \u201ccasi\u201d porque la excepci\u00f3n notoria fue, entonces, la Cuba de Fidel Castro. Y no se le dio mayor importancia, pues en las canciller\u00edas de Occidente muchos creyeron que, tras la implosi\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, su r\u00e9gimen se extinguir\u00eda solo. P\u00e9sima percepci\u00f3n. El embrujo del \u201cl\u00edder m\u00e1ximo\u201d no desapareci\u00f3 y la pol\u00edtica cubana de los Estados Unidos sigui\u00f3 fracasando.<\/p>\n<p>Ahora estamos en el tiempo de los estallidos. El \u00faltimo se est\u00e1 dando en Colombia y antes en Bolivia, Ecuador, Per\u00fa y Chile. A esto se suman la dictadura Maduro-castrense en Venezuela, la confusa dualidad del poder peronista en la Argentina, el poder autoritario con apoyo militar en Brasil, la dictadura matrimonial en Nicaragua y el autogolpismo millenial en El Salvador. Tambi\u00e9n es mencionable el caso de M\u00e9xico, a medio filo entre las formas democr\u00e1ticas y el populismo folcl\u00f3rico.<\/p>\n<p>Precursor inmediato de este cuadro fue el caudillo venezolano Hugo Ch\u00e1vez, padrino pol\u00edtico de Nicol\u00e1s Maduro y disc\u00edpulo aventajado de Castro. Consigui\u00f3 lo que \u00e9ste no pudo: una internacional de Estados bajo logo \u201cbolivariano\u201d. Tambi\u00e9n hay un catalizador for\u00e1neo en esta triste historia. Fue Donald Trump, por habernos notificado, desde la presidencia de los Estados Unidos, que la gran potencia hemisf\u00e9rica no se cortaba las venas por la democracia ni por su doctrina hist\u00f3rica del destino manifiesto.<\/p>\n<p><strong>La nueva clase<\/strong><\/p>\n<p>En buenas o malas cuentas, aunque los pol\u00edticos profesionales sigan identificando sus juegos de poder con la democracia o con el inter\u00e9s nacional, la realidad grita que eso es s\u00f3lo inercia del pasado.<\/p>\n<p>En el cuadro contempor\u00e1neo interact\u00faan la decadencia de la bien llamada \u201cclase pol\u00edtica\u201d y la pandemia en curso. La primera, por haber sustituido el sentido de misi\u00f3n nacional de los dem\u00f3cratas con liderazgo, por el sentido del poder para s\u00ed. El coronavirus porque, desde que apareciera en Wuhan, ratific\u00f3 que las grandes cat\u00e1strofes no unen, como suponen las almas piadosas. De hecho, catalizan el desorden, el miedo y el s\u00e1lvese quien pueda.<\/p>\n<p>En estas circunstancias, el Santo Grial de nuestro tiempo tiene forma de vacuna reconstituyente. Una que permita preservar y\/o recuperar los sistemas y valores democr\u00e1ticos. Mientras no aparezca, seguir\u00e1 desarroll\u00e1ndose el s\u00edndrome en curso, que conviene enumerar, pues por conocido se calla y por callado se puede olvidar:<\/p>\n<p>-Gobernantes con aversi\u00f3n profunda a la alternancia en el poder.<\/p>\n<p>-Gobernantes interruptus, pr\u00f3fugos, procesados, condenados y encarcelados.<\/p>\n<p>-Personal pol\u00edtico hu\u00e9rfano de liderazgos de calidad, que se configura como una clase con intereses propios, administrada por operadores.<\/p>\n<p>-Partidos pol\u00edticos que abandonan los proyectos-pa\u00eds y se acogen al clientelismo, menci\u00f3n especial para el Partido Republicano de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>-Administraci\u00f3n p\u00fablica progresivamente frondosa e ineficiente, como efecto directo del clientelismo.<\/p>\n<p>-Delincuencia nativa que empalma con la transnacional, con menci\u00f3n especial para los \u201cnarcos\u201d.<\/p>\n<p>-Inmigraci\u00f3n en crecimiento exponencial, que libera a dictadores de sus \u201cexcedentes\u201d pol\u00edticos y sociales, complicando la gesti\u00f3n de los gobernantes receptores.<\/p>\n<p>-Polic\u00edas y jueces que se dejan atemorizar o corromper, contribuyendo al incremento de la inseguridad ciudadana ante la impavidez o impotencia del poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>-Fuerzas Armadas tensionadas por una dif\u00edcil relaci\u00f3n hist\u00f3rica con la autoridad civil y bajo presi\u00f3n -end\u00f3gena y ex\u00f3gena- para su intervenci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>-Inequidades socioecon\u00f3micas sostenidas, como plataforma por acumulaci\u00f3n de todos los s\u00edntomas anteriores.<\/p>\n<p><strong>Mala hora chilena<\/strong><\/p>\n<p>La ecuaci\u00f3n dice que muchos comienzan a cuestionar ese axioma seg\u00fan el cual \u201csin partidos pol\u00edticos no hay democracia\u201d. Les parece una identificaci\u00f3n abusiva, y as\u00ed lo demostrar\u00edan los casos paradigm\u00e1ticos de Chile y el Per\u00fa.<\/p>\n<p>Como veterano del golpe de 1973, vivo el tema desde el asombro. Aunque con signo pol\u00edtico inverso, veo que en Chile est\u00e1 en desarrollo una crisis estructuralmente homologable con la del gobierno de Salvador Allende.<\/p>\n<p>En efecto, los objetivos de los partidos sist\u00e9micos de oposici\u00f3n \u2013las izquierdas variopintas\u2013 son de negatividad variable: unos quieren evitar que vuelva a ganar la derecha \u2013ese ser\u00eda todo su programa\u2013 y otros quieren impedir que Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era termine su per\u00edodo. Los partidos oficialistas \u2013las derechas diversas\u2013 se han distanciado del gobierno para salvar sus muebles y sus posibilidades electorales. Fuera del sistema, hay sectores que ejercen la violencia, el sabotaje e incluso el terrorismo. Son fuerzas insurreccionales, en el ejercicio del viejo lema anarquista \u201ctanto peor, tanto mejor\u201d. El presidente Pi\u00f1era, gerencialmente correcto, no ha mostrado la sensibilidad pol\u00edtica indispensable para enfrentar este cuadro embravecido.<\/p>\n<p>Es una especie de empate catastr\u00f3fico, conceptualizable como desgobernabilidad, donde interact\u00faan pol\u00edticos ensimismados, abogados truculentos, periodistas predicadores, insurrectos an\u00f3nimos, polic\u00edas desbordados y militares entre signos de interrogaci\u00f3n. En este reparto, el jefe de Estado luce tan solitario como antes lo estuvo Allende. Para el Presidente socialista la salida inmediata era un plebiscito; para el Presidente liberal, un proceso constituyente.<\/p>\n<p><strong>Y tambi\u00e9n en el Per\u00fa<\/strong><\/p>\n<p>En el Per\u00fa, donde viv\u00ed una notable transici\u00f3n a la democracia, el cuadro es m\u00e1s complicado. En lo principal porque, tras la \u201cdictablanda\u201d del general Francisco Morales Berm\u00fadez, la alternancia que protagonizaron Acci\u00f3n Popular (centroderecha) y el Apra (socialdem\u00f3crata), con el Partido Popular Cristiano a la expectativa, apenas dur\u00f3 dos per\u00edodos. Fue interrumpida por el autogolpe de Alberto Fujimori, en 1992 y, despu\u00e9s ya no pudo recomponerse un sistema regular de partidos.<\/p>\n<p>Con la relativa excepci\u00f3n del segundo gobierno de Alan Garc\u00eda, acaudillando un Apra debilitado, lo que vino fue una competencia de outsiders o aficionados, con plataforma en organizaciones famil\u00edsticas, de poder sectorial, regional o tem\u00e1tico, marginales a la disciplina y tradiciones de los partidos pol\u00edticos de verdad.<\/p>\n<p>Agr\u00e9guese que, aunque todos los presidentes \u201cregulares\u201d del posfujimorismo terminaron de manera irregular, la experiencia no fue disuasiva ni tuvo efectos docentes. Baste acotar que a las recientes elecciones se presentaron 18 candidatos, sin arraigo nacional, ninguno de los cuales super\u00f3 el 20% de la votaci\u00f3n en la primera vuelta.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n definitiva enfrentar\u00e1, as\u00ed, a dos personas que tratan de aliarse con otras personas, para obtener una victoria que reflejar\u00e1 s\u00f3lo una conjunci\u00f3n de minor\u00edas y que, para la mayor\u00eda, oscila entre un mal menor y una pesadilla.<\/p>\n<p>Tan surrealista circunstancia ha hecho que emerjan grandes electores, tambi\u00e9n individuales, que pretenden orientar la votaci\u00f3n nacional con el m\u00e9rito de sus curr\u00edcula.<\/p>\n<p><strong>Crisis de la teor\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Si se asume, seg\u00fan definici\u00f3n minimalista, que la democracia consiste en el derecho a gobernar de las mayor\u00edas, con respeto a las minor\u00edas, nuestros pa\u00edses no estar\u00edan calificando.<\/p>\n<p>Una de las explicaciones, que comparto, es que sus intermediarios org\u00e1nicos ya no son lo que eran. En su hora feliz, fueron estructuras plurales, jerarquizadas, m\u00e1s o menos poderosas, con l\u00edderes competentes, doctrinas estructuradas y proyectos de incidencia nacional. A tenor del modelo franc\u00e9s, se les reconoc\u00eda como partidos de derechas, centros e izquierdas y eran aceptados \u2013de iure o de facto\u2013 como intermediarios leg\u00edtimos de fuerzas sociales diversas y eventualmente antag\u00f3nicas. As\u00ed naci\u00f3 la ecuaci\u00f3n axiom\u00e1tica democracia = partidos.<\/p>\n<p>La mala noticia es que, hace rato, esa ecuaci\u00f3n entr\u00f3 en fase de eclipse, no se sabe si parcial o total. En la mayor parte de los pa\u00edses que se consideran democr\u00e1ticos, los partidos realmente existentes poco o nada tienen que ver con los tradicionales. En algunos, s\u00f3lo por inercia o abuso siguen usando esa denominaci\u00f3n y autoencasill\u00e1ndose en la tripartici\u00f3n cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>Una gravitante encuesta reciente cuantific\u00f3 la evidencia en Chile: los partidos pol\u00edticos est\u00e1n en el \u00faltimo pelda\u00f1o de la aceptaci\u00f3n ciudadana, con un 2%, precedidos por el Congreso (8%) y el gobierno (9%). Es decir, los actores pol\u00edticos est\u00e1n a gran distancia de la Polic\u00eda de Investigaciones (53%), las Fuerzas Armadas (37%) y los vapuleados carabineros (30%).<\/p>\n<p><strong>Partidos al recauchaje<\/strong><\/p>\n<p>De lo se\u00f1alado se desprende que est\u00e1 bien repetir, con Churchill, que la democracia es el menos malo de todos los sistemas pol\u00edticos, pero est\u00e1 mal resignarse a que sea una p\u00e9sima caricatura de la mitolog\u00eda griega.<\/p>\n<p>Lo que aparece de manifiesto es la necesidad de recauchar la teor\u00eda democr\u00e1tica para recuperar la esencia de su plataforma org\u00e1nica. Y esto no lo dice un simple columnista contempor\u00e1neo, al calor de la ominosa coyuntura. En 1967, un polit\u00f3logo tan reconocido como el franc\u00e9s Maurice Duverger ya hab\u00eda acu\u00f1ado el gr\u00e1fico concepto de \u201cla democracia sin el pueblo\u201d. A su juicio, los partidos pol\u00edticos estaban mutando en \u201caparatos\u201d, expertos en combinaciones para conservar la direcci\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos, \u201csin que los ciudadanos puedan pesar realmente en las opciones y en las decisiones\u201d.<\/p>\n<p>En Italia, al filo del fin de la guerra fr\u00eda, el importante democrat\u00f3logo Giovanni Sartori arrim\u00f3 un punto importante a ese debate: \u201cperder al enemigo cambia todos los puntos de referencia\u201d. Sobre tal base y en las ant\u00edpodas de la tesis del fin de la historia, puso el \u00e9nfasis en \u201cel decaimiento de la democracia y la pobreza de sus l\u00edderes\u201d. Su escueta conclusi\u00f3n fue que \u201cla teor\u00eda de la democracia debe ser repensada completamente\u201d.<\/p>\n<p>Para el ciudadano de a pie, esto supone resistir la manipulaci\u00f3n de los pol\u00edticos adocenados, de los antipol\u00edticos y de otros enemigos de la democracia. Para los ciudadanos ilustrados la tarea es m\u00e1s exigente. Los intelectuales, artistas, profesores, juristas, comunicadores y periodistas no predicadores, junto con criticar lo criticable debieran contribuir a recuperar las bases de la cultura democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Para ese efecto, es urgente actualizar la teor\u00eda considerando, entre otros factores, la hipermasificaci\u00f3n de las sociedades contempor\u00e1neas, la revoluci\u00f3n femenina, la obligaci\u00f3n de prolongar la vida del planeta, las posibilidades inexploradas de la econom\u00eda mixta, la internalizaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la necesidad de una educaci\u00f3n id\u00f3nea para enfrentar el complejo mundo de las redes sociales.<\/p>\n<p>El objetivo m\u00ednimo y a la vez decisivo, ser\u00e1 recuperar la cultura democr\u00e1tica y humanista, para que los ciudadanos podamos volver a las instituciones y ejercer nuestras opciones desde la libertad con equidad.<\/p>\n<p><em>Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Elizondo es Director del Programa de Relaciones Internacionales en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La democracia representativa, que comenz\u00f3 a configurarse con la revoluci\u00f3n francesa y a relativizarse tras la revoluci\u00f3n rusa, hoy est\u00e1 viviendo una mala hora garciamarquiana&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[971,986],"tags":[75,120,643,211],"class_list":["post-16906","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-internacional","category-politica","tag-crisis","tag-democracia","tag-internacional","tag-politica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-4oG","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16906","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16906"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16906\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16908,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16906\/revisions\/16908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16906"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16906"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16906"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}